 |
| 1,144,615
Miembros | 12,854 Autores | 54,290 Relatos | 2,214 Usuarios Online |
Bienvenido a TodoRelatos.com! |
   
|
TODORELATOS.COM |
Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
|
 |
| Fecha: 24-Abr-07 |
« Anterior |
Siguiente » en Hetero: General (4444 de 5036) |
![]() |
| Estaba ahora ahí completamente sola, después de perderme en tu ciudad, esperándote… soñándote… te conocería al fin. |
  |
 |
Después de recorrer la ciudad, volví al hotel... allí te
esperaría, Buenos Aires... que locura… ciudad del tango y la bohemia, un par de
cigarros y unas copas de más, y estaba ahora ahí completamente sola, después de
perderme en tu ciudad, esperándote… soñándote… te conocería al fin.
Me tumbe sobre la cama, antes de que pudiera acomodarme sonó
el citófono…. venias subiendo, acomode mi pelo y me mire al espejo… estaba
vestida con una falda blanca larga y una polera del mismo color, ajustada y
escotada, que enseñaba bastante esa parte de mi cuerpo, que tanto te gusta.
Tocaste la puerta, mi cuerpo se estremeció, la abrí y ahí estabas tu, de pie
mirándome, con esa atractiva mirada tuya detrás de tus lentes, unos jeans
oscuros y una camisa negra.
Hola tu - dije disimulando el nerviosismo.
Hola bebe – me dijiste tú, pareciendo más seguro que yo.
Pasa… bienvenido a mi…. ¿Habitación?
Gracias- me dijiste al oído, y entraste, tus ojos estaban
fijos en mi polera, y los míos en tu pantalón… ambos sabíamos para que
estábamos ahí, me senté en la cama y te hice un gesto para que te sentaras
al mi lado, te tome una mano y empecé a acariciar tus dedos.
Que lindas manos…. Que gusto conocerte.- dije mientras
acariciaba cada uno de tus dedos.- Me encantaría que…
Me encantaría tocarte…- dirime interrumpiste con aquella
vocecita tuya, yo tome tu mano y la puse sobre mi pecho y sin hacer ningún
otro movimiento comenzaste a acariciarlo, subiste tu otra mano y la
deslizaste sobre mi otro pecho, mientras yo besaba tus labios.
Inmediatamente mi cuerpo empezó a reaccionar y mis pezones se pusieron
durísimos, los podías notar sobre la polera, tus labios fueron bajando por
mi cuello y mis manos por tus piernas… esperaba que estuvieras tan excitado
como yo, acaricie tu sexo sobre el pantalón… lo estabas.
Comenzaste a bajar mi polera y mi corpiño mientras tus labios
seguían bajando, mis senos se liberaron de su prisión quedando desnudos para ti,
te alejaste un segundo y me miraste, tu mirada me provoco un pequeño temblor,
pasaste tus dedos rozándolos y no pude evitar que un pequeño gemido escapara de
mi boca. Entonces note que tu pantalón estaba a punto de estallar, decidí que
seguías tú. Empuje tu cuerpo suavemente para que te tendieras en la cama y fui
yo quien esta vez desabotonó tu camisa y besó tu pecho bajando lentamente hasta
tu cintura, cuando mis labios estaban en tu ombligo, mis manos desabrocharon tu
pantalón y te lo quitaron, tú te quedaste tendido y yo baje a tus pies, te quite
los zapatos, los calcetines y los pantalones y volví a subir por entre tus
piernas hasta tu bóxer. Lo baje despacito y con dificultad, tu pene estaba muy
duro, también te los quite, subí besando la parte interna de tus muslos, hasta
que mis labios llegaron a la delgada piel que cubre tus testículos y seguí
besándote, podía oír tu respiración muy fuerte y tus manos intentando alcanzar
mis hombros, estaba segura que tu sexo estaba desesperado y solo quería ser
tocado por mis labios, quería entrar en ellos, quería entrar en mi… pero yo
tenia ganas de torturarte un poquito más, así que seguí jugando con tus
testículos, lamiéndolos, besándolos, metiéndolos en mi boca y chupándolos un
poquito… luego de improviso deje que mi lengua recorriera la cabecita de tu
pene, provocando que tu cuerpo se separara unos centímetros de la cama y que de
tu boca saliera un profundo gemido. Seguí lamiendo todo tu glande, lo bese
suavemente para luego lamer y besar todo el tronco…. Tú respirabas muy profundo
y decías mi nombre, me dedique a chuparte solo la puntita una y otra vez para
luego ir cada vez mas profundo hasta meterlo entero dentro de mi boca…. Lo chupe
así entero por un rato y lo saque, sorprendiéndote nuevamente…
¿Te gusta? – pregunte sonriente
Si… sigue- susurraste tú
Espera… Sube un poco… apoyate en las almohadas… por
favor… quiero que veas…
Bueno bebe…- susurraste y me hiciste caso, te tendiste
mas arriba quedando casi sentado, yo subí hasta tu rostro y bese nuevamente
tus labios, tu tocaste nuevamente mis senos… volví a bajar y seguí jugando
con mi boca como tanto te gustaba, tu acariciabas mi cabello y mis hombros,
cuando tu sexo estuvo lo suficientemente húmedo con mi saliva lo volví a
sacar de mis labios y lo metí entre mis pechos y comencé a apretarlo entre
ellos, tus manos bajaron y me los apretaron a tu gusto, mientras mi lengua
jugueteaba con la puntita que sobresalía de ellos, seguí chapándola hasta
que tus caderas se empezaron a mover muy fuertes…. – ya acabo- susurraste, y
mis manos remplazaron mis pechos para ejercer mayor presión, hasta que un
tibio liquido comenzó a salir de ti y a bañar mis senos. Luego te quedaste
tendido en la cama, sonriendo.
