Cuando entramos en la adolescencia con mi hermano mellizo
Brian, comenzamos a masturbarnos con la imagen femenina mas atractiva y que
teníamos mas a mano, nuestra madre. Papa desde que tenemos conciencia se
esmeraba en mostrarnos a nuestra madre. A el le excitaba que otras personas
vieran a mama desnuda. En la playa siempre le desabrochaba el bikini o se lo
bajaba en el mar, y así siempre estaba embromando con esas cosas que a mama
evidentemente le molestaba y mucho.
Papa trabaja como químico e investigador en un conocido
laboratorio y mama es una abogada muy vinculada al cuerpo diplomático de mi
país. Vivimos en una casa ubicada en un barrio residencial y por suerte la vida
nos sonríe.
Mama tiene una figura muy bien cuidada, su pelo largo y
claro, sus ojos azules oscuros, su boca muy carnosa, su figura muy bien
equilibrada, su cintura y sus caderas y lo mejor de ella, sus senos y su cola.
Con nuestros primos en las fiestas fue elegida como la mejor mujer de la
familia, por tener las tetas más grandes y la cola mas firme.
Papa lograba conquistar a mama cuando esta tenía unas copas
de más. Y así comenzaba su diversión y ligábamos nosotros. Teníamos unas fotos
que imprimimos a escondida de la computadora de papa donde mama aparece desnuda.
Fotos que tenemos que renovar cada tanto por las salpicaduras de semen, ya que
las usamos para masturbarnos.
Hace unos meses descubrimos que generalmente los sábados o en
las licencias Mama se comportaba muy rara. Cuando nos íbamos a dormir podíamos
espiar lo que pasaba en el cuarto contiguo, ya que la ventana nuestra en un
primer piso queda en un Angulo de 45 grados con la de nuestros padres. Y
empezamos a notar que desde esa fecha mama que rea la encargada de cerrar las
gruesas cortinas para que no se viera desde fuera no lo hacia. Con lo cual
comenzamos a ver cosas que nos asombraban.
Iniciamos una investigación y Brian descubrió que esos días
Papa le preparaba una bebida a Mama, un te, un café o algo con alcohol y le
agregaba a escondidas un polvito que guardaba en un frasco muy bien oculto en su
escritorio. A los pocos minutos que tomaba solo un trago, comenzaba a decir que
estaba cansada y se sentaba o acostaba.
Llegado este punto Papa comenzaba a abrazarla y besarla.
Mama, aunque despierta, no reaccionaba como siempre, evitándolo y tratando de
que nosotros no viéramos esas escenas subidas de tono. Pero a Papa le encantaba
tener público y más nosotros.
Un sábado que Papa estaba con unas copas y Mama comenzaba a
tomar un café que le había preparado, tuvimos un gran show. Todos mirábamos un
DVD que recién habíamos comprado de la última de Harry Potter. Papa se dio
cuenta que había comenzado el efecto y abrazo a Mama. Brian y yo estábamos al
costado, en la alfombra.
Brian me codea y me hace mirar. Papa le había abierto la bata
completamente y teníamos una hermosa vista de los hermosos senos de Mama, ya que
debajo no llevaba nada y una diminuta tanga. Mama sentada y mirando la
televisión parecía no darse cuenta del hecho. Papa con mucho alcohol en su
cabeza, sonreía por cualquier cosa y sus manos empezaban a masajear por todos
lados aquel cuerpo hermosísimo.

Nuestros pijamas no podían disimular las erecciones, mucho
menos la de Brian, que a pesar de ser mellizo mío, tenia un pene mucho mas
grande, totalmente desproporcionado con su cuerpo. Era el más grande del club y
mucho más grueso y largo que el de Papa.
A todo esto Papa metía su mano por debajo de la tanga y la
cara de mama se había transformado, su boca entreabierta respiraba y gemía, sus
ojos semicerrados estaban vidriosos. En un momento Papa nos mira y sonríe al ver
nuestras caritas sorprendidas y nuestra excitación casi saliéndose de los
pantalones.
Para nuestra sorpresa, no solo no nos dice nada sino que
sigue con su faena disfrutando de su público. Mama empieza a gemir cada vez mas
fuerte y contornearse en el sillón, algo que nunca habíamos visto, casi como
enloquecida de placer se saca la bata quedando solo con su tanga negro medio
bajo, dejando ver sus bellos rubios. Con su mano busca el pene de Papa y empieza
a masturbarlo. No podíamos creer lo que estábamos viendo. Papa le baja la tanga
y se la saca y Mama empieza a enloquecer del todo, se pone el pene en la boca.
No nos olvidamos más de aquella imagen, casi a 50 cm. Nuestro el culo de mama
que estaba arrodillada en la alfombra y por encima de ella la sonrisa de Papa
que miraba como nos tocábamos nuestros pitos.
Brian tuvo una gran eyaculacion y fue al baño. Yo no lo dude,
me baje mi pijama y comencé a masturbarme, acabando enormes cantidades de semen
que apenas pude contener con el pijama que tenia en mi otra mano. Papa seguí
riendo mientras mama tenia una mano entre sus piernas abiertas y se movía como
un gato. Tuve que ir tambien al baño sin antes volver a ver aquella postal. Vi
tambien los pechos colgando como se movían mientras su boca tragaba rítmicamente
aquel tremendo pedazo de carne.
