Vecino 2
De pronto antes de entrar a su cuarto nos detuvimos y
apoyándome su bulto en mi cola me dijo al oído
-¡Ahora Cintia si queres irte vas a entrar, te vas a poner en
cuatro patas y cuando yo entre me vas a pedir que te coja!
Yo solté otro llanto mas fuerte y negué hacerlo con mi
cabeza, entonces el me agarro fuertemente del cuello y me dijo en tono mucho mas
fuerte y violento
-¡¡Si no lo haces, te juro que te rompo el rico culo que
tenes!!
Yo trague saliva y acepte su asquerosa propuesta con mucho
miedo ante su amenaza, entre a la habitación y tal cual el me había pedido me
puse en cuatro patas sobre su cama gire mi cabeza y le dije en tono bajo
–Cogeme.
El entro al cuarto con su miembro más o menos duro y me dijo
–¿Cómo me dijiste, no te escuche, decilo mas fuerte y por
favor?
Yo entre llantos y con muchísima bronca le grite -¡¡Dale
Alejandro por favor cogeme!!
Y me largue a llorar mas todavía, luego sentí como se
colocaba detrás mío tomándome mis glúteos y manoseándolos fuertemente, para
luego empezar a golpearme con su miembro. Cada vez se sentía mas duro, mientras
que sentía que mi calor cada vez aumentaba mas, necesitaba terminar mi orgasmo,
no podía casi pensar, y de pronto sentí como metió su miembro en mi vagina de un
tirón haciéndome caer mi cara sobre el colchón y empezar aunque no quisiera a
sentir mas calor en mi ser. El comenzó un vaivén cada vez más agresivo y mi
calor era cada vez más grande, tan grande que no pude contener ni un solo gemido
–¡¡Ahhhhh!! ¡¡Ahhhhh!! ¡¡Ahhhhh!! ¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy!!
¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy!! ¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy!! ¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy!! ¡¡Siiiii!!
¡¡Ahhyyyy!!
Alejandro me embestía cada vez con más fuerza y gemía también
mientras que por ahí me gritaba
-¡¡Como te gusta rica, sos increíble sentí como te cojo!!
Aunque sus palabras eran ofensas, en esos momentos yo no
podía contenerme y las sentía como algo más y gritaba también
-¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy!! ¡¡Siiiii!! ¡¡Ahhyyyy! ¡¡Siiiii!!
¡¡Ahhyyyy!!
No se cuanto tiempo estuvo dándome sin parar hasta terminar
llenándome completamente y yo gritando aliviada del orgasmo que acababa de
tener, caí rendida en la cama llorando, pero sintiendo que por fin había apagado
mi calor interior. El también cayó rendido a mi lado, con una sonrisa que no
podía disimular y me dijo
-¡¡Hora de que te vayas a tu casa, ya deben haber vuelto!!
Yo con lagrimas en los ojos y con ganas de matarlo me levante
rápidamente, y fui corriendo al comedor busque mi ropa y salí muerta de frío,
sintiéndome una basura asquerosa, toque rápido timbre en mi casa y entre sin
hablar directamente a darme un baño, sintiéndome sucia.
Pasaron unas semanas y yo pensaba todo el tiempo en que
hacer, tenia pensado denunciarlo al maldito, pero me daba miedo ir y exponerme
en la policía, no sabia que hacer, casi no salía de mi casa, estaba retraída,
solo estudiando. De repente un día salieron todos a comer en mi casa, yo como
retraída no quise ir, tenia que estudiar y no tenia ánimos de salir, no habrá
pasado 10 minutos de que se marcharon mis padres y hermanos y sonó el teléfono
de mi casa, atendí el teléfono casi temblando ya que sabia quien podía ser y
acerté, era Alejandro a penas atendí me dijo
-¡¡Hola rica, preparate, ponete ropa bien de putita que voy
para romperte un poco!!
Yo temblando saque coraje de donde no tenia y comencé a
insultarlo y decirle que lo iba a denunciar, entonces en ese momento se hizo un
silencio total y el me dijo
-¡¡Anda al patio de tu casa agarra el sobre que hay y miralo,
después ponete ropa de putita y esperame!! Y me corto…
Yo estaba temblando pero sin dudar hice lo que me había
dicho, abrí el paquete y tenia un VHS, era de esperar supuse y casi no podía
parar de temblar cuando lo empecé a ver, era la cinta de cuando yo le había
pedido que me cogiera, estaba esa parte no mas, me senté en el sofá poniéndome a
llorar completamente sin saber que hacer.
