EL CULITO DE AME
Al verme despertar, mi padrino me ordenó, "a la ducha mi
bebé!", levantándome de la cama con sus brazos y depositándome suavemente en el
piso.
Nos duchamos juntos; hubo un momento en que mi padrino se
hincó ante mí y me pidió que le diera la espalda colocando mis manos sobre el
retrete y empinara mis nalgas, luego mientras con sus manos me abría los
cachetes del culo, decía como para sí mismo, "mira nada más qué preciosidad de
culito, tiene más carne que la jodida!, está bien cerradito, apretadito, muy
suculento, huuummmm!" y me untó jabón en él y lo talló con una esponja suave
varias veces, lo más profundo que le permitía mi cerrado culito; yo comenzando a
calentarme le pregunté, "¿Qué haces padrino?"; él sonriendo me respondió, "te
quiero bien limpiecita de esta zona porque a lo mejor le toca…"; pensando que a
lo mejor en verdad le tocaba, abrí más mis pies para que el lavado fuera más
completo.
Nos secamos con las toallas y tomándome en sus brazos me
llevó nuevamente a la cama, su verga brillaba a todo su esplendor, pero no hice
nada, esperando sus indicaciones, realmente me sentía cansada después de la
cogida que minutos antes me había dado.
Mi padrino se acostó bocaarriba, solo con su trusa puesta, me
jaló hacia él, recostándome en su pecho y me comenzó a acariciar la espalda, yo
también solo tenía puesta una nueva tanguita blanca y apagó la luz, con lo cual
me daba permiso de dormir; yo juguetonamente metí mi mano en su trusa, colocando
el pulgar encima de su pene y con los otros cuatro dedos cobijando sus bolas me
dispuse a dormir, así en sus brazos; al sentir mi mano, su verga quiso
reaccionar, pero como no realicé ningún movimiento se comenzó a dormir también…
eran escasamente las 10 de la noche.
Cuando me desperté ya totalmente descansada eran como las
tres de la mañana, estaba acostada sobre mi padrino, que continuaba bocaarriba,
solo que ahora mi vagina estaba sobre su verga aún con nuestra ropa interior y
la mano que antes había estado acariciando mi espalda estaba dentro de mi tanga
y su dedo medio me hacía cosquillitas en el ano, ya estaba humedeciéndome.
Cuando mi padrino se dio cuenta que estaba despierta, se
estiró encendiendo una lamparita del buró y me empujó levemente de los hombros
hacia abajo, invitándome a chuparle la verga, yo, sacando mi lengua llena de
saliva la fui deslizando por su vientre, quitándole con mis manos la trusa,
hasta llegar a la punta de su verga, engulléndola despacito, como sé que le
gustaba, así sin detenerme en mi recorrido me la fui metiendo toda poco a
poquito hasta que choqué con sus bolas. Cuanto había progresado en mi
aprendizaje de mamadas!, ya no me molestaba para nada, ni me provocaba arcadas,
suavemente la deslizaba por mi garganta y comenzaba a mover los anillos de mi
traquea, tragándomela completita. A mis oídos llegaban los gemidos de mi
padrino, sintiendo las contorsiones de su cuerpo tratando de evitar su venida;
eso me hacia sentir muy mujer, me sentía orgullosa de mis conocimientos en el
sexo, gracias a mi padrino.
Cuando ya resultaba muy difícil para mi padrino contenerse
más, me pidió aflojar la presión sobre su verga y me la fue sacando poco a poco,
dejándome un rato más solo la puntita, a la que le estuve pasando mi lengua,
dejando escurrir sobre ella mi espesa saliva.
Luego mi padrino se incorporó, permitiéndome a mi recostarme
bocaarriba y comenzó a besarme como solo él sabe hacerlo!, recorriendo con sus
húmedos labios desde el lóbulo de mis orejas, pasando por mi cuello, mis
hombros, mis chichitas que aún le cabían totalmente en la boca, succionándomelas
con lo cual comencé a sentir los choques eléctricos en mi vagina; jugueteó mis
pezones con su lengua y siguió bajando, yo arqueaba mi espalda ya deseando
sentirlo en mi vagina, pero él prolongaba su recorrido, deteniéndose un tiempo
en mi ombligo al que siempre halagaba como el mejor del mundo.
