POR FIN LO HICE
En todas partes escuchamos sobre infidelidades, ya sea de
parte de él o de ella, yo nunca he sido infiel, no niego que de pronto alguien
me ha atraído, que algunas veces se me ha presentado la oportunidad, pero hasta
ahora no me he atrevido.
El verano pasado me enviaron a una ciudad distante de la
nuestra a cinco horas, se trataba de un congreso de mi trabajo al que
forzosamente debía asistir, nos mandaron a Bety una amiga del trabajo y a mi. El
congreso era por tres días y un día antes teníamos que trasladarnos.
Soy casada, de 38 de edad y con 14 años al lado de mi esposo,
durante los cuales nunca me ha cruzado por la mente el serle infiel. El lo sabe
y por eso no puso ninguna objeción a mi viaje, hacía mucho tiempo que no
pasábamos ni un solo día alejados, así que eso fue lo único que a ambos nos
podía mas, el estar alejados uno del otro.
Siempre hemos platicado él y yo, de cómo todos los hombres me
ven atractiva y es lo que me ha pedido cuando no estamos juntos, que no les
coquetee, porque luego como los freno y bueno, casi no lo hago, pero a veces eso
es muy natural, no?, de pronto siento que estuve coqueteando pero de una manera
involuntaria, o será que ciertos gestos algunos lo toman como coquetería, no sé,
lo cierto es que si me halaga el que me vean atractiva, si me halaga el atraer
las miradas y el escuchar ciertos tipos de piropos.
Una vez hecha la maleta, los niños y él me llevaron a casa de
mi amiga, pues viajaríamos en el carro de ella.
- Te portas bien -le dije- me voy tranquila porque tienes
esos dos candaditos a tu lado, jajajaja
- Pues si -contestó- ni como salirme una noche de éstas a
hecharme un taco de ojo a un table, espero que tú si te portes bien.
Ya sabes que si, que no se me antoja hacer nada sin ti.
Y lo abrasé y lo besé aunque iba manejando, pensando en la
falta que me iban a hacer sus arrumacos.
Llegamos con mi amiga y me despedí, en broma él me encargó
con ella y Bety le dijo que no tuviera cuidado.
- Hasta luego!!!!!!!! -me despedí- por la noche te
llamo para darte el número de teléfono del hotel.
o Ok, buen viaje, adiós!!!
Llegamos ya anocheciendo al hotel y una vez establecidas nos
fuimos a cenar. Al regresar a la habitación, caímos rendidas y claro, antes de
dormir contamos los últimos chismes del trabajo, ya saben, cosas de mujeres.
Al siguiente día las sesiones del congreso se desarrollaron
sin contratiempo alguno y por la tarde cuando estábamos en el receso saboreando
una rica taza de café, me dice Bety:
Mira discretamente a tu izquierda, aquellos dos que están
cerca de la puerta……
Mmm, si, ya los vi, nos están mirando, como que algo
están diciendo de nosotras.
Es que el de camisa blanca me invitó hace rato para que
saliéramos a la noche y quiere que vayas para que acompañes a su amigo.
Noooo, no, Bety, ya sabes, no me atrevo.
Pero si ya lo habíamos platicado en la oficina, te dije
que siempre se presenta alguien invitando y tú aceptaste, si hasta ya me di
cuenta que trajiste tus blusitas sexys, escotadas.
Aún no sé porque las traje, pero en serio, me da cosa,
nunca he hecho algo asi
Así me sentía la primera vez que vine, pero no te
preocupes, ya te lo he dicho, ya verás como te va a gustar, además, quién se
va a dar cuenta?, recuerda mi táctica, sólo aceptar invitaciones de hombres
que vivan muy lejos de nuestra ciudad.
No sé…….. deja asimilarlo, a ver que pienso en éstas dos
horas que quedan de sesión.
Al terminar el receso, me di cuenta como Bety le hacía una
señal a su conocido y los dos vinieron a sentarse a nuestro lado.
Hola, soy Ricardo –Se presentó uno de ellos- y yo Carlos
–me dijo el amigo de Bety.
Hola, soy Nadia.
Ricardo estuvo cuchicheando el resto de la sesión conmigo, en
ratos me hacía reir por dentro, es muy ocurrente.
Cuando terminó la sesión, nos quedamos platicando los cuatro
y quedamos en vernos a las nueve en el Loby para ir a cenar.