Con mucho miedo me quede a esperar, no me cambie de ropa
porque tenia puesto un jean ajustado y una remerita ajustada rosada, era
suficiente pensé. El tiempo pasaba con cuenta gotas cuando de repente siento un
ruido en el patio, los pelos se me erizaron y de repente siento la puerta del
patio abrirse lentamente, me entra el pánico completo y empiezo a llorar sin
saber que hacer, hasta que lo veo llegar con su cara de enfermo total y
tocándose su bulto, todo sucio y bastante sudado, instintivamente le dije
-¡¡Por favor ya basta, no me hagas nada mas!!
El muestra una mueca de sonrisa y se pone delante mío sin
decir ni una palabra, yo estaba temblando de miedo cuando de repente me toma por
la cintura y me da vuelta violentamente, luego me apoya su miembro en mi hermosa
cola y sus manos toman mis pechos y empieza a manosearme entera mientras jadea
en mi nuca, yo seguía llorando pero esta vez de odio e impotencia, el no decía
nada y punteaba mi cola con su miembro, estaba muy caliente podía sentirlo
cuando de repente me dijo casi sin aliento y entre medio de jadeos
-¡¡Quiero tu hermoso culito Cintia, quiero sentirlo mío, ya
tengo el de tu madre, ahora quiero el tuyo jajajajaja!!
Yo entre en pánico y empecé a forcejear y gritar, cuando el
de repente me tomo de la nuca con una de sus grandes manos y me apretó
obligándome a callar, cuando me soltó le dije
-¡¡Hijo de puta ni en tus sueños vas a tener eso y mi madre
te odia por baboso pajero de mierda!!
El me empujo contra el sillón en el cual quede sentada y me
dijo en tono serio
-¡¿Vamos ha hacer un trato queres!?
Muchas opciones no tenia así que le dije –Bueno.
El sonrió y dijo -¡¡Si comprobas que me cojo a tu madre
por el culo, vos me lo vas a entregar y hacer todo lo que yo te diga, y si no es
así, yo no te molesto nunca más en tu vida!!
Yo me quede helada ante su trato, y mi cabeza daba vueltas a
mil porque se sentía muy seguro de si, pero mi madre se que no podía hacerlo,
ella es muy linda y tiene una cola hermosa, que es la que yo he heredado,
solamente que con la edad ella la tiene mas grande e igual de parada que yo, no
podía ser que este asqueroso gordo obseso pudiera llegar a tenerla y menos a su
hermosa cola. Con tono desafiante le conteste entonces
-¡¡Dale cabrón es un trato y me dejaras de molestar para
siempre!!
El se rio de una manera exagerada y entre risas me dijo
-¡¡Preparate porque a tu culito me lo voy a comer todo, el
viernes vení antes de la facultad a la mañana entra en silencio y anda a la
pieza del fondo, nos vemos putita y preparate!!
Luego salió al patio rápidamente riendo fuertemente y
dejándome totalmente desconcertada con lo que acaba de decir y con mucho miedo
si eso era verdad.
Los días pasaban lentamente y eso que me había dicho daba
vueltas en mi cabeza mientras todos los días miraba a mi madre con intriga,
aunque al ver su enorme cola y su fina cintura hacían una figura inalcanzable
para muchos sujetos, mas para un gordo desagradable y baboso.
La semana se me paso volando y llegando el jueves a la noche
yo no podía dormir pensando en las palabras que me había dicho Alejandro, al
otro día fui a la facultad pero me volví 2 horas antes tal como me había dicho,
cuando estaba llegando a mi casa el corazón casi se me salía del pecho en una
mezcla de miedo e intriga que no me dejaba respirar casi, entre mi casa
sigilosamente y con el mayor de los cuidados, casi no respiraba cuando llegue a
la puerta de la habitación de mis padres, que estaba media abierta dejando solo
el espacio justo para poder ver la cama, estaba asustada y no sabia con lo que
me iba a encontrar. Me arme de valor y me asome, no se como explicar lo que
sentí en ese momento, me quede paralizada y horrorizada al ver a mi madre tirada
boca abajo sobre la cama, tenia un cojín en el estomago lo que hacia que su
hermosa cola se parara de una manera descomunal hacia el techo, ella tenia
agarradas las sabanas con las manos y pude notar como mordía el otro cojín de la
cama mientras, pese a sus ojos cerrados, sus lagrimas recorrían sus mejillas.
