Dos cuerpos que se desean, anhelan unirse en una sola piel.
Cuerpos ardientes, sangre que fluye por sus venas, como ríos ardientes de
lava, derritiendo sus células por la pasión y el deseo.
Pasión y deseo de dos cuerpos, fuego que arde en sus puntos bajos, como
brazas al rojo vivo.
Cuerpos ardientes, que solo buscan compartirse, fundirse, en su fuego
interno, derretirse y formar una sola piel, hasta explotar cual gran erupción,
derramando su ardiente lava en su interior.