La fantasía de mi esposa (autor: Zarka)
Somos un matrimonio con un par de hijos, ambos tenemos 40
años de edad y somos extremadamente calientes en nuestra sexualidad. Yo soy el
gerente de comercio exterior en una empresa trasnacional, mi esposa es
instructora de aerobics y spinning en uno de los gym más costosos en Cuernavaca,
Morelos, México; ciudad en la que radicamos desde que nos casamos hace ya 16
años.
Mi esposa es la mayor de dos hermanas, mi cuñada Claudia
menor a ella por 5 años, de una familia económicamente bien acomodada por lo que
ambas tuvieron la oportunidad de vivir en residencias lujosas e ir a los mejores
colegios de Cuernavaca y Ciudad de México.
Aún cuando la diferencia en edad es de 5 años, ellas siempre
se han llevado muy bien, considerándose la mejor amiga una de la otra; por lo
que se contaban todo para recibir su apoyo, siempre han sido muy unidas.
La relación con mi cuñada desde que era novio de mi esposa,
fue muy directa, ella siempre fue más reventada y putona que mi esposa, se
juntaba con un grupo de 5 amigas también muy ligeras pero todas ellas igual de
buenas que mi cuñada y mi esposa. Cuando saludaba a mi cuñada nunca dejé de
alabarla de lo bien que se veía o se movía en cualquier situación, creando
siempre un ambiente cachondo y dejándole claro que en cualquier momento me la
cogería si ella lo desease.
Clau siempre ha sido muy abierta, recuerdo que desde el
primer año que andaba de novio con mi actual esposa, la hacíamos de chaperones
de ella ante mis suegros, pero algunas ocasiones quedábamos en vernos a una hora
determinada para regresaran a casa juntas y cada pareja partía a su propio
reventón por separado. En una de esas ocasiones, Clau regresó un poco más tomada
de lo normal y mi esposa le preguntó a qué se debía, respondiendo sin ningún
empacho que acababa de entregar su virginidad y que estaba celebrando; a mí no
me quedó duda alguna ya que traía una carita de satisfacción total por realizar
su primera experiencia sexual, para ese entonces ella tenía 15 años y mi esposa
y yo 20. Al día siguiente que fui a ver a mi esposa, encontré que en casa sólo
estaba mi cuñada y ahondé más en su experiencia, felicitándola e invitándola a
que algún día me permitiera cogérmela y saborear tan bello cuerpo; me respondió
que estaba loco, que era novio de su hermana y que no le haría eso a ella, aún
así sentía que le calentaba la idea de verse conmigo completamente desnudos y
gozando del sexo, sólo por gozar sin tener compromiso alguno.
Estoy seguro que desde ese día, Clau encontró en ella lo gran
puta que era ya que muy a menudo cambiaba de pareja y se reventaba cada vez más
en las fiestas y discos cuando íbamos juntos con ella y su pareja, cumpliendo
los deseos de mis suegros para acompañarla.
Gaby, mi esposa, ya también había entregado su virginidad
antes de hacerme novio de ella; y aún cuando también ella era muy caliente y
teníamos sexo con mucha frecuencia, era mucho más recatada que su hermana en esa
época.
El tiempo pasó y estoy seguro que debido a lo liberal que era
mi cuñada y a todo lo que le contaba a mi esposa, Gaby empezó a despertar sus
más calientes instintos, desde hace ya más de 10 años he estado seguro que mi
esposa me ha sido infiel, así como yo con algunas aventurillas fuera del
matrimonio.
Gaby y yo, hemos tenido largos periodos donde follamos casi a
diario, haciendo los fines de semana aventuras preparadas, con películas porno y
juguetitos eróticos aprovechando que nuestros hijos están fuera de casa en
distintas actividades. En algunos de esos eventos descubrí en Gaby el gran gusto
que le daba el pensar que pudiera follar con más de un hombre a la vez, su
rosquillita inicial por tener un encuentro lésbico y participar en alguna orgía
o intercambiar pareja. Cuando veíamos en alguna de las películas una doble
penetración o una pareja de lesbianas, se me encimaba para hacer el amor como
nunca y le decía al oído si le agradaría algún día realizar algo similar, y me
respondía que sí con uno de los orgasmos más fuertes, tal vez pensando que mi
verga fuera la de otro sintiéndola dentro de su ser.
Aún así, la conozco por completo y estoy seguro que fuera de
sus eventuales infidelidades, nunca ha recibido el placer de más de un hombre al
mismo momento y menos con alguna mujer para gozar su lado bisexual. Ésta
posibilidad empezó a ser su fantasía.
Yo realmente la amo y estoy seguro de que ella a mí también
me ama; estaba decidido a hacer realidad su fantasía, y aprovechar la
oportunidad para ver si realmente podíamos iniciarnos en el ambiente swinger.
Se acercaba el cumpleaños de mi esposa y quise darle el mejor
de los regalos que nunca pudiera olvidar y descubrir que tan dispuestos
estábamos ambos para buscar algo más después de ese cumpleaños.
Mi idea era el contratarle a un par de hombres que se la
follaran delante de mí, llevar también a alguna mujer bi para realizar algo
lésbico y participar yo también teniendo sexo con dos mujeres en la misma
fiesterita; en concreto, preparar una pequeña orgía para ella donde los dos
pudiéramos gozar de lo lindo; la cuestión era que no quería se diese cuenta
desde el principio que yo sería el autor intelectual de su regalo y mi
participación en verla follar con otros hombres delante de mío. Mi idea era
pedirle a su hermana que le dijera a mi esposa que ella le enviaría su regalito
de cumpleaños el viernes siguiente de su día, cuando yo ya le había comentado
que tendría que salir de viaje de trabajo desde temprano ese viernes para
regresar al siguiente día.
