Hace varios años mi familia se fue de
fin de semana a casa de unos tíos, yo me tuve que quedar porque tenía un par de
exámenes en la escuela. La verdad es que me vinieron muy bien los exámenes,
siempre es bueno tener la casa sola y manejarla al antojo, aunque sea por un fin
de semana. Mi familia se iría desde el jueves y yo me quedaría sola, pero la
mañana en que se iban me dijo mi papá que se quedaría como velador un trabajador
de su oficina. “Ay, ojalá que no me friegue el fin de semana”, pensé.
-¡Ay papá! No hace falta.
-No está de más, Tere. Si algo se te
ofrece, si pasa algo, en fin. Más vale prevenir, linda.
-No va a pasar nada.
-Así nos aseguramos de que no pase nada.
Va a llegar en la tarde, así que por favor, te quiero aquí para que le abras,
está bien?
-Bueno –dije, resignada.
Invité a unas amigas para que se
quedaran conmigo en la noche. Siempre es divertido una noche con puras amigas.
En la tarde llegó la persona que cuidaría la casa; un señor de unos treinta y
cinco o cuarenta años, como de 1.75 y de complexión regular. No me causó gran
impresión. Se llamaba Francisco. En fin, mis amigas y yo comenzamos a beber
desde que llegamos a mi casa y ya en la noche nos pusimos nuestras coquetas
pijamas y seguimos bebiendo. De repente Francisco, Paco como me pidió que lo
llamara, entró en la sala –donde estábamos- y me preguntó si nos hacía falta
algo; puso una cara cuando nos vio semidesnudas con nuestras pequeñas prendas…
-Invítalo a la fiesta, Tere, se ve que
le encantaría.
-No lo molestes, pinche Vero…no le haga
caso Paco.
-No importa, señorita. Bueno si se les
ofrece algo, lo que sea, me quedaré en el cuarto del jardín.
-Sí, está bien, gracias.
-Nos co…mió con los ojos, jajaja.
Unas horas después, sólo quedábamos
despiertas Karina y yo, Vero, Andrea y Gaby, ya se habían ido a dormir.
Estábamos muy tomadas y retomamos pláticas de sexo; nos preguntamos una a la
otra sobre experiencias sexuales, sobre lo más atrevido que hubiéramos hecho…
-Yo lo más atrevido que he hecho
es…besar a una mujer.
-No mames, pinche Tere, en serio?
-Jajajaja, sí…
-A quién, eso no se dice, la conoces.
-No mames. Y qué tal? Cómo se siente? Te
gustó?
-Es rico. –recordé aquella ocasión y
comencé a acariciarme; ya en ese momento mis tetas se veían por la abertura de
mi blusa de la pijama. Me acaricié las tetas y bajé mi mano hasta mi conchita
que se humedecía poco a poco.
-La acariciaste…?
-Nos dimos un faje delicioso…nomás de
acordarme….tú nunca lo has hecho, verdad?
-No, pero la verdad se me antoja. Sólo
por curiosidad.
-Ah no, yo prefiero una rica verga, pero
es rico fajar con una mujer…cómo te acaricia, cómo te dedea, te lame,
mmmmmmm…-en ese momento Kari se acercó y me besó. Fue un beso delicioso, suave,
tierno, un poco temeroso, pero se relajó rápidamente. Tomé su mano y la llevé a
mis tetas. Abrí su coqueta blusa que sólo se cerraba con unos finos lazos y
acaricié sus tetas, sus pezones y luego bajé mi mano suavemente por su abdomen
hasta los shorts de su pijama y deslicé mi mano dentro de ellos hasta acariciar
ligeramente su panty. Estaba bastante húmeda. Acerqué mis tetas hasta acariciar
las suyas con las mías y la masturbé.
-Dedéame –le dije.
-Estás empapada.
-Y tú. Te gusta, Kar?
-Ay, sí, me calientas delicioso.
Síguele.
