Realmente creo que siempre o desde muy pequeño supe que me
gustaban los hombres y no las mujeres y la verdad es que muy pocas veces me
genero algún tipo de culpa al respecto. Mientras pasaban los años y pasaba de
niño a adolescente el tema gay siempre estuvo reprimido en mi vida, no pasaba
más de pajas pensando en mis compañeros de curso y calentándome con pornos pero
nunca sucedió nada más por que nunca me lo propuse, no me interesaba
experimentar más allá y así fue como entre a la universidad sin nunca tener una
experiencia gay en mi vida. La que les contare en este relato, aunque no fue mi
primera experiencia, ah sido la mejor que eh tenido hasta el momento y sucedió
el año pasado.
Era mi penúltimo año de universidad (ya que este es el
último) y la verdad iba todo bastante bien, muchos amigos dentro y fuera de la
U, buenas notas, nada de que quejarme realmente, así que así paso la mayor parte
del año hasta llegar por el mes de Octubre cuando ya aquí en Santiago (Chile)
comienza a hacer más calor y acercarse el verano y los carretes (parranda,
fiestas, etc.) se hacen mas numerosos.
Siempre eh sido un tipo amistoso y un poco cortado cuando
conozco a alguien por primera vez y aún me pasaba que con algunos compañeros de
U me costaba iniciar una conversación y ser más amigable y simpático, es algo de
confianza. Bueno, con uno de mis compañeros que me costaba ser mas "yo" es justo
con el otro protagonista de este relato, el se llama Cristián y siempre encontré
que tenia "algo" algo que lo hace ser muy sexy. Él no es extremadamente guapo
pero tiene un buen cuerpo ya que juega mucho a la pelota, debe medir como 1.80,
buena espalda, piernas largas, ricos muslos y culo (típico de futbolistas),
moreno y con esas barbas de 2 días, un tipo bastante atractivo. Cristián forma
parte del grupo de compañeros que siempre nos estamos juntando para carretiar y
esas cosas, los que podrías definir como tus amigos de la U, pero la verdad
nunca tuve la confianza con él como si la tenia con otros, nos saludábamos en el
patio o donde nos viéramos y no pasaba mas allá de un "hola loco, como estas?" Y
yo siempre encontraba que el me saludaba con un cariño especial, como que me
miraba de una forma tierna, no se porque yo sentía eso, siempre eh sido una
persona muy intuitiva, y parece que esta vez no me equivoque…
Siempre sentí eso por parte de él pero nunca paso de eso,
hasta que por cosas de la vida empezamos a tener más relación y a conocernos
más, a tener más confianza, a conversar y así fue naciendo una pequeña amistad y
comencé a tenerlo más presente en mi mente. La verdad nunca pensé que él pudiese
estar interesado en hombres, ya que el tenía novia (que se fue a España) y la
verdad no había ningún indicio de eso y aunque uno nunca sabe, tampoco creí que
pudiese fijarse en mí. Soy un tipo bastante normal, mido 1.74, delgado, pelo
castaño, relativamente guapo y aunque eh recibido buenos comentarios de algunas
compañeras nunca me eh creído el cuento de ser un "mino" como le decimos acá a
los chicos guapos y atractivos.
Todo comenzó con pequeños detalles que se iban dando en las
más comunes de las situaciones, como cuando había que sacar fotocopias a alguna
guía o apuntes y al estar en la fotocopiadora, que como suele suceder es un
lugar algo pequeño y muy lleno de gente, estábamos apretados, es inevitable
quedar pegado a las personas que te rodean y así paso que yo estaba esperando mi
turno para sacar copias cuando llegó el:
Cristián: Hola Javier, me pides una copia para mí por fa?