Sobre ella, la figura del gordo asqueroso de Alejandro, arremetía con fuerza
contra el cuerpo de mi madre.
--¡Eso puta, quiero que te la sientas bien en el culo!
Mi madre gritaba descontroladamente, lo que agitaba y
excitaba aun mas al maldito, ella empezó a gritarle
-¡¡Aaaaaaaahhh!......aaaaaaaaaaayyy....deja mi culo, por favor me duele dejame
maldito, ya no aguanto más!!
--¿A quién crees que engañas?, Sé muy bien que té esta
gustando, si me pides que te suelte es para calentarme, que te gusta más duro—
Me sentía confundida y asustada, por un lado mi madre rogaba
que la dejara, y por otra levantaba cada vez mas su cola respondiendo a los
fuertes embistes de ese maldito. No podía creer lo que estaba viendo, mi madre,
siendo cogida por un sujeto gordo, feo y baboso al que ella decía que odiaba.
Cuando el gordo acabo dentro de mi madre, salió de ella y se
tiro al costado totalmente satisfecho, mientras que mi madre recuperaba el
aliento y descansaba
No aguante más, la rabia que sentía era imposible de
describir, así que salí rápido de mi casa a intentar pensar en el porque de todo
esto.
Sentada en la plaza no me podía explicar como una mujer linda
como mi madre se dejara coger por el asqueroso gordo ese. Pero lo que luego me
aterro mas es saber que el ahora iba a intentar tenerme a toda costa.
Volví a mi casa como a la hora que salgo de la facultad como
si nada hubiera pasado, miraba a mi madre con desconfianza y pensando en lo
sucia y asquerosa que era de dejarse ultrajar por el asqueroso de Alejandro
además de engañar a mi padre que eso era muchísimo peor, pero no podía decir
nada. Comí temprano y me acosté para no pensar en nada.
Los días pasaban lentamente y yo me sentía con miedo interno,
Alejandro gracias a Dios no me había vuelto a molestar pero estaba seguro que
pronto lo haría, cuando llego el viernes mi padre y mis hermanos iban a irse a
ver una carrera a una ciudad vecina así que salieron a la madrugada, yo fui a la
facultad y cuando volví mi madre estaba algo nerviosa y me dijo –¡Mira te
compre ropa!
Yo me sorprendí un poco pero rápidamente fui a ver las
bolsas, había de todo, un jean celeste ajustado muy lindo, unas sandalias muy
lindas y una remerita muy chiquita que dejaba toda mi panza al aire y parte de
mis pechos porque era también muy escotada, era muy chiquita, rápidamente me
probé toda la ropa y me venia muy bien, me encantaba, fui y abrace a mi madre
dándole las gracias, ella sonrió con una rareza en la cara difícil de describir,
y me dijo
–Ya esta hecha la comida vamos a comer.
Mi madre estaba cortante y parecía nerviosa, no hablaba mucho
y yo no sabia que decirle, era como tensa la situación, a penas terminamos de
comer me dijo
–Cintia esta noche me junto con unas compañeras de trabajo
¿No tenes problema en quedarte a cuidar la casa?
Yo contestes que no había problema y ella se paro rápidamente
y se fue como rápido a su habitación.
Yo ese día tuve que estudiar mucho y no podía parar ni un
minuto, así que mi cabeza estaba concentrada totalmente en la materia que tenia
que rendir en unos días, la noche fue llegando y mi madre salió como a las siete
de la tarde, ni se despidió de mi, algo raro pero podía ser que estaba apurada
supuse.
Habrá pasado como media hora y no me había dado cuenta que
estaba vestida con la ropa que me había comprado mama en ese día, así que entre
a mi casa a cambiarme, cuando de repente escuche la cerradura de la puerta y
creí que era mi madre que había vuelto porque se había olvidado algo, fui hacia
la puerta y cuando se termino de abrir, apareció Alejandro que al verme tan
cerca, cerro la puerta rápidamente y sonrió vilmente mirándome de arriba abajo,
yo me quede helada, como podía ser que el maldito tenia la llave de mi casa y
rápidamente me imagine lo peor.
Yo empecé a retroceder, y el venia mirándome con esa cara de
depravado que me desvestía con la mirada, cuando llegue al living, el sonrió y
me dijo
-¡¡Ven acá Cintia, donde mis manos te alcancen!! ¡¡Viste como
tuve a tu madre complaciéndome, ahora te toca a vos putita!!!
