Bueno había dejado de ver a la bella hermana que por mas de
tres meses había logrado alterar todos mis deseos de regenerarme en cuanto a mi
lascivia por las mujeres, y fue por eso que me aleje de la iglesia evangélica.
Luego de ese periodo un día de esos subo al micro y la veo
sentada en uno de los asientos, me acerco a saludarle como cualquier amigo,
pensando que quizás no quiera saber de mi, para sorpresa mía no fue así todo al
contrario me respondió , me preguntó que hacía a donde estaba hiendo y cosas
así, luego de un tramo llegamos a sentarnos por fin juntos y empezamos a
platicar otros temas como que tal esta ella, como le va con su esposo, si el la
hace feliz, y si me ha extrañado como yo a ella, a lo cual ella respondió que
sí, que si me extraña que desea estar a mi lado, que en las noches al cerrar sus
ojos recuerda los momentos de locura que vivimos, de cómo nos amamos en el baño
y en mi coche.
Yo le pregunte – deseas ir a otro lugar para platicar –
Ella respondió – no sé creo que otro día hoy salí a visitar a
mi madre que esta enferma -, pero detrás de esa respuesta se sintió un claro que
sí, vayamos a donde tu deseas, entonces lo único que quedaba por hacer era
insistir esperando que cambie de parecer o quizás intentar ser más duro, pues es
bien sabido que algunas mujeres desean ser tratadas un poco fuerte para que se
sientan en verdad deseadas, si uno les trata muy suave piensan que están
saliendo con alguien muy débil que no le gusta correr riesgo, y por supuesto yo
no deseaba dar esa imagen aún menos, sabiendo que el esposo de ella se
caracterizaba por hacer todo lo que ella deseaba, por asearle la casa, por
ayudarla a lavar la ropa, cosas así que hace muchas veces que el hombre se vea
débil ante una dama, así que le dije- baja, vamos a conversar a otro lugar- ,
ella se quedo fría y me dijo – como?, que dices me estas
pidiendo que baje?- ,
era obvio que hace rato se lo había pedido, la diferencia era
que ahora se lo estaba ordenando, ella continuo
y adonde quieres que vayamos?-
yo le respondí – no te preocupes, solo baja no preguntes.
Ok ok, pero no creo que demoremos no?
Ahí pude darme cuenta, que algo que le atrajo a ella de mi,
no era mi caballerosidad ni fama de mojigato, sino era esa actitud que tome
desde la primera vez de ordenarle, o al menos ella lo tomó así, entonces recordé
que hubo mujeres en mi vida, que estaban cansadas de ser tratadas con cariño,
damas muy decentes que pedían a gritos ser tratadas como putillas, damas que
necesitaban sentirse sumisa ante la voz de un hombre que les ordene que hacer.
- no, no creo que demoremos – le dije, ella estaba
vestida con una falda de
color veis muy ceñida a su silueta que dejaba adivinar sus
espectaculares piernas, sin llegar a la obesidad, un culo muy bien formado por
donde se le mire era apetecible, con unas sandalias que las ponían más elevadas
de lo normal, una blusa color rozado con botones al frente, también dejaba
adivinar sus perfectos senos, estaba con el cabello sujeto todo para atrás,
traía una bolsa (Cartera) color rojo, aretes largos de plata con pequeños
detalles de piedritas rozados, estaba pintada los labios con un color bronce
oscuro, muy bien delineado, tenía una sonrisa perfecta con la cual podía
conseguir el mundo, con la cual podía conquistar una y otra ves a quien ella
desease.
La conduje a un hostal, sin decirle palabra alguna, me hice
al ofendido mostrándole mi rostro muy serio para que la cosa se haga mas
interesante para ella, para que le entre curiosidad por saber que es lo que me
pasa, porque es que estoy molesto.
Al llegar al hostal le dije – entra aquí vamos a platicar
mejor-, ella creo que por comprobar si efectivamente le estaba ordenando me dijo
– que dices, quieres que entre, acaso olvidas que soy una mujer decente-
Yo le respondí – que pasa cariño, estas sorda?, no entiendes
cuando te dije que entremos aquí?, que parte te repito?.
- No, no te pongas así papi, solo deseo saber si deseas
entrar aquí, no es para que te enfades.
Una vez instalados en la habitación, la empuje a la pared y
con su rostro pegado a la pared empecé a susurrarle al oído – mmm, vida, deseaba
acariciar tu cuerpo, este cuerpo delicioso que estoy seguro al igual que el mío
necesita ser amado, mmm amor, me vuelves loco- al instante empecé a levantarle
la falda y vaya sorpresa ella estaba sumamente callada, cerrada los ojos,
dejándose hacer lo que a mi se me antojase comprendí que estaba con una mujer
que deseaba a un hombre de verdad.
- mm amorcito, este culo delicioso que tienes,, lo necesito,,
lo deseo mucho- y empecé a besarle las piernas a morder algunas partes mientras
ella gemía, baje su calzón al suelo, comencé con una lamida de su coño en esa
posición
- mm hace mucho no sentía esto- ella dijo, continué lamiendo
su coño y su ano mientras con mis manos acariciaba su vagina la cual estaba
completamente depilada, que delicioso aun siento en mi mano esa sensación de
hembra con el coño depilado, saque sus senos para empezar a masajearlo,
aplastaba sus pezones de tal manera que en cada una de ellos provoque un gemido
de mi hembra.
