Esto es principio de una serie de relatos, Cada uno se
dedicara a un tipo de experiencia sexual. Este que es el primero, trata sobre
mis inicios con mi primo y como llegue a convertirme es su esclavo.
Todo esto ocurrió cuando apenas quedaban semanas para cumplir
los 18 años. Soy un chico bastante guapetón. Tengo un buen físico, ya que una de
mis pasiones es el deporte. De estatura media, pelo castaño, y un poco largo.
Ojos marrones, y piel tostada por el sol. Depilado.
Desde siempre se me ha dado bien ligar, y se que se debe
mucho a mi físico, aun que también al echo de que soy muy espontáneo y
divertido. Desde joven supe que me gustaban las dos aceras. Me costo asimilar
que era bisexual. Me gustaba dar y recibir. Aunque mucho más recibir. Empecé
desde que era jovencito a masturbarme con fotos y videos de chicos y de chicas.
A introducirme dedos en el culo y objetos. Cada vez me gustaba más la sensación
de tener algo metido por el culo. Muchas veces cuando estaba solo en casa me
metía en el baño, utilizaba el espejo para mirarme como se me quedaba el culo
cuando introducía cosas en el. Dedos, zanahorias, pepinos…
Yo ya lo había probado con chicas, no era virgen, pero cada
vez me excitaba más el hecho de ser yo el que recibiera.
Todo empezó un fin de semana que se quedo mi primo a mi casa
para hacerme compañía mientras mis padres y mis tíos cogían "un fin de semana
sabático". Estaríamos todo el fin de semana solos.
Mi primo es mayor que yo, 4 años más. Por aquel entonces
tendría unos 22. Tiene un buen físico, es alto y rubio.
Era pleno verano, acabábamos de comer, estábamos muy
aburridos. No salimos fuera por el calor sofocante. Así que decidimos ir a mi
habitación a pasar el rato. No tarde en poner el ordenador y a empezar a
navegar. Como no, en esa época las hormonas están revoloteando por todas partes,
así que pusimos una peli porno. No era la primera vez. Que veíamos porno juntos,
ya que vivimos muy cerca y pasamos muchas horas juntos. No tardamos en bajarnos
los pantalones y empezamos a masturbarnos. Me propuso hacer el juego de la
galleta: "se corren todos en una galleta y el ultimo se la come entera". Me lo
quede mirando un rato y al final acepte. Parecíamos monos, ha ver quien se
corría antes en la galleta. Perdí yo. Me tuve que correr también en ella. La
cogí, recubierta de semen de los dos. Yo ya había probado el mió. Así que, le
mire a los ojos, y de un mordisco me la comí. Mi primo Pepe, puso cara de no
creérselo, Se pensó que no lo haría, pero lo hice. La verdad, me gusto.
Nos fuimos un rato a la piscina a darnos un baño y no
mencionamos nada de lo ocurrido durante un buen rato.
Llego la hora de cenar y pedimos unas pizzas. Vimos la
televisión un poco y una peli. Se nos hizo un poco tarde, hicimos un poco de
zapping y encontramos un canal autonómico que ponían porno, la pusimos de fondo.
Aun estábamos en bañador, nos los quitamos, y estuvimos en pelotas todo el rato.
Cogimos unas cartas y empezamos a jugar. Como paso a ser algo monótono,
empezamos a apostar. Que si gano, sales a la calle a tirar la basura en pelotas,
y apuestas así.
Estábamos jugando al poker, tenía una mano estupenda, así que
decidí subir la apuesta. Si gano me comes la polla.
Mi primo se me quedo mirando un rato, sin saber que decir.
Miro sus cartas y me contesto:
Veo tu comida, y lo subo con una corrida en la boca.
Waaaww!! no me esteraba esa respuesta. De golpe me empalme a
más no poder. Me entro un estado de excitación impresionante. No me podía creer
que me siguiera el rollo. Empecé a pensar que en el caso de que ganara mi primo
me comería la polla y me correría en su boca, y en el caso contrario por fin se
la comería a un tio. Esta era mi oportunidad. Sabía que tenía la mejor mano de
la noche. No lo dude ni un segundo.
Viendo tu corrida y repitiendo lo de antes subo a tragárselo
todo.
Después de varias subidas más de apuesta, llegamos a la
conclusión que:
Elegiríamos una película porno al azar en mi ordenador.
El ganador elegiría una escena de esa película y el perdedor
tendría que hacerle exactamente lo que hiciese la chica.
Hicimos un pacto, si se enseñaban las cartas se tendría que
hacer por cojones, quisiésemos o no. Ya que si nos negábamos lo contaríamos a
los amigos.
Puse las cartas sobre la mesa, y empezó a reírse.
Te lo advertí! Me la vas a comer entera!
Fuimos desnudos a mi habitación, el miro en mi ordenador y
eligió una peli de sexo anal. Tenia que hacerle una mamada, luego tenia que
ponerme a cuatro patas y me encularia durante un buen rato, luego el tio se
corría en la boca y se lo tragaba. Vamos, la típica película porno.
