Mi hermana terminó su relación con su novio e intentó
recuperarme, yo tenía entonces 20 años, pero mi dueña le dijo que ni hablar, ya
me tenía casi educado para sus antojos y no iba a venderme por muy bien que
fuera el precio.
Yo tenía conocimiento de todo esto, pero no podía hacer nada
no quería por nada del mundo ir con mi hermana, que era muy sádica pero tampoco
quería seguir con mi actual dueña que era muy cruel, yo le servía para todo, era
su caballo su doncella de limpieza, su amante, incluso su retrete cuando ella
quería.
Aunque parezca mentira mi hermana era aún más cruel, no tenía
compasión de mí, me odiaba con toda su alma y el haber sido mi tutora mientras
era menor de edad le dio la posibilidad de vengarse de mi y convertirme en su
esclavo, lo que ella siempre quiso. Ningún ser humano debería ser usado por otro
como de su propiedad, yo vivía con la esperanza de ser liberado en algún
momento, pero eso cada vez lo veía mas difícil.
Al final con una triquiñuela se valió mi hermana para
recuperarme, no me lo podía creer, volvía a ser el esclavo de mi cruel hermana,
tendría que servirla de pony, de retrete, de silla, tendría que lamerle
constantemente su culo, su chocho, sus pies, sus sobacos, en fin todo lo que
ella para humillarme quisiese.
De nuevo con ella me lo dejó muy claro, -vuelves a ser mío,
de mi propiedad, te he echado mucho de menos en estos años, mi ex novio no sabía
satisfacerme como tu, esclavo, pero todo vuelve a ser igual, piensa que me vas a
servir por el resto de tu vida, no tienes escapatoria, tengo pensado en
alquilarte a una amiga que necesita desfogarse por horas, será una entrada de
dinero para mí, para ti será un trabajo que tienes que hacer por mí, tu dueña.
Yo tenía que hacer todas las cosas de la casa, completamente
desnudo, mientras mi hermana iba detrás de mí con un látigo dándome golpes, a
veces paraba y me hacía lamerle el ano o los pies, la humillación era total,
incluso me grababa en vídeo y luego lo vendía a terceros para tener un dinero
extra. Ella nunca pensó en mi como hermano sino como su sirviente personal.
Un día una amiga le comento que porqué no se deshacía de mí,
que conmigo ella no podría tener ninguna relación formar con otro hombre, ella
le contesto que para que quería otro hombre si yo estaba constantemente a su
disposición, que era totalmente de su propiedad y que jamás me iba a dejar
libre. Su amiga le propuso que le vendiera a ella y contestó que ya me habías
vendido una vez y que le costó mucho volver a recuperarme, ye les oía hablar,
pero era como un perro, no podía decir nada, le tenía demasiado miedo a mi
hermana, ella se creía mi dueña y yo no podía hacer nada.
Pasado un tiempo vino a visitarnos una tía, hermana de
nuestro difunto padre, mi hermana me ordenó que me comportase como si fuésemos
hermanos normales, yo por el tremendo pánico que sentía la obedecí.
Mi tía era una mujer separada, de unos 40 años, bastante alta
y fuerte. Su marido se separó de ella porque lo maltrataba, le pegaba y lo
humillaba. No se como lo hizo pero logró la separación y la libertad, yo no
tenía tanta suerte.
Con el tiempo mi tía se dio cuenta de la verdadera situación
de mi vida, habló con mi hermana y decidieron que yo debería ser propiedad de
las dos, a mi hermana al principio no le gustó mucho el compartirme pero al
final mi tía le dijo que le regalaba una finca y ella aceptó.
Continuará….