TOTALMENTE EMPUTECIDA (Mari Mar 11)
Mari Mar está ya totalmente emputecida gracias a los óvulos
de "El Profesor" y sólo piensa y vive por y para el sexo.
N. de Autor: En este capítulo en ningún momento del mismo
se pretende ni se ha pretendido hacer apología de sexo con menores sino plasmar
en clave de humor y exagerada la curiosidad típica hacia el sexo de la edad.
Mi hermano se pasó con los tijeretazos en el pantalón vaquero
y lo dejó tan corto que, ante cualquier movimiento se me notaban los labios del
coño, montándose estos a cada uno de los lados de la tela. Los pantalones me
rozaban constantemente en la vulva e irremediablemente se me metían en la
lubricada y húmeda brecha de mi pasión al no llevar bragas ni tanga. "El
Profesor", una vez que me dio los mini-pantalones para que me los pusiera, me
tendió una camiseta blanca tan estrecha, que parecía se fuera a reventar ante la
presión de mis pechos y de mi pezones que, inhiestos, pugnaban por perforar la
tela marcándose sin problema alguno en ella. De zapatos me dijo que me quedara
con las sandalias de plataforma que llevaba puestas, mira por donde, al final
iba a tener que andar con ellas., ¡menuda tortura!
Salimos del estudio fotográfico del pervertido de Tomás y
volvimos a coger la furgoneta en dirección a la carretera de la costa. Me senté
en la parte trasera de la furgoneta junto a Antonio. Se le veía satisfecho y
pletórico de cómo se habían desarrollado los acontecimientos en el estudio
fotográfico. Sin darme cuenta, inconscientemente, me tocaba la entrepierna con
mi mano izquierda notando cómo el constante fluir de mi flujo había dejado una
delatora y ostensible mancha de humedad en los pantalones. Los dos óvulos que me
acababan de insertar me estaban volviendo a poner cachonda a más no poder. Dios,
cada vez eran más fuertes y rápidos los efectos. Antonio se dio cuenta del
suceso y cínicamente me dijo…
¡Jajajaja ay Mar! En que buena puta te has convertido.
Mírate. Haces cualquier cosa con tal de recibir en tu cuerpo cualquier
tipo de placer que sacie tus fuegos que hasta ahora, estaban adormecidos,
en letargo…. Jajajajaja A ver, ábrete de piernas bien que quiero ver esa
humedad tuya de cerca…
Como Vd., quiera… le vale así? – le contesté estirando
mi pierna derecha y apoyando la pantorrilla en una de sus rodillas-
Eres muy descarada puta… pero sí… me vale… jajajajaja
estás empapada! Estás dejando el pantalón como si hubiera salido de la
lavadora… jajajajajajaja –dijo tocando al tiempo la humedad y llevándose
los dedos a la nariz para olfatearlos- Bien, bien, los óvulos funcionan de
maravilla. ¿Recuerdas bien las reglas que te expuse verdad putilla?
Sí, las recuerdo.
Espero que no se te hayan olvidado. Ya sabes que en
tanto sigas trabajando para mí habrás de cumplirlas todas. Sin preguntar,
sin rechistar y sobre todo sin dilación alguna. ¿Entiendes, verdad?
Sí, claro.
Bien, bien, eso espero. Por tu bien. Especialmente
ahora que vas a empezar a depender de tus "tomas". Veamos a ver si
entendiste bien las reglas… quítate los pantalones y muéstrame el coño…
Automáticamente respondí ante la autoritaria orden de "El
Profesor" y me desprendí de los mojados pantaloncillos para enseñarle la
preparada y receptiva vulva. De inmediato caí en la cuenta que cuando el me
dijera que quería que le enseñara el coño que se lo tenía que mostrar con "algo"
metido en él. Miré a mi alrededor algo para poder penetrarme, nada vi salvo la
palanca de cambios de la furgoneta, que pudiera servirme de improvisado pene
pero estaba en la parte delantera y mi hermano para conducir había
adoptado la costumbre de mantener su mano apoyada en la
palanca. Notaba como Antonio comenzaba a impacientarse en tanto yo miraba,
nerviosa, de un lado a otro buscando cualquier cosa que me sacara del apuro.
Inspirada me solté una de las sandalias y me introduje sin dificultad alguna los
15cm de tacón de estas en mi cueva….
Ooooohh aaahhh – exclamaba mientras me lo introducía-
mmmnnn yaa ¿le gusta a mi Señor el coño de su puta?
Jejeejeje, muy bien Mar, muy bien. Veo que te acuerdas
de las reglas, muy bien… jajajajajajaja ¡pero chiquilla en ellas no te
decía que cuando te metieras algo te masturbaras con ello! Jajajajaja ay
que ver! Eres una perra salida…
Yoo oooooohhh mmmmnn oooohh mmmnn qué bueno – decía
moviendo ligeramente el zapato en mi interior-
Deberíamos de repostar gasoil, profesor…-dijo mi
hermano- estamos en reserva desde que fuimos al estudio fotográfico.
Basta Mar. Vuelve a ponerte el pantalón y el zapato que
vamos a pararnos un momento a echar combustible. Para en la siguiente
gasolinera que veas que al final nos quedamos tirados – le dijo a mi
hermano-
Mmmmnnn uoohh –seguía sin hacer caso a "El Profesor"-
mmmmn Dios...¿cómo puedo tener tantas ganaaaas aaaahhmm
¡He dicho que es suficiente puta! ¡Deja de follarte con
el tacón de la sandalia y vístete! En la gasolinera tendrás a bien seguro
oportunidad de que vuelvan a montarte.
Muy a mi pesar, abandoné mis placenteros movimientos
volviendo a calzarme y a ponerme los tejanos adaptados a mi "anatomía vulvar".