Yo: hola, obvio, te pido una
Y ahí nos quedamos conversando ya que la espera era larga,
había mucha gente y de apoco se empezó a llenar cada vez más el lugar y
comenzamos a quedar cada vez más apretados, hasta que llegó un momento en que el
cuerpo de Cristián estaba muy pegado al mío y en ese momento una chica le pide a
Cristian que se mueva un poco por que ella quiere salir y él al moverse queda
justo detrás mío, apoyando su paquete en mi culo, en ese momento yo no sabía que
hacer, me gustaba mucho la sensación y lo que más me gusto fue como él cambió su
actitud, se quedo callado y no sabía que decir, bueno y yo tampoco, aunque no
quería que se moviera, así que preferí no decir nada y en ese momento llegó mi
turno para sacar las fotocopias, así que me incline un poco hacia adelante para
pasar los papeles, lo que hizo que mi culo presionara más su paquete y como me
gustaba esa sensación, la verdad yo ya comenzaba a calentarme, yo pensé que él
se iba a mover, pero no lo hizo y siguió ahí, punteándome y cuando el chico que
atendía tomo los papeles que yo le pasé, en ese momento Cristián se inclina
sobre mí para decirle al chico que sacara una copia más, ya que con todo lo que
estaba pasando a mi se me había olvidado decirle, el al irse sobre mí enterró
más su paquete en mi culo, ya el contacto era demasiado como para no notarlo, lo
sentía entero, todo en mi culo, era grande y yo la verdad ya estaba caliente y
no dije nada, me quede callado, como si no me importara lo que pasaba.
Cristián: esta llenísimo esto, deberían abrir más lugares,
siempre pasa lo mismo… ah bueno y tu como vas con el estudio?
Yo no podía creer que me hablara así como si nada estuviera
pasando, tan tranquilo y todo, con su paquete entero en mi culo y bien pegados,
y el seguía hablándome como si nada, que lo difícil que estaba el semestre y la
gran cantidad de exámenes y todo y mientras hablaba se movía un poco con lo que
rozaba su paquete contra mí, yo ya no daba más de lo caliente y comencé a sentir
que su paquete cambiaba un poco, se estaba poniendo algo duro, yo no lo podía
creer, algo así estaba pasando ahí, rodeados de gente, de personas relativamente
conocidas y él con su pico(pene, paja, etc.) a medio camino de estar duro en mi
culo..
Yo no sabía que hacer, solo sabía que no quería que eso
terminara, me calentaba mucho el echo de que estuviésemos ahí rodeados de gente,
que alguien pudiese darse cuenta, eso me ponía mucho y justo fue justo en ese
momento que el chico que atiende nos paso la copias y Cristián agarró la suya me
puso la mano en el hombro y dijo:
Cristián: ya loco, vale por las copias, me voy, hay que
estudiar, chau
Y se fue, así como si nada, como si nada especial hubiese
pasado, yo estaba a reventar y no podía creer lo que había pasado. Me calme un
poco, ya que estaba muy nervioso y tomé mis copias y me fui. No pare de pensar
en lo que había pasado en todo el día y obviamente cuando llegué a mi casa me
mande una paja de aquellas!
Bueno la verdad es que nunca hablamos de eso y por algunos
días me daba vergüenza mirarlo a los ojos y saludarlo, por lo que había pasado y
creo que él se dio cuenta de eso y fue muy simpático conmigo en esos días y le
pidió mi mail a una amiga y me agrego al MSN, con lo que hablamos de inmediato,
todo iba normal hasta que él me pregunto si me había molestado lo que había
pasado en la fotocopiadora unos días atrás, yo le dije que no sabía a que se
refería, que no había pasado nada extraño y él solo se rió y cambió el tema, la
verdad yo no sabía como afrontarlo, solo sabía que él me buscaba por algo y no
sabía por que.
Hasta que un día me invita a su casa, que sus padres no
estaban por que se habían ido a la playa con su hermano chico y que el
aprovechaba que estaba solo para hacer un carrete, al principio yo no sabía si
ir o no, pero después de pensarlo no dude en aceptar la invitación.
Llegue a su casa a eso de las 11.30 de la noche y ahí me
encontré con varios amigos de la Universidad, lo que me relajo un poco, él me
saludo como si nada, muy normal lo que me descoloco ya que yo pensé que me iba a
decir algo al oído yo que se jajajaja y como no se dio la verdad me puse un poco
triste, pero ya con unos copetes en el cuerpo se me había olvidado todo eso y yo
la estaba pasando muy bien, hasta que el se acerco y yo ya estaba algo entonado
por lo que la timidez ya no estaba.
Cristián: que buena que viniste, es primera vez que
correteamos juntos, o no?
Yo: si, es mi primera vez
Cristián: jajajaja, así que es tu primera vez?
Yo: jajaj si pues. Y tu, como la estas pasando?
