Cogida por dos perros en el campo….
Mi nombre es Andy, como saben pues soy fanática del sexo y
hace una semana empecé mi iniciación anal con manchas un bello dálmata, perro de
David mmm, como se han de imaginar me tomo varios periodos vacacionales y aunque
hace una semana la pase con David y Manchas pues tengo que visitar a la familia
no creen!!!!!!!!!!!, Así que de regreso de mis vacaciones fui a ver a una
hermana de mi papa que vive en la provincia en un pueblo de Puebla venia yo
llegando de Cancún y me fui directo a ver a la tía que hace mucho no la veía,
así que me dispuse a pasar 2 días con ella. Ella vive sola en el campo y tiene
enormes extensiones de tierra tiene diversos animales, bueyes, borregos y un sin
fin de animales.
Cuando llegue a visitarla pude observar que tenia dos perros
(mi fijación y por el momento no me atrevo a hacerlo con otros animales) no son
de raza pero son muy obedientes. Mi tía salió feliz a recibirme claro llegue de
noche y solo le conté algunas cosas de mis vacaciones de mi trabajo y cosas que
hago ya saben cosas triviales, venia con una de esas sensaciones de ir al huerto
de noche y masturbarme un buen rato así que le pedí quedarme en alguna de las
cabañas que rodean la casa, no le gusto mucho pero acepto.
Me dijo cierra bien o mete a la casa a alguno de los perros
no vaya a meterse algún naco del pueblo y se quiera aprovechar de ti, mmm que
excelente idea.
Metí a uno de los perros a la cabaña(el mas bonito) y cerré
venia cachonda y no tendría que ir por una zanahoria tenia a un perrito para
complacerme.
Me bañe y me acomode en la cama me empecé a masturbar
imaginándome a Manchas cogiéndome duro y a David mmm que rico me imaginaba su
pené como me golpeaba una y otra vez hasta el fondo, mmmmmm, me estaba poniendo
mas caliente a cada momento con mi mano tocaba mis labios vaginales, los abría y
luego buscaba mi clítoris para frotarlo fuerte y rápido.
Estaba excitada y cachonda y me fui por el perro, busque
dulce o algo y al no encontrar que darle le deje que oliera y lamiera mis manos,
estaban llenas de mis jugos así que el perro respondió.
Me fui hacia la cama y me quede en la parte baja abierta de
piernas el perro se puso a lamerme mmm, estaba ya caliente el perro parecía ya
haber hecho esto lo hacia tan bien chupaba con gran maestría que me imaginaba
como se lo hacia a mi tía mmm y mas me moje eso pareció gustarle mucho porque el
perro introdujo su lengua dentro de mi vagina, mmmm. Sobre mi mente perversa y
quizás piensen que enferma en ese momento no pensaba en otra cosa mas que no
fuera que me follase ese trozo de carne tan grande y gruesa.
Coloqué al perro sobre mí, tomé su pené con una de mis manos,
la sentí superdura, lo acerqué para que me penetrara pero nada mas logré que con
la punta rozara mi vagina, mmmmmm.
Subí a la cama y me puse a cuatro patas y abrí bien mis
piernas. Ni hizo falta que lo colocara pues fue verme así y el instinto del
perro lo llevó al siguiente paso. Puso sus patas delanteras sobre mis hombros,
yo me apoyé con mis manos para soportar su peso ya que era un perro grande. El
perro acercó sus piernas traseras a mi y en ese momento sentí su pené grande
acercándose a mi mmm, ahí mismo me penetró muy rápido y al fondo, ni caso
decirle como hacerlo, empezó a follarme de tal forma que yo me mordía los labios
y gemía de placer como si me estuviera follando Rocky.
Estaba excitadísima, mas cachonda de lo que yo hubiera podido
imaginar. El perro no paraba de darme por detrás una y otra vez. Así con la
postura del perrito me penetraba hasta el fondo sin parar, era incansable, me
llegó pronto el primer orgasmo pero el perro seguía golpeándome haaaaaaa, si
mmmmmmmm haaaaaaa fuerte y duro hasta el fondo, así me dio tan duro y fuerte que
no tardó en provocarme otro orgasmo súper placentero.
Repetimos así unas dos veces mmmmmmm me acuerdo y me dan
ganas de hacerlo de nuevo, por fin nos cansamos, se retiró y yo me dejé caer
sobre la cama, rendida por el cansancio de soportar su peso pero muy satisfecha
de lo bien que me había follado ese pené tan grande y dura.
Tan cansada debí quedar que me dormí sin quererlo y amanecí
desnuda sobre la cama. Había disfrutado mucho de aquel momento pero no creí que
lo fuera repetir, hasta la noche.