- mmm, papito, así , has que goce como hace mucho no
lo hago- ella dijo.
Yo quería disfrutarla en esa posición, me acomodé de tal
forma que pudiera succionar sus senos mientras la penetraba, mmm que delicioso
sentir sus piernas tambalearse, que delicioso sentir sus enormes senos y sus
pezones erectos de tanto placer, le metía la lengua dentro de sus hermosos
labios, por ratos la mordía para que regresase de ese viaje de placer que estoy
seguro le hacia olvidar que estaba viva, y así una ves que le causaba un poco de
dolor la volvía a bombear con mi poya dentro de su coño llevándola a emitir mas
gemidos y mas gemidos,
Antes de acabar le dije – quiero que me chupes el pene,
quiero que te lo metas bien adentro y te tomes mi leche cuando salgas, me
entiendes?-
- si, dijo ella, claro que entiendo será como tu
dices papi, tu me vuelves loca.
- así? , de hoy en adelante serás mi puta y te haré
el amor cada vez que te encuentre sola, te llevaré a donde yo desee para
que goce de ti entiendes?
- Si si papito – dijo ella mientras chupaba mi pene,
pasaba su lengua por la cabeza de mi pito para ir bajando con su
lenguita afuera por todo mi miembro y finalizar en mis testículos.
- Mmm que delicioso me lo chupas, veo que te encanta
mi pene, te encanta?, respóndeme, te encanta?? Le pregunté,
- Si, si papi,,, solo el tuyo he tenido dentro de mi
boca, solo el tuyo me ha dado tanto placer,, aaaahg, mmmm
Entonces ella empezó hacerme el mejor sexo oral que en los
últimos años aya tenido, mientras yo acariciaba sus enormes senos, apretujaba
sus pezones y trataba de acariciarle sus enormes nalgas. Luego acabe en su boca,
a ella se le chorreaba por el contorno de sus labios mi semen, era una imagen
morbosa, esos labios gruesos y bien formados ,mmmmm
-me encanta lo que me haces Víctor- me dijo - haces que me
sienta una verdadera perra con todo lo que me haces- continuo, mientras yo solo
gozaba ese momento y al ver a esa mujer, sentí que nuevamente me daban ganas de
hacerle el amor, así que la puse boca abajo en la cama, para empezar a meter mi
lengua en medio de tan deliciosas nalgas, blancas, carnosas, grande, ummm las
apretaba para abrir camino a mi diestra lengua adentrarse y hacerle gozar,
-ummm, umm papasito, que haces?, mmm – dijo ella, mientras yo
continuaba alistando el tan preciado anito, seguro no vuelto usarse desde la
última vez que lo hice mío, pero esta vez era en una circunstancia distinta,
estaba en una habitación muy parecido a un antro, pero era tan apropiado para
llenarlo del fuego de nuestra pasión, pues esta vez quería hacerlo de tal forma
que ella este segura que es mi perra, aunque no le guste, a ella le agradaba ser
penetrada de una manera salvaje, le gustaba ser dominada y estaba cansada de ser
tratada como una monja, lleno de mimos, halagos, simplemente desean ser tratadas
como hembras.
- mmmm papasito, sigue así- dijo, en eso coloque mi pene a la
entrada de su anito rosadito, muy dilatadito estaba su anito listo para que mi
pene pudiera entrar sin causarle tanto dolor pero si provocándole un gusto que
solo ella lo sabrá.
- siente amor mío, siente como te lo rompo- le dije, - me
gusta así, que te retuerzas,, mmm putita mía- le seguía diciendo al oído
mientras ella estaba boca abajo en la cama, abriendo los labios dejando ver la
punta de su lengua afuera de ésta, como si sintiese tanto placer ser penetrada
de este modo.
La bombee el culo tanto como pude, la abría lo máximo que
podía y a medida que lo hacia sentía en mi mano como su culo se mojaba de tanto
sexo que teníamos, apretaba sus senos y mordía su espalda, tanto a ella como a
mi no nos interesaba si su esposo la encontraba así, éramos dos animales
amándose, tanto que nuestros cuerpos sudaban, y el de ella se llenaba de
mordidas, mmm que delicia.
- mm papasito, despacio, por favor me vas a dejar huella,,
mmm me vuelves loca,,-
ufff fue tanto lo que penetre que sentí como se desgarro su
anito, ummm fue como sacarle de virgen vaginalmente, pero esta vez era
analmente.
Luego de tanto sexo y pasión nos vestimos limpiándonos
simplemente con un poco de papel secante que nos dio el hotelero al ingresar,
nos vestimos y ella se arregló lo mejor posible, eran altas horas de la noche,
le acompañé hasta la puerta de su casa, la luz de la casa estaba apagada, nos
despedimos y yo apreté sus nalgas por ultima vez susurrándole al oído – eres mi
perra, eres mi putita y yo siempre te llenaré de semen – a lo que ella dijo – si
si, soy tu puta, soy tu mujer y tu lo sabes- nos abrazamos en su puerta , saco
su llave y no la he vuelto a ver desde ese día hasta hoy, quizás nos encontremos
mañana o hoy, lo único que siento es que hoy la recuerdo.
Gracias por leerme. Califica mi relato, para saber si estoy
bien o estoy errando en algo. Ojala encuentre una amiga peruana que sea como
ella, gustoso le daría mi atención. Besos a todas.