Yo estaba muy nerviosa y cuando entramos al cuarto se lo dije
a Bety
Ya te dije que no te preocupes, déjate llevar, vamos a
divertirnos, a pasar una velada de relax que bien que nos la merecemos y le
permitirás hacer sólo lo que tú quieras, nada mas.
Bueno eso si, se ve que son caballeros, no creo que se
porten impertinentes.
Claro que no, además confía en mí, yo te defiendo,
jajajajaja
Jajajaja, bueno, ya verás si no lo haces.
Descansamos un rato sin dejar de lado el tema, yo continuaba
con mis recelos, al principio del relato decía que jamás le había sido infiel a
Raúl y el sólo hecho de salir con alguien sin hacer mas nada, ya me parecía una
infedilidad. Por otro lado, Bety me había contado las aventurillas que había
tenido y me movía la curiosidad de experimentar ese tipo de placeres.
Después de descansar nos dimos una ducha y comenzamos a
arreglarnos.
Cuando me puse la blusa:
- FFFFIIIIIIUUUUUUUU!!!!!!, FFFFFIIIIUUUUUUUU!!!!!!!!,
pero qué bárbara!!!!!! -exclamó Bety- pero si luces divina, ese escote está
super, mmmmmmm se me hace que te van a salir mas galanes y vas a dejar de
lado a Ricardo, jajaja
- Noooo, como crees, si me resultó simpático y que guapos
son los dos, eh?
- Claro!!!, si no iba a escoger cualquier tipo para ésta
tu primera experiencia
La blusa que me puse dejaba ver la redondez de mis senos y
vaya manera en que los resaltaba el bra especial que decidí usar, me puse una
falda no tan corta, ancha de tablones, muy delgada, que hace que me vea muy
sexy.
Bety no se quedó atrás, con su blusa escotada se veía de
maravilla, aún más escotada que la mia, la verdad que ambas íbamos a levantar
ámpula a dónde fuéramos.
Antes de salir le llamé a Raúl, le conté que estábamos muy
cansadas y que ya nos disponíamos a dormir, le mandé besos a los niños. Lo mismo
hizo Bety, para que no nos llamaran mas tarde.
Cuando bajamos ya estaban ahí y se esmeraron en elogios hacia
nosotras diciendo que iban a ser la envidia de los demás.
Fuimos a cenar y nos sirvió para conocernos mejor, entrar mas
en confianza y realmente me estaba relajando, ya que los dos tenían una charla
muy amena, alegre; en todo momento resaltaba su amabilidad, su caballerosidad,
lo que me hizo disipar mis temores y pensaba: "Bueno, seguiré adelante, lo que
me anima es que sabrá respetarme y llegar sólo hasta donde yo desée"
Nos fuimos al carro para ir a un lugar que Bety conoce, a
tomar unas copas y bailar.
Me senté en el asiento trasero con Ricardo, quien me tomó de
la mano y ya no me soltó y yo lejos de incomodarme, me sentía bien, sentía que
había química entre los dos.
Al llegar al antro, pedimos bebidas y noté que me la terminé
cuando ellos no llevaban ni la mitad, lo que fue objeto de comentarios y Bety
guiñándome un ojo me dijo:
Ya voy a pedirte la otra, sé que la necesitas -jajaja,
reímos todos-
Al poco tiempo nos paramos a bailar los cuatro, música
alegre, bailando sueltos, haciendo corrillo entre los cuatro, divirtiéndonos.
Así entre bailar y sentarnos a tomar la copa pasaron unas dos horas y cuando
comenzaron a tocar las piezas tranquilas, a la primera Ricardo me abrazó
atrayéndome muy cerca de él, tan pegaditos que sentía su aliento en mi nuca,
pero me apretaba suavemente sin ser grotesco y yo me dejaba llevar, un tanto por
las copas ingeridas, otro por el ambiente, la música, la luz tenue y el sentirme
tan pegadita a él, hizo que poco a poco me fuera relajando, poniendo mis brazos
alrededor de su cuello y abandonándome al calor de su abrazo, y al cosquilleo
que me hacía sentir en el cuello por la cercanía de su boca. Sentía como sus
manos acariciaban mi espalda mi cintura y tres o cuatro piezas de estar así, me
besó en el cuello, en la mejilla. Instintivamente me separé un poco y noté que
él se sintió apenado.