Cuando se lo comenté a mi cuñada, grande fue mi sorpresa,
cuando me comentó que era una excelente idea y que ella misma llevaría a los 2
modelos que yo contratara y que ella misma quería iniciar a mi esposa en su
primer experiencia lésbica; cuando me lo comentó, no tardé en tener una gran
erección imaginando lo que se estaba organizando y que sin comentarle que la
chica que contrataría era también para follármela yo; sabía que esto pudiera ser
la oportunidad de poderme coger a mi exquisita cuñadita. Me comentó que no me
preocupara, que le dejara en sus manos la organización respectiva y que ella
también gozaría de la fiestecita. Ya éramos 3 los que gozaríamos de mi idea, mi
esposa como protagonista principal y mi cuñada y yo como participantes
secundarios pero también con participaciones claves en nuestra gran travesura.
No me enteré hasta después del evento algo que era muy obvio
pero que yo no había prestado atención a ello; mi cuñada tenía mucho más
información en relación a la fantasía de mi esposa debido a su gran amistad.
Clau me preguntó que dónde contrataría los servicios de los
hombres de compañía, que ella debía escogerlos de acuerdo a los gustos de mi
esposa, estuve totalmente de acuerdo ya que ella seguro tendría mayor
información al respecto; cosa que confirmé después con mi esposa, con el morbo
en que me explicara con más detalle el porqué las características físicas de los
que serían sus nuevos amantes (alto o de estatura normal, rubio o moreno, con
herramienta promedio o extralarge, etc.).
Mi proyecto estaba desarrollándose mucho mejor de lo que
esperaba, ya que desde la selección de los elegidos tendría que hacerlo en
conjunto con mi cuñadita, tarea que dedicamos toda la tarde del miércoles
anterior en la oficina de ella por la internet. Toda esa tarde me cachondeé con
mi cuñadita viendo las opciones y platicando sobre los gustos de mi esposa para
realizar su fantasía y lo caliente que nos poníamos Clau y yo con comentarios
más descarados entre nosotros, aprovechando entre ratos acariciándonos y
sintiendo nuestra gran excitación pero sin poder follármela en ese mismo momento
ya que aún había empleados de ella en la oficina. Sin embargo, pude acariciarla
y besarla, sintiendo entre mis manos sus deliciosos pechos y su exquisita
conchita de entre sus piernas; así mismo, ella también acarició mi paquete sobre
el pantalón expresando el gusto que sería para ella el recibirlo y gozar de él
el mismo día de la fiestecita. No tuve otra opción que esperar hasta el viernes
pero con la declaración abierta por parte de ella que también estaba en sus
planes follarme.
Los dos elegidos fueron de la misma agencia, casi 800 dólares
por hasta 4 horas de servicio. El primero de ellos llamado Oscar, de 1.80 mts.
de estatura, 28 años, rubio, de ojos claros, muy fornido vendiendo las largas
horas de gimnasio que seguro le dedica para mantener su cuerpo en forma, con
unas buenas nalgas y una verga de dimensiones regulares, más o menos parecida a
la mía en largo y ancho, sólo que él era modelo y a eso se dedica. El segundo de
ellos, Bruno, un poco más alto que el anterior, de 1.87 mts., tez moreno claro,
también se le veía trabajo de gimnasio, pero no tanto como a Oscar, con poco más
de peso que el primero, pero su carta fuerte era su gran verga; la anunciaba con
20 cms. de largo; yo realmente no sé cómo se la miden con tal exactitud, pero sí
que era una herramienta fuera del promedio, muy larga y ancha en su completa
expresión. Clau me comentó que Gaby se impresionaba con las vergas grandes que
veía en las películas que veíamos juntos en esas noches de pasión y que le
encantaría sentir algo tan grande palpitando y recibiendo su lechita hasta lo
más profundo de su vagina; siguiendo con demás comentarios que no conocía de mi
mujer, me excitó muchísimo el saber la potencial puta que tenía como esposa;
pero cómo juzgarla, creo que cualquier mujer desearía algo como eso.
Sabía que la noche del viernes sería una gran noche y que mis
expectativas estaban siendo rebasadas desde su organización; esa fiesta
cambiaría nuestra vida sexual para siempre en el futuro.
Esa misma tarde del miércoles y frente a mí, Clau le habló a
Gaby para comentarle que recibiría su regalo sorpresa el viernes, aprovechando
que yo estaría fuera de casa y ofreciéndole que mis hijos se quedarían con sus
abuelos y primos hasta el día siguiente, que gozaría de su regalo estando
completamente sola en casa, sin tener que preocuparse de interrupciones, le
comentó que debido a que la quería muchísimo, su regalo consistiría en estar con
un modelo contratado para que se la follara y que le tendría alguna otra
sorpresa, pero que eso se lo comentaría el mismo día, que iba a tener que usar
un antifaz para dormir hasta que ella le permitiera quitárselo. Eso permitiría
que yo estuviera presente sin que ella se cortara en hacer lo que deseara; una
idea muy perversa de mi cuñada pero extraordinaria para lograr mi objetivo:
verla con otros hombres sin inhibiciones.
