El club de ciencias estaba formado por los chicos mas raros
del instituto, para mi era el primer año fuera del colegio, pero me encontraba
muy tranquilo, recuerdo como me fui integrando en el grupo mas gamberro, y
nuestro objeto de burlas como no, eran los chicos del club, con sus gafas de
pasta, y sus camisetas a cuadros, en un recreo que se me había olvidado el
bocadillo en casa decidí quitárselo a uno de aquellos paletos, con tal mala
suerte que un profesor que pasaba por allí me vio, y me llevo al despacho del
director.
Ya no se que hacer contigo muchacho – me decía muy serio-
no pasa una semana sin que hagas alguna, y me estoy empezando a cansar de
tus modales, tal vez vaya siendo hora de hablar con tus padres jovencito.
No señor, le prometo que no volverá a pasar – al igual
que yo me hacia el duro con mis compañeros, mis padres lo eran conmigo y en
los primeros años de adolescencia siempre se les tiene mucho respeto-.
Vamos ha hacer una cosa, si la cumples dejaremos pasar
este desagradable incidente.
De acuerdo – aceptaría lo que fuera con tal de no tener
que enfrentarme a mis padres-.
El club de ciencias – comenzó ha hablar- se reúne todas
las tardes en el laboratorio, como por lo que observo todos los problemas
que originas son hacia ellos, les vas a acompañar toda esta semana, les
ayudaras en sus experimentos, y también a recoger y limpiar el laboratorio,
si tras una semana no causas ningún problema, todo quedara olvidado ¿estas
de acuerdo muchacho?.
Si señor Director.
Esta bien, puedes marcharte.
Salí de allí lleno de rabia pero también aliviado, una vez
mas me había librado de la bronca de mis padres.
Mis amigos se rieron de mi sin limite cuando les dije el
castigo que me habían puesto, pero siempre es mejor unas risas que una paliza
paterna, así que lo acepte no de muy buen grado, pero yo solito me había buscado
aquellas burlas.
Llame a la puerta del laboratorio, me abrió un chico que no
pasaba del metro cuarenta de estatura, imberbe y lampiño, típica rata de
laboratorio, me sorprendió el olor agrio de aquella sala, y que el suelo estaba
lleno de clinex, por un momento pensé que aquellos chicos se habían dado una
buena sesión de pajas, pero lo descarte, son unos paletos sin pelos en la polla,
pensé, seguro que no saben ni lo que es meneársela.
Les salude con desgana, igual que ellos a mi, creo que para
ellos también era un castigo tenerme que aguantar, me senté en una esquina,
mientras ellos hablaban de no se que pomada que revolucionaria el mundo y de un
sujeto de experimentos.
Debería ser alguien ajeno a nosotros, y que no le guste
lo mismo que a nosotros es probable que nos funcione de una forma
psicológica, debería ser alguien que no sepa nada, y que actué de forma
natural.
No tenia ni idea de lo que hablaban pero me sentí muy
intimidado cuando aquellos seis chicos me miraron a la vez.
Había pasado una hora y tenia mucha sed, pero todos los
grifos que veía eran de agua no potable, así que con mi voz dura y simulando que
todo me importaba una mierda…
Donde coño se puede beber agua en este sitio
Ahora te doy un vaso – me respondió al que le había
quitado el bocadillo-.
Pasados unos segundos el chico me trajo un refresco de cola
vertido en un vaso largo con hielo. Lo bebí con ansia tenia mucha sed, el paleto
se fue y siguieron con su reunión, pero me miraban mucho, aquello era de lo mas
raro que me había pasado en mi corta vida, de pronto me empecé a sentir mareado,
y perdí el conocimiento.
Una sensación helada me despertó, estaba tumbado, los chicos
me rodeaban en círculo y uno de ellos me estaba pasando un hielo por la cara,
intente moverme pero estaba atado y desnudo.
Pero que coño pasa, soltarme ahora mismo.
El sujeto esta listo para el experimento, encender la
cámara de video – dijo el del bocadillo-.
Soltarme os digo – me revolvía pero estaba bien atado de
pies y manos- como me grabéis desnudo os voy a matar a todos, socorro,
socorro.
Gritaba con todas mis fuerzas.