Así estuvimos un rato más. Yo no acabé,
pero lo disfruté muchísimo. Al día siguiente, en la noche pasó un amigo por mi y
nos fuimos a bailar. Me fui muy coqueta, un vestido blanco medio transparente,
pegado al cuerpo, espalda descubierta, sin bra y con una panty blanca muy
pequeña. Mi idea era que mi novio me llevara a un hotel, pero me dijo que no
tenía dinero y que ya había quedado con unos amigos de verlos en la disco. Así
que nos fuimos a la disco, pero durante toda la noche estuve calentándolo, para
ver si se animaba y me llevaba al hotel para una buena cogida; el faje con
Karina me había dejado bastante picada. Cuando bailábamos le embarraba mis
nalgas en su paquete cada que podía, le acariciaba la verga sobre el pantalón y
le mordisqueaba el cuello; pero insistió en que no tenía dinero para el hotel.
Cuando me llevó a la casa estaba
bastante borracha –en buena parte por la frustración- al llegar nos besamos y
acariciamos un poco en el coche; me animé a invitarlo a pasar un rato. A esa
hora, seguro ya estaría en su cuarto Paco y tendríamos la casa para nosotros,
aunque con cierta discreción. Entramos, nos fuimos a la sala –no esperó a subir-
y comenzó a besarme y agarrarme las nalgas.
-Estás bien buena, preciosa.
-Te parece? –le agarré la verga encima
del pantalón, estaba que explotaba su paquetote.
-Estás más buena que tus hermanas.
-Te consta?
-Tú que crees, chiquita?
-Que eres un cabrón. –nos sentamos, nos
seguimos besando, le seguí acariciando el paquete, le abrí el pantalón, saqué su
verga y él subió su mano por mi entrepierna hasta llegar a mi panty. Me masturbó
sobre la panty, mientras yo se la jalaba.
-Bájate…-me susurró- quiero tu boquita
en mi verga, Tere.
-Mmmmmmmm…mmmmmmmm…mmmmmmmmmmmmm…
-Así, así…ay, qué rica boquita. –él me
acariciaba la espalda, las nalgas, me subió la falda, hizo la panty a un lado y
me dedeó.
-M…mmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmmmmmmmm….
-Qué rica panochita, qué culo tienes,
Tere.
-Síguele, Mario, méteme el
dedo…mmmmmmmmmmmmmm…mmm
-Me quiero coger a las hermanitas.
Quiero un trío contigo y con Bety. Quiero que me la mamen las dos, quiero
dedearlas, metérsela a las dos, par de putas.
-Mmmmmmmm…mmmmmmmmmmm…yo quiero que me
cojas con tu hermano, quiero que me la metas mientras se la mamo a él.
-Qué rico…lo vamos a hacer, preciosa.
–con uno de sus dedos mojados en mi conchita, me acarició el culo-
-Mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmm
-Qué apretado culito…te lo voy a romper,
Tere, te voy a meter la verga en el culo, Tere y te lo voy a llenar de leche…
-Mmmmmmmmm…mmmmmmmm…-sentí cómo su palo
se hinchaba y se terminaría pronto, lo quise evitar porque quería que me la
metiera, pero no me dejó, detuvo mi cabeza y me llenó la boca con su leche
caliente. Como siguió dedeándome, yo también me vine, pero me quedé con ganas de
que me la metiera. Le dije que si quedaba un rato más, mis planes eran obvios,
pero dijo que no podía porque tenía que llegar a casa.
Cuando se fue me fui a la cocina para
tomar y comer algo antes de acostarme, pero de pronto…
-Buenas noches, señorita. –Paco estaba
detrás de mi, muy, muy cerca. No respondí, sabía que me había visto- Se
divirtió? La trataron bien, señorita? –mi respiración se aceleró, si le decía a
mi papá me mataría. Pasó un dedo por mi espalda y bajó hasta la cintura- qué
rico calzoncito trae, señorita.
-Oiga, no…!!!