Me despedí ese día de mi cuñada, no sin antes solicitarnos
mutuamente como vestir ese día, ella me pidió que usara unos jeans a pelo, que
eso la excitaría muchísimo y yo sólo le dije que llevara minifalda para ver sus
extraordinarias piernas, realmente como niña adinerada, tenía siempre distinta
ropa y su gusto siempre lograba una erección en mí cada que la veía, gustosa de
usar siempre ropa ligera y muy ajustada debido al extraordinario clima que
prevalece en Cuernavaca, permitiendo ver sus atributos con esplendor: sus
grandes senos (aunque operados pero exquisitos), sus bellísimas piernas, su culo
respingón, su exquisita conchita; todo enmarcado con su gran cabellera rubia,
cara hermosa y cuerpo esbelto, con una mentalidad muy abierta y deseosa de hacer
sentir a un hombre la mejor cogida de su vida, realmente es muy sensual y
excitante en todo lo que cabe en ambos conceptos.
Es por demás decirles que esa noche follé a mi esposa ya
teniendo en mente lo que vendría y pensando en mi cuñada como si desde ese
momento la estuviera penetrando, me vine como pocas veces debido a la gran
excitación de esa tarde con Clau, obvio que mi esposa también se vino como nunca
sabiendo lo que le regalarían por su cumple el siguiente viernes. ===Que arroje
la primera piedra quién no haya sido infiel en pensamiento.===
Desde ese miércoles tanto Gaby, Clau y yo iniciamos nuestra
gran calentura, 48 horas antes de la fistecita para lograr los mejores orgasmos
que hasta esa fecha los 3 habíamos experimentado jamás. Yo por mi parte no podía
dejar de pensar en ello y seguramente mi esposa y cuñadita sentían lo mismo,
logramos crear un ambiente extremadamente cachondo para ese viernes (cumpleaños
de mi esposa).
¡Llegó el día esperado!. Desde temprano inicié mi día, hice
mi maleta para seguir con la farsa del viaje de trabajo por un día y me despedí
de Gaby, diciéndole que estuviera pensando en mí todo el día para desquitarnos
al día siguiente a mi regreso, me comentó que se acariciaría en la ducha
pensando en mí para estar lista; yo sabía que no sólo se acariciaría sino que
estaría completamente excitada todo el día esperando el regalo de su hermana y
mojándose desde que estuviera escogiendo su vestimenta para el gran evento.
Ese día fui a la oficina y en una escapada me fui a comprar
lo necesario para la fiesta, varios condones y algunas botellas de vino espumoso
italiano para tenerlas bien frías en una hielera que previamente subí a mi auto,
tenía en mente algo más que sólo beber ese vino espumoso.
A medio día Clau le habló a Gaby avisándole que ella pasaría
por mis hijos y los suyos a la escuela para llevárselos a mis suegros desde esa
hora, no quería que se distrajera con nada, que gozara su día estando sóla,
pensando en su regalo, seguramente se metería a la tina en la tarde para
prepararse a la cita que tenía con Clau a las 20:00 hrs. y estar radiante y
lista a la hora exacta.
A las 19:00 hrs. salí de mi oficina para pasar a la agencia
de modelos por los 2 amigos (próximos amantes de mi esposa). Ellos en su papel,
no sabía que Clau les hubiera dicho cómo se vistieran, pero ellos me comentaron
que solicitó a Oscar usar ropa deportiva, abajo su ropa de licra en combinación
de negro y gris que usa en el gimnasio; por lo que llevaba pantalón corto a la
rodilla y camiseta que por ser de licra se le veía completa la forma de su
cuerpo, obviamente en la entrepierna se le iría a ver el bulto de su verga al
momento de la pelea. No era sorpresivo ya que seguramente a Gaby se le había
antojado follarse a más de uno en ese tipo de indumentaria debido a que en el
gym que trabaja se ven cuerpos muy bien formados tanto de camaradas que se la
viven ahí, como de las bellísimas mujeres que asisten a sus clases a diario.
A Bruno le solicitó ropa casual, unos simples jeans ajustados
y camisa; ambos usando ropa de marca (se debe ganar muy bien como gigoló). En el
camino a la oficina de mi cuñada para pasar por Clau, les comenté algunos tips
de cómo quería cachondearan a mi esposa, que en todo momento fueran dulces y le
hablaran con palabras soeces y que le describieran lo que le irían a hacer y al
momento de estarle haciendo; sé que eso a mi esposa la pone más que ardiente.
Llegamos por Clau como a las 19:30 hrs., ya no había nadie en
sus oficinas, así que tuvo tiempo de sobra para vestirse cumpliendo mi deseo. Ya
venía yo con erección; más bien, no perdía mi erección desde el miércoles pasado
cuando estuve en su oficina; pero al verla salir y saludarla me quedé tieso, mi
verga ya se quería salir, estaba por reventar los jeans, Clau salió con una
minifaldita ligera que volaba con cualquier brisa de aire, un par de zapatillas
de tacón alto abiertas color rosa con filitos plateados, una camisetita rosa de
algodón con tirantes muy delgados y muy pegada a su cuerpo, podía ver tras esa
playerita las líneas de su brá a media copa y la semierección de sus pezones que
sin duda eran resultado de la misma calentura que traíamos desde 2 días antes.
Me saludó con un beso muy pegado a mi oreja, sosteniéndome la mejilla en contra
con su mano izquierda y con la derecha apretando mi pene erecto, al momento que
me decía al oído que si estaba listo, ya que ella había deseado mucho ese
momento.