Es inútil que chilles, la sala esta insonorizada.
Javi, trae la pomada – dijo otro-.
Os la vais a cargar, pienso contarlo todo, y os voy a
machacar uno por uno, tarde o temprano tendréis que soltarme.
Uno de ellos, Javi, apareció con un tarro enorme, otro se
puso un guante, metió la mano en el tarro y comenzó a esparcir la pomada por mi
polla. No puedo negar que el masaje no me desagradaba, se entretenía mucho en
mis testículos y retiro mi pellejo con algo de brusquedad para untarme también
el capullo produciéndome algo de dolor.
Que coño haces maricon, deja de tocarme.
El sujeto muestra miedo y desprecio hacia los
homosexuales – apunto otro-.
La pomada ha sido esparcida por el pene del sujeto para
acelerar la reacción.
Que reacción – dije preocupado- que coño me estáis
haciendo.
Pronto lo sabrás – era la primera vez que se dirigían a
mi-.
Los chicos se retiraron y me dejaron con aquella crema en la
polla, al principio estaba fría pero pronto comencé a sentir calor, y sin que
pudiera evitarlo mi polla comenzó a ponerse dura, pensaba en todas las cosas que
me daban asco para evitar ponerme tieso delante de aquellos pringaos pero mi
polla se mostraba independiente de mi cuerpo y crecía sin parar hasta que se
puso totalmente dura.
Mirar, ya la tiene tiesa, el primer efecto funciona.
Se abrazaban y lo festejaban como locos, yo no entendía nada,
pero mi polla estaba a reventar por aquella pomada, y aquellos chicos cada vez
me parecían menos imbeciles, incluso había uno que empezaba a parecerme
atractivo, yo no era gay, como era posible que empezara a mirar a aquellos
chicos de forma lasciva.
Parece que la pomada aparte de la erección también esta
tranquilizando al sujeto, es hora de comprobar la segunda parte del proceso.
Adelante chicos – grito uno- quitaros las batas.
Todos al unísono se desprendieron de las batas, debajo no
llevaban nada, también estaban desnudos, ver sus cuerpos me produjo una
sensación de excitación me empezaban a gustar sus pollas sin un solo pelo, con
sus huevos colgando y sus penes flácidos aunque un par de ellos al igual que yo,
ya la tenían dura, sus pollas apuntaban al techo, eran bastante similares, salvo
la de el del bocadillo, era mucho mas gorda y larga que las demás.
Yo iré primero – dijo el bajito que me abrió la puerta-.
Se acercaba a mi con su polla dura, yo seguía sin entender
nada, pero aquella pomada me tenia tan relajado y cachondo que lo que sucedía ya
no me daba miedo. Con ayuda de una silla puso a la altura de mi boca su polla, y
yo en un instinto me lance a devorarla. La tenia bastante pequeña y me entraba
toda con mucha facilidad, hasta llegue a comerme también sus huevos, rodeaba con
mi lengua su glande y le lamía con gusto los huevos, aquella pomada me había
vuelto gay, estaba disfrutando como el niño que era de aquella polla.
Funciona chicos – todos saltaban de alegría- hemos
descubierto la pomada que hace gay a la gente, este descubrimiento va a
cambiar el mundo.
Oh dios, y no veáis como la chupa el sujeto.
No podía dejar de comerme aquella polla diminuta, me
encantaba su sabor, su olor, su tacto, estaba muy cachondo.
Es hora de probar el segundo invento, Javi, tu aun no
eyaculas cierto.
Si Pedro, aun no he eyaculado nunca.
Debes ser tu entonces el que pruebe la pastilla para
fabricar esperma.
El chico, algo mas alto, y con la polla un poco mas grande
que la que me estaba comiendo se tomo una pastilla de color naranja.
Hay que esperar veinte minutos a que haga efecto, mira
como nos divertimos mientras.
El pequeñajo saco su polla de mi boca, y sentí un vació
horroroso, reaccionando de una manera que jamás hubiera pensado.
Polla, darme polla, quiero que me folleis – gritaba
desesperado-.
El sujeto muestra gran desesperación, es un efecto que
nunca había pasado- apuntillo otro-.
Creo que debemos complacerle -hablo el del bocadillo-.