Ante la reciente y breve estimulación, los labios se abrieron como pétalos de
una flor en pleno crecimiento, saliendo cada uno de ellos por cada uno de los
lados de la pequeña y estrecha línea divisoria del improvisado pantalón. Rojos y
anhelantes. La cadenita del piercing, juguetona, quedó colgando por uno de sus
lados, anunciando a cualquiera que dirigiera su mirada hacia ella la clase de
chica en que me había convertido…
Jejejejejeje, déjala así Mar, déjala así –continuó
diciendo Antonio- no intentes ocultar tu profesión… jajajajajaja. Bien,
ahora mientras nosotros repostamos tú te vas a dar una vueltecita por la
tienda y quiero que nos traigas a tu hermano y a mi unos sándwich, unas
patatitas y unas coca-colas ¿de acuerdo?
Yo…sí…claro pero ¿me puede dar algo de dinero? No llevo
nada y no creo que el dependiente me de la mercancía si no…
Jajajajajajaja ¡Ay Mar, Mar! No te enteras chiquilla,
no te enteras. Vas a la tienda, coges lo que te he dicho y lo pagas con lo
que te de la gana pagarlo con MI dinero desde luego que no… jajajajajaja
asi que venga. ¡Mueve ese culo de puta y tráenos lo que te digo que
tenemos hambre!
Toma Mar, 20€ con esto tendrás para ello – dijo mi
hermano metiéndose la mano en el pantalón y sacando un billete-
¡Ni hablar! MI dinero no vale para pagar y TU dinero
tampoco, así que guárdatelo que ya sabrá ella cómo conseguirlo y si quiere
robarlo que lo robe. Y ahora tú zorrilla de tres al cuarto, ve y no tardes
que el estómago va haciendo mella en el estado de ánimo…
Yo…, sí claro. Voy. –dije desconfiando de mí misma y
saliendo de la furgoneta hacia la tienda-
Del surtidor de gasolina a la tienda habría como unos 10 o 15
metros. A la izquierda de la gasolinera como a unos 20 metros, un perro, que
guardaba los depósitos de combustible, no paraba de ladrar ante vete a saber qué
cosa había visto. Notaba cómo la tela del pantalón rozaba mis inflamados labios
y cómo mis humedades caían libres por mis desnudas piernas. Las altísimas
sandalias de plataforma hacían que tuviera que balancear mi culo para poder
mantener el equilibrio. Mis pechos se bamboleaban libres bajo la tela de la
camiseta y los erectos pezones se marcaban, sugerentes, su prominente e inhiesta
forma bajo esta.
En la tienda sólo había un viajante que, en aquel momento,
estaba pagando un paquete de cigarrillos para continuar con su viaje y el
dependiente de la tienda, un tipo joven, con pinta de chulón de discoteca.
Cogí los sándwich, las patatas y las bebidas rápidamente
pensando qué podría decirle al tipo al no tener dinero para pagarle. Le diría
que me había dejado el bolso en la furgoneta y que iría a por el para pagarle
después, llevándome conmigo lo conseguido. El tío no se tragó el cuento y me
dijo que fuera a por el dinero primero y que volviera a por la mercancía
después. Me puse nerviosa como un flan en tanto el tío no dejaba de mirarme las
tetas por detrás del mostrador. Una de las coca-colas cayó al suelo y salió
rodando por este un par de metros. Fui detrás para coger el maldito bote sin
darme cuenta en aquel momento de que la cadenita del piercing colgaba por entre
mis piernas y me delataba. El chulo no perdió tiempo ante el espectáculo que le
estaba brindando….
¡Anda! ¡Pero si eres una puta! En principio me han
despistado esos dos de la furgoneta. ¿Quiénes son? ¿clientes? ¿tu chulo y
un cliente?
No..noo soy ninguna puta yo…
¿A no? Pues tal y cómo vas vestida y con eso que
enseñas de entre las piernas nadie diría que no lo fueras. ¿Quiénes son
esos de ahí afuera entonces?
Son… son… mi hermano y…. mi ¡padre! –mentí-
Jajajajajaja esto si que es bueno! Jajajajajaja. En fin
mira putilla. No hay mercancía si no pagas. Así que te vas, coges la
pasta, me pagas las cosas y te largas ¿ok?
Yo... yo...
O también puedes hacerme uno de tus trabajitos y
llevarte lo que has cogido como pago... jejejejeje ¿qué te parece?
¡¿Qué?! Yo... es que...
¡Venga decídete coño! Que puede venir cualquiera y no
podría escaquearme. Un polvito rápido y te llevas lo que has cogido.
¡Dios mío! No puede estar pasándome esto a mi y que
acepte esto... –dije en voz baja casi para mí- ¡Venga rápido que he de
irme y me esperan! –dije en voz en grito, ni me creía aún mi aceptación a
la proposición-
Jejejejeje ¡Estupendo! Venga vamos al water. ¡Rápido,
ven!-me dijo saliendo de detrás del mostrador y cogiéndome la mano en
dirección al servicio-
El perro seguía ladrando sin cesar, acompañado de aullidos y
lamentos. Lloros perrunos, a saber qué le pasaba al pobre chucho. Directamente
el "Chulito de Discoteca" se metió en el servicio de tíos de al lado de la
tienda. Veía cómo "El Profesor" y mi hermano – este último atónito- observaban
desde la furgoneta cómo me metía en el servicio masculino detrás del "Chulo
Discotequero". Era bastante pequeño, un lavabo, dos urinarios y un retrete con
una pequeña media puerta de esas que si te agachas le ves los pies a su
ocupante, encima de este se encontraba un pequeño ventanuco que, a bien seguro,
hacía las veces de ventilación del habitáculo. Entró en el water al tiempo que
se desabrochaba los pantalones. Entré y cerré la media puerta de este...
Venga puta, ponte en bolas. Mínimo quiero ver qué es lo
que me follo. – dijo el chulito-
Tienes prisa ¿eh? –dije mientras me desprendía de la
camiseta dejando mis tetas al descubierto para los atónitos ojos del
niñato-
¡Joder qué tetas tienes cojones! ¡Sabía que tenían que
ser la ostia pero son mejor que eso!
Me alegro que te gusten, aunque no creo que te de
tiempo a trabajármelas como se merecen -dije mientras me bajaba los
pantaloncitos y dejaba estos en la cisterna del cagadero-
¡Coño qué buena estás zorra!. Toma. Ponme este condón
–dijo tendiéndome un preservativo que sacó de la cartera – No vaya a ser
que me pegues cualquier cosa que con una zorra como tú nunca se sabe
jejejejejeje.