Saludó a nuestros nuevos amigos y tomamos marcha hacia mi
casa, en el camino seguimos platicando lo cachondo de nuestro plan y explicamos
a Oscar y Bruno la fantasía que nos ayudarían a cumplir.
Pregunté si alguna vez habían participado en algo similar y
me comentaron que sí habían sido contratados para tener sexo en grupo,
especialmente en despedidas de soltera o con sólo una dama entre varios, pero
que nunca en presencia del esposo; pero que les parecía especialmente morboso y
que harían gozar a mi esposa como nunca y realizando cualquier petición que yo o
Clau les pidiéramos hacerle. Oscar y Bruno parecía que ya también se encontraban
empalmados conociendo el plan de nuestra orgi-fiesta.
Me preguntaron cómo era Gaby y si ella era igual de caliente
que su hermana; que en todo momento me acariciaba por encima del pantalón frente
a ellos, dejando por demás evidente mi erección; como no traía trusa, el
pantalón ya mostraba un manchón resultado de mi humedad en la punta de mi verga,
así también Clau que en ocasiones abría la entrepierna para dejarse acariciar su
chochito, el cuál ya mostraba también su humedad, llevaba puesto un conjunto de
brá y tanguita color rosa deliciosamente acariciable a mis manos y a los de los
próximos amantes de mi esposa, ya que también empezaron a sobarle las tetas
creandole una gran excitación. Clau mostró lo gran puta que es ya que empezaba a
gemir sintiendo las caricias de 3 a la vez, yo desde el volante hacia su
conchita y los otros 2 desde el asiento trasero hacia sus tetas; comentó que si
no fuesen el regalo de Gaby, en ese mismo momento se pasaría al asiento de atrás
para follarse a los 2, pero que los quería completos para mi Gaby.
Llegamos por fin a mi casa, eran las 20:05 hrs. justo en
tiempo, ya que si hubiéramos tardado un poco más no estaba seguro que Clau
aguantara más para cogernos de un tiro a los 3 en el auto.
Clau bajó del auto, nos pidió que esperáramos hasta su señal
para entrar, que le pondría a Gaby el antifaz de dormir y la haría prometer no
ver nada hasta el momento que ella se lo indicara. Así ocurrió y Clau nos dio la
señal para entrar.
Gaby estaba preciosa, llevaba un vestidito fino y ligero
color azul con tirantes delgados, zapatillas azules abiertas de tacón alto, no
usaba brá y se trasparentaba la linda silueta de sus senos, que sin ser tan
grandes como los de Clau, son de tamaño mediano y hermosos, naturales y aún muy
bien puestos debido al ejercicio diario que realiza mi esposa, llevaba puesta
también una minitanguita color azul cielo que dejaba ver completamente delineada
su linda y sabrosa conchita, debía ser nueva ya que no recuerdo haberla visto
antes; la gran puta se fue a comprar especialmente la tanguita para deleite de
su nuevo amante.
Clau hizo pasar primero a Oscar, sentó a ambos en el sillón
de la sala y le pidió a Gaby que empezara a gozar de su regalo, que aún no podía
quitarse el antifaz debido a que vendrían aún más sorpresas.
Bruno y yo pasamos sin hacer ruido y Clau destapó la primera
botella de asti para compartirnos; ellos prefirieron un ron con cola y así
preparamos la primera ronda.
Oscar ya acariciaba el cuello, brazos y piernas de Gaby, ella
mientras tanto empezaba también a reconocer a su nuevo amante con caricias a la
cara, brazos, pecho y por supuesto a su verga. Clau llevaba el ritmo de la
fiesta y le decía a Gaby que lo hiciera lo más despacio posible para alargar su
goce, Clau se levantó y puso un poco de música tranquila de fondo. Bruno y yo
estábamos alejados en la puerta de la cocina viendo todo, Bruno me comentó que
había sido una idea genial, que la situación era extremadamente cachonda, que
experiencias como esa nunca las olvidaría; yo le contesté: "hijo de la gran
puta, como lo olvidarás si ante ti esta un par de mujeres hermosas y muy
cachondas listas para que te las folles", con lo cuál estuvo de acuerdo con el
comentario.
Clau invitó a Oscar y a Gaby para que empezaran a bailar
diciéndole a Gaby nuevamente que lo gozara lentamente, que llevaría otra
sorpresa a ella. Fue por Bruno y le pidió que entre los dos bailaran con Gaby,
uno por delante y otro por detrás, que empezaran a acariciarla por encima de su
ropa muy calmadamente.
Gaby al sentir la presencia de otro participante suspiró
pidiéndole a Clau que ya le quitara el antifaz; solicitud que fue negada por el
momento.
Clau fue por mí, me besó y me dijo al oído acariciando mi
verga nuevamente sobre el pantalón, "Te encanta ver a tu mujer así de caliente,
verdad cabrón?". No necesitaba responder, mi gran erección hacía evidente lo
excitado que estaba. Clau me llevó al otro sillón de la sala y nos empezamos a
besar fogosamente, nuestras lenguas se entrelazaban, ella seguía acariciando mi
paquete y yo sus exquisitos senos y conchita, me dijo en voz baja que estaba muy
mojada y que quería sentirme dentro de ella, sabía que mucho tiempo atrás la
deseaba y que esa noche me haría lo que fuera para gozarme, bajé un poco su
camiseta y empecé a besar sus senos, llegué a sus pezones y empecé a
mordisquearlos tiernamente, reaccionando con unos suspiros muy profundos.