No, no, perdona -le dije- no pasa nada, es que no estoy
acostumbrada, continúa, seguro se me pasa, si no, te lo digo y paramos, está
bien?
Claro, tú dime cuando deba parar, me gustas mucho,
sabes?, eres linda y atractiva y tus encantos me han seducido, pero
respetaré tus deseos.
Gracias –le dije dándole un beso en su mejilla- tu
también me gustas, me siento a gusto contigo y que bien bailas, eh?
Me apretó mas a él y seguimos bailando muy juntitos. Rato
después me volvió a besar en la mejilla y se lo devolví, otra vez y yo también y
seguido a eso buscó mis labios y no me resistí, le devolví el beso, un beso
dulce, tierno, apenas tocándonos los labios que yo entreabría, como invitándolo
a que continuara con mas. Y asi lo hizo, luego de varios besos de esos, fue
creciendo la intensidad y ya introducía la punta de la lengua en la boca y yo lo
aceptaba y lo dejaba seguir y con mi boca abierta, saboreando sus labios,
comencé a corresponder con mi lengua también.
Los besos se hacían mas intensos, mas ardientes, mas llenos
de pasión nuestras lenguas juntas, jugueteando, mordisqueándonos los labios,
saboreando la humedad uno del otro y sus manos me atraían hacia él mas y mas y
yo le acariciaba la nuca, su pelo y si, me gustaban sus besos y yo vivía el
momento al máximo, sin querer separarme de él y entre pieza y pieza,
permanecíamos juntos los dos, abrazados y al reiniciar a bailar, volvíamos a
juntar nuestras bocas y al ritmo de la música meneaba mis caderas, restregando
mis muslos con los suyos comencé a sentir como su masculinidad crecía, sentía en
mi pierna su cada vez mas grande y duro pene y pensaba: "dios, esto me está
gustando, qué hago?, ya no deseo detenerme, sus besos me tienen hechizada, todo
él está logrando que me hierva la sangre"
Entre sus besos, sus suaves caricias, su voz varonil que
tanto me encantaba, todo eso estaba haciéndome pasar una noche especial,
ayudándome a olvidar mis deseos de detenerme y convenciéndome de entregarme al
placer prohibido.
Cuando nos sentábamos a descansar, él continuaba con sus
besos y sus palabras cariñosas y cuando Bety y Carlos se sentaban, también se
entregaban a lo mismo, así que no sentíamos pena alguna.
Poco a poco al bailar, los besos eran mas ardientes, sus
manos se acercaban a mis senos, pero no los acariciaba aún , cuando nos
sentábamos al abrazarme me rozaba mis pechos con su antebrazo y yo me moría de
deseos de que los acariciara con sus manos, pero me detenía, no me atrevía a ser
mas descarada, por el resquicio que aún quedaba de temor, por seguir disfrutando
de esos momentos de romanticismo, por no darle a él una idea de ser ligera en
demasía, no sé, por todo eso, pero ya estaba yo al máximo de mi calentura y se
lo demostraba con mis besos, con la cachondeada que le daba con mi lengua dentro
de su boca y lo sentía a él muy caliente también y me gustaba sentirlo cuando
estábamos bailando, que metía su pierna entre las mías para hacerme patente su
erección.
Al llegar las dos de la mañana nos dispusimos a retirarnos,
de nuevo en el carro nos sentamos en el asiento trasero y casi casi me siento
sobre él motivada por los besos que me daba, sus manos por fin!!!!!!!!
Acariciaron mis senos, con unas caricias muy suaves, como masajeándolos y yo
poco a poco fui bajando mi mano hasta llegar a su pierna, rozando su bulto con
mi brazo, acariciándole cerca de la rodilla para hacerle imaginar lo que le
esperaba cuando lo acariciara totalmente. Sólo eso hicimos en el carro, pues
estábamos realmente cerca del hotel, pero por lo mismo de haber tenido caricias
tan ligeras, me sentía, nos sentíamos, me atrevo a decir, super calientes, con
deseos de llegar a todo con Ricardo, que ya me parecía más guapo aún, deseaba
sus besos, sus caricias, necesitaba sentir su piel junto a la mía sin el
obstáculo de la ropa, mmmmmmmmm, -"ojalá no se detenga pues difícilmente yo
tomaré la iniciativa, ojalá y me lleve a su cuarto y me desnude y me haga suya"-
me repetía en mi mente.