Me voy a limpiar, vuelvo enseguida- sonreí, toque un poco
mis pechos para luego lamer mis dedos cubiertos de tu semen – mmm… que rico.
– exclame y fui al baño, me limpie y arregle mi polera, para luego volver a
la cama, allí estabas tumbado, desnudo a no ser por tu camisa abierta, me
tendí a tu lado en la cama. – ¿Te gusto?
Me encanto… pero quítate eso – dijiste tocando mi polera…
Pero…
Quítatela – me susurraste suplicante mientras tus manos
fueron a tocar mis pechos nuevamente y a apretármelos con fuerza. Me
ayudaste a quitármela y quedar solo con el corpiño… el cual acariciaste unos
minutos para después quitármelo también y dejar así mi torso desnudo, solo
me cubría la falda que tenia anudada a la cadera… me excitaba y me asustaba
que me estuvieras mirando así como lo hacías- eres mi muñequita…. –
susurraste.
Si... así parece… ahora puedes hacer conmigo lo que
gustes. - susurre yo, como respuesta apretaste mis pezones entre tus dedos,
yo gemí mientras tu los masajeaste un rato. Luego metiste uno de ellos en tu
boca y comenzaste a succionarlo, mientras una de tus manos comenzó a
acariciarme las piernas por debajo de la falda… cada vez mas arriba…. y mas
arriba, hasta que tocaste mi tanguita, provocando que mi cuerpo se curvara
por completo.
Quitaste mi falda, y entonces tu mano se dedico a tocar la
única prenda que me quedaba puesta, tu te quedaste mirando lo que eso
provocaba en mi cuerpo y como me retorcía de placer con tus caricias, entonces
decidiste romper la barrera de la tela y comenzaste a bajarla, para dejarme
completamente desnuda. Entonces volviste a acariciarme, esta vez el contacto
con tu piel casi me hace morir… creo que notaste lo húmeda que estaba, ya que
tus dedos se deslizan sin dificultad entre mis piernas hasta que uno de ellos
se detuvo en la entrada de mi vagina y se introdujo en ella, de mi boca puede
haber salido un quejido, un grito o tu nombre, no lo se. Moviste un poco tu
dedo dentro de mí y cuando sentiste que estaba apunto de estallar, bajaste tu
rostro besando mi vientre, hasta que tu lengua lamió suavemente mi clítoris,
provocando una especie de corriente eléctrica en mi cuerpo. Basto uno poco de
juego de tu lengua y de tu dedo para que comenzara ha sentir el orgasmo mas
rico que hubiese sentido hasta entonces, remplazaste tu lengua por otro de tus
dedos para ver como me moría solo con tu tacto – Basta- rogué de todo es lo
único que tengo conciencia de haber dicho – basta por favor. - Cuando te
detuviste caí rendida en la cama… mire de reojo tu pene volvía a estar duro
como piedra…
¿Cómo te sientes? - preguntaste
Estupendamente… quieres….- mi voz tembló
Dime…
Tu estas muy… y yo….
¿Podríamos aprovechar?
¿Quieres… quieres hacerme el amor?- susurre coquetamente,
tu sonreíste y me besaste en los labios. Luego subiste tu cuerpo sobre el
mi, separaste mis piernas y te pusiste en medio de ellas sin dejar de
besarme, y afirmaste mis muñecas para dejarme inmóvil, volviste a besar mis
pechos y comenzaste a recorrer mi vulva con tu pene… recorriéndola entera
con tu dureza, lo apoyaste en la entrada de mi vagina y entraste en ella
suavemente, para seguir cada vez mas hondo y mas fuerte, cada vez estabas
mas adentro, sentía tus testículos tocando mis sexo, mientras sentía una
mezcla perturbadora de dolor y placer, tu seguías besándome y hablándome con
esa voz entre quejidos y suspiros, mi cuerpo temblaba de placer debajo de
ti, soltaste mis muñecas para poner tus manos en mis nalgas y así mover mis
caderas como deseabas y penetrarme cada vez más profundo, estaba muy húmeda
por lo que podías entrar fácilmente a pesar de lo estrecho que era allí,
comencé a tener un nuevo orgasmo mientras tu seguías moviéndote y besando
mis pechos, estaba completamente fuera de mi cuando sentí que tus caderas se
movían más y más rápido, y un tibio liquido comenzó a inundarme mientras
sentía tus suspiros, tus gemidos y tu corazón a punto de estallar.
Caíste rendido a mi lado, y yo me apoye en ti… acariciaste mi
espalda con cariño, besando mis hombros, hasta que me quede dormida.
A la mañana siguiente ya no estabas, me fui a la ducha, aún
faltaba mucho por recorrer, además estaba segura que esta noche volverías y
seguirías haciendo mi estadía en Buenos Aires inolvidables.
|
|
Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y
supondrá una mejora en la calidad general de la web.
Gracias! |
|
|
|
|
| |
|
|
| |
|
| |
 |