Metió su polla en el tarro de pomada, y a los pocos segundos
ya tenia la polla dura, era enorme.
Vaya, cada vez se me hincha mas, creo que deberíamos
medirla es posible que haya crecido debido a la pomada.
Otro chico acudió con una cinta métrica.
Diecinueve centímetros de largo y cuatro pulgadas de
grosor.
Dos centímetros más que la última medición, aunque el
grosor es el mismo.
De veras chicos, hemos descubierto algo maravilloso, la
gente matara por comprar nuestra pomada – sentencio el que parecía el mas
mayor-.
Cerrar la puta boca y follarme de una puta vez – grite
desesperado-.
Aquel chico cogíó un taburete, se subió en el y coloco mis
piernas en unos reposapiés que me abría el ojete, como cuando las mujeres van a
dar a luz, me unto con crema, y comenzó a clavarme la polla muy despacio.
Oh si, la crema ha dilatado el ojete y la polla entra sin
problemas.
Vamos nena, follame, quiero que me folles como un toro.
La pomada produce también un efecto de sumisión total –
seguían con sus apuntes científicos-.
Yo necesitaba mas, aquella polla me llenaba el culo y el
placer que me producía me ponía aun mas cachondo, otros dos chicos se acercaron
a la mesa y sin que ni siquiera me lo tuvieran que pedir me metí sus dos pollas
en la boca, gritaba de placer, no podía parar, el del bocadillo me follaba cada
vez mas rápido, y los chicos se comían la boca mientras yo me comía sus nabos.
Pero yo necesitaba mas, así que mientras la pastilla lechera hacia efecto en el
chico, masturbaba a los otros dos que quedaban con mis manos, ni siquiera me
preocupaba que todo aquello estuviera siendo grabado, había perdido totalmente
el dominio sobre mi cuerpo, era él el que me dominaba a mi hacia un placer
indescriptible.
Oh si, toma polla, mirar como folla el chico duro, ya no
te parecemos tan idiotas verdad.
Si mirarle comiendo rabos, parece que no hayas comido
nunca.
Pues yo creo que ya es hora de que te vayas tragando –
hizo una pausa mientras ponía la punta de su polla en mi cara – esto.
Y soltó su leche en mi cara, y otra poca en mi boca, una vez
el primero se había corrido se aparto, se vistió y se quedó a la espera.
Si, chico duro, aquí tienes mas.
Otro de los miembros del club se corrió sobre mi pecho.
El culo comenzaba a dolerme, la follada era brutal, y mi culo
virgen comenzaba a acusar aquel nabo tan grande.
Puff, creo que no puedo mas – gritaba el chico que me
follaba el culo-.
Saco su polla dejando un gran dolor en mi agujero, y se
corrió sobre mi raja y mis testículos, su esperma caliente acelero mis ganas de
tragar, y pague todo mis ansia en la polla que me quedaba en la boca, tragándome
el semen del chico en cuanto salio.
Ya solo quedaban tres pollas con los huevos llenos, la mía, y
la de los dos científicos que aun no se habían corrido, él que se había comido
la pastilla naranja se miraba sorprendido los testículos.
Dios, mirar que pelotas tengo.
Es cierto, las tienes muy hinchadas.
Creo que ya ha llegado el momento, ve a que te la chupe
el sujeto, y correte en su cara necesitamos observar cuanta cantidad brotas
– aquella jerga científica me hacia partirme de la risa.
El chico se acerco a mi, y comencé a succionar aquella polla
de apenas doce centímetros, pero cuyos testículos me tenían alucinado.
Soltarme para que pueda comérmela mejor
Los chicos se miraron dubitativos, pero aceptaron, me
arrodille frente a mi nuevo amante, agarrando sus nalgas con violencia y
hurgando en su agujero mientras me tragaba toda su polla, ya no se que hacia por
mi y que era causado por la pomada, pero de un solo golpe tire al chico al
suelo.
Socorro – grito el científico-.
El sujeto muestra una actitud mas activa, es posible que
tengamos que volver a atarlo.
Dos de ellos se acercaron a mi, y mientras atrapaba al huevon
con mis piernas empuje a los otros al suelo. Se levantaron y se retiraron
dándose cuenta que ahora yo era el dueño de la situación.