Yo estalle en llanto y tenia razón, no podía romper el trato,
aunque lo hiciera estábamos los dos solos y me tomaría de cualquier modo, así
que trague saliva y con movimientos lentos me acerque a él con miedo pero sin
tener otra opción.
Rápidamente agarro mis pechos y los apretó sobre mi remerita
blanca diminuta apretándolos fuertemente, y casi babeando con cara de
desesperado. Luego largo una carcajada y me dijo.
-¡¡Vamos a tu pieza Cin que te quiero romper toda ahí!!
El caminaba detrás mío, seguramente mirando mi cola, cuando
estábamos entrando en mi habitación, me agarro del brazo y me arrojó sobre mi
cama, caí de espaldas, dominada, gire mi cabeza para verlo y su pantalón ya
estaba abajo y con su miembro en su mano, se masturbaba lentamente, mientras se
deleitaba mirando mi cuerpo con esa mueca enfermiza que tanto me asustaba.
Rápidamente se subió casi sobre mi, tomo mi pantalón y con
desesperación lo desprendió para luego sacármelo por completo, dejándome con mi
cola al aire, totalmente levantada sobre la cama, solamente con una tanguita
blanca que tenia, la vista debía ser muy buena ya que como podía con mi cabeza
hacia el costado podía verlo detrás mío, con su cara de depravado, mientras se
tocaba, yo lloraba mirándolo por el espejo, ahí atrás mío al maldito gordo
putañero, iba a disfrutar de mi cuerpo una vez mas.
De pronto el completamente excitado agarro mi tanga y me la
arranco hacia arriba, casi levantándome de la cama con el tirón, yo cerré los
ojos ya sabiendo que lo inevitable pasaría, cuando poco a poco siento como su
cuerpo se va posando sobre el mío, me siento totalmente sometida bajo el, sus
dedos se paseaban por mi virgen agujero posterior, cuando de pronto me dice al
oído jadeando.
-¡¡Te voy a desflorar el culo perrita!
Y poco a poco empecé a sentir como restregaba su glande
contra mi ano, yo llorando y sabiendo que nada cambiaria intente lo ultimo y le
dije en voz baja.
-¡No! ¡Por favor Alejandro, no!
El solo rio, y sentí su miembro hundirse hasta la mitad,
quede muda, y no fue sino hasta que me lo termino de enterrar de una sola vez y
sentir sus peludas bolas entre mis nalgas; cuando emití un fuerte grito de
dolor. El dolor me inundo, y grite muy fuerte
-¡Aaahhhhhh!! ¡¡Me dueleeee!! ¡¡Sacala gordo asqueroso!!
¡¡Ayyyyyy me duele para un poco que me estas partiendo!!
Pero lejos de detenerlo mis gritos parecieron incentivar sus
embistes, se convirtieron rápidamente en frenéticas puñaladas, mientras que me
gritaba
-¡¡Que culito mas apretado putita, sentila toda adentro!!
¡¡Aaaaaaaagggghhhh!!
-¡Me gustaría que el forro de tu novio me ahora, rompiendote
el culo! ¡¡Aaaaaaaarrggg!! ¡¡Aaaaaaaarrggg!!
Me embistió de tal manera que sentí que me partía, llego mas
adentro que nunca y fue tal el dolor que me provoco convulsiones casi, estaba
sufriendo como nunca en toda mi vida.
No se cuanto tiempo habrá estado embistiéndome, porque casi
perdí el conocimiento, sus jadeos eran cada vez mas fuertes, hasta que termino,
llenando mi cola de su asqueroso liquido.
Luego saco su miembro y se acostó al lado mío totalmente
agitado, mientras me decía entre jadeos
-¡¡Ahí tenes toda la mi leche en tu culito puta!! ¡¡La verdad
tenes un culazo, como el de tu madre y ahora me he culiado a las dos!! Y
luego se reía a carcajadas.
Yo recordaba todo y lloraba, sintiéndome humillada y abusada
mi propia cama, ese gordo asqueroso me había abusado como también lo hacia con
mi madre, había hecho lo que quería conmigo y seguramente estaba mas que
satisfecho el maldito.
Después de un rato de silencio sepulcral me dijo
-¡¡Prepárate Cintia porque ahora sos mía y pienso
disfrutarte!!
Yo me lleve las manos a la cara y llore; de vergüenza; de
rabia; no lo sé, solo sé que llore desnuda sobre la cama, mientras sentía que mi
cola me ardía mucho. Y pensaba como ese gordo pajero había abusando de mí; ese
pajero que no hacia mas que contratar putas noche tras noche, esas putas de
cuarta categoría, gordas la mayoría.
