- Ella nos mira, le dije en susurros.
¿Qué mira? Me pregunto bajito al oído, a la vez que su
verga se metía despacio dentro de mí y yo me mordía los dientes para no
gritar.
Todo sucedió cuando fuimos a una playa de Venezuela llamada
Choroní, mi amiga de toda la vida, mi amante y yo, llegamos tarde en la noche y
se nos hizo imposible conseguir habitaciones separadas. ¿Que más podíamos
hacer?. Los tres nos quedamos en el mismo cuarto.
Mi amiga con mucha pena nos dijo:
Yo no tengo problemas en quedarme con ustedes pero
prométanme que no van a tener sexo mientras yo este en el cuarto.
Hemos levantado la mano derecha prometiéndole que nos
portaríamos bien.
Después de ubicarnos en la habitación, cansados los tres del
viaje, ella apagó la luz y se acostó en la cama pequeña al lado de la nuestra,
que era una cama matrimonial.
El cuarto no estaba del todo oscuro porque por la ventana
entraba una tenue luz de la calle que iluminaba un poco. Yo, demasiado cansada,
me dormí casi al instante mientras el me abrazaba por detrás pegadito a mi.
Al rato, me he despertado sintiendo su mano en mi seno,
acariciándome el pezón.
Nooooo… le dije casi dormida, ella nos va a mirar, se
enojará.
Esta dormida - me dice bajito, mientras empieza a
acariciar mi cara con sus besos pequeñitos para que no suenen, toma mi mano
y lo mete dentro de su pijama para que note como esta durísimo.
Ufff, demasiado…. soy humana, empiezo a mojarme toda, y él,
que ya me conoces, me quita el pantalón y empiezas a jugar con sus dedos en mi
clítoris y a meterlos dentro de mi cuevita toda húmeda. Sin poder evitarlo
empecé a moverme contra su mano, que me penetraba con sus dedos, y de vez en
cuando también se metían por el huequito de mi ano para torturarme.
Y la he visto a ella observándonos, quieta, mirándonos
fijamente.
- Ella nos mira, le dije en susurros.
¿Qué mira? Me pregunto bajito al oído, a la vez que su
verga se metía despacio dentro de mí y yo me mordía los dientes para no
gritar.
Esta mirando como me lo metes, le dije al oído
susurrando….y excitada como estaba, continué: - Seguro desea estar aquí para
que yo la bese.
¿La besarías? Me preguntó
Si mi amor- te respondo, y me encantaría ver como te
chupa mientras yo paso mi lengua por su cuquita y me trago su juguito.
¿Y si me la chupan entre las dos? me dijo, mientras su
verga seguía entrando y saliendo cada vez más fuerte.
La cama de ella se mueve, pude imaginarme su mano metida en
su cuquita, los dedos dentro de ella moviéndose, sus jugos chorreando. Esa
imagen me puso a mil, tuve un orgasmo intenso, y clave mis dientes en su hombro
para no gritar.
Más caliente todavía seguí diciendole:
Si te la chupo junto con ella, cuando salga toda tu
leche, yo la tomo y se la paso a ella con un beso.
Y ya no aguantó más…se corrió de inmediato dentro de mi,
sentí su verga palpitar como nunca antes, me corrí yo junto a él, mientras
escuchaba como la cama de ella se movía más que antes, y me la imagine acabando
también a ella.
Después me abrazo contra su pecho, los dos con la respiración
entrecortada, ella no hablaba, todo fue silencio. Al rato me dijo: ¿Sabías que
eres una bandida?
Me reí bajito…claro que lo se, me quede dormida.
Al día siguiente todo fue playa sol arena. Sentadas las dos
en la orilla, el más o menos cerca, debajo de una sombrilla. Ella toma mi mano
en la suya y se acerca para rozarme apenas los labios…..yo comienzo a excitarme
y le digo: - El nos está mirando.