Cuando subimos al elevador me tomó en sus brazos por detrás y
yo me repegué a él e involuntariamente inicié un movimiento circular con mis
caderas, como siguiendo el ritmo del baile y sentí la grandeza de su pene en mis
nalgas y el se repegaba mas y mas y hasta escuché un gemido apagado, -"jajajaja
y yo que me prometía no tomar la iniciativa, cómo se le llamara a eso?"-
Cuando llegamos al piso, me dispuse a salir y Bety no se me
movió y me dijo:
Nos vemos en la mañana nena, me voy al cuarto de Carlos,
ahí te dejamos a Ricardo, disfrútenlo
Y sin esperar a mas, cerraron la puerta del elevador, apenas
dejando salir a Ricardo
- Vaya con estos tórtolos -me dijo- como se ponen de
acuerdo sin tomar nuestro parecer
Si verdad? - le contesté- que tal si nosotros no queremos
Tomándome en sus brazos me dice: Al menos dormir juntos,
abrazados? Eso si quieres?
Lo besé en la boca y le susurré que no lo habláramos que a
ver que sucedía espontáneamente.
Pues si, no pasó mucho tiempo, al llegar a la habitación,
apenas cerrada la puerta no esperamos mas y el uno al otro comenzamos a
quitarnos la ropa, él se detiene cuando me quita la blusa y me sienta en el
borde de la cama y se queda contemplándome y pasándome sus manos por mis senos
Son preciosos Nadia, como me gustan y que sabroso es
acariciarlos y mira los pezones, paraditos, duritos, tan ricos
Que bueno que te gusten, quiero hacerte pasar una noche
feliz
Vaya que si la pasaré, eres hermosa, muy apetecible
Y sin decir mas nada nos desnudamos totalmente y nos fundimos
en un fuerte abrazo y nos besamos como queriendo bebernos hasta el último
líquido de nuestras bocas y nuestras manos no dejaban de acariciar el cuerpo del
otro, yo sentía sus manos muy suaves, sabe acariciar, dar placer con sus dedos y
sentía en mis piernas su pene y bajé mi mano a tocarlo, a pasar mis dedos por
todo lo largo de su tronco, despacio, como reconociendo el terreno, y sus manos
en mis pechos, en mis pezones y sentía la humedad que soltaba la cabecita de su
pene y me excitaba mas, como me excita sentir eso, me encanta.
Y mi mano ya estaba en un movimiento mas rápido sobre su
pene, subiendo y bajando, masturbándolo y él me besaba el cuello, el pecho y
poco a poco sus besos recorrieron mi cuerpo y ya llegaba hasta los pies y me
besaba los dedos y me los chupaba, aahhhhhh, que sabroso sentir su lengua entre
los dedos, en la planta del pié y se metía todo un dedo a la boca y me daba una
chupada tremenda y yo me retorcía de placer, queriendo acariciarle su miembro
pero no lo alcanzaba y le mesaba los cabellos y le acariciaba su cara, su
espalda.
Fue subiendo con su boca por mis piernas, lamiéndolas, una y
otra, mas arriba, mas arriba, ya en los muslos se detenía un rato, lamiendo cada
milímetro de mi piel y sus manos ya alcanzaban la altura de mis pechos y me los
acariciaba y me apretaba los pezones y su boca, ooooooooooooooh!!!!!!!! su boca,
su aliento caliente, la humedad de su lengua todo eso en mi piel, ya casi a la
entrada de mi cosita, y yo pensaba: "ya, ya, yaaaa, que suba mas, que suba, que
me la chupe, que me la lama, mmmmmmmm ya, ya!!!!"
Y ahí estaba, urgando con su lengua entre mis labios
vaginales, lamiendo y llegando al clítoris, aaahhhhhhhhh!!!!!!!!!, qué dicha,
por fin, mmmmmmmmmmmmm la punta de su lengua, durita, jugueteaba con mi
clítoris, haciéndome gritar de placer, aaaaahhhhhhhhh asi, asi, mmmmmmmmmmm que
sabroso me lo hace y ya me lamía, ya me la besaba, ya me la chupaba, ya la
succionaba, dios, pero si esto es tan rico que me estaría asi horas y horas. Y
repasaba con su boca, con su lengua toda mi vagina, sentía como su bigote me
rozaba y eso me excitaba aún mas y ya no aguantaba, tenía que tener a mi alcance
su pene. Y a estas alturas mis inhibiciones desaparecieron y ya entregada
totalmente le pedí que me lo diera.