-M…No, qué? –se acercó más y recargó su
duro paquete en mis nalgas- vas a hacer lo que yo te diga escuincla, qué dirán
tus papás si les digo que se la mamaste a un güey en la sala de tu casa y que te
dedeó, eh? O que te besuqueaste con una de tus amigas? –mi sorpresa era enorme,
no sabía que me había visto el día anterior, pero habría otra sorpresa- o que te
cojes a uno de tus profesores? Que te la metieron tu tío y tus primos? Hoy que
te fuiste me encontré tu diario y el de tus hermanas, son unas fichitas y les
encanta la verga. Así es que ya sabes. Flojita y cooperando o le digo a tus
papás, chamaca. –no tenía salida- Además te va a gustar, te voy a dar verga
hasta cansarte, no como ese pendejo…-yo seguía inclinada hacia la barra, él se
despegó de mi y me levantó la falda- qué culo, chamaca! Qué rico se ve con ese
calzoncito…-me acarició la entrepierna- estás bien caliente…
-Es por lo de hace rato. –la verdad ya
me estaba calentando-
-No te hagas pendeja, estás caliente
ahorita, quieres que te la metan…-hizo a un lado la panty y me acarició con un
dedo la conchita- ya ves, tiene el mono bien mojado; eres toda una putita. La
hija del jefe va a ser mi putita. –Sin más, me recostó en la barra, me enrolló
la falda en la cintura, hizo a un lado la panty y me la metió por atrás de un
solo empujón-.
-Ay!!!
-Ahhhhhh…qué rica estás, chamaca. –fue
acelerando el bombeo-
-A-a-a-a-a-a-a-a-aaaaaaaaaaaaaaa…
-Es lo que querías no, chamaca? Para
esto fuiste vestida así, no? Eh? Querías que uno de tus amigos te cogiera, no?
Eh? Contéstame, carajo.
-Sí, sí, eso quería…a-a-a-a-a-a-a-a
-Por eso ibas con este vestidito
transparente y esos calzoncitos, verdad? Pero te está cogiendo un macho, no un
pinche escuincle.
-Sí, sí cógeme, métamela hasta el fondo,
Paco…a-a-a-a-a-a-a-a-a
-Ya le agarraste gusto, chamaca. Con
razón te la meten tantos, tienes un culo delicioso. –me agarraba la falda
enrollada y me jalaba hacia él, como si me estuviera montando.
-Ay, qué rico…dame más, así, papi,
así…aaaaaaaaaaaaaaa
-Así te gusta, mamita?
-Sí, así…qué rico, qué
rico…aaaaaaaaaaaaaaa…mmmmmmmmmmm
-Así te la mete tu profe, putita? Así te
gusta que te cojan, chamaca? Así les gusta metértela, verdad? Viéndote el culazo
que tienes.
-Sí, me encanta que me den por atrás…qué
rico coge, Paco.
-Me voy a venir…te voy a llenar de mis
mecos, cabroncita.
-No que hasta que me canse?
-Jajajaja…ya te gustó mi verga, verdad?
–me la sacó, me levantó y me dijo al oído- vete a tu cuarto y espérame ahí.
Arréglate la ropa, qué dirían tus papis si te ven así? Jajaja. –Le obedecí, la
excitación, la adrenalina invadió mi cuerpo. Por fin, luego de unos minutos,
llegó al cuarto. Yo estaba recargada junto a mi clóset, con la ropa arreglada
como cuando salí de casa; él sólo llevaba unos boxers- Muy bien, qué obediente,
así me gusta. –se acercó a mi y me acarició con la punta de los dedos mi cara,
el cuello, las tetas, el abdomen…-Vas a hacer todo lo que te diga y cuando
quiera. Lo mismo le va a pasar a tus hermanitas. Cabronas…-se recostó en la
cama- hazme un strip tease. Encuérate para mí, haz que se me ponga dura otra
vez, ricura.
Me paré frente a la cama dándole la
espalda, me desamarré el vestido por atrás del cuello y movía mi cuerpo como si
hubiera una música suave.
-Qué rico te mueves, chamaca.
Me levanté la falda para que viera mis
nalgas, me di la vuelta para que viera mis tetas. –Qué rica estás…- se agarraba
el palo encima del boxer, me di la vuelta otra vez y me bajé el vestido
enseñándole el culo que tanto le gustó.