Claro hombre –dije casi agradeciendo el detalle por lo
contrario, esto es, que me pegara algo él a mí-
No, no, no, no, puta, con la mano no, con la boca,
pónmelo con la boca. Ya sabes, te pones la puntita en la lengua y con tus
labios me lo colocas en la polla jejejejejejejeje.
Eres un cerdo... te huele a orines que apesta... ¿desde
cuando no te la lavas guarro?
Aquí la única guarra que hay eres tú. ¡Ponme el puto
condón con la boca ya joder!
Puse la camiseta estirada en la tapa del inodoro pues a pesar
de no estar demasiado sucio, no dejaba de ser un urinario público y, la verdad,
no tenía ni ganas ni intenciones de que mi coño desnudo entrara en contacto con
vete a saber qué. Me senté encima de la camiseta y quedé a la altura de la
fétida polla del chulito. Desde luego el tío no se había duchado mínimo en un
par de días. Cerdo asqueroso. Con un suspiro hice de tripas corazón y con sumo
cuidado, pues no deseaba rasgar el fino preservativo con mis dientes, me puse
este en la punta de la lengua apoyándolo en el glande de la polla del chulito
que evidenciaba, sin lugar a dudas, que la contemplación de mi cuerpo desnudo le
había excitado. Su polla, de unos 14 o 15cm, estaba completamente erecta y dura
como una roca. Sujeté su polla por su base con una de mis manos y comencé a
desenrollar el preservativo con mis labios al tiempo que me introducía su verga
hasta el interior de mi garganta. Hacía presión con estos para que quedara bien
estirado y asentado. El chulito me cogió con una mano por el pelo y con otra
comenzó a tocarme uno de los pechos concentrándose especialmente en el pezón. Mi
excitación, permanente desde las tomas de los óvulos, estaba aumentando ante la
estimulación recibida y por el morbo que me estaba provocando la situación de
estarle comiendo la polla a un tío en un servicio público. Me liberé de la
chupada que le estaba proporcionando y mirándole a la cara le dije que tenía que
irme que qué era lo que realmente prefería….
- ...qué prefieres que te la siga comiendo o follarme? He de
irme tío.
- No, quiero follarte ese coño tuyo con esa cadenita que
te he visto. Date la vuelta que voy!
Me di la vuelta, subí un pie a la taza del water dejándole
franqueada y libre la entrada de mi agujero a su polla. Este de una embestida me
la metió por entero comenzando un ritmo frenético. Mis tetas se bamboleaban
libres, al ritmo impuesto por el chulo. Una de sus manos se apoyó en mi cadera
para ayudar de esta forma a sus empujes bestiales mientras que la otra me cogía
del pelo estirándomelo hacia atrás mordiéndome, besando y lamiéndome sin cesar
el cuello. El tipo debía de padecer, sin duda alguna, eyaculación precoz pues
casi acto seguido de penetrarme comenzó a gritar y jadear como un poseso en
clara evidencia del alcance de su orgasmo. Yo en tanto, no sentía más que placer
sin llegar a alcanzar el mío…
Aaaaahhh puuuta qué coño más rico tienees! ¡Qué buen
polvo!
¿Yaaa? Joder ni la "Purga de Benito". Te has ido cuando
le estaba cogiendo el gusto al tema… -le dije mirándole por encima del
hombro con su polla aún metida en el coño-
¿Tú eres estúpida tía o qué? No te enteras de nada
guapa. –¡Plof! Salió su polla de entre mis piernas- Mira. Tú eres la puta
y yo el cliente, y aquí si alguien tiene que disfrutar es el cliente. ¿Lo
entiendes? Y el cliente soy yo aunque te pague con una porquería de
sándwich y unas patatas. ¡No te jode la cría de los cojones!
Al chulito se le había bajado completamente la picha y
después de la corrida se le había quedado completamente fláccida. De ella
colgaba aún el condón que le había puesto con la boca pero con la diferencia de
que, esta vez, el depósito del mismo estaba lleno de su corrida.
Eres un tío mierda…- le dije dolida-
¿Qué? ¿Qué dices? –me dijo presionando con una de sus
manos mi boca haciendo esta un puchero- te vas a enterar guarra te vas a
enterar. Limpia el condón que no tengo más y voy a seguir follándote pero
esta vez por tu culo que seguro que pide a gritos el ser atendido...
La verdad es que estaba totalmente salida y deseaba con todas
mis ganas el que alguien continuara dándome placer, el cómo, el dónde y el quién
me daba exactamente igual, el caso era que algo o alguien aplacara mis fuegos y,
de momento el "Chulo Discoteca" no lo había conseguido ni por asomo. Si decía
que iba a follarme el culo, quizás, aguantara un poco más por la reciente
corrida que había tenido y pudiera yo tener mi orgasmo. Decidí sorprenderle y de
un rápido movimiento de mi mano le quité el preservativo y volcándolo en mi boca
limpié y tragué toda la corrida que había dejado en él...
Pe... pero... ¡qué puta más puta eres! ¡La madre que te
parió!
Mmmmmuunnmm qué ricaaaaa mmmnnn – decía rebañando el
depósito del condón sentada en la taza del water-
¡César! ¡César! –dijo gritando una voz hasta entonces
desconocida- ¿Estás ahí? ¡César!
(¡Joder!) – exclamó el chulito en voz baja- ¡Don
Guillermo! ¡Sí, sí! ¡Estoy aquí, estoy aquí!
Pues sal en cuanto puedas que me quiero llevar lo que
haya en caja que tengo que llevar a la niña a su madre para que la lleve a
la mierda esa de internado que le toca esta semana tenerla a ella y no me
da la gana a mi el acercarla a ese antro de monjas mojigatas. ¡Y espero
que haya buena caja que me largo de juerga!. ¿Me has oído?
Sí, sí le he oído. Ahora salgo. (Hijo de puta
cabrón...tú te irás de juerga ahora pero me has jodido la fiesta a mí) –
dijo en voz baja- Tú quédate aquí hasta que regrese. ¡Ni te muevas!. Me ha
jodido el rollo este cabrón…, la madre que le parió., pero tú zorrita no
te vas a marchar de aquí verdad? me vas a esperar a que haga caja y venga
a acabar con lo que estábamos haciendo a que sí?