Dame tu pene, papi, acércamelo, lo quiero besar, lo
quiero acariciar, dámelo…
Y se movió para, sin dejar de darme esa rica mamada que me
estaba matando de placer, acercar a mi cara su hermoso pene. Y ya lo tenía ahí
al alcance de mi boca, su enorme cosota, enorme pero preciosa y su cabecita
llena de líquidos y él seguía dándome la mamada del siglo y yo comencé a
besárselo, a pasar mi lengua por la cabeza de su pene, por todo su tronco,
acariciándolo con mi lengua, con mis labios, hasta que no aguanté y me lo metí a
la boca, primero la cabeza, chupándola, sacándola y metiéndola y luego abarcando
mas y hasta que me llegó casi a la garganta y le di un buen rato de masaje
bucal, metiéndola y sacándola de mi boca, acariciándola con mi mano y una y otra
vez, pasando mi lengua por todo el extenso tronco y sentía como su lengua me
penetraba, mmmmmmmmmmm y yo no paraba de gemir, de gritar, de pedirle mas y mas…
así, papito, mete la lengua, chúpame, me encanta mi rey,
no dejes de hacerlo, dámelo, méteme el dedo corazón, así, mételo, más
rápido, amor, más rápido, así, duro, duro, no dejes de mamarme, no dejes,
méteme el dedo pero sigue con tu lengua, asi, papi, asi, chupa, dale,
mmmmmmmmmmmmmm
Y seguía o también dándole duro a mamárselo, besando,
mamando, chupando y sin dejar mi mano dándole arriba y abajo, y mmmmmmmmmmmmm
sentía sus chorritos que me dejaba en la boca y me excitaba mas y mas.
Ven preciosa - me dijo- acomódate que te la quiero meter
ya.
Si, siiii, si amorcito, métemela, métemela ya, así, papi,
hay, hay, hay, que linda verga tienes amor, métemela, así, papito,
aaaaaaaaaasssssssssííííííííííííííííí
Y me estaba penetrando, muy despacio primero, apenas metía la
cabecita y la sacaba, otra vez y otra, sólo su cabecita y yo que rugía de
placer, queriéndola toda, pero el sabía lo que hacía yo esperaba y me movía y
cogía mi ritmo para ayudarle a meterla mas y poco a poco fue mas adentro, mas
adentro, mas rápido, más, y seguía moviéndome para que me entrara toda, estaba
acostada boca arriba y arqueaba mi cuerpo y no dejaba de moverme rítmicamente y
sentía como me penetraba, como esa vergota suya me estaba llegando hasta el
fondo, hasta donde hacía mucho tiempo no sentía que me llegaran, y sus
movimientos se hicieron mas fuertes mas rápidos y sentía el golpe muy, muy
adentro y afuera, en mis nalgas el chocar de sus huevos, con ese ruido tan
característico que hacen en su golpeteo, y como me excita sentirlos,
aaahhhhhhhh, mmmmmmmmmmmm que gozo tan tremendo, que rica cogida me están dando.