Cuando quisimos volver a la fiesta, ya se habían encerrado en
su cuarto. Pasamos mucho rato comentando y luego nos dimos cuenta de la ventana.
Tuvimos otro espectáculo viendo en la penumbra como Papa tenia sexo y como Mama
encima de el disfrutaba y gritaba de placer. Esa noche tuvimos cinco orgasmos
casi seguidos.
Entre una y dos veces al mes tuvimos la posibilidad de
disfrutar noches de sexo gracias a las cortinas abiertas del cuarto de nuestros
padres pero lamentablemente no tuvimos mas show en directo.
Brian logro sacar del escritorio de papa un poco del polvito
que usaba para mama en un frasquito. Cuando me lo dijo, le conté que escuche a
papa decir que el jueves le tocaba ir a un partido de football de la selección
nacional con sus amigos. Los amigos de papa eran todos clientes o amigos de mama
y a ella no le caía bien que fuera con ellos ya que los conocía muy bien.
Decidimos arriesgarnos y probar el famoso polvo. Preparamos
todos los detalles.
El jueves después que papa se despidió y se fue, mama se
estaba secando el pelo en su cuarto. Rápidamente le preparamos un te de manzana
y canela que tanto le gusta y le agregamos junto con el azúcar un poco del
polvo.
Mama se sorprendió cuando entramos al cuarto y se le
ofrecimos el te, ya que no era nuestra costumbre. "como Papa no esta quisimos
hacértelo nosotros" explicó Brian con doble sentido. Mama estaba sentada al
borde de la cama enfrente al espejo y tenia puesta la bata blanca que siempre
usaba al salir del baño, la misma que había quedado grabada en nuestra memoria.
Siguiendo con lo planeado apagamos el timbre y desconectamos
el teléfono, solo nos quedaba el celular de ella. Cuando volvimos al dormitorio
seguía sentada en la cama con los brazos a los lados y todavía tenia el peine en
su mano. Nos miraba como sin vernos.
Trague saliva y entre al cuarto, me pare enfrente de ella y
comencé a hablar. Hablaba de nervioso y para ir probando el estado de ella. Se
me ocurrió algo. Le empecé a decir que tenía una molestia en mis testículos, y
mientras le decía comencé a bajarme los pantalones para mostrarle, ella me
miraba pero no atinaba a nada. Me termine sacando los pantalones y los
calzoncillos, mi pene estaba que reventaba, me levante los testículos y le
señalaba debajo. "ves acá me pica mucho" le decía. Ella miraba atentamente pero
estaba como inconsciente. Con toda valentía tome su mano y la obligue a tomar mi
pene, ella lo apretó y comenzó a moverla. Brian entro totalmente desnudo y
comprobando su estado le abrió la bata y acariciaba sus preciosos senos.
Entre los dos la recostamos en la cama todavía temerosos y
esperando que reaccionara en algún momento. La dimos vuelta y le quitamos la
bata, luego fuimos bajando su tanga blanca y en un momento teníamos a nuestra
propia y hermosa madre totalmente desnuda y a nuestra disposición. Brian tomo un
par de fotos. No me aguante mas y la di vuelta, bese sus senos. Mama estaba con
sus ojos abiertos y empezaba a jadear.
Nunca había besado en la boca a una mujer y puse manos a la
obra. Al sentir sus labios, me apretó y me dio un beso de lengua que me puso a
mil. Ella comenzaba a estar fuera de si. Me tiro a un lado y se puso sobre mi,
me tomo la cabeza con sus dos manos y siguió besándome apasionadamente.
Empecé a disfrutar de sensaciones nunca antes vividas. Mi
propia madre totalmente desnuda se movía como una víbora encima mío, me besaba
en la boca y movía su lengua desesperadamente, me abrazaba continuamente. Abrió
sus piernas y con su mano tomo fuertemente mi miembro, lo acomodo en su sexo y
se sentó bruscamente sobre el soltando un grito. Brian estaba sorprendido por
aquello y no tuvo mejor idea que apoyar su tremendo pene en plena cola de mi
madre. Aquello la hizo estallar y con su mano busco el pene de Brian y también
lo empujo dentro de ella. Que sensación era tener los dos penes dentro de
nuestra madre. Brian inmediatamente acabo y la vibración que tuvo y el semen
saliendo bruscamente dentro de mi madre me hizo acabar a mí. Uno, dos, tres
chorros de semen y mama gemía y gritaba en un tremendo orgasmo y se movía
totalmente fuera de si.
Para unos chicos de nuestra edad tener tremenda mujer gozando
de esa manera con nosotros era un sueño cumplido. Sentir en mi pecho aquellas
tremendas tetas tan deseadas y sentir sus bellos pubicos en mi pelvis era estar
en la gloria.
El portón de entrada comenzó a abrirse y su sonido nos hizo
saltar de la cama.
De apuro le pusimos la bata a mama y la sentamos en el living
frente al televisor, iba chorreando semen por la alfombra. Mientras Brian
limpiaba y acomodaba el cuarto yo prendía el timbre y el teléfono. Ayude a Brian
a ponerle un paño íntimo a Mama para que no chorreara más. Cuando nos sentamos
agitados en el sillón al lado de mama con apenas los calzoncillos puestos el
timbre sonó. Era extraño Papa siempre abría con su llave. Me levante a abrir y
quedamos sorprendidos al ver que mi padre no venia solo…