Cuando por fin se prendió de mi vagina, bien podría haberme
venido, pero ya también había aprendido a controlarme, disfrutando al máximo al
alargar el momento del climax; como era su costumbre me succionó al mismo tiempo
la vagina que mi culito, levantándome las nalgas con ambas manos, como
exprimiéndome directamente en su grande boca, Aaaaaaaaaaaahhh!, qué delicia.
Siguió su recorrido por la parte interna de mis piernas,
haciéndome leves chupetones y restregando sus mejillas en ellas, elogiando su
grosor y suavidad de terciopelo.
Pasó por mis tobillos hasta llegar a mis dedos, succionándome
uno a uno, con lo cual sentía cosquillitas que se conectaban directamente a mi
vagina, que no dejaba de soltar fluidos.
Lugo me volteó bocabajo y comenzó su recorrido por mis
pantorrillas, que decía se le antojaba darles una mordida por lo carnosas y
suaves que las tengo; llegó a mis muslos y siguieron los chupetoncitos.
Interrumpió su recorrido para subirse sobre mí, colocando su
verga encima de mis nalgas y me comenzó a besar la nuca, con eso mi padrino bien
sabía que me abandonaba totalmente en sus manos, que podía hacerme y pedirme lo
que quisiera pues yo no podría negarme a nada, era un total erizo de chinita que
tenía la piel.
Lamió mis hombros y con su lengua comenzó a recorrer mi
espina dorsal y allá van mis nalguitas a empinarse, ofreciéndose solitas para
que les hiciera lo que quisiera.
Conforme fue bajando hacia mis nalgas, me fue bajando también
la tanga, dejándome totalmente desnuda, luego jaló una de las almohadas y la
colocó debajo de mi vientre, quedando yo embrocada con mi culito apuntando en un
ángulo de 45°; con sus manos abrió los cachetes de mi apretado y carnoso culito
y comenzó lengüetearme, recorriendo desde mi vagina hasta el ano, donde ejercía
una ligera presión con su lengua, distendiendo los pliegues de mi arrugado
anito, con lo cual sentía un poco de dolor, por lo que le dije, "Ay padrino,
será que me podrá caber tu verga?, mira que apenas entra la punta de tu lengua y
eso que ella es muy blandita", él me dijo, "no te preocupes mi bebé, solo
disfruta", y continuó la lengüeteada, ahora succionándome también tanto la
vagina como el anito, Aaaaaaaaaaaaahh!, comenzó a arrancarme suspiros!
Después de casi 15 minutos de tenerme así, mi padrino se
incorporó, tomo el pomo de gel lubricante que tenía en el buró, tomó un poco con
sus dedos y me lo comenzó a untar alrededor del ano, ejerciendo presión a la
entrada con sus dedos pero sin llegar a penetrarme ninguno, luego se embadurnó
la verga con el mismo gel, se hincó colocando la punta de la verga a la entrada
de mi culito y empujó un poco; yo solo por instinto me arquee hacia abajo y
apreté mi culito, haciendo resbalar hacia arriba la verga de mi padrino, por lo
que él me llamó la atención, "¡No lo aprietes ni lo escondas bebé, déjalo
flojito y quietecito!"; yo me volví a colocar como estaba, pero nuevamente al
sentir la presión de su verga queriendo entrar, instintivamente me volví a
apretar y a bajar mi culito ligeramente.