Pues no creo que…
¡A callar putón! Tú te quedas aquí el tiempo que sea.
Toma, de momento los sándwich, te los has ganado. Además... ¿a dónde irías
sin ropa? Jajajajajajaja
Cerdo asqueroso… ¿Devuélveme mi ropa ahora mismo!
Ni hablar! Guarrilla!. ¡Quítate los zapatos y dámelos
también!. Eso es...así. Jajajajaja nos vemos en un rato!
El "Chulo de discoteca" se llevó en un ovillo hecho con mi
camiseta, los pantalones vaqueros cortados, y las sandalias quedándome
completamente desnuda. Algo tenía que hacer, no podía permanecer allí, en el
servicio de los tíos, sola y esperando durante vete a saber cuánto tiempo a que
el mierda del chico de la tienda regresara y me devolviera las prendas para
salir. Salir, salir de allí era mi objetivo en aquel momento. No podía
permanecer en pelota picada allí ni un minuto más. Me dirigí a la puerta con el
firme convencimiento de salir disparada hacia la furgoneta dónde se encontraba
mi hermano y "El Profesor" cuando vi cómo se aproximaba, encendiendo un
cigarrillo, un camionero hacia la puerta del servicio. Me paré en seco sin que
llegara él a verme y rápidamente me giré para volver a entrar en el tigre. En
menos de 20 segundos aparecería el camionero en la puerta. Miré hacia todos
lados. 19. Mi única salida era el ventanuco que había de respiración. 17. Entré
en el cagadero, me subí al water y abrí la pequeña ventanilla. El mismo
respiradero lo compartía el lavabo de tíos con el de tías. 15. Ambos aseos
estaban de esta forma comunicados y podía pasar al de tías si pudiera salvar la
estrechez del ventanuco, al menos, en el servicio de tías estaría más segura.
10. De un salto me encaramé al respiradero metiendo los dos brazos y la cabeza
por el y llegando de repente al otro lavabo… pero sólo de cintura para arriba,
el culo y las piernas aún permanecían en el servicio de los tíos. Con las prisas
y el pánico me había quedado sin apoyos y me había quedado atrapada entre los
dos lavabos. 8. Hice esfuerzos por intentar pasar el trasero por el ventanuco y
se me hacía difícil el poder zafarme de la estrechez del conducto sin la ayuda
de algo en lo que poder sujetarme. 6. Las tetas me colgaban por el lado del
servicio de tías y el culo y las piernas moviéndose rápido por el de tíos en
vanos e infructuosos intentos de poder pasar al otro lado.5. Tenía que hacer
algo para poder pasar. Si el camionero me viera en la situación aquella,
ofreciéndole toda mi gruta y mi agujero posterior no dudaría en hacer conmigo lo
que le diera en gana. Y en ese momento, y a pesar de mi calentura, sólo quería
salir rápido de allí. Por el ventanuco llegaban amortiguados y en la lejanía los
incesantes lloriqueos del can. De repente noté como una pequeña presencia en el
servicio de mujeres. 3. Una presencia que, con los nervios del momento, no había
captado hasta ese instante. Se trataba de una niña como de unos 10 años que, con
ojos abiertos como platos, me observaba desde uno de los laterales del
servicio...
¡Tú chiquilla! –le dije- ¡échame una mano y ayúdame
joder!
La chiquilla reaccionando me tendió sus manos tirando con
fuerza hacia ella. 1...y en un milagroso último segundo pasé por entero al
servicio femenino...
Ufff – dije- gracias por tu ayuda. Te debo una.
¿Hay alguien ahí? – gritaba el camionero desde el otro
servicio- ¿Hay alguien?
¿Cómo te llamas? –preguntó la pequeña mientras yo
cerraba el ventanuco por mi lado-
Mar, ¿Y tú?
Eva, me llamo Eva. ¿Porqué estás desnuda?
Eeeeeh.... pues... bueno, la verdad es que es un poco
difícil de contar el por qué estoy así... no se... es...
¿Eres una prostituta? ¿Una mujer de esas que cobran por
estar con hombres?
¿Quéééééé...? ¿co... cómo dices? – me quedé
petrificada, pasmada. Hasta ese instante no me daba cuenta de mi verdadera
situación y en lo que verdaderamente me había convertido-
Que si eres una mujer que alquila su cuerpo a otros por
dinero o favores. –Prosiguió diciendo la niña- Una de esas que se dan a
una vida fácil llena de pecados y maldades tal y cómo nos dicen las
hermanas del internado.
Yo... no... no soy –balbuceaba- una... tal vez...
¡Eres la primera mujer grande que veo desnuda! ¡Y
además una prostituta! Jamás había visto a ninguna como tú. ¿Todas las
prostitutas tenéis esa cadenita que os cuelga de la cosita –dijo señalando
con un dedito la cadenita del piercing que bailaba a sus anchas de uno de
los labios vaginales ante el más mínimo movimiento que hacía-
¡¿Qué?! No, eso es un piercing. Es... es un adorno.
Algo que te pones para resaltar algo...
¡Qué grandes son tus pechos! La Madre Teresa dice que
los pechos sirven para dar de mamar a los niños y que crecen cuando se da
de mamar a los bebés.
¡Qué tontería! –contesté- Los pechos crecen sin
necesidad de dar de mamar. Hay mujeres que tienen más que otras pero no
crecen sólo cuando se da de mamar a un niño sino porque estos, conforme te
haces mayor, se tienen que desarrollar. Además mis pechos tampoco son tan
grandes, uso una 95, algo más de la media, pero no son exagerados. Es
sólo...