Así muñeca? - me decía-
Si, asi, papi, asi, metela mas no dejes de hacerlo,
quiero toda tu verga dentro de mi, mete y saca, corazón, mas, mas, asi
papito, asi mi cielo, que rico siento tu verga amor, que ricos tus huevos,
como están duritos, mmmmmmmm damelo mas papi, mas aaaaahhhhhhhhhhhhhh
Si, mamita, si, ten, ten tu verga, me encantas, preciosa,
esta es la mejor cogida que he tenido, te lo juro, mmmmmmmmmmmmmm qué
sabroso es estártela metiendo, Nadia, aaahhhhhhh, ahora preciosa, móntate en
mi, anda, te va a gustar
Y me acomodé sobre él y me la fui metiendo poco a poco, hasta
que la sentí bien adentro, me senté cómodamente en sus muslos, con su verga
totalmente dentro de mi
Y comencé a moverme, arriba, abajo, en círculo, moviendo mis
caderas para que saliera, casi toda, con solo la cabecita dentro de mi y luego
de un empujón metermela de nuevo haaasssssstttttaaaaaa
aaadddddeeeeennnntttttrrrrrrooooooo!!!!!!!!!!! Una y otra vez, mas y mas y él
estaba encantado, con mis pechos en sus manos, acariciándolos y acércando su
cara para besarlos, para mamarlos, extasiándose con ellos, me decía,
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, que sabroso me los chupaba, yo gritaba de placer,
para mi esto es una locura, algo nuevo totalmente, nunca había cogido con otro
hombre, pero que placentero es , mmmmmmmm
oooooooooooooohhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!, y con mi mano hacia atrás, busqué sus
huevos y los acaricié, los apreté suavemente con mis dedos, estaban duros, qué
rico sentía al acariciarlos…
Y me cambiaba de posición varias veces, queriendo exprimir
toda la energía que llevábamos dentro, queriendo extender al máximo el momento y
yo estaba totalmente de acuerdo, pidiendo que no terminara, que continuara, no
importaba que nos atrapara el amanecer, no importaba nada, lo único que me
importaba era tener esa verga dentro de mi, disfrutar de sus caricias, de sus
besos ardientes, de sus manos delicadas que repasaban por todas partes mi piel.
UUUFFFFF!!!!!!!, era algo único, no paraba de metérmela, no
paraba de preguntarme si me gustaba así o asá, quería satisfacerme en todos
sentidos.
Y llegó el momento, de pronto arqueó su cuerpo y dejó salir
en mi toda su lechita y yo sentía que el condón se llenaba de ése semen
caliente, de esa lechita espesa…
Asi, mi vida, déjalo salir, vente amor, yaaaaa, yaaaaaa,
asi, asi, mmmmmmmmmmmmm
Terminó y se recostó a mi lado y yo apoyé mi cara en su
pecho, sin dejar de pasarle mi mano por su vientre, por sus piernas y él
acariciando mi cabello, besando mi frente, relajados los dos.
Te veniste también? –preguntó-
Si, si, gracias, qué sabrosos orgasmos me has provocado,
qué bien lo haces
Pues eres tú quien me motivaste Nadia, eres hermosa, tu
sensualidad me excita mucho, desde que te vi por la mañana me gustaste mucho
y luego cuando te vi salir del asensor, vestida tan sexy huy, huy, huy, que
impresión tan grande me diste, sólo quería correr a abrazarte y besarte, no
sé cómo me contuve.
Me da gusto que sientas eso, tú también me gustaste, pero
no creí poder llegar a tanto, sabes?, es la primera vez que lo hago fuera
del matrimonio.
No te vas a arrepentir, preciosa, no te voy a molestar
para nada, sólo esperaré que se dé otra oportunidad de estar contigo, al
menos de que me permitas llamarte
- Si, me gustaría mucho que lo hicieras, saber de ti, ya
nos pondremos de acuerdo
-le dije-
- O K
Y me volteó hacia él y me besó con mucha pasión y me abrazó
fuertemente como queriendo fundirse en mi y sentí en mis piernas de nuevo su
erección, bajé mi mano y se la toqué
Qué es esto? – le pregunté-
Es una cosita que quiere mas de ti
Más?, en serio?,
Si, si, quiero mas, me encantas, quiero sentirme dentro
de ti –me dijo besándome en el cuello, en los pechos y claro, me encendió de
nuevo-
Yo también lo deseo, dámelo, anda, dame mas
Se subió en mi, separando con suavidad mis piernas y
acomodándose para penetrarme de nuevo y yo lo recibí, subiendo mi cadera para
que entrara mas pronto y me gustó sentirlo de nuevo, sentir como su verga urgaba
de nuevo entre mis entrañas, bañándose con mis jugos que le ayudaban a entrar y
salir con mas facilidad y me gustó escuchar de nuevo ese ruido que provoca el
chocar de nuestras pelvis, ese ruido de su verga lubricada entrando y saliendo,
ese ruido de sus huevos golpeándome, ese ruido de sus gemidos coreando con los
míos, ese ruido del movimiento de mi cadera sobre la sábana, ese ruido del amor,
ese ruido de la pasión desenfrenada, ese ruido del querer dejar salir todo el
deseo que llevaba dentro.