Entonces mi padrino se acomodó mejor detrás de mí, enredó sus
pies con los míos, formando las trenzas de antaño, de modo que me dejó inmóvil
de la cintura para abajo, quedando su verga justamente a la entrada de mi
culito, con sus manos me abrió más los cachetes y comenzó a empujar suavemente,
sentí claramente cómo mi esfínter se fue abriendo dando paso a la cabecita de su
verga, pero me dolía tremendamente, por lo que comencé a gritarle, "espera
padrino!, eso duele, espera, espera…", pero él mientras me besaba la espalda y
con su mano jugueteaba en mi clítoris, siguió empujando su verga hasta que sentí
como pasó totalmente la cabecita y como medio centímetro más, ahí
automáticamente mi esfínter se cerró, ahorcando su verga, yo lancé un grito más
fuerte "¡Ayyyyyy!" y solté mis primeras lágrimas, sentía un ardor tremendo, como
si estuviera cagando después de haber comido chile picante.
Sin embargo, su verga estaba en el punto que yo llamo de "no
retorno", pues ya había entrado la cabecita y al quererme safar, chocó su
frenillo con mi esfínter y sentí que si me sacaba totalmente su verga, me
llevaría ensartado el ano con todo e intestinos, es decir, no quería que me lo
siguiera metiendo ni quería que lo sacara, de cualquier manera sentía que me
mataría del dolor y ardor. Mi padrino, entendiendo lo que estaba pasando por mi
mente, me dijo dulcemente, "espera bebé, solo espera unos segundos que tu anito
se acostumbre al intruso que tiene adentro, ya se calmará el dolor, concéntrate
en disfrutar lo que te estoy haciendo adelante", mientras su dedo medio entraba
y salía repetidas veces de mi vagina.
Efectivamente, el placer en mi vagina fue mitigando el dolor
de mi ano y dejé de llorar, entonces mi padrino recogió con sus dedos el gel
regado en mis nalgas, juntándolo todo hasta donde estaba enterrada su verga en
mi culito y volvió a empujar, siempre muy suavemente, poquito a poquito, ahora
sentía cómo su verga me iba distendiendo los músculos del recto, eliminando sus
arrugitas. Pero cada milímetro de avance era doloroso, por momentos con mi mano
le empujaba la pierna deteniendo su avance y cuando la quitaba él empujaba otro
poco, pero ya no lloraba, solo arrugaba la cara por el dolor, sintiendo al mismo
tiempo el placer que su dedo me daba en la vagina, así siguió hasta que ya
después de 15 minutos sentí en mis nalgas las cosquillitas que me provocaban sus
pelos, "solo faltan dos centímetros", me dije y yo misma me empujé hacia atrás
para de una vez terminar con la tortura, ensartándome totalmente en su verga,
emitiendo un pujido para contener el grito que pugnaba por salir de mi garganta,
sentía que me estaba partiendo en dos!; mi padrino creyendo que ya me estaba
gustando la enculada, tan pronto como chocó con mis nalgas reculó hasta sentir
el frenillo en mi esfínter y me lo empujó de un solo envión hasta el tope, por
lo que nuevamente me arrancó otro fuerte grito, "¡Aaaaaaayyyyyy!"; ahí ya
decidió hacer el metisaca muy suavemente, siempre sin sacarlo totalmente, solo
hasta el frenillo, sentía que su verga quemaba!, él dulcemente me decía, "Qué
culito tan rico tienes mi linda bebé, hasta que por fin se me hizo probarlo,
está tan apretadito, tan rico, tan delicioso, es todo un manjar para mi
hambrienta verga!"
Después del décimo empujón hasta el tope, por fin comencé a
sentir rico, no solo por el jugueteo de su dedo en mi vagina, sino por su misma
verga enterrada en mi culito, era una sensación un tanto extraña, como cuando
una caga después de estar aguantando las ganas, se siente un gran alivio, solo
que ahora era algo más prolongado.
Me comencé a concentrar en el contorno de su verga,
identificando si sus pliegues estimulaban nervios de mi culito y, efectivamente,
al poco tiempo sentí las partes sensibles de mi recto que respondían
deliciosamente al roce de cada vena y cada relieve de su enhiesta verga,
¡Aaaaah!, me comencé a mover en semicírculos, aprovechando que mi padrino había
deshecho ya la trenza de nuestros pies, él dándose cuenta de mis movimientos,
sacó la almohada de mi vientre y comenzamos un delicioso vaivén con nuestros
cuerpos fundidos a través de mi culito.