Se puso de pie con una sonrisa en la boca, me arrodille
delante de su polla. Era una gran polla, mediría unos 18 cm, pero lo más
impresionante era su grosor. La cogí con una mano y se la levanté. No tarde en
sacar la lengua y empezarle a lamerle la polla. Me puso las manos en la cabeza.
Con lo que entendí que tenía que empezar a mamar ya. Abrí la boca y me metí casi
la mitad de un solo golpe. Tenía su polla en mi boca y yo estaba excitadísimo.
Con una erección de pelotas, yo mientras tanto con una mano me masturbaba.
Estuve así un buen rato. Comiéndosela entera, me gustaba muchísimo, no os lo
podéis ni imaginar. No quería dejarla, era toda mía, la embadurnaba de saliva
entera. De golpe, la saco de mi boca, me miro, y me ordenó que me recostara en
la cama a cuatro patas, así lo hice.
Me escupió en el culo y empezó a meterme los dedos. Yo ya
estaba acostumbrado a meterme cosas por el culo, así que no tardo en dilatarse.
Estaba súper cachondo y mi primo también. Note como el capullo se reposaba en el
agujero entre abierto de mi culo, como me cogia por la cintura, y como poco a
poco empujaba para dentro. Me estaba abriendo completamente mi primo con su
polla. Me dolía algo, pero el placer era impresionante. Separaba las nalgas con
mi mano para que entrase toda. Estaba completamente penetrado, y aun quería más.
Empezó a sacarla y a meterla, poco a poco, haciéndome disfrutar y notando sus
movimientos dentro de mí. Poco a poco subía de ritmo, cada vez era más rápido y
más rápido.
Cada vez que soltaba un gemido pepe me daba una buena
embestida, se puede decir que tuve mi primer orgasmo anal. Pepe por la
excitación no tardo en sacarla de mi culo y a ponerla en mi boca. Su polla sabía
a mi culo. Pero no me importaba, quería recibir toda la leche en mi boca. Así
que poniendo mi boca es un capullo y sin sacarla empecé a pajearlo con mucha
rapidez.
Soltó un gemido y mi boca se inundó de su esperma. Abrí la
boca, le mire a los ojos y se la enseñe llena, meneaba la lengua para
demostrarle donde estaba su tesoro. Si dejar de mirarle, me lo trague y volví a
abrir la boca. Estaba vacía.
Nos duchamos y nos fuimos a dormir.
Al día siguiente nos despertamos tarde. No podía creérmelo,
por fin había sido follado, y con el aliciente de que fue mi primo. Tenía el
culo un poco escocido, pero no pasaba nada. Estaba contento. En mi cara se podía
una amplia sonrisa permanente.
Dormíamos en la misma habitación, ya que habíamos preparado
una segunda cama. Yo aun seguía haciéndome el remolón cuando note que se
despertaba pepe. Dormía desnudo, y pude contemplar que se despertó con la
clásica empalmada mañanera. Se me clavaron los ojos en su polla mientras pensaba
que eso había estado en mi culo la noche anterior. Me empalme enseguida.
Pepe se dio cuenta de la situación.
Mientras agarraba su polla y empezaba a masturbarse me dijo:
Oye, veo que ayer te quedaste con ganas, porque no veas con que ansias me estas
mirando la polla. Si quieres te la dejo un rato para que juegues con ella.
Una sonrisa de oreja a oreja se me dislumbró en mi cara. No
tarde en levantarme y arrodillarme a la vera de su cama. El se sentó en el
borde.
Es toda tuya. Soltó.
Le cogí la polla con la mano y de un solo golpe me la metí en
la boca. Empecé a lamérsela, a chupársela y a succionar como un depravado.
Empecé a meterme dedos por el culo. Primero uno, luego dos, después 3. Me
encantaba la sensación de abrirme el culo al máximo.
No se cuanto tiempo estuve chupándosela, a mi me paso muy
rápido, cuando se corrió en mi boca. Me lo trague. Todo. Incluso así seguí
chupando un buen rato mas.
Para para!! Que me la vas a desgastar. Te mereces un premio
por todo lo que has hecho. Así que túmbate en la cama y disfruta.
Así lo hice. Se puso encima de mí y empezó a besarme. Las
salivas y parte de su esperma recorrían nuestras lenguas. Empezó a besarme en el
cuello y poco a poco fue bajando poco a poco, se paro unos segundos en mis
pezones y siguió. Yo estaba que reventaba. Mi polla, súper tiesa. Pepe la cogió
con la mano y empezó a masturbarme. Lentamente, puso sus labios en mi capullo, y
poco a poco fue abriendo la boca hasta metérsela hasta el final.
Empezó a sacársela y metérsela en la boca, poco a poco me
hacia na mamada.
No tardo en introducirme dedos en el culo mientras me la
chupaba. No aguantaba mas y me corrí en su boca.
Con su boca llena de mi semen, se dirigió a la mía, me la
abrió con los dedos y escupió dentro. Me cerró la boca con un beso.
Intercambiamos mi esperma un buen rato hasta que poco a poco lo fuimos tragando.
Después de todo esto, decidimos no comentárselo a nadie.
También decidimos que repetiríamos siempre que pudiésemos.
Cosa que ocurrió pocos días después. (Continuara…)