Cristián: yo muy bien, pero podríamos pasarla mejor
Yo: asi? Y como?
Cristian: acompáñame y te muestro
Y haciendo un gesto con su cabeza, me indico que subiéramos
al segundo piso de su casa, donde seguramente estaban las piezas, yo asentí con
la cabeza, ya que la verdad quería que pasara algo, me había quedado con las
ganas esa vez en las fotocopias.
Cristián: (murmurando) yo subo primero, tu date una vuelta y
subes
Yo: ya, dale, sube y yo te sigo
Cristián dejó el bazo con copete que tenia en la mano y me
miro fijo a los ojos, me sonrió y rápido subió por las escaleras, mi corazón se
acelero y me puse muy nervioso, deje mi bazo en una meza y me puse a observar a
la gente que había cerca, para saber si alguien había notado algo y la verdad
estaban todos en lo suyo, todos pasándola bien, conversando, bailando, riéndose
y en ese momento me di cuenta de que nadie se iba a fijar en dos tipos
conversando en medio de un carrete lleno de gente conversando, no era nada
especial lo que hicimos, así que con eso me calme un poco, sin dejar de estar
muy nervioso y como el me lo pidió me di una vuelta por ahí, converse un poco
con algunos amigos y subí por las escaleras, mientras subía al segundo piso
miles de imágenes pasaban por mi mente, imágenes de nosotros dos, besándonos,
tocándonos, haciendo de todo, la verdad antes de llegar al segundo piso yo ya
estaba caliente.
Llegue a un pasillo largo, donde había muchas puertas,
comencé a caminar y vi una puerta entreabierta, me acerque y la abrí un poco
para mirar hacia adentro y lo vi, sentado en la cama, así que entre.
Yo: hola
Cristián: pensé que no ibas a subir...
Yo: es que….
No alcancé a decir nada cuando el se paró y me dio un beso,
yo me quede quieto, me tomo por sorpresa, me agarraba fuerte contra él, me
apretaba y abrazaba, yo lo abrasé también, el beso era muy rico y podía sentir
como respiraba fuerte, mientras sus brazos grandes me envolvían entero, me
apretaba y sus manos recorrían mi espalda y bajaban casi hasta mi culo. El beso
siguió por varios minutos, fue increíble y yo estaba muy caliente, ya la tenia
durísima en el pantalón y el también, podía sentir como su paquete se pegaba al
mío y los dos estaban muy duros, el también lo sintió y comenzó a moverse, así
nuestros paquetes se rozaban muy rico, estaban duros y grandes y mientras el
seguía besándome, se movía de tal forma para que el roce fuese exquisito, como
me calentaba eso, y el seguía haciéndolo, moviéndose cada vez mas rápido y la
sensación me encantaba, era como si me estuvieran pajeando y muy rico, seguro él
sentía lo mismo y le gustaba ya que no paraba y seguía haciéndolo, mientras me
agarraba el pelo y me apretaba fuerte contra el. Luego dejó de besarme y
simplemente me abrazó.
Cristián: me gustas mucho Javi, me encanta estar así contigo.
Yo: tú me gustas mucho también.
Cristián: quieres que sigamos? Quieres hacerlo conmigo?
Yo: si, si quiero. Mi corazón latía a mil por hora y yo
temblaba entero de los nervios y Cristián se dio cuenta de eso, dejo de
abrazarme me tomó la cara con las manos y me miró directo a los ojos.
Cristián: tranquilo, no voy a dejar que nada malo pase. Va a
ser increíble.
Yo me sentía en el cielo, el mirándome directo a los ojos,
con esa cara sexy que en ese momento ya me volvía loco, yo asentí con la cabeza,
dándole mi aprobación y confianza a lo que el decía, el sonrió, esa sonrisa
perfecta me terminó de convencer de que lo que estaba por pasar realmente iba a
ser increíble.
