Todo comenzó hace ya varios años. Durante mi juventud, uno de
mis pasatiempos preferidos es el de navegar. Siempre salía en el barco de un
amigo, en grupo a pasear por el rio de la plata durante los fines de semana, o
en verano, nos pasábamos varios días con amigos y amigas fondeados en algún
rincón del delta . Muchas de estas salidas las hacíamos solos, o en parejas.
Federico con su novia, y yo con alguna amiga de ella. Como en un velero, no se
puede tener mucha intimidad, finalmente siempre terminábamos todos en ropa
interior y a la hora del sexo , unos la pasaban sobre la cubierta, y los otros
en el camarote. Así pasamos un par de veranos hasta que a Federico se le ocurrió
que quería hacer un cruce oceánico . Para ello, bordaríamos Uruguay, Brasil y
desde allí cruzaríamos al norte de áfrica continuando por el Mediterráneo una
vez en Europa, veríamos que puerto tocamos
Todo sonaba muy bien, estábamos en invierno, y había que
planearlo todo. Incluso en que barco haríamos esta travesía.
Finalmente llego diciembre terminamos con todos los finales
de la facultad, ya teníamos un muy lindo crucero , todas la provisiones, cartas
y equipamiento necesario para la travesía.
De todos los que se habían anotado para ir, finalmente solo
quedamos Federico y yo.
EL plan fue, salir con nuestras novias hasta punta del este,
allí pasar las navidad , dejar a nuestras novias y tratar de llegar a alguna
playa de Brasil para pasar año nuevo.
Los primeros días de la travesía fueron excelentes, las
chicas tomando sol, nosotros manejando ese enorme velero mucho sexo, y hasta por
primera vez una sesión en grupo. Claro cada uno con su pareja, pero todos juntos
en el camarote de proa. Allí fue donde por primera vez vi el pedazo de verga que
tenia Federico. Sus 18 o 19 cm hacían gemir mucho mas a su novia que mis 15 a la
mía. Mas de una vez esa tarde se me escapo una mirada para ese impresionante
pedazo de mástil (igual que a mi novia).
Finalmente, llegamos a punta del este, pasamos unos días (y
noches excelentes) y para despedirnos, nuestras novias decidieron montarnos una
tarde inolvidable. A eso de las tres , nos hicieron bajar , las dos estaban
vestidas (o desvestidas) para la guerra , la novia de Fede, tanga y porta ligas
, y mi novia , un corset de cuero que marcaba su cintura, un tanga de raso negra
y un gran consolador en su mano.
Empezaron un espectáculo de lesbianismo que rápidamente nos
dejo a Fede y a mi en Bolas pajeandonos. Me asombre de mi mismo, cuando miraba
tanto a mi novia que le metía el consolador por el orto a la otra como a
Federico, cuya verga crecía y crecía. Finalmente las chicas se nos vinieron
enzima. Nos despertamos todos juntos al mediodía del día siguiente.
Fede se puso como loco, porque teníamos pensado zarpar a las
6 de la mañana, así que despertamos a las chicas, las despedimos y finalmente
comenzamos nuestro viaje. El que hasta ese momento no sabia, pero me cambiaria
la vida para siempre.
Las primeras horas fueron emocionantes, alejarnos de la
costa, trazar el rumbo, programar el piloto automático y las alarmas,etc.
Llegando ya media tarde, me decidí a poner en orden el barco,
ya que había quedado un desastre luego de la ultima festichola. No solo encontré
la lencería que tenían las chicas puestas , si no que también encontré el bolso
de la novia de Fede, que había quedado olvidado en el barco por la salida tan
rápida.
En ese momento, se me ocurrió ponerme a revisar que tenia
adentro, encontrándome con sus trajes de baño, ropa interior de algodón y licra
, algunos vestidos sueltos, una minifalda un top y varios pareos. Estaba
imaginando como le quedaría todo esto, cuando bajo Federico y me encontró. Entre
risas , me dice, que si en algún momento me falta ropa, ya tengo que ponerme.
Guarde todo en su bolso, termine de ordenar y limpiar todo y Salí a cubierta.
Así pasaron los primeros días sin mayores contratiempos. La
brisa era suave, los vientos favorables, hicieron, que estos días fueran
simples. Para mitigar el tiempo, comenzamos a Jugar al truco. Primero por los
puntos, luego agregamos los turnos de guardia, quien limpia, quien hace la
comida, etc. Pero finalmente, el hacia los turnos de guardia, y yo me dedicaba a
limpiar y hacer la comida y a lavar la ropa.