Durante todo este tiempo mi padrino había estado hincado
atrás de mí; entonces sentí que él se incorporaba, pero sin sacar su verga de mi
culito y ahora me bombeaba como haciendo sentadillas, pero al momento de
levantarse me levantaba en vilo ensartada en su verga y aunque volvía a sentir
dolor, ya para ese momento yo estaba ardiendo de calentura y le gritaba "así
mero padrino, méteme toda tu linda verga!, ensártamela hasta el fondo!, destroza
mi culito que solo es tuyo papito lindo!", yo misma me desconocía gritando esas
barbaridades, pero solo eran un reflejo del gran placer que estaba sintiendo, a
cada empujón se escuchaba un sonido sofocado en mi estómago y sentía que me
empujaba los intestinos hasta el pecho, yo sólo gemía, ¡Ah!, ¡Ah!, ¡Ah!, y él
bufando como toro, como mi semental que era, eso me hacía sentir una real hembra
dándole placer a su macho.
Aquí vale la pena aclarar algo, el hecho de ser enculada por
tu hombre da también una sensación de sumisión total a él y él por supuesto goza
de una sensación de dominio total, lo que se conjuga al placer sexual
propiamente, lo que multiplica el placer, en verdad se siente muy bonito, esa es
la única forma de sumisión – dominio que a mi me encanta, y por lo que he
aprendido de mi padrino, a él también, cualquier otra implica castigo y dolor a
propósito, en la enculada es un dolor necesario y participativo en el placer,
por eso es que me gusta.
Aún tuvo mi padrino energía y aguante para hacer unas 20
sentadillas, siempre levantándome en vilo, ayudado ligeramente por la mano cuyo
dedo seguía dentro de mi jugosa vagina, Aaaaahhh!, comenzó mi venida, con
grandes espasmos y contracciones en mi vagina, lo que a su vez incrementó el
apretamiento de mi culito en su verga, provocándole a su vez su propia venida
que pude sentir por los potentes chorros de leche que me lanzó a lo largo de mi
intestino grueso que yo pienso me lo mantuvo durante toda la enculada en forma
totalmente recta y no con las curvas naturales.
El bufido final que lanzó mi padrino junto con su último
chorro de leche debió escucharse en toda la casa, pero en ese momento no nos
importaba nada, estábamos totalmente fundidos en un solo ser, sintiendo el
máximo placer permitido a dos seres… ahí sí quedé totalmente exhausta, por lo
que con el último estertor de mi venida, me derrumbé sobre la cama trayéndome a
mi padrino que continuaba ensartado en mí, ahí mientras trataba de normalizar mi
respiración él me comenzó a besar la nuca, provocándome una laxitud maravillosa,
cerré los ojos y me quedé quietecita, aunque sentía temor que me volviera a
lastimar mi esfínter al sacar su verga.
Diez minutos después, sentí como la verga de mi padrino se
iba encogiendo hasta salirse totalmente de mi culito, sintiendo un gran alivio
de haber aguantado hasta el final, quizá si me hubiera zafado antes sí me
hubiera lastimado, con esta acción de la verga de mi padrino, sentía que me
escurrían sus mocos hacia fuera, así que nos levantamos casi corriendo y nos
fuimos al baño, ahí me miré el semen que me escurría por las piernas, de color
lechoso sanguinolento por los desgarres que su verga me provocó en el culito.
Me enjugué el culito solo con agua pues temí que el jabón me
provocara ardor, al secarme no quería pasar la toalla por ahí, por lo que me
quedó mojado, tampoco me quise poner calzón o tanga, solo encima una bata y
caminando despacito y apretando las nalgas me acosté en la cama. Mi padrino
salió después del baño me volvió a cobijar en sus brazos sobre su pecho, apagó
la luz y acariciando mi pelo me dejó dormir tranquilamente.
