DE MARCHA
CON MI PADRE EN BARCELONA (3)
En un momento de relax Roberta pidió por una especie de interfono otra ronda de
bebidas que nos sirvieron con rapidez, la noche más iba a salir por un ojo de la
cara pero mi padre corría con todos los gastos y no parecía importarle.
Nos relajamos viendo una película porno en la pantalla en la dos chicos se lo
montaban mientras una chica le chupaba el rabo al que estaba encima, charlamos
animadamente y fue Mía la que rompió el hielo otra vez empezando a masturbar la
gran polla de Lorenzo.
Yo charlaba con Roberta y no podía de dejar de mirar o admirar su cuerpo, esa
simbiosis que había entre su polla y sus tetas me estaba haciendo poner
supercachondo, mi mano se acercó tímidamente a su pecho y muy suavemente palpé
su siliconada teta, su tacto me hizo apretar mi mano y empezar a amasar la
enorme mama, pellizcando su pezón Roberta reacciono y arqueó su espalda quedando
más expuesta su cola de caballo.
Ella misma la agarró y se comenzó a masturbar lentamente mientras yo me dedicaba
a estrujar su teta y morder sus pezones, nos fuimos metiendo en situación y vi
por el rabillo el ojo como Mía ya recorría con su boca la polla de mi padre,
este se dejaba llevar y disfrutaba con lo ojos cerrados de la chupada de Mía.
La polla de Roberta había vuelto a recuperar su tamaño máximo y me abalancé de
nuevo a por ella pero esta vez formando un 69, hábilmente los dos nos lamimos
nuestros cipotes mientras Mía se metía la polla de Lorenzo en el culo dejando
totalmente expuesta su polla en dirección al pecho de mi padre, este la agarró y
la masturbó, la pequeña polla parecía desaparecer entre los dedos grandes y
poderosos de mi padre.
Viéndolos en esa posición se me ocurrió incorporarnos a su fiesta, así que hice
levantar a Roberta y de pie le ofrecimos nuestra pollas a Mía, uno por cada
lado, esta las agarró una con cada mano y alternativamente las chupó sin
miramientos, Roberta y yo nos besábamos por enciman de la cabeza de Mía y mi
padre se corrió con fuertes espasmos dentro del culo de Mía justo cuando unos
pequeños chorros de leche caían sobre el pecho de Lorenzo, Mía casi me muerde el
capullo cuando se corrió, me retiré rápido porque sentí peligrar la integridad
de mi capullo, me dejé caer sobre el sofá y Roberta se vino conmigo
arrodillándose en el suelo justo a la altura de mi polla, la lamió cariñosamente
como si la quisiera curar y con la otra mano introdujo dos dedos en mi dilatado
culo.
Con sus dedos me estuvo follando mientras su lengua recorría mi polla, mi mente
no pensaba en otra cosa que no fuera en que me taladrase el culo con su enorme
polla y entre gemidos así se lo supliqué, se incorporó, se colocó un condón y
apuntando el centro de mi esfínter me atravesó de un solo golpe, noté como cada
centímetro de su grosor me terminaba de dilatar mi escocido ano y sentí golpear
su capullo en el fondo de mis intestinos, mi espalda se arqueó y me deje llevar
por la follada.
Sus manos agarraban fuertemente mis caderas al tiempo que empujaba una y otra
vez, sus huevos chocaban contra la parte trasera de mis muslos y mi mano
masturbaba mi polla, los empujones eran cada vez más fuertes y notaba como la
polla de Roberta se inflaba un poco más justo en el momento que se corrió dentro
de mi, casi me descoyunta de la fuerza con la que se corrió, mi polla soltó su
leche sobre mi pecho y muy cariñosamente Roberta se agachó sobre mi para lamer
toda mi tripa,
Unos aplausos interrumpieron este momento, mi padre y Mía totalmente relajados
nos observaban divertidos desde sus asientos tomándose los últimos sorbos de la
copa.