Una noche que estaba muy tranquila, mientras comíamos, nos
pusimos a charlar sobre nuestras novias, putas que son y la ultima fiesta que
nos dieron. Yo estaba recaliente cuando el propuso que jugáramos al póker para
cambiar un poco. Luego de unas cuantas manos, decidimos apostar algo yo
proteste, porque aunque gane, el nunca limpiaba nada, así queme propuso un
cambio. El que perdía, debería pasar dos días usando un traje de baño de la
novia.
Yo no quise, pero fue tan insistente que finalmente cedí.
Como es obvio, perdí, (como cambia la vida de uno un juego no?) así que al otro
día al levantarme, veo a Fede parado a mi lado con 2 trajes de baño. Uno era
enterizo y el otro un conjunto de tanga y corpiño. Me pidió que eligiera el que
mas me guste, y riéndose se fue a cubierta.
Pensé que el enterizo quedaría mejor , así que me lo puse,
pero era chico , se me metía en la cola y me apretaba mucho, así que finalmente
me puse la tanga, si ponerme el corpiño. No me quedaba tan mal. Cuando subí a
cubierta Fede me miro y me dijo que la apuesta es el traje de baño, así que bajo
y subió solo con un slip muy ajustado (se le marcaba mucho el bulto) y el
corpiño. Se ofreció a ponérmelo, y yo acepte (ya no se si jorobando o en serio).
Se paro detrás mío, y apoyándome su bulto en mi cola , me lo puso.
Me sentí un poco incomodo pero no dije nada.
A medida que pasaban las horas, me daba cuenta que el me
miraba mas de lo normal, y yo no podía apartar la vista de ese bulto hipnótico.
Cuando llego la primera noche, baje y me cambie poniéndome
una remera y un pantalón corto. De vuelta en cubierta, se vio la decepción en su
cara y al preguntarme porque me había cambiado yo le conteste que el acuerdo fue
solo durante el día. Esa noche casi ni hablamos.
El otro día paso de igual manera, pero me pareció mas de una
vez ver que a Fede se le paraba y el hacia lo imposible por disimularlo.
Llego la noche y me propuso jugar de nuevo, pero esta vez
subiría la apuesta, el se ofrecía a hacer todas las tareas del barco, si yo
ganaba, pero si el ganaba, debería estar vestido de mujer hasta llegar al
próximo puerto. Yo ya no discutí y acepte. La verdad es que me excitaba mucho
con el juego. Cuando perdí, (pero esta vez, jugué un tanto mal apropósito), se
fue al camarote, y volvió con una tanga de algodón blanca y un camisón muy
corto. Me pidió que me cambiara, pero delante de el. Sabiendo que el me estaba
mirando, me desvestí rápidamente, pero para trate de subirme la tanga lo mas
sensualmente posible. El camisón no me tapaba mas abajo del ombligo. Nuevamente,
el se quedo en slip. Faltaban 4 dias para llegar al puerto.
De la festichola con nuestras novias había quedado mucha
cerveza, así que me propuso que tomáramos algo. Empezamos a tomar, y yo me
empecé a sentir mal. De repente me dieron ganas de devolver , subí a cubierta y
sacando mi cabeza por la borda, largue todo lo que tenia adentro. Yo no me di
cuenta, pero en esta posición quede con la cola parada, la tanga metida adentro
y mi camisón llevado por el viento. Atrás mío subió Fede , quien agarrándome de
atrás y apoyando todo su bulto en mi cola, me decía "Tranquila linda, es el
alcohol y las olas" mientras me agarraba fuertemente de la cintura para que no
me cayera por la borda.
Después de un rato en esa posición, me ayudo a bajar y me
recostó en el camarote, donde el dormía que tenia la cama de dos plazas. Después
de eso, solo recuerdo cuando me levante al otro día. Salí a cubierta como
estaba. "buen día preciosa", me dijo con una sonrisa de cachete a cachete. No le
conteste, me lave la cara y baje a cambiarme. Nuevamente me puse la tanga y
corpiño. El día paso sin novedad salvo las ocasiones que lo miraba y el ya no
disimulaba que la tenia parada y que casi siempre se dirigía a mi como si fuera
mujer. Pasaron otros 2 días sin novedad , pero a la noche, note que tanto usar
la tanga , se me había quedado marcada por el sol lo que me causo una sensación
muy excitante.