Pero esta vez había gozado de mi cuerpo, un cuerpazo como
muchos decían por ahí, un cuerpo joven y hermoso de los que seguramente en su
vida pensó que iba a gozar; y yo sentía un odio profundo con el, aunque una
sensación de negación atravesaba mi cuerpo y era saber si había gozado o me
estaba mintiendo a mi misma.
Mientras pensaba Alejandro no perdía el tiempo y rápidamente,
ya estaba encima mío casi, agarrando mis nalgas con sus manos para abrirla un
poco, cuando siento que poco a poco apoya la punta de su miembro en la entrada
de mi colita nuevamente, yo apreté mis dientes, cuando de pronto sentí como se
enterraba poco a poco, intentaba recibirla para que no me doliera mas, pero era
imposible y grite.
-¡Aaaaaayyyyyyy!¡me duele!¡¡Alejandro para!! ¡¡Dejame, no
puedo mas!!¡¡Gordo de mierda dejame!!
El lejos de deponer de su actitud, empujo más su miembro en
mi cola, entrando un poco más, mientras con voz agitada me grito.
-¡¡Callate putita!! ¡¡Apenas estoy empezando!! ¡¡Que lindo es
culiarte!! ¡¡Aaaahhhhggg!! ¡¡Ahora sos mía como la puta de tu madre!!
Y luego me empujaba con más intensidad entrando cada vez mas
su miembro en mi hermosa colita, sus embistes eran realmente violentos, saltaba
sobre mi casi y yo sentía todo su miembro en el interior de mi cola, mientras su
cuerpo aplastaba mi ser por completo, no se cuanto tiempo duraron esos violentos
embistes, pero cuando sacaba su miembro sentía un poco de aire en mi colita y la
sensación empezó a confundirme, sentía poco a poco como sus movimientos me
empezaban a calentar de a poco, fue justo cuando sentí como ese gordo nuevamente
soltaba su liquido en mi cola gritando
-¡¡AAAAAAAAAAAAAhhhhhhhhhhgggg!! ¡¡Que rico culito tenes, me
esta dejando seco putita!!
Luego saco su miembro de mi interior, haciéndome sentir el
frio en mi agujerito, sin lugar a dudas lo había abierto en dos, lleve una mano
hacia mi cola, sintiendo sus jugos saliendo de ahí, y sentí que mi cola ya no
seria mas la misma, estaba abierta, abierta por ese gordo asqueroso, me sentía
mas rara, totalmente resignada y con ganas de disfrutar ya aunque sea una vez al
menos, me intrigaba, no se como explicarlo.
No se cuanto tiempo habrá pasado, ahí estábamos los dos
tirados en una cama yo totalmente vejada y humillada, el totalmente satisfecho
con mi faena, de pronto Alejandro que ya había recuperado su aliento, comenzó a
contarme como había logrado todo, me conto con lujo y detalle como había
conseguido poseer a mi madre y que entre ellos dos se habían puesto en complot
para lograr que yo callera en sus manos, yo comencé a llorar sin entender
¿porque mi madre me había hecho eso, me odiaba acaso? Realmente no sabia ¿el
porque?
Luego Alejandro se puso de rodillas en mi cama a la altura de
mi cara con su miembro comenzó a golpearme la cara, y me dijo
-¡¡Vamos Cin, hora de comerla nuevamente!!
Yo abrí mi boca sin oponerme, entonces el aprovecho para
empezar a meter y sacar su miembro en mi boquita, mientras la sacaba y me
golpeaba toda la cara riéndose, al verme totalmente sometida a el, ya sabia que
yo no pelearía solo me entregaría a el. Fue entonces cuando me dijo
-¡¿Cintia queres mas pija!?
Yo con algo de vergüenza, pero totalmente entregada saque
valor de donde no tenia y conteste
-¡Si Alejandro tengo ganas de pija!
El ser empezó a reír a carcajadas, señal de triunfo
seguramente, entonces siguió preguntándome
-¿Y donde la queres putita?
Yo sentí un escalofrió por todo mi cuerpo, la verdad ya ni
sabia lo que quería, entonces me la jugué diciendo
-¡Donde vos quieras, si queres mi culo, damela en mi culo!
El largo una carcajada terrible y me dijo
-¡¡Sabia que me lo ibas a pedir, vamos putita ponete en
cuatro que te termino de reventar tu culazo rico!!