Mientras tanto, Gaby ya había quitado los pants a Oscar y
acariciaba ambos cuerpos, los besaba en la boca alternadamente, ella en medio de
los dos sintiendo los penes de ambos al apretarse en una especie de sándwich, a
su culo con el de Bruno que estaba atrás de ella y en su conchita con el de
Oscar frente de ella. Ya Gaby se había percatado que el de Bruno era mucho más
grande que el de Oscar.
Ellos acariciaban todo su cuerpo, desde la parte baja de sus
muslos, hasta sus senos, subiendo el vestido a su cintura pudiendo apreciar
completamente la silueta de sus nalgas, culo y conchita ardiente. Bruno la tenía
abrazada por detrás, bajó los tirantitos de su vestido y dejó al descubierto sus
senos, con los pezones erectos y los agarraba con ambas manos; besándole al
mismo tiempo el cuello y diciéndole la gran verga que recibiría en un rato más.
Gaby al escuchar esto, se estremeció y agarró directamente cada una de las
vergas de sus nuevos amantes, una en cada mano, se percató del tamaño de ambas y
pidió que la comieran por completo, que una de sus fantasías era follar con más
de un hombre al mismo tiempo, que quería sentirse llena por todos sus orificios.
Oscar ya le metía mano completa a sus nalgas, pasando
eventualmente también por sobre su conchita, estaba más que excitada, notaba
como sus dedos deslizaban hacia un lado la tanguita para pasar uno de sus dedos
por entre sus labios vaginales, ya muy lubricados en ese momento por el placer
que sentía; pedía que le acariciara el clítoris, que le diera pequeños
golpecitos con su dedo para después introducírselo por completo.
Siguieron bailando y Gaby empezó a bajar el short de Oscar y
bajar la cremallera del pantalón de Bruno para sacarle a ambos sus vergas con
las cabezas brillosas del líquido preseminal, era una estampa hermosa, ver a
Gaby masturbando un par de vergas al tiempo, una por delante y otra por detrás
de ella. Ambos seguían diciéndole cosas como: "chiquita que buena estás",
"aprieta duro nuestras vergas, sigue pajeándolas", " a ver qué tan profundo la
meterás en tu boquita", "tienes una conchita super caliente", "te encanta
sentirte puta", "te daremos duro hasta romperte en dos", etc.
Oscar se hinca frente a ella, la recarga a Bruno para pasar
su pierna izquierda por encima de uno de sus hombros y dedicarle la primera
mamada a su conchita jugosa; Gaby empieza a gemir pidiéndole que le meta su
lengua hasta adentro, pasa una de sus manos atrás de la cabeza de Oscar para
pegarle su cara lo más que se pueda a su chochito y continuase mamándole este;
mientras que él con ambas manos agarraba sus nalgas con el mismo fin, hacer
llegar su lengua lo más profundo dentro de la vagina de mi Gaby.
Mientras tanto, ya Clau me había abierto mis jeans y me daba
una mamada de fábula, pasaba su lengua por mis huevos, por lo largo de mi tronco
y se lo embutía por completo hasta sentir mi punta en su garganta y sus labios
en mis huevos, era una excelente mamadora, no me cabía la menor duda que ya
había probado muchísimas más antes que la mía. Después me confirmó mis
sospechas, era una puta, bien putísima, le encantaba gozar del sexo en su
plenitud y en cualquier oportunidad que se le presentase.
Los gemido de placer de Gaby eran cada vez más fuertes, hasta
que ella decide ahora hincarse entre ambos y empieza a llenar su boca con cada
uno de los penes a su disposición, alternadamente uno a uno; el de Oscar lo
recibía por completo, sin embargo con el de Bruno tenía que abrir lo más que
podía su boquita y apenas le entraba a lo ancho y llegaba a menos de la mitad de
su longitud; movía su cabeza con rapidez acompañando el movimiento con una de
sus manos en cada tranca para masturbarlos salvajemente, alcanzaba a agradecerle
de vez en vez a Clau por su regalo; esta le respondía cuando se sacaba mi verga
que esperase, que aún no terminaban las sorpresitas para ella.
Aproveché para voltear y recostar a Clau en el sillón, voté
su brá para quitárselo por completo, así como la despojé de su minifalda para
dejarla sólo con sus zapatillas altas, minitanguita y camisetita, derramé mi
copa de asti por entre sus senos y empecé a beberlo directo de su piel, seguí
así con toda la botella y empapé todo el frente de su camiseta y parte frontal
de su tanguita, ya transparentaba toda su linda figura y no paraba de mamarle
sus senos y conchita, ella subió sus piernas por encima de mi espalda y permitió
que mi boca entrara directo a su chochito, lo tenía casi totalmente depilado de
no ser por un pequeño bulto de bellos rubios en su monte de Venus, me dediqué
por completo a mamar su clítoris mientras un par de mis dedos hacían camino
dentro de vagina; suspiraba fuertemente y me imagino que Gaby se daba cuenta que
había aún un tercero para gozar. Clau me separa por un momento, volteamos ambos
hacia Gaby que estaba ya sin su tanguita, con su vestido como cinturón y sus
zapatillas altas, cargada boca abajo y de espaldas a Bruno, mientras éste le
mamaba su conchita y Gaby de cabeza recibiendo la verga de Oscar en su boca,
mismo que con sus manos la sostenía de hombros y cabeza para literalmente
follarle por la boca. === Una escena que nunca olvidaré, digna para película
porno.===
Clau abrió sus piernas y se sentó frente a mí para introducir
mi verga caliente y excitada, no sin antes frotar mi glande por su clítoris y
alrededor de lo largo de sus labios vaginales, terminó por introducirlo en su
conchita que también estaba más que lubricada y caliente, de un solo sentón se
la introdujo haciendo sentir el choque de mis huevos contra sus nalgas, mismas
que yo agarraba abriéndolas lo más posible para facilitar la más profunda de las
penetraciones hacia aquella conchita de mi cuñadita, siempre deseada por mí.