Esa noche , me marcaria para toda la vida, para comer, yo
estaba con un short muy apretado y una remera hasta el ombligo (me fascinó la
sensación de tener media cola afuera) . El bajo a comer en slip, no sentamos y
comimos sin decir nada, luego decidimos celebrar que la primera parte del viaje
había salido sin contratiempos y empezamos a tomar. Esta vez, el alcohol me saco
las inhibiciones, luego de unas cuantas copas, el se paro al lado mío, quedando
su bulto casi a la altura de mi cara, y yo sin una razón aparente se lo bese
sobre el slip. Esto desato algo incontrolable, me miro, se bajo el slip y me
dejo a la vista su tremenda verga. No sabia que hacer, pero el me paro, y
mientras me daba un beso en la boca, guiaba mi mano hacia su aparto. Lo agarre,
y empecé a masturbarlo mientas el me acariciaba la cola. No pasaron muchos
minutos hasta que el me empezó a empujara y dejarme sentada con su verga en la
mano a la altura de mi boca. En esta posición, empecé a chuparla como me hacia
mi novia. No tardo mucho en acabar, lanzando un montón de leche en mi boca,
escupí casi toda ( que tonta) pero igual me quedo el sabor inolvidable de sus
jugos en el paladar. Los dos nos fuimos a dormir sin decir una palabra.
EL nuevo día comenzó con el aviso de que estábamos llegando a
puerto, así que rápidamente me cambie con mi ropa de hombre, pero me quede una
tanga de algodón puesta debajo del jean. Mientras amarrábamos en el puerto, mas
de una vez se me había bajado el jean y quedado expuesta mi tanguita. Realizamos
todos los tramites legales del caso, y nos repartimos las tareas. A el le tocaba
comprar los repuestos y reparaciones del barco, a mi me tocaba ir al
supermercado por las provisiones.
Saldríamos de nuevo al mar al rededor de las 6 de la tarde.
A mi se me complico un poco, porque el super mas completo
quedaba a una hora del puerto, por lo que me subí a un taxi y salí para allí.
Una vez dentro, comencé con las compras del caso, pero al pasar por el sector de
ropas, me detuve a ver unos trajes de baño. Cuando volví al barco, había
comprado varias tangas de encaje y de algodón, un corpiño, un pack de 3 hilo
dental de algodón, dos trajes de baño, Todo muy femenino.
Ni bien llegue partimos nuevamente rumbo al norte de Brasil.
Habían pasado solo unas horas de nuestra partida cuando Fede me pregunto si
quería cambiarme. Ya no hiso falta juego, baje corriendo y me puse una pollera y
una blusa. Así estuvimos por una hora mas, hasta que note que estaba nuevamente
al palo. Sin decir nada, me acerque le baje el slip y se la chupe cual bebe
prendido al la mamadera. Nuevamente acabo en mi boca, pero esta vez yo me trague
todo lo que pude . Pasado la calentura inicial, me dio el timón, y bajo a buscar
algo. Cuando volvió, me cometo que me había comprado algunas sorpresas. Estas
eran, cera para depilar, crema para depilar, crema humectante, algunas pinturas,
perfumes y un traje de baño
Rápidamente, baje y comencé con el proceso de depilación
completo de mi cuerpo, después de casi dos horas, ya había logrado sacar todos a
lo que tenia acceso, pero me quedaba la espalda y la cola. En estas partes tuve
que pedirle a Fede que me ayudara. El puso especial énfasis en depilar toda mi
cola, no tenia mucho que sacar. Luego, empezar a masajearla con crema
humectante. Su dedo durante todo esto no perdió oportunidad de perderse dentro
de mi virgen agujerito .
Yo ya estaba que no daba mas, así que me di vuelta y comencé
de nuevo a saborear esa herramienta que tanto me gustaba, pero después de unos
minutos e me la saco de de la boca, me recostó sobre la mesa dejando mi cola a
su disposición. Así como estaba, comenzó a hacer presión con su cabeza en mi
cola, pero no lograba penetrarme. Entonces agarro un poco de aceite, y con su
dedo comenzó a lubricar de apoco mi culo. Una vez lubricado y mas dilatado, ante
mi pasiva respuesta, volvió a intentar penetrarme, con un suave pero firme
empujón, me metió la cabeza. Yo emití un gemido e inmediatamente le pedí que me
la saque, que me dolía mucho. Pero el no me dejo moverme, y comenzó un
movimiento donde entraba un poquito mas de lo que salía. Sin darme cuenta pasado
unos minutos, ya la tenia toda adentro y gemía de placer sintiendo como me daba
sin compasión. Con unos sacudones muy fuertes , termino acabando dentro mío, me
beso la nuca y se fue a su camarote. Yo quede allí, entre la comida que quedo
arriba de la mesa, con la tanga corrida, y la leche que se me empezaba a
escurrir por las piernas. Limpie el barco, y me acosté sola, recordando ese
nuevo placer que Fede me había echo descubrir. A partir de esa noche, mi vida
cambio completamente descubriendo la nena sumisa que llevaba adentro.
Nuestro viaje continuo con mucho placer y sin contratiempos.
En próximos capítulos iré contando como se sucedieron los cambios luego de esta
etapa.
Si les gusto mi relato y quieren escribirme, mi email es
Cyntia_tv@hotmail.com