Un año después cuando comencé a leer relatos eróticos y me
enteré que algunos hombres para desvirgar culos primero les introducen un dedo,
luego dos y así sucesivamente hasta a veces meter creo que toda la mano y solo
hasta después de esto meten la verga, otros incluso mencionan usar dildos
dilatadores para después meter su verga, cuando cuestioné a mi padrino del
porqué no hizo lo mismo conmigo, casi gritó, "no’hombre mi bebé!, ¿cómo vas a
creer que iba a desaprovechar la oportunidad de desvirgarte tu culito?, quienes
hacen eso no saben de lo que se pierden, la desvirgada de una vagina o de un
culito debe ser con la verga!!!, los que primero meten otras cosas no pueden
hablar de desvirgadas, solo hacen una penetración más!"… y honestamente, con
todo respeto para los que desvirgan de esa manera, mi padrino tiene razón, las
desvirgadas deben ser con la verga, lo demás es eso que dice él, solamente una
penetración más.
Hasta aquí el final de la parte narrativa interesante de mi
vida sexual con mi padrino, seguir hablando de las cogidas que nos dimos después
y aún ahora, podría sonar repetitivo, sobre todo en lo que se refiere a
sentimientos y emociones, por eso ya no seguiré hablando de ello, podría
aburrirlos, baste decir que actualmente cogemos por lo menos dos veces por
semana. Honestamente si me preguntan cual de las dos penetraciones me gusta más,
sin mucho pensarlo diría que la vaginal; para disfrutar la anal se requiere
mucho calentamiento y el deseo de sentirse dominada o de ver disfrutar a tu
macho en el dominio de su hembra, por ello solo hacemos una cogida anal por 5
vaginales. Ahora, con justa razón he de decir que tengo mucho que agradecerle a
las cogidas anales el actual desarrollo de mi cuerpo, pues antes aunque tenía mi
culito carnoso, redondito y respingón, era una sola pelota, apetecible a la
vista de los hombres, pero una pelotita al fín; más sin embargo, conforme fui
practicando el sexo anal, se me han ido formando mis nalgas como dos
hemisferios, igual, redonditos, carnosos y respingones pero ya separaditos,
mejor estilizados, lo que arranca cada piropo a mi paso!
Los próximos capítulos que quiero publicar tratan de mis dos
infidelidades a mi padrino, se trata de dos experiencias con hombres distintos a
mi padrino, por hacer caso a los comentarios de mis amigas que cuanto más
hombres conozcas mejor experiencia sexual adquieres… y bueno, para mi no fueron
buenas experiencias.
Posteriormente hablaré de los favores que le pedí a mi
padrino para reencausar por el buen camino del sexo a algunas de mis amigas, sin
hacer mucho énfasis a lo que les hizo mi padrino, si no más bien a las
experiencias que cada una de ellas ya traía y por último, hablaré de la historia
en que le pedí a mi padrino que le provocara un orgasmo a la mamá de mi amiga
Maty, pues me dio lástima de saber que después de 14 años de matrimonio no sabía
qué era "eso".
Así que mis queridos lectores, que me honran con hacerse
llamar "mis fans", si para alguno de ustedes ya no es de su interés saber de
estas historias me avisa para dejar de mandárselas.
Por último, les pido disculpas a todos los que me han enviado
invitaciones para incorporarlos a mi MSN, lo siento mucho, pero en verdad no
tengo tiempo para chatear, la escuela, las tareas, atender a mis otros amigos y
familiares; pues como les digo llevo una vida muy normal. Por otro lado,
decepcionaría a los que incorporara en el MSN pues por la vida normal que llevo,
debo cuidar mi privacidad y por lo tanto no los dejaría verme en mi cámara, pues
como saben pongo en riesgo mi propia integridad, la de mi familia, la de mi
padrino, etc. Espero su comprensión al respecto, si a "nuevo padrino" se lo
permití es porque en verdad me convenció que él jamás me tomaría fotos de mi
rostro, es más tengo su promesa de no tomarme ninguna foto, solo pedirme las que
quiera y publicar las que yo le diga. Eso sí, prometo responder a sus correos.
Un beso con cariño de Ame.