Tus amigos no pueden ayudarte, ahora vas a gozar.
Será mejor que le hagas caso, no podemos con él, es muy
fuerte.
Acomode mi polla en su culo y de un solo empujo se la clave
entre alaridos de dolor, comencé con el bombeo. Su culo diminuto apretaba cada
centímetro de mi nabo, era un sensación maravillosa, le sujetaba por los hombros
mientras se la sacaba entera y se la volvía a meter de un solo tiron, la follada
iba abriendo su culo de tal manera que cuando sacaba mi nabo durante un segundo
podía observar su agujero totalmente abierto, y cuando comenzaba a cerrarse se
la volvía a meter, ahora el chico también disfrutaba.
Ahora vais a traer la cámara de video y lo vais a grabar
bien todo, sacale la cara de golfa que pone.
Los chicos me obedecían asustados, y yo estaba tan cachondo
que cada vez le follaba con mas violencia, saque mi polla con pena para tumbarle
en la camilla, ahora yo ya no era el sujeto de experimento, y los chicos
colaboraban para hacerlo todo mas fácil. Tumbado y atado seguí penetrando al
chaval.
Tienes un culo digno de un Nóbel – le dije, la situación
ahora me permitía hasta hacer bromas-.
Espera tío, vamos a colocarle los electrodos para forzar
su eyaculacion mientras le penetras, cada vez tiene los huevos mas hinchados
y podrían causarle algún efecto negativo.
Acepte, entro dos chicos le colocaron una banda magnética
alrededor de su erecta polla, el chico no se quejaba, aunque no le gustara del
todo pero se estaba sacrificando en pro de la ciencia, la banda magnética la
enchufaron a una pequeña maquina que producía una leve descarga y le colocaron
dos electrodos mas, uno en cada testículo, activaron la maquina y el chico
comenzó a chillar.
Joder, que gusto, clavamela vamos, antes de que me corra.
Toma, ah, aprieta el culo.
Mientras volvía a follarle me agache de tal manera que era
capaz de comerle la polla, notaba un ligero calambre en mi lengua, cuando de
pronto el primer trallazo me llego hasta la campanilla, me saque la polla de la
boca y el chico siguió corriéndose, otro chorro en mi cara, otro en su ombligo,
otro llego hasta sus pezones, otro y otro.
Madre mía, la pastilla también funciona, y sigue saliendo
mas y mas.
Aquel muchacho parecía un autentico surtidor, no para de
correrse entre intensos gritos de alivio, mire sus testículos y estaban
realmente muy hinchados, el semen comenzaba a chorrear pos sus testículos hasta
su culo, sirviéndome de lubricante, lo notaba muy caliente, y justo cuando paro
él de eyacular, llego mi turno, saque la polla del culo y lo mas rápido que pude
me coloque en su cara llenándole sus labios y su carita de niño bueno. Empezaba
a ser consciente de lo que había pasado, pero lejos de cabrearme o de emprender
la venganza contra aquellos cerebritos les estaba agradecido por que a mi corta
edad me habían proporcionado el mejor polvo de mi vida, nos vestimos todos con
una bata y fuimos a hurtadillas al baño mas cercano a asear nuestras pollas,
culos, bocas, tenia esperma hasta en el pelo. Todos juntos recogimos el
laboratorio y contra mi voluntas guardaron la cinta sin que pudiera recuperarla.
Si dices algo todo el mundo te va a ver tragando leche.
No pensaba contar nada, mi castigo iba a durar cuatro tardes
mas, y era mejor no buscarme mas problemas.
¿Esto también funcionara con las chicas? – pregunte-.
No lo sabemos, pero no nos interesan.
Pero a mi si, porfa, ayudarme – les rogué-.
No – me contesto el jefe tajantemente- cuando quieras
sexo, ya sabes donde encontrarnos.
La idea no me desagrado del todo. Cada uno puso rumbo a su
casa, aunque yo ya estaba pensando que podría pasar la siguiente sesión del club
de ciencias.
Chicoescritor@hotmail.com
Y ya sabes, si quieres ayudarme, valora y comenta, tu placer
es pajearte, y el mío leer vuestros comentarios.