Tampoco desaprovechaba la oportunidad de besar sus lindos senos teniéndolos
frente a mí y viéndolos votar con fuerza a medida que Clau me cabalgaba como
nunca; Clau me decía al oído entre gemidos reprimidos para no alertar a Gaby,
que le encantaba sentir mi verga dentro de su chocho, pero que no podía
derramarme aún ya que debíamos de atender a Gaby, que en algunas horas podíamos
terminar a placer y sin prisas, ni represión de gemidos y posiciones.
Se levantó y me dijo que a su señal la penetrara nuevamente
desde atrás, pero que no me viniera aún, que sólo me quería muy, muy caliente
para metérsela a Gaby de un solo golpe y lista para derramarla de leche.
Interrumpió al trío sexual de Gaby con sus dos amantes y les
pidió que fueran a la cama y quitaran el vestido a Gaby, que Gaby se recostara
boca arriba y que ambos se sentaran al lado de su cabeza para seguir con las
mamadas. Clau también se despojó de su camisetita y tanguita para quedar ambas
sólo con sus zapatillas abiertas de tacón alto, para mí una imagen muy sensual y
denotando lo puta de una mujer.
Clau le dice a Gaby que a continuación vendría la otra
sorpresita; Gaby aún con el antifaz y pensando que recibiría a su tercer amante.
Clau empieza a abrirse de piernas y se va directo al chocho de Gaby, seguro
entre mujeres saben que puntos son los mejores para lamer y con qué presión, ya
que Gaby inmediatamente empezó con gemidos fuertes de la excitación que le
estaba produciendo su encantadora hermana. Clau me hizo una seña para que la
penetrara desde atrás y yo pronto le dejé ir completa mi verga a punto de
reventar, empecé un fuerte mete y saca que hacía chocar la cara de Clau contra
la vagina de Gaby; en ese momento Gaby se dá cuenta que el tercero de los
amantes no era quién le mamaba su chocho, que tendría que ser una mujer debido a
que sentía que la follaban por detrás; Clau sin decir nada, se voltea en un
candente 69 y pone su conchita sobre la boca de Gaby para que ésta le devolviera
el placer con su lengua; en ese cambio Clau me indica que penetrara a Gaby
mientras ella al recostarse pudiera mamar el clítoris de Gaby y a momentos mi
verga que sacaba para follar también su boca.
Gaby al recibirnos a ambos se estremeció gritando de placer
ya que era su primera experiencia bi y en trío.
Ya no era necesario el antifaz, Clau procedió a quitárselo
para que se diera cuenta que tenía en su boca la conchita ardiente de su hermana
y en su conchita la boca traviesa de Clau además de mi verga entrando y saliendo
haciendo chocar mis huevos en sus nalgas con fuerza; además de que en cada una
de sus manos el pene de un par de desconocidos hasta ese día que pajeaba con
gran maestría. Otra escena más que nunca olvidaríamos.
Gaby en ese momento experimentó uno de los mejores orgasmos
de su vida, provocó en mí y en Clau también el desencadenamiento de nuestros
orgasmos, Clau empapando su boca con los deliciosos jugos femeninos y yo
derramando un gran chorro de semen dentro de las entrañas de mi esposa, con
tanta fuerza que sentía pegaban fuertemente en las paredes vaginales de mi
amada.
Gaby no se creía que su primera experiencia lésbica y de sexo
grupal fuera organizada por su amado esposo y hermana; a esa altura sabía
perfectamente que cuando Clau le mamaba su conchita, yo era quién le estaba
dando por detrás, mismo hecho que la excitó más sabiendo que habíamos consumado
un intercambio de parejas.
Gaby aún no se recuperaba del todo, pero Oscar la jala
poniéndola transversalmente a la cama, boca arriba y de frente, diciéndole que
ahora era el turno de él para follarla, que estaba muy caliente y que se la
dejaría ir muy lentamente para hacer sentir la introducción de su verga en el
interior de su vagina. Gaby respondió rápidamente que necesitaba sentir su verga
y que la hiciera sentir la más puta de las mujeres, se recorrió un poco en la
cama para hacer que su cabeza se recargara sobre su nuca en la orilla del
colchón, con la cabeza colgada invitando a Bruno para que se la follase por la
boca, ¡con todo gusto putita!, llénate de nuestras vergas, observa a tu marido
cómo goza viéndote coger con dos a la vez.
Gaby gemía como podía ya que en su boca tenía una verga
descomunal, no tardó mucho en llegar a otro orgasmo después de que sus nuevos
amantes le comentaron que aún faltaba llenarla de verga con una doble
penetración y que debía elegir la posición y el orden de las vergas en sus
hoyos.