Me levante a desayunar y el perro me seguía para todos lados,
ayude a mi tía en algún quehacer y cosas que necesitaba y durante ala tarde
aproveche a salir a caminar, y me acompañaron los dos perros de la casa. Como se
han de imaginar esa tarde, estaba más caliente de lo normal, así que aproveche
la soledad de mi caminata, y me dispuse a hacerme una masturbada para calmarme,
me senté junto a unos árboles de un montecito de Eucaliptos, y comencé a
masturbarme lentamente, mientras los perros me miraban. En un momento, quise
fantasear como que iba a ser cogida por detrás, y me puse en cuatro patas
mientras rozaba mi clítoris, y esto aparentemente atrajo a uno de los perros, el
cual empezó a olfatear mi vagina. Al ver esto, me calenté más, y no dudé en
bajarme el pantalón.
El perro siguió interesado en olfatearme, y entonces se
atrevió a dar un paso mas, y comenzó a lamer alrededor de mi vagina lengüetazos
tan amplios que abracaban humedeciendo todo mi ano, que a esta altura quería
solamente una cosa…una buena verga caliente.
Excitada al máximo, pensé que podría dejar que el perro me la
pusiera, pero la quería anal, no vaginal y me anime un poco más y ahora sí el
perro lamía directamente mi ano, lo estaba babeando todo, lo lubricaba como para
calentarme al máximo, y por lo visto, él también se había calentado, ya que en
un momento le miré la verga y la tenia completamente afuera, roja, larga y
húmeda.
Cada vez estaba más deseosa de ser penetrada, y esto no tardo en llegar, en un
momento siento que el perro deja de lamer mi culo, y busca treparse sobre mi
espalda.
Lo siento subir y aferrarse con sus patas a mi cadera, y sentí el roce caliente
de su verga contra mis nalgas húmedas de saliva. Intentaba penétrame y se iba a
mi vagina no podía, no acertaba al agujerito, entonces lo ayudé con mi mano, le
tomé la verga y le puse la punta en mi anito, empujé un poco y la hice entrar
apenas, cosa que él entendió y siguió por su cuenta, y en dos embestidas cortas
pero rápidas, ya me la había metido hasta la mitad.
El placer que sentía era enorme, el perro empujaba. Metía y sacaba, y mi anito
se iba dilatando mas y más, hasta que finalmente sentí que había entrado toda la
verga, y estaba súper caliente, quise que la bola también entrara, comencé a
empujar en sentido contrario a los embates del perro, sintiendo como esa bola se
apretaba en la entrada de mi culo, y para mi sorpresa, era tal la lubricación
que el perro tenia, que la bola parecía querer entrar, hasta que en un momento,
entro y trabó en mi culito, quedando toda la verga y la bola mmmmmm, lo estaba
disfrutando al máximo, ahhhhhhhh que orgasmo tan placentero. Realmente en ese
momento no tenía noción de cuanto de profundo había sido penetrada.
Les aseguro que el placer era total, el perro no podía moverse con libertad, y
solo hacia movimientos cortos, con su gran verga toda envainada en mi ano. Así
estuvo unos 5 minutos, hasta el momento en que quedó abotonado a mí.
Yo me masturbaba estaba loca de placer, y ya no sabia como controlarme sentía
unos increíbles espasmos sentir mi colita tan llena y caliente me tenia loca,
pero antes de darme cuenta, el que empezó a acabar fue el perro.
No sé cuanto acabó, estuvo como dos minutos mas y cuando al
fin pareció haber terminado, aproveché yo y me masturbe tuve otro orgasmo y
solté jugos vaginales inmensos cosa que el perro percibió, ya que mientras
acababa mi ano se contraía sobre su verga, y esto parecía gustarle ya que
jadeaba más fuerte que antes.
Pasamos un rato en esta posición, abotonados, hasta que el perro la sacó de mi
colita. Se echó en el pasto a limpiar su verga, y yo no pude aguantar y me tiré
a su lado, mientras con una mano me frotaba la colita que me había quedado
abierta.
Yo seguía caliente como si nada hubiera pasado, me puse en cuatro patas cosa que
aprovecho el segundo perro que había venido con nosotros, pero que hasta el
momento no había parecido importarle la situación.
Sin mucho problema, el perro me montó, y como mi ano estaba abierto no opuso
resistencia, y me penetro violentamente, mientras yo seguía disfrutando
La idea de ser tomada así, de ser embestida con fuerza era
tan grande que ya no me importaba nada, el segundo perro cogía mi ano
profundamente, no era su verga tan grande como la del primero, pero la movía tan
rápido que el placer era indescriptible mmmmmm. Nuevamente la historia se
repitió, el perro acabo en mi colita igual que su compañero, y yo acabé otra
vez.
Me vestí y me fui muy contenta a casa de mi tía de nuevo, no
se imagina el placer que sentía así que ya en la cena le dije a mi tía que me
pareció anoche escuchar un ruido y le pregunte si podían quedarse los dos perros
en la cabaña en la noche para cuidarme. Y bueno esa noche los disfrute un poco
más.
Besos escríbanme