Él seguía mirándome directo a los ojos, yo estaba como
hipnotizado y sus manos comenzaron a bajar por mi espalda, se metieron por
debajo de mi camisa y me acariciaba, yo me estremecía entero, temblaba y el
seguía tocándome, yo cerré los ojos, estaba en otro mundo y el comenzó a besarme
el cuello, yo lo abracé y seguía besándome, podía sentir su respiración que
comenzaba a ser cada vez más rápida, eso me calentaba mucho, yo estaba que
reventaba de lo caliente. Él siguió acariciándome y bajó hasta mi culo, el
pantalón estaba muy apretado y sus manos eran grandes, me tocaba entero, me
manoseaba y me volvía loco, yo no aguante más y comencé a tocarlo, bajé hasta su
culo, era grande y parado, metí las manos igual como el lo hacia conmigo, lo
acariciaba y manoseaba entero, todo su culo, esos cachetes grandotes, los tocaba
y apretaba, mientras él seguía besándome el cuello, yo estaba mal de lo caliente
y metí mi mano en su raja, entre sus nalgas y pasaba mi mano de arriba a abajo,
una y otra vez, rápido y luego lento, su respiración se aceleró mucho, ya no me
besaba el cuello, y yo podía sentir pequeños gemidos que daba.
Cristián: si dale, si, dale así , dale rápido
Yo continuaba en lo mío y seguía manoseándolo, él saco sus
manos de mi pantalón y dejó de tocarme el culo y comenzó a bajarse los
pantalones, se saco el cinturón y desabrocho su pantalón y se lo bajó, quedo
solo en camisa y nada debajo y fue ahí cuando pude darme cuenta de lo excitado
que Cristián estaba, su pico estaba muy duro y apuntaba al techo, era de un
tamaño bastante apreciable, supe que era de unos 18-19 cm. ya que era muy
parecido al mío, tenía una cabeza grande y brillante y asomaba un pequeño hilo
de liquido, se notaba que estaba muy caliente.
Yo dejé de tocarle el culo y comencé a pajearlo, ahí parado
junto a mí y yo lo pajeaba, el me miraba a los ojos y su cara de excitado me
movía entero a seguir haciéndole cosas que le gustaran.
Mientras yo seguía pajeandolo se sacó la camisa y pude ver
ese cuerpazo de futbolero que tenía, esos abdominales marcados y buenos
pectorales, se tocaba entero, se pasaba las manos mientras yo continuaba dándole
placer. Él tomó mi mano y me llevó hacia la cama, me encantó mirarlo desde
atrás, ver como me llevaba de la mano hacia su cama y verlo desnudo así, ese
culo que tenía se movía de una forma que me calentaba mucho.
Se sentó en la cama y yo parado frente a él, comenzó entonces
a bajarme los pantalones y yo me saqué la camisa, quede desnudo frente a él. Él
miraba mi pico que estaba justo a la altura de su cara, me miró y lo agarro con
su mano, la sensación era increíble, me estremecía con cada corrida que me
hacía, yo le agarré la cabeza y el se la metió en la boca.
Como chupaba, lejos la mejor mamada que me habían echo, sabía
exactamente lo que tenía que hacer, chupaba, lamía, besaba y con su otra mano se
pajeaba, yo solo le agarraba la cabeza y lo ayudaba en su tarea, luego comenzó
con mis bolas, las lamió y se metió una primero en la boca y luego metió la
otra, yo tiritaba, me estaba volviendo loco.
Yo: para, para, que me voy a correr..
La sacó de su boca y me miró, como dándome el pasé, era mi
turno ahora, me arrodille y bajé hasta su pico, era grande y gordo, estaba muy
duro y mirándolo a los ojos comencé a besarlo, estaba caliente y mojado, y eso
me gustaba más, sentirlo así bien caliente, entonces me la metí en la boca, era
grande, salado, caliente, comencé a chuparsela, de arriba a abajo, la sacaba y
seguía por el lado, el cerró los ojos y me acariciaba la cabeza, yo seguía
chupando, hasta que el me paró.
Cristian: si sigues así me corro encima de ti. Sonrió y me
beso nuevamente, fue un beso corto, pero genial.
Yo lo tomé de la mano, me paré y el se paró de la cama
también, me miraba, esperando que venía, lo tomé por lo hombros y lo giré, el
aceptó y giró, quedó dándome la espalda, esa espalda ancha, yo lo abrace y
comencé a pasarle el pico por la raja de su culo, entre sus nalgas, el gemía con
cada roce que yo hacía, mi pico se perdía entre sus cachetes grandes y que
comenzaban a mojarse de sudor y de todo, lo empujé y se tiró en la cama, boca
abajo y movía el culo, como incentivándome a seguir, yo me recosté sobre él y
seguí con lo mismo, rápido y fuerte le pasaba el pico por todo su culo, entre
sus nalgas , el las apretaba, yo le besaba el cuello, el gemía y me miraba, yo
estaba a mil y seguía con el frote de mi pico contra su culo, ya la calentura
era bastante y me iba a correr en cualquier momento.