Después de unos 15 minutos y de varios orgasmos más de Gaby,
aún que no de la misma intensidad, Oscar se vino dentro de mi esposa haciendo
escurrir hacia su culo la leche combinada de él y la mía por la descarga
anterior.
Gaby empezó con ambas manos a masturbar el gran pene de Bruno
sin sacarlo de su boca, quería tragar esa leche a como diera lugar, con la
derecha masturbaba el tronco mientras que con la izquierda acariciaba y apretaba
los huevos de esa preciosa y ancha verga. Gaby logró su cometido después de
algunos minutos, aunque fue incapaz de retener el total de la lefa derramada por
Bruno. Clau se acercó a ella y con otro beso limpió los excedentes de su cara
así como de la tranca de Bruno.
Para recuperarnos todos, invité a mi esposa a regresar a la
sala para bailar todos desnudos; Clau y Oscar sirvieron la otra ronda de
bebidas, para ellos era su segundo trago ya que decían que estaban trabajando,
mientras que de asti ya era como la sexta copa para mí y como la cuarta para
ellas.
Tomé a mi esposa por la cintura y comenzamos a bailar muy
románticamente frente a todos, me excita sobremanera percibir el aliento de Gaby
con olor a verga, olor a buen sexo. A Gaby sólo le faltaba mamar mi verga para
probar la de todos los presentes, después de agradecerme la gran fiesta que le
había organizado, tomó muy tiernamente entre sus manos mi pene y se deslizó poco
a poco para ponerse a su altura y empezar con otra de las mamadas que sólo ella
sabía darme.
Mientras eso ocurría, Clau ya estaba hincada también frente a
ellos que se encontraban juntos en uno de los sillones y empezaba a mamar para
prepararlos nuevamente a la festejada.
Yo le pregunté a Gaby si estaba decidida a realizar su doble
penetración, más bien su triple penetración, ya que yo quería participar
metiéndole mi verga en su boca, de inmediato asintió con la cabeza confirmando
su gran deseo de recibir por todos los lados posibles las vergas que tenía a su
disposición ese día, soltó también un gemido sólo de imaginarse devorada por las
tres a la vez.
La llevé a otro sillón y reclinándola sobre sus rodillas
empecé a acariciar su culito para ir dilatando ese orificio y fuera mayor su
gozo. Derramé un poco más de asti en su culito para beberlo de ahí, pasando mi
lengua por todo su ano y alrededores, sabía exquisito, una combinación de vino
semidulce con lo salado y agrio de tan sabroso manjar en los culos de las
mujeres.
Cada vez derramaba más vino y saliva en ese culito para
lubricarlo por completo y metía uno, dos y hasta tres de mis dedos a la vez para
lograr la dilatación adecuada; para probar, y viendo que ya sus amantes se
encontraban nuevamente para dar batalla, acomodé la punta de mi verga y
apoyándome en su espalda dejé ir el total de mi pija en su culo; dió un gran
respingón pero logró nuevamente una gran excitación pidiéndome que le diera más
fuerte, que le preparara su culito para follarse a sus nuevos amantes.
Después de unos seis / ocho empujones más, Gaby ya estaba
lista de nuevo e invitó a Bruno para que se recostara sobre la alfombra boca
arriba, su verga señalaba al techo y Gaby dirigiéndola con la mano derecha la
empezó a frotar sobre su clítoris y labios, para después introducirla dejándose
caer poco a poco sobre semejante tranca; llevaba tan sólo la mitad de ella en su
interior y se le veía llena, sin embargo con la ayuda de Bruno quién la jaló de
la cadera con fuerza, hizo que la penetración fuera total provocando en Gaby uno
de los gritos de placer más fuertes nunca hecho por ella, tardó un rato en
moverse de cómo estaba, tragando la totalidad de esa gran verga para disfrutarla
a plenitud, sólo hacía movimientos circulares y de adelante hacia atrás para
hacer sentir el roce en el total de sus zonas erógenas, tanto internas como
externas de su conchita totalmente rota; no sé cómo pudo recibir tanta carne,
pero su cara delataba que su gozo era extraordinario; llegó el momento en que
Gaby no pudo aguantar más otro orgasmo que gozó con espasmos en su cuerpo,
arqueando su espalda hacia atrás y apretando sus senos con fuerza con sus
propias manos. Estaba lista para recibir a Oscar por atrás y así se lo hizo
saber, invitándolo a la fiesta; Oscar safó su verga de la boca de Clau para
acomodarse en el culo y empezar con la doble penetración hacia mi Gaby, primera
vez que realizaría dicha experiencia y estaba justo a punto de lograrlo.
Gaby se inclinó un poco hacia el cuerpo de Bruno para
ofrecerle su culito respingón a Oscar, éste a su vez no desperdició el tiempo,
apuntó su glande y centrándolo con completa experiencia, jaló de los hombros de
Gaby para enterrar en ese estrecho culito su firme herramienta. Se había
consumado la primer doble penetración de mi esposa, que ella gozaba a plenitud
solicitando a sus nuevos amantes que la partieran en dos, que frotaran su par de
vergas en el interior de su culo y vagina. Su cara ponía en evidencia el gran
gusto que estaba sintiendo, sus gemidos, más bien alaridos y respiración
expresaban el gran climax sexual que estaba practicando.