¿Y por dónde sale la leche? – me interrumpió- ¿Por
aquí?- dijo cogiendo uno de mis pezones con dos de sus dedos-
¡Pero niña! ¡Estate quieta! –dije dándome cuenta de que
estaba supersensible y que mis pezones y algo más abajo reaccionaba ante
el más mínimo roce a causa de los jodidos óvulos que me estaba
suministrando "El Profesor"-
¡Vaya! –dijo Eva- ¡Qué durito está! ¿Todo el pecho es
así de durito o sólo la puntita? ¿Puedo? –dijo adelantando en un rápido
movimiento una de sus pequeñas manos abarcando parte de uno de mis senos-
¡Niña!
¡O vaya, pues sí! ¡Está muy dura! Eso es así ¿verdad?.
¿Yo llegaré a tener unos pechos como los tuyos? –dijo sin apartar la mano
a la vez que masajeaba y sobaba toda la teta-
Pu... pues... sí... supongo... –la contesté con
alarmante y a la vez preocupante excitación – Cuando crezcas un poquito
más te empezarán a crecer. Es posible que ya lo estén haciendo y... para
por favor... no...
¿Entonces me crecerán sin necesidad de dar de mamar a
un niño?
Pu... pues... sí... claro – estaba totalmente
desconcertada, no sabía qué hacer ante aquella situación en tanto la jodía
niña no paraba de toquetearme, ahora con ambas manos, las dos tetas,
sopesando y comparando la dureza, firmeza y textura de ambos pechos-
¿Y ese triangulito de pelito que tienes ahí abajo es
así? ¡A mí también me va a crecer?
¿Quéééééé...? Joder esto no puede estar pasándome a
mí... esto es completamente surrealista – dije en un susurro queriéndome
autoconvencer a mí misma- Eso... eso de ahí es el pubis y cuando te hagas
mayor te crecerá vello ahí al tiempo que se te desarrollen los pechos. –la
niña aún continuaba sobándome estos-
Clara no tiene nada de pelito, ni Sandra, ni Rosa...
¿También a ellas les crecerá? – preguntó liberando al fin mis pechos y
señalando con uno de sus deditos el vello púbico-
Pues... claro, claro que también les saldrá – no podía
creerme tal manifestación de ignorancia de una niña en los tiempos que
corrían-
¿Y es normal ese triangulito tan pequeñito?
Bueno, no. No exactamente- dije- Me lo han recortado y
afeitado para que se vea más bonito.
¿Cómo un adorno? ¿Cómo la cadenita esa que te sale de
ahí?
Sí, más o menos –dije-
Y por dónde salen los niños? ¿Por ahí? –dijo señalando
el recortado vello-
Pues no... exactamente por ahí no salen... o sí..
¡bueno salen de un sitio que está muy cerca del pelito!
Pero entonces... ¿Por dónde salen?
Mira Eva –le dije- no creo que tengas que saber esto
ahora y mucho menos el que yo te lo explique. Creo que tu madre o tu padre
deberían...
Mi padre y mi madre estás separados. Mi padre sólo
piensa en sí mismo y cómo divertirse y mi madre jamás me diría estas cosas
porque me molería a palos – se apresuró a decir- por lo que sólo tengo
esta oportunidad de preguntarte a ti estas cosas. Si además eres una
prostituta que hace cosas por dinero o favores tú misma me has dicho que
me debías uno... por favor, sólo te pido que me lo expliques.
La argumentación de la niña, aplastante y de una lógica
abrumadora y excesivamente madura para la edad que tenía, iba acompañada de
ruegos, súplicas y lloros de esta. La situación del momento me tenía totalmente
desconcertada y no sabía si acceder o no a las peticiones de la pequeña. Al fin,
tomé la determinación de dar explicación a sus interrogantes, siempre desde un
punto de vista estrictamente didáctico y con el único fin de intentar sacar de
la ignorancia a la pequeña…
Está bien, Eva. Está bien, tú ganas. Intentaré
contestar a las preguntas que me hagas. Dime, ¿Qué deseas saber
exactamente?
Pues quisiera saber… ¿Por dónde exactamente salen los
niños? –dijo enjugándose los ojos y mucho más animada-
Joder no se cómo me las apaño últimamente que tengo que
estar exhibiéndome ante todo el mudo… -dije en un susurro para mí mientras
me dirigía a la encimera de formica del lavabo, me senté en ella y abrí
las piernas señalando con un dedo, sin querer dar más explicaciones de lo
debido, a mi coño- De aquí, salen por aquí normalmente y siempre que no
haya alguna complicación. ¿Lo ves?
Sí pero… ¿eso no es la cosita para hacer pipí? –
replicó Eva con cara de mil preguntas e interrogantes-
Pues sí, también sirve para eso pero también es por
aquí por donde nacen los niños – dije cerrando las piernas y cruzando
estas en un intento de finalizar con la embarazosa situación-
Pero… no lo entiendo, si eso es muy pequeñito… ¿cómo
puede salir por ahí un bebé?
Pues verás, es una parte de nuestro cuerpo que cuando
llega la hora de que un niño tenga que nacer se hace más grande
permitiendo que este salga. ¿Lo entiendes?
Y… ¿Cómo entran?, quiero decir si salen por ahí por
dónde entran los niños?
Cielo Santo! No sabes nada de nada pequeña? ¿Ni tan
siquiera eso? No puedo creerme que…
No se…, no entiendo cómo…
Verás Eva, los chicos tienen una cosita distinta a
nosotros, eso lo sabes ¿verdad? -asintió con la cabeza- bueno, bien eso
que adelantamos, en fin, los chicos meten su cosita en nuestra cosita y
nos dejan dentro una semillita que luego al crecer se convierte en un bebé
¿entiendes?
Pues no se… no me imagino cómo…
Con un suspiro de resignación, puse los pies en la encimera
de formica del aseo y abrí mis piernas todo lo que pude. La vulva se mostraba de
esta forma parcialmente abierta, roja, hinchada y tremendamente sensible ante
cualquier estímulo a causa de las periódicas, repetidas y constantes dosis de
óvulos que tanto "El Profesor" como mi hermano me obligaban a insertarme. Los
puñeteros óvulos hacían que estuviera siempre en un estado de completa y
absoluta necesidad sexual, siempre excitada y preparada para cualquier estímulo.