-Ven –me subí a la cama y me acerqué
gateando hacia él cuando sacó su vergota del boxer y la apuntó a mi cara, me
quedé paralizada una fracción de segundo- No te hagas, que con esa boquita se ve
que te encanta mamar vergas. Además recuerda que leí tu diario…-comencé a
lamerle y chuparle su rica verga- aaaahhhhhh, qué rico, así…qué bien la mamas,
nena. Así se la mamas a tu profe? M? Así se la mamaste a tu tío, pinche putita?
Eres toda una deliciosa puta.
-Mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmmm
-Ya me la pusiste bien dura, chiquita.
-Mmmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmm…mmmmmmmmm
Después de mamársela algunos minutos
desde los huevos hasta la punta de su reata, me dijo:
-Ven, te la voy a meter. Súbete,
métetela tú solita, preciosa. –Me senté frente a él, le agarré la verga, la
acomodé en la entrada de mi conchita y me senté en ella. Lo cabalgaba mientras
él me agarraba y lamía mis tetas. La tenía riquísima, enorme. –Échate para atrás
–arqueé la espalda hacia atrás y me masturbaba mientras yo lo cabalgaba moviendo
la cadera hacia delante y hacia atrás- qué ricas tetas, qué rico coges, chamaca.
-Ah-ah-ah-ah-ah…aaaaaaaaaaaa, me vengo,
me vengo…
-Sí, chiquita, báñame la verga, vente en
ella, cabrona –Tuve mi primer orgasmo y me levanté para que me lamiera las
tetas-
-Lámelas…
-Mmmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmmm…mmmmmmm
-Ay, sííííííííí…aaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhyyyyyyyyy…ah…
-Te gusta mi verga, verdad?
-Sí, me encanta.
-Voltéate –me senté sobre él, pero ahora
dándole la espalda- hasta para adelante…así, ay, pero qué culo tienes. Así sube
y baja, sube y baja esta verga, putita.
-Así???
-Así, así…si bien que sabes coger,
Teresita. Eres bien caliente…cómo mueves el culo. Desde que te vi en una de las
fiestas de la empresa sabía que cogías delicioso. Cómo bailabas, cómo nos tenías
a todos calientes…tú y tus hermanas.
-Dame más, métemela…métemela. –de
repente me metió un dedo en el culo; fue un dolor muy placentero- ayayay…con
cuidado.
-Mañana te voy a romper el culo,
escuincla y te lo voy a llenar de leche. –me dio unas nalgadas y tuve mi segundo
orgasmo-
-A-a-a-a-a-a-a-a-a-a-a…mmmmmmmmmmmm…uuuuuuuuuuyyyyy…
-Otro? Jajajaja…esto es un buen macho,
no tus pendejos amigos. –Me salí de su vergota, me acosté en la cama boca abajo,
ya muy cansada. Se puso sobre mi, me separó ligeramente las piernas, me puso una
almohada bajo el vientre, me rompió la panty y me la metió-
-Ah…mmmmmmmmmmmmmm…
-Cómo les gusta provocar a ti a tus
putas hermanas…con sus falditas, sus blusitas y su ropa embarrada van a la
empresa. Verga es lo que buscan y verga van a tener.
-Mmmmmmmmmmmmmm…aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…qué
rico
-Te voy a llenar de leche, putita. Vas a
saber lo que es coger –aceleró el bombeo-
-Sí, dame tu leche. Métemela…cógeme,
cógeme…mmmmmmmmm
-Eres una puta, chamaca.
-Sí, soy una puta, me encanta que me den
verga…que me la metan dos…que me hagan su puta…que me llenen de leche…me encanta
mamar vergas…vente cabrón, lléname de leche…
-Voltéate que te quiero llenar el mono
de leche…-me di la vuelta y me llenó la conchita de leche…mmmmmmm, fue
delicioso…-
-Aaaaaaaaaahhhhhhhhhhh…
-Ay, sí, dámela toda…-yo pellizcaba mis
pezones mientras él llenaba mi conchita. Cuando acabó de venirse, me dio otras
bombeadas más, antes de que su verga perdiera su dureza- M-m-m-m…qué rico…
-Coges delicioso…ahora sí puedes dormir
satisfecha, chiquita. Mañana te tengo una sorpresa, así que no salgas en la
noche, eh?