Y lo gocé de nuevo, y tuve otros orgasmos y dejé salir mis
gritos, gritos de alegría, gritos de satisfacción y pedí más y me dio más y así
estuvimos por otro buen rato hasta que de nuevo eyaculó y sentía que dejaba
salir tanto como la primera vez y me maravilló con tanta energía y me halagó que
dejara en mí esa energía..
De nuevo nos quedamos exhaustos, uno en brazos del otro y
dormimos, no sé, quizá una hora, después de algunas palabras de cariño, de
agradecimiento, de reconocimiento mutuo por la sesión obsequiada.
Hasta que nos despertó el ring del teléfono. Era Bety, que me
decía que mandara a Ricardo a su cuarto pues ella ya se tenía que duchar.
Es Bety -le dije- ya viene para acá
O K, ya me voy, pues -con sus labios en los míos-
Te veo al rato
Si, nos vemos en el almuerzo, me gustas, sabes?, eres
linda aún acabando de despertar y sin maquillaje
Jajaja, gracias, eres un amor
Al llegar Bety ya se han de imaginar, de inmediato las dos
preguntando que como nos había ido y las dos contestando que estábamos muy
satisfechas con lo sucedido.
La verdad –le dije- a pesar de la maravillosa noche que
pasé, me siento mal, no me deja el sentimiento de culpa
Ya, deja de pensar en eso, entrégate a gozar con lo
vivido y lo que aún nos espera, no permitas que se malogre la oportunidad
que tienes de pasar por esto que es tan hermoso y tan sabroso.
O K, voy a hacer lo posible, te lo prometo, además, sé
que estando Ricardo, se me olvida todo, me gusta mucho como es él
Que bueno, yo también estoy encantada con Carlos, cómo no
lo encontré antes, desde hace tres años que lo hubiera tenido en éstas mis
escapadas.
Y los dos días restantes estuvieron llenos de ratos
agradables, super agradables, de reunión entre los cuatro, charlando, bebiendo,
fumando, de encerrarnos en el cuarto Ricardo y yo, aún a plena mañana, un día
nos fuimos a dar un rapidín en el receso, llenos de romanticismo, llenos de
erotismo, llenos de orgasmos, de eyaculaciones, de mis afanes de provocarlo con
mis escotes y con mi faldita corta que también traje para lucir mis medias de
encaje y que volvió loco a Ricardo la vista que le daba de mis piernas y de mis
travesuras presentándome ante él sin bra y sin pantaletas y aprovechando algún
rinconcito aislado para guiarle su mano para que se diera cuenta que abajo no
traía nada y que tocara mis humedades a consecuencia de los besos que me daba y
de las caricias que continuamente tenía y las otras dos noches que pasamos
juntos fueron como la primera o mejor, si eso es posible, con toda su energía
volcada hacia mí, eyaculándo dos veces (en cada noche, porque otra vez lo hizo
en ese rapidín que les dije) dos días completos en que me olvidé de mi vida
rutinaria para entregarme al placer sin medida gozando al máximo cada minuto que
pasaba junto a ese hombre que había logrado que venciera mis temores y que me
entregara a él sin miramientos.
Y como todo tiene un final, el nuestro llegó, la hora de
despedirnos me parecía había llegado demasiado pronto, pero ni modo, así tenía
que ser y yo me encontraba conciente de ello.
Ten, éste es el Número de teléfono de mi trabajo, por
ahora no me puedo contactar contigo en internet, voy a abrir otra cuenta y
te busco en la dirección electrónica que me diste, sólo me voy a conectar de
la oficina, no de la casa, ek?
Si, de acuerdo, estaré esperando a que me avises de esa
nueva cuenta, para contactarnos seguido, para saber de ti.
No nos cansábamos de besarnos, y estuvimos como una hora
expresando la despedida final, hasta que por fin Bety me obligó a subir al carro
y partir.
Durante el trayecto, pensé mucho en lo sucedido y me sentía
tranquila el saber que podía vivir con el recuerdo pero no como una obsesión,
que podía seguir con mi vida al lado de Raúl, como si nada hubiera sucedido, así
como lo hace Bety, (espero). Sólo me decía a mi misma:
"POR FIN LO HICE, PROBÉ LA INFEDILIDAD Y ME GUSTÓ"