Últimamente, incluso, no aguardaban una dosificación concreta y programada,
llegando incluso a meterme dos o tres óvulos seguidos. En tales circunstancias,
siempre había experimentado explosivas y acuciantes necesidades de placer. El
interior de mi vagina destilaba considerables cantidades de flujo a causa de los
jodidos óvulos, por lo que la apertura de los labios se vio acompañada de un
ligero chapoteo de fluido cuando, con la ayuda de mis manos, separé al máximo
estos, mostrando libre y sin obstáculo alguno la entrada a mi vagina. Noté cómo
una brisa gélida me azotaba mi interior en un claro indicio de que estaba
mostrando mi gruta sin trabas ni impedimentos...
Mira, ellos meten su cosita por aquí, lo ves? –asintió
Eva con los ojos desorbitados y fijos en mi gruta- y allí dentro dejan la
semillita.
¿Pe…pero nos meten su cosa de hacer pis y ya está?
Bueno… no exactamente. Ellos se mueven con ella dentro
hasta que les llega el momento de dejárnosla en el interior.
La cara de la niña era un poema, desde luego ahora tenía más
preguntas que antes de empezar con aquello. Se le notaba una angustia y una
confusión en la mirada que quebraba el corazón. Decidí dar un paso más adelante,
con el único fin y objetivo de poder sacar de la ignorancia a la pequeña. Sabía
que me estaba metiendo en un callejón sin salida pero a esas alturas tampoco
podía dejarla colgada en ese estado de confusión…
Se que lo que voy a hacer ahora me voy en algún momento
a arrepentir pero no tengo otro remedio de… En fin, imagínate que este
dedo es su cosita de pis como tú dices ¿ok? –le dije enseñándole mi dedo
índice-
Sí –dijo Eva acompañándolo con un movimiento de cabeza-
Pues bien, ellos nos lo meten como te he dicho antes
por aquiiiiii y ooooooohhh Diooosss ¿cómo puedo estar tan salidaaaaah?
Y…y… lu… luego se mueven dentroooohhmmn nuestro haciaaa fuera y haciaa
dentro ¿loo vees? Así mmmm más o menos.
Ahora ya sí que estaba totalmente perdida, desahuciada. El
simple y leve estímulo del dedo introduciéndose en mi receptiva vagina era en sí
mismo un placer inenarrable. La tentación de tener y lograr un placer superior
no pasaba más que en aumentar la estimulación por lo que en tan solo unos pocos
segundos ya estaba con dos y tres dedos dentro de mi cueva haciéndome una paja
demostrativa de cómo era un coito.
¿Y…eso…eso duele?
Mmmnnnnmm ooooohh mmn ¿doler? Noo noooo oooh
¿¿¿¡¡¡PERO SE PUEDE SABER QUE ESTAS HACIENDO PUTA
ASQUEROSA???!!!
En la entrada de la puerta del servicio, retumbó una voz
profunda y bien conocida por mí. Era "El Profesor". Me dejó totalmente
petrificada, helada, aturdida hasta tal punto que dejé de mover los dedos sin
sacarlos del interior de mi vagina, tan fuerte era mi necesidad de tener algo en
el coño…
¡Y tú pequeña, SAL DE AQUÍ inmediatamente YA! ¡Vamos! –
Eva salió disparada del servicio sin decir nada-
¡¡¡¿Te estabas masturbando delante de una niña
pequeña?!!! ¿Pero en qué marrana pérfida y sucia puta te has convertido?
¿Es que no puedes respetar al menos a una niña?
Yo… yo no, no es lo que parece de verdad, es… es
sólo…sólo estaba contestando a Eva sus preguntas…no pretendía… ¡Oh Cielos!
De verdad no quería…
¡No pretendías! ¡No querías! ¡No intentabas! Eres una
PERRA! Una PERRA salida! Que tan siquiera es capaz de sacarse los dedos
del sexo!
Ante esto me di cuenta que en realidad había dejado mi
masturbación pero que aún, los dedos, los tenia metidos en el coño. Los saqué
rápidamente de mi cueva saliendo completamente impregnados de una cristalina y
abundantísima viscosidad.
¡Una PERRA! Eso es lo que eres…
Continuó diciéndolo recreándose en el calificativo, con ojos
acuosos, con facciones desencajadas y ademanes nerviosos y furiosos. A pesar del
susto, a pesar de la espiral de pánico que cada una de sus palabras y gestos me
provocaba sentía cómo mi propia matriz me pedía ser saciada en su placer, cómo
mi clítoris palpitaba al mismo ritmo que se me imponían en las sienes y en el
corazón, latido tras latido, petición tras petición de placer, de éxtasis, de
ser saciada y satisfecha. Necesitaba orgasmos, muchos, cuantos más y más fuertes
mejor…
¡Y cómo una PERRA te vas a comportar! ¡Abre las piernas
zorra! ¡Abre las piernas!
¿Qué… no, por favor no me haga daño se lo suplico yo
sólo le explicaba…
¿Qué abras las piernas PERRA! –repetía sacando del
bolsillo de la chaqueta una caja de óvulos-
No, eso no por favor más óvulos no se lo ruego!
¡A callar PERRA!
Noooooo
Te vas a enterar asquerosa, vas a pagar esto…. Ahí te
va uno….y dos…..
¡Noooo por favor más no! –veía como iba desembalando de
su encapsulado protector óvulo tras óvulo y tiraba estos con fuerza al
suelo mientras con uno de sus dedos empujaba unidad tras unidad en mi
coño-
¡Y tres! ¡Ábrete más que eso se te da muy bien! ¡Vamos
más! ¡Sepárate los labios!
Más no se lo suplico por amor del cielo…
¡Que te abras los labios joder! Y procura retener los
óvulos que te meta por tu bien…quien avisa no es traidor.
Me puse a horcajadas en el lavabo liberando con los dedos a
mi coño, del cálido y protector abrazo de los labios mayores y menores. Noté una
vez más, cómo mi entrada vaginal estaba franca y libre de obstáculos y cómo en
parte iba siendo invadida por los óvulos que el pérfido e infame profesor me iba
insertando…
¡Cuatro! Asíiii bien adentrito asiii –decía al tiempo
que empujaba con uno de sus dedos en mi interior- ¡estás bien empapada
PERRA! ¡Y más que vas a estar!