Me acerqué para poner mi verga en su boquita y follarle
también ese orificio, era un sueño, ver a Gaby siendo penetrada al mismo tiempo
por su chocho y culo, mientras me realizaba otra mamada. Entre los movimientos
que le obligaban a hacer sus amantes con tales embates de ambos lados, mi verga
era errática para volver a llenar su boca, misma razón que provocó le llenara de
mi leche la cara y senos ya que el chorro fue descomunal y sólo una pequeña
parte de la misma pudo tragar directo de la que cayó en el interior de su boca.
Mi corrida detonó también el orgasmo casi simultáneo de Gaby
y sus amantes, Oscar retiró su verga y dejó caer su leche caliente sobre la
espalda y sus nalgas, mientras que Bruno derramó la suya en el interior de la
vagina de mi mujer; Gaby en esos momentos lograba otro orgasmo muy largo y
profundo, estaba completamente exhausta de tanta actividad, agradecida y
completamente satisfecha del gozo de sus regalos de cumpleaños.
Clau conforme íbamos saliendo de nuestra orgía, introducía
nuestros penes a su boquita para dejárnosla completamente limpias, saboreando
hasta la última de las gotas del néctar resultado de nuestras corridas,
combinadas obviamente del sabor de los jugos de Gaby; siguió con otra mamada a
la de Bruno para limpiarla también, dedicó un poco más de tiempo debido a sus
dimensiones pero hizo un buen trabajo.
A penas terminó con Bruno y siguió con el cuerpo de Gaby que
aún tenía frescos los residuos de mi lefa en su cara y senos, los de Oscar en su
espalda y nalgas; y por último los de Bruno, que aún sin venirse fuera de ella,
la combinación del cóctel que traía dentro de tanto trajín, se derramaban
hilillos por ambas piernas por el interior de sus muslos. Gaby a penas podía
sostenerse sentada sobre la alfombra, pero Clau repasó con su lengua el total de
su cuerpo para limpiarlo también por completo.
Los amantes de mi mujer debían retirarse y en lo que les
solicitaba su taxi para que pasaran por ellos, Gaby y Clau no desaprovecharon la
oportunidad para pedirles sus teléfonos particulares y direcciones de correo
electrónico para contactarlos en futuros eventos. De hecho no dudaría que
cualquiera de ellos viniera a follarse a alguna de ellas sin necesidad de
retribuirles económicamente sus servicios.
Yo también me vestí para despedir y acompañar a Oscar y Bruno
a la puerta de casa, debí haber tardado no más de 15 minutos y al regresar me
encuentro nuevamente sobre nuestra cama a Gaby y Clau encontradas con sus
piernas abiertas e introduciéndose un doble consolador con puntas de verga en
cada extremo de unos 30 cms de longitud y haciéndolo desaparecer entre sus
conchitas por completo, llagando a tener contacto directo para frotar entre sí
sus labios y clítoris cuando empujaban las dos al tiempo, me despojé rápidamente
de mi vestimenta y derramando nuevamente el vino espumoso entre sus dos
conchitas, se las mamé hasta que Gaby ya no podía más; volvieron a calentarse
debido a la chupada general que Clau le dio para rescatar el semen derramado en
todo su cuerpo. Gaby nos pidió que folláramos frente a ella en agradecimiento al
regalo que le habíamos obsequiado. Tanto Clau como yo era lo que estábamos
esperando; por fin podríamos coger sin presión en tiempo y sin reprimir los
gemidos de ella. Me puse boca arriba, Gaby se me subió en la cara para mamarle
su conchita, mientras que Clau se me montó clavándose mi verga en su vagina
iniciando una cabalgata que permitió la introducción de mi erección en todo el
ser de Clau, misma que ahora no contuvo sus gritos de placer para acompañar tan
deliciosa penetración; ellas estando de frente se besaban en boca y senos;
después de varios sentones a gran velocidad que tomó mi cuñada, no pude aguantar
y derramé nuevamente la última de mis corridas de esa noche en las entrañas de
Clau, quién al sentir la salpicadura interna y caliente de mi venida tampoco
pudo contener otro orgasmo dejándole saber a Gaby lo rico que sentía con mi
verga que nos quería mucho a los dos y que repitiéramos el trío con más
frecuencia ahora que ya conocíamos nuestros gustos.
Terminamos esa gran noche los tres en la tina, ayudándonos
mutuamente a enjabonarnos y secarnos para salir a dormir los tres en la misma
cama. Al día siguiente, preparé el desayuno y Clau nos comentó que con su marido
ya no se llevaba en nada, que estaba pensando en el divorcio y que mientras
tenía un amante del cuál se estaba enamorando, es dueño de un hotel hacienda de
Cuernavaca y que él la había invitado a participar en un grupo de amigos
swinger, que eran 12 parejas que se frecuentaban de entre 28 y 47 años de edad,
de repente contaban con la visita de algunas otras parejas invitadas
especialmente, las reuniones se llevaban a cabo en casa de una de las parejas y
que se la pasaba muy bien y en total discreción, que todos tenían el mismo rollo
y eran personas bien educadas y acomodadas económicamente, que organizaban
reuniones casi todos los fines de semana; nos invitó a participar y tanto Gaby
como yo estuvimos de acuerdo en probar ese nuevo ambiente que seguramente
resultaría excitante y lleno de placer. Esas reuniones serán motivo de próximos
relatos, no se los pierdan ya que realmente valen mucho la pena.
Como les comenté desde un principio, este evento cambiaría
nuestro estilo de vida y no nos arrepentimos, si ustedes tienen la misma
inquietud, no dejen de probar, la vida es corta y se debe disfrutar a full.
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