Todo esto me ha pasado realmente y no creo que me arrepienta
nunca, pues lo deseaba y disfrute. Lo mas seguro es que vuelva a suceder.
Salgo con un chico desde hace 10 años, desde un principio
mantenemos relaciones sexuales increíbles, nos hacemos disfrutar al máximo, y
nos encanta probar cosas nuevas, hacerlo en lugares inverosímiles. Hasta que él
comenzó a trabajar y su fogosidad fue disminuyendo, el estrés lo consume y yo
intento que no repercuta en nuestras relaciones pero le es imposible. Llegué a
sospechar que tenia alguna otra chica por ahí, pero comprobé que no. Con esto no
creáis que soy una ninfomana pero al igual que hay gente que disfruta
relajándose con algún deporte a mí me encanta practicar el sexo.
Y ahí es donde entra en escena Miguel, no es que sea un chico
de pasarela pero a mí me encanta su mirada tierna y protectora es una de esas
personas con las que te sientes seguras. Lo malo que tenia era su amistad con mi
novio, íntimos desde que fueron al colegio juntos y encima vecinos. Como me iba
a imaginar yo que iba a acabar haciéndomelo con él.
Era imposible pero sucedió hace cosa de unas semanas:
Estábamos como siempre tomando algo toda la pandilla, y llevábamos muchas copas
de mas, y a mi novio le dio por vomitar y se encontraba muy mal. Total que le
lleve a su casa y yo me volví con ellos a tomar la ultima. Me encanta hablar con
Miguel y nos sentamos juntos en una terraza. Yo siempre le tomo el pelo con sus
escarceos sentimentales que nunca llegan a nada, pero como estaba ya un poco
tomado me sorprendió contestándome enfadado que hasta que no se quitara de la
cabeza a una tía no saldría con nadie.
Yo imaginaba que era con una chica que salió hacia años y con
la que tubo una relación muy complicada. Le agarre de la mano y le dije que lo
sentía, estábamos uno enfrente del otro y agarrados de la mano y nos que damos
mirándonos durante unos minutos, esa es la primera vez que soy consciente de que
me atraía muchísimo pero no quise darle importancia ni a lo que sentí ni a lo
que creí que vi en su mirada, rompí el momento soltando su mano y bebiendo del
baso que tenia en la otra mano, casi me atraganto. Enseguida saque otro tema de
conversación. Pero llego el momento en que nos despedimos todos y cada uno se
fue para su casa con la fortuna de que Miguel y yo teníamos los coches aparcados
en la misma calle y estaban un poco alejados. Me extraño que no hablara, le
agarre del brazo,y le pregunté si le pasaba algo; nada, me contestó. Yo bromee
con todos lo cubatas que había tomado y que mañana no se acordaría de mucho, que
a lo mejor era bueno que yo le acercara a casa, asintió y siguió cayado hasta
que de pronto se paro, haciéndome parar a mí, y se me quedo mirando; ¿que pasa?
le pregunte.
Y no había terminado de decirlo cuando se acerco a mí y me
beso, y yo no me moví y le deje hacer. Hacia tiempo que no me sentía así , que
no sentía esa sensación a la altura del estomago y que irremediablemente se
esparce hacia zonas más erógenas. Lo admito me deje llevar, porque besa muy
bien, su lengua acariciaba mis labios y mi lengua despacio, saboreando cada
rincón era increíble y yo me dejaba hacer.
Cuándo quise darme cuenta sentí como nos abrazábamos,
¡¡porque estaba participando con mucho énfasis!!, no sé si fue él o yo quien dio
el primer paso hasta el portal que teníamos al lado, pero no dejábamos de
besarnos y cada vez con mas pasión, ya me recorría todo el cuello y parte de mi
escote. Tuvimos suerte y estaba abierto, con una patada empujo la puerta y me
llevo hasta una de las paredes que estaba más oscura, nos miramos pero no
intercambiamos ninguna palabra, sobraban.
Yo apoyaba mi espalda en la pared que la notaba fría, y por
delante Miguel se apoyaba en mi y me volvía a besar, le deje hacer aunque me
estaba muriendo por acariciar esa polla que me estaba pidiendo a gritos que la
acariciara, notaba su paquete duro que apretaba contra mi vientre, el mientras
me empezaba a acariciar los pezones ¡como deseaba que me los chupara¡ y eso
hizo, me bajo los tirantes del vestido y los tubo en sus manos unos instantes,
me los beso, me los chupo y mordisqueo.
Estaba ya muy mojada y eso me estaba poniendo a mil, baje mi
mano por su abdomen y le desate torpemente los botones de su pantalón, me tenia
rendida con sus caricias, y le saque su polla para poder disfrutarla. Como pude
le conseguí poner ahora a él contra la pared, se dio cuenta de lo que pretendía
cuando me aparte de él y me agache rápidamente para que no pudiera apartarme,
directamente me la metí toda en la boca, yo allí agachada saboreando su polla
terriblemente dura ya, estaba excitadísima, el solo hacia suspirar y me agarraba
por la cabeza, yo acariciaba con la lengua la cabeza de su pene y chupaba todo
el tronco, para después metermela de un golpe y succionar fuerte, luego volvía a
hacerlo suavemente, le acariciaba los huevos que también recibían lo suyo.
Cuando sentí que se iba a correr me aparte, pero le lleve una
mano a mi coño que chorreaba por que le dieran a el también algo de batalla, y
sin muchas contemplaciones me aparto el tanga hacia un lado y me acaricio, no
necesitaba mucha estimulación pues ya estaba muy mojada pero me acariciaba muy
bien entreteniéndose en mi clítoris e introduciéndome dos dedos de vez en
cuando.
Estaba tan absorta en sus caricias que me sorprendió cuando
sentí que me subía sobre su cintura yo reaccioné y le pase las piernas por la
cintura, el tenia agarrada su polla y me la coloco en la entrada de mi vagina y
yo me deje caer, me la metió toda de una vez, era de una tamaño considerable y
la sentí entera dentro, ¡¡¡dios¡¡¡ como me lo estaba haciendo¡¡¡¡¡ contra la
pared me embestía, era genial sentir la fuerza con la que empujaba, y estando
tan excitada pronto conseguí llegar al orgasmo fue fantástico, me agarre a el
fuertemente y seguido se corrió dentro de mi, casi perdemos el equilibrio porque
las ultimas embestidas fueron muy duras, acabamos resbalando por la pared y
sentados en el suelo nos abrazamos. Me agarro la cara entre sus manos y me beso.
Yo no sabia que hacer ni que decir, me levanté,
instintivamente me coloque el vestido y el se abrocho los pantalones estando
todavía sentado. Se levantó y los dos salimos de allí sin dirigirnos palabra, me
agarro de la cintura mientras caminamos hasta el coche.
Cuando llegamos saque las llaves y me dijo que él prefería ir
andando, le dije que no seria tonto, que había un par de kilómetros, me dijo que
así se despejaba antes de entrar en casa, se acerco a mí y me beso; tenemos que
quedar mañana para hablar de esto que ha pasado, yo no me arrepiento y haré lo
que tu quieras o consideres mejor. Y con la misma se dio la media vuelta y se
fue andando calle arriba, con esto que me dijo me quede pensando que no estaba
tan tomado como yo creía.