¡Cielo Santo! ¡Esto me va a matar!
¡Cinco! Asiiii… ¡Adentro! ¡Menudo coño tienes de
guarra! ¡ Verás ahora qué bien lo vas a pasar! Vas a ser una PERRITA muy
buena ¿Verdad?
Basta ya…. No más por favor se lo ruego…no más –decía
totalmente asustada de las consecuencias que aquella dosis podría
acarrearme-
¡Y Seis! Oooooh siiii estás completamente
llenita…aunque creo que empujando más se podrían meter dos o tres más
…¿qué te parece?
Noooo noooo por favor!
Date la vuelta PERRA! ¡Enséñame el culo! Que ese no se
va a librar de su dosis. ¡Lo que no te entre por el coño por el culo!
¡Dios mío no! ¡No más!
¡En tanto no te des la vuelta te sigo llenado el coño!
¡Y ábretelo joder!... ¡Siete! Jajajajajajaja tu conejo es un pozo sin
fondo se lo traga todo! Seguro que el primero que te he metido ya está
totalmente absorbido, no creo que tarde mucho en hacerte efecto…
¡No! ¡No más! ¡No más! ¡Me doy la vuelta, me doy la
vuelta!
Me di la vuelta, apoyando las rodillas en la formica, las
palmas de las manos en el espejo del lavabo, los pezones rozaban la lisa y
pulida superficie del espejo erizándolos y excitándoles más aún, y dejando
franqueable mi agujero posterior...
Vamos a ver aquí... unoooooo.... jajajajajaja que
estrechito es tu culo PERRA
¿Qué es lo que pretende de mi? No me atormente más por
favor –le dije casi llorando-
Que qué pretendo de ti me preguntas...esto es un
castigo por lo que has hecho, ahora veras lo que pretendo...¡Y dos!
Jajajajaja, y ya no te meto más PERRA porque se me ha acabado el
aprovisionamiento que si no... Ahora siéntate y cruza las piernas para que
no se salga ninguno y puedas absorberlos todos... Eso es así, muy bien
putita. Ahora esperaremos un par de minutos...
Mi excitación iba alarmantemente creciendo en proporción casi
geométrica a medida que iban pasando los segundos y el preparado de los óvulos
iba siendo absorbido por mi organismo. Notaba llenos, deseosos, plenos y pesados
a mis pechos, y cómo por momentos y sin ningún tipo de estimulación externa, se
ponían duros, inflamados, rígidos y tremendamente sensibles mis pezones. Notaba
cómo cada poro de mi piel se volvía hipersensitivo con cada segundo que pasaba y
cómo exudaba cada uno de ellos como si estuviera realizando un agotador y
fortísimo ejercicio físico. En muy breves instantes noté cómo mi vagina se
contraía y relajaba en espasmódicas y convulsivas sacudidas en clara evidencia
de un monstruoso y brutal orgasmo inducido por la clara y evidente absorción del
compuesto activo de los óvulos suministrados seguido de otros más pequeños y
prolongados. La sucesión de orgasmos, sin ni siquiera tener que tocarme para
alcanzarlos, se prolongaron a lo largo de casi los dos minutos de espera
impuesta por "El Profesor". Mis cimbreadas caderas acompañaban cada una de las
explosiones de placer en un baile de embriaguez y éxtasis sublimes. Mis piernas,
en un intento imposible por mantenerlas cerradas tal y cómo se me había
ordenado, se abrieron por sí mismas mostrando un sexo dispuesto, deseoso y
preparado ante cualquier acto sexual que se le pudiera encomendar. Mi voluntad
había sido anulada y todo cuanto quería y necesitaba a partir de aquel momento
era ser follada y follada hasta la saciedad...
Ooooohh diooss… por favor… por
favor…necesito…necesito…oooohhh jooodeeerr
¿Qué necesitas perrita? Dime qué necesitas que tu dueño
tratará de darle a su perrita lo que pudiera necesitar….jejejejejejejeje
Oooohhmmnn…mmnnmmnecesito…mmmmnnn necesito que…
¡fólleme!... ¡quiero que me folle! ¡Rómpame! ¡Quiero que me jodan!
Caray, ¡si que hace efecto el preparado sí! Jejejejeje,
bueno, bueno ¿así que la perrita está en celo no? ¿quieres ser montada
perrita? ¿quieres que te cubran?
Ooooh haga lo que quiera pero por favor fólleme…no
puedo más necesito una polla
Bueno, bueno esto hay que arreglarlo de alguna u otra
forma, ¿no crees? A ver perrita ábrete bien de patitas…
Dijo esto mientras volvía a meter su mano en uno de los
bolsillos de su chaqueta, temía que sacara más óvulos y siguiera embutiéndome de
ellos pero tal eran las ganas de ser saciada que me abrí de piernas al máximo y
arqueé la espalada en un claro ofrecimiento a él. En lugar de más óvulos sacó un
pequeñísimo objeto que no pude distinguir de qué se trataba este hasta que me lo
colocó con un sordo click en la cadenita- piercing del coño. ¡Se trataba de un
enganche con una fina correa de cuero!. ¡Me había colocado una traílla! ¡El
desgraciado me había puesto y atado una traílla en el mismísimo coño! Y de esa
forma, atada por una cuerda de cuero por los labios vaginales, salimos del
lavabo a la calle.
En un lateral de la gasolinera y ya apartado de los
surtidores de gasolina estaba la furgoneta nuestra y poco más allá a su
izquierda, el trailer del camionero que poco antes casi me había dado caza. A
las horas que eran poco movimiento había en la carretera y esporádicos faros
iluminaban intermitentemente la autopista cercana.