Yo cumplí con su orden y me coloque en cuatro patas sobre la
cama y levante mi cola lo mas que pude, apuntando al techo, con miedo a sentir
nuevamente el dolor, pero ya entregada y resignada.
El se fue hacia atrás mío y se puso entre mis piernas,
mientras que empezaba a golpearme mis nalgas con su miembro duro como una
piedra, hasta que me dijo
-¡¡Ahí va, tomala trola de mierda!! Y luego me enterró
casi de una sola vez todo su gordo miembro nuevamente en mi colita, yo volví a
sentir un dolor y un ardor fuerte en mi cola y grite
-¡¡AAAhhhhhhhhhgggggg!!
Alejandro sin perder el tiempo, tomo mis nalgas con sus dos
manos y comenzó a embestirme fuertemente, sin parar, me hacia gritar de dolor,
pero al tiempo sentía un placer indescriptible, el me bombeaba el culo cada vez
con mas fuerza y yo sentía que me partía.
El seguía cada vez más fuerte y cada vez más excitado,
parecía poseído con mi cola, su respiración era cada vez mas agitada y entre
jadeos me gritaba
-¡¡Sentí como te rompo el culo puta, viste como te lo termine
rompiendo igual que a tu mama!! ¡¡Sentí como te abro el culo perra!!
Yo sentía un calor indescriptible y cada vez me excitaba mas,
entonces me libere de todo pensamiento y comencé a gozarlo y a gritarle
-¡¡Mmmmhhhh, siiiiiiiii, aaahhhhhyyyyy, hijo de puta la
siento en el fondo de mi culo, me estas matando, que verga tenes Alejandro, me
estas rompiendo el culo!!
Mis palabras lo pusieron a full y sus movimientos eran
terribles, parecía como quisiera deshilachar mi cola, puso sus dos manos en mi
espalda y la empujo hacia abajo, dejando mi cola mas levantada todavía, mientras
que seguía a un ritmo infernal, que me hacia gemir cada vez mas, y ya no lo
podía disimular
-¡¡Ahh!! ¡¡Ahh!! ¡¡Ahh!! ¡¡Siiii!! ¡¡Ahh!! ¡¡Siii hijo de
puta me partís toda!! ¡¡Ahh!! ¡¡Ahh!!
De pronto sentí su miembro cada vez mas duro, y sabia que
estaba por acabar, entonces pare lo mas posible mi cola dejándosela toda a su
disposición, el entre jadeos y sudor y me gritaba
-¡¡Cintia siempre tuve ganas de hacerte esto y ahora al fin
lo estoy logrando, al fin te estoy rompiendo el culo de trolita que tenes!!
Sus fuertes estocadas me hacían ver las estrellas y me hacia
gritar cosas sin control
-¡¡Mmmmmmhhhhhh, ssiiiiiiii Alejandro sos un gordo de mierda
que me tiene ensartada bien por el culo!!
Luego de esas palabras sentí como empezaba a llenarme mi culo
con su asqueroso líquido, entraba muchísimo, bombeo un poco más de tiempo, hasta
que la saco de un tirón, me tomo del pelo violentamente y me giro fuertemente,
dejándome boca arriba en la cama, luego se volvió a poner delante de mi,
masturbándose y seguía largando lo que le quedaba de su liquido en mis pechos y
mi cara, mientras que gemía sin control
-¡¡AAhhhhh!! ¡¡AAaahhh!! ¡¡Muy bien putita rica, muy bien!!
¡¡aaahhhh!! ¡¡Sentí como te dejo toda llena de leche puta!!
Y seguía acabando sobre mí, como una lluvia de su líquido
pegajoso que caía sobre mí. Luego de terminar tan bestialmente su respiración no
daba mas, parecía que se iba a infartar por lo agitado que estaba, yo no abría
los ojos por la cantidad de liquido que tenia en mi cara, pero sentía que se
había puesto al borde de la cama, como pude me limpie un poco y vi como
Alejandro se vestía, obviamente totalmente satisfecho con todo lo que me había
hecho, y cuando termino de vestirse me dijo
-¡¡Esto no termina acá putita, nos vamos a seguir viendo, y a
tu mama también, mis putitas van a sentir muchas veces mas mi pija en sus
culitos!!
Luego largo una carcajada y dio un portazo en mi pieza,
dejándome humillada, vejada, toda bañada de su liquido, con mi cola totalmente
rota…