Yo: me voy a correr, me corro
Cristián: dale, vente, mojame el culo
Lo abracé muy fuerte y le di más rápido al movimiento, muy
rápido y ya no aguantaba más y con un quejido me corrí en su culo, salió un
chorro que llegó hasta su espalda, luego siguió saliendo más leche, salió mucha
y estaba tibia, le empapé el culo y solté un suspiro por el gran cansancio y el
esfuerzo, quede desplomado sobre el.
Cristián: que rico weon como te corriste encima mío.
Yo me caí hacia un lado y él se dio vuelta hacia mí, yo pensé
que el ya se había corrido, pero aún no lo hacía, la tenia dura y grande. Al ver
su estado mi primer instinto fue a agarrarla con la mano y comenzar a
masturbarlo, el me miraba y cerró los ojos, entonces lo bese, el abrió la boca y
metí mi lengua, el me besaba, me agarraba la cabeza y yo seguía, cada vez mas
fuerte, el se quejaba mientras me besaba, su pico estaba caliente, mojado y
mientras lo masturbaba se mojaba cada vez más, el me acariciaba el pecho, yo
seguí y supe que se venía porque comenzó a quejarse mas fuete y tiritaba entero,
hasta que en un gemido salio un chorrazo de leche que me lleno todo el pecho y
la mano, estaba muy caliente su leche y seguía saliendo, ya no a chorros pero
salía y salía y me llenaba la mano.
Solté su pico y lo abracé, el tenía los ojos cerrados
todavía, yo lo miraba y contemplaba su cara, tenía la boca abierta y jadeaba, me
encantó verlo así, ya que se notaba que la había gozado igual que yo, mis manos
recorrieron su cuerpo hasta llegar a ese culo, lo toque y estaba todo mojado,
lleno de mi leche, le agarre el culo y comencé a esparcirle la leche por él
mientras lo miraba, el seguía jadeando, pegó su cara contra la mía y con los
ojos aún cerrados me dijo:
Cristián: weon, increíble, hace mucho que no tiraba así, fue
increíble
Yo: estuvo genial
Nos abrazamos y yo quería quedarme así para siempre, tenerlo
ahí, para mí, quedarme dormido junto a él, los dos desnudos así, sin que nada
nos molestara, hasta que una voz que venía de la escalera dijo su nombre,
Cristián, él abrió sus ojos, me miró con cara de asustado y se paró de la cama,
fue hacia la puerta de su pieza y preguntó que, quién lo llamaba? Era un amigo
de él que le decía que que estaba haciendo tanto rato allá arriba? y que bajara,
Cristián le contestó que bajaba en un segundo, que estaba guardando unas cosas y
que bajaba, cerró la puerta, me miró y sonrió, esa sonrisa me mataba.
Cristián: tengo que bajar, me están llamando
Yo: si, esta bien, baja.
Cristián: si estás muy cansado puedes quedarte aquí, yo les
digo a los demás que te dejé durmiendo por que estabas borracho
Yo me reí un poco y le dije que estaba de acuerdo, no quería
moverme de ahí, estaba muy cansado y la verdad quería dormir ahí con él,
entonces se acercó me dio un beso y comenzó a vestirse y bajó rápido al primer
piso, yo me quede ahí y al poco rato me dormí.
Cuando abrí los ojos ya era de día, hacía calor, así que era
cerca del medio día ya, lo primero que vi fue la ventana, yo estaba en el borde
de la cama, me senté sobre ella, estaba desnudo y miré a mi lado y lo vi ahí,
durmiendo, el primer impulso que tuve fue besarlo pero me contuve para no
despertarlo, me acosté a su lado me tape con la sabana y lo abracé, él tomó mi
mano y la entrelazó con la suya, le di un beso en el cuello y me dormí
rápidamente.
Después de que despertamos lo hicimos varias veces más,
durante todo el día, fue increíble estar con él y todavía lo es, tenemos ya 6
meses juntos y han sido los más felices de mi vida.