Notaba cómo mi vagina destilaba abundante flujo y cómo me
resbalaba este por la cara interna de mis muslos. Los pequeños tironcillos de la
traílla hacían que los labios se encabritaran más aún de lo que ya estaban y se
abrieran estos como los pétalos de una flor madura. Con paso vivo y decidido,
"El Profesor" se dirigía hacia los depósitos de combustible seguido como podía
por mí. El perro custodio, un cruce de Pastor Alemán con otro cánido indefinido,
al vernos que nos acercábamos a sus dominios, intensificó aún más sus ladridos
dando unas terroríficas y desafiantes muestras de ferocidad…
Ahí tienes perrita... a tu perro –dijo dándome un
empujón al tiempo que me quitaba el enganche de la traílla que hizo me
cayera en frente del animal que continuaba ladrando y mostrando sus
colmillos- si quieres que alguien te folle que lo haga él así que ponte a
cuatro patas y veamos qué hace el animalito contigo jejejejejeje
¡¡¡¡¿¿¿Qué???!!! –dije sorprendida y aterrorizada-
¡UAUG!... ¡UAUG!... ¡UAUG!... ¡UAUG!... RRRRREERRRGGGG…
¡Que te pongas a cuatro patas joder! –dijo presionando
mis pechos en la tierra del suelo- ¡Ala perrito haz lo que te venga en
gana con tu perra!
¡No, por favor! ¡Noooo!
¡UAUG!... ¡UAUG!... RRREEEERRGGG…
¡Ábrete bien joder separa más las rodillas! –dijo
dándome repetidos golpecitos con la cara exterior de los zapatos para
separar mis rodillas al máximo- ¡Ay que ver Mar, ay que ver! De lo mojada
que vas se te caen las humedades al suelo! jejejejeje y tú perro, deja de
ladrar y ven coño que seguro que no te han puesto una perra así en toda tu
vida –dijo cogiéndole al can de la cuerda del que esta atado y
dirigiéndolo hacia mí-
Noooo por favor no que me va morder! Noooo
¡Calla! Va a hacer contigo lo que le de la gana y tu
vas a aguantar por cabrona pervertida de menores!
RRREEEERRGG…¡UAUG!... UAUG!...SNIF…SNIF…¡UAUG!...
¡Dios no! No le deje nooooo….oooooohhh diooss ¡¡me está
lamiendooo!!
Jejejejeje siiii jejejejeje y parece que al animalito
le gusta jejejejeje
Oooooohhh coñooooooo aahhhhmmnn
SNIF…SNIF… LAP..LAP…LAP…LAP…¡UAUG!...SNIF…LAP
Jejejejeje qué pasa Mar... jejejejeje ¿el perrito está
probando los juguitos de su perrita? Jejejejejeje
Aaaaahhh joooder me está metiendo su lenguaaaahhhh en
el coñoooooohhh ammmnnnn aaaahhhhh
LAP..LAP…LAP…LAP…
Parece que al perrito le gusta la perrita...
jejejejeje. Mar, por cierto, ábrete bien con las manos tu vulva... así
llegará más profundo el animalito con su lengüita... jejejejejejje. Eso
es... así...así ¿verdad que se nota ahora más rico?
Mmmmm oooooooooohhh siiiii, siiiiiii
LAP..LAP…LAP…
El perro me iba lamiendo alrededor de la vulva con una
velocidad y una cadencia casi matemática. En realidad le daba exactamente igual
dónde ponía la lengua, una lengua ligeramente rasposa y áspera, pues
prácticamente abarcaba de un único lametón la totalidad de mi cueva. Al abrirme
con mis manos y facilitar de esta forma el acceso a mi sexo, su lengua penetraba
hasta los más recónditos y profundos rincones de mi vulva, sitios en los que
hasta entonces no habían sido lamidos sino follados. Los orgasmos se sucedían
uno detrás de otro, en pequeñas, constantes y repetidas oleadas de placer.
A pesar de todo, seguía necesitando de una buena verga para
poder saciar el inagotable e insaciable furor interior que seguía
experimentando. Quería más, quería un hombre que me satisficiera y acabara con
la necesidad insatisfecha. Rogué a "El Profesor" que me follara, que hiciera lo
que quisiera conmigo pero que no me dejase sin lo que más deseaba: una polla…
Antonio, por favor, fóllame, necesito que me folles.
Necesito tener una polla bien dentro. Te lo suplico. ¡Fóllame por favor!
Jejejejeejejeje ¡Ay Mar , Mar! ¿no hemos quedado que
eras una perrita? Pues ahí tienes a tu perro… ¡pídeselo a él! jejejejejeje
¡Nooo eso no!
Pues entonces te quedarás sin polla. Anda vámonos que
tu hermano estará impaciente… a no ser que… quieras seguir… jejejejeje ya
sabes…
Maldito…me dejarás así… después de todos los óvulos que
me has metido… joder…necesito una polla… perrito, perrito lindo, ven…ven
aquí…, cielo santo no puedo creer lo que voy a hacer…
Jejejejeje ni yo Mar ni yo! –dijo Antonio-
A gatas me fijé cómo la polla del animal había crecido un
poco y había salido ligeramente de su capuchón peludo. Con una de mis manos
agarré la punta de la verga de la bestia masturbándola rápidamente para que
saliera más de su escondite natural. Me sorprendió lo húmeda y escurridiza que
estaba y cómo su tacto abarcaba ya gran parte de toda mi mano. El can bufaba y
se debatía en gimoteos nerviosos moviendo las patas de un lado para otro. La
polla perruna no se parecía en nada a la polla de un hombre, con una textura
extremadamente suave, parecía que toda su extensión de 24cm fuese un enorme y
descomunal capullo que no paraba de exudar abundantes cantidades de un líquido
cristalino y tremendamente resbaladizo a lo largo de toda su longitud.
Mi coño palpitaba y requería de forma urgente que lo
saciaran. Una necesidad imperante de penetración nublaba todos mis sentidos...
CONTINUARÁ...
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arcadia_relatos@hotmail.com
Relatos anteriores publicados de la serie:
La Clase de Anatomía 1 (Mari Mar 1)
La Clase de Anatomía 2 (Mari Mar 2)
Huída del Aula (Mari Mar 3)
... Y mi hermanito me jodió el culo (Mari Mar 4)
Mi primer día de trabajo (Mari Mar 5)
Espectáculo en el Sex-Shop (Mari Mar 6 y 7)
Las folladas de mi hermanito (Mari Mar 8 y 9)
Los óvulos de emputecimiento (Mari Mar 10)