A veces intento negarlo, como diciendo no, no sé, no sé que
quiere que desea en ese momento que haga, pero me engaño a mi misma, se
perfectamente lo que espera de mi, se que quieres que me exprima, que lo dé todo
y cada cosa en su momento...pero a veces me engaño a mi misma.
Después del tiempo transcurrido cree que ya debo de estar
bien preparada, domada a su estilo a lo que desea, y efectivamente, así me
siento, así quiero estar, así quiero actuar, así quiero comportarme, a la media
de sus deseos que a su vez son los míos, y no se si es apropósito, sólo se que
disfruto complaciéndole, hago lo que le gusta, lo que quiere, porque eso es lo
que a mi me gusta, y lo que quiero. No sé si me explico bien, pero esa sensación
de mi existencia en la suya es lo que me lleva a un nirvana indescriptible.
Lo hice, quería hacerlo, él seguía arriba, ignorando como me
encontraba, que calor sentía en todo mi cuerpo, aunque la temperatura no era
elevada, yo sudaba, me notaba el sudor por todo mi interior.
Allí me encontraba, toda espatarrada, abiertas mis piernas,
con cada brazo del sillón acogiendo mis muslos, en esa posición, caliente, con
los pezones duros, con el chocho húmedo, sólo quería sentir en ese momento como,
no controlaba esos pensamientos, azotaban mi culo, sentir calor en los glúteos,
sentir quemazón, sentir picor, escozor, sentirlo golpeado una vez y otra.
Ese pensamiento incontrolado, no paraba, mi mano seguía ahí,
en el coño, abierta, entera, abarcándolo por completo, quieta, sabiendo que al
mínimo movimiento la castaña se volvería loca, la sentía como controlada,
esperando ansiosa cualquier descuido, cualquier fricción para reventar, para que
la pipa ya hinchada reventara de calentura.
Necesitaba correrme, quería hacerlo, pero ese pensamiento
que, ahora ya en todo momento, abarcaba por completo toda mi mente.
Levantarme de ese sillón, bajar mis piernas de donde tan
cómodamente las tengo para tener expuesto mi coño permitiendo el fácil
manipular, ponerme de pie, nerviosa, excitada, caliente, con la adrenalina
apoderándose de mi, sin querer, dirigiéndome a la cocina, no sé porqué, una
fuerza, sin pensar, todo el pensamiento puesto en los azotes que tanto deseaba,
todos mis pensamientos puestos en como mi coño chorrearía de jugos, se correría
de gusto sintiendo los azotes, el calor, la picazón, el dolor...
Y él arriba dormido, y yo queriendo su polla...
Y él arriba dormido, y yo queriendo su fuerza su poder, sus
azotes, sus manos, su fusta. Queriendo que me hiciera quejar, dándome con sus
manos, hinchando el coño, azotándolo una vez y otra, volviéndome loca, usando la
fusta, dejando marcas en mis muslos, en los glúteos, una vez y otra, y yo
queriendo más, y yo pidiendo más, y el coño cada vez más cachondo, y la pipa
cada vez con más ganas de reventar de explotar.
Y él recreándose, como cada vez que me azota, cada vez que
sabe que su deseo se mezcla con el mío, cada vez que lee en mis ojos, lo que
necesito, cada vez que hace conmigo lo que necesita y lo que necesito que haga
con mi cuerpo, cada vez que nota mi abandono, mi dejadez a su capricho, a su
antojo, a lo que quiera, sabiendo que es eso lo que deseo.
Siempre lo sabe, siempre coincidimos, y si no es así hacemos
que coincida sin querer. Me provoca, su actitud siempre me provoca, cuando lo
siento altivo, sabiendo lo que quiere, sabiendo que quiere ver mi culo rojo,
bien hinchado, ardiendo, me provoca, hace que mi mente sólo quiera que sus manos
se impacten en mi carne con fuerza, que su fusta me marque, que su correa
serpentee una vez y otra por mis tetas....oh como me provoca el cabrón, como
sabe que me gusta, como disfruta haciéndolo, como percibo su nabo bien duro,
empezando a chorrear conforme mas señales rojas deja en mis muslos y en mis
tetas....
Andando rápida para la cocina, eso creo, pero no, voy
superlenta pensando en todo esto, quiero llegar pero me cuesta, todo
relentizado, sintiendo un fuerte pellizco en mi estómago, sintiendo el flaqueo
de mis rodillas impidiendo casi que llegue al destino tan deseado.
Sin apenas darme cuenta, como en un sueño, me veo delante del
espejo viendo como con esa tabla que tan frecuentemente he usado en su ausencia
la estampo una vez y otra en mi culo......una vez y otra en mi
culo.............una vez y otra en mi culo........................una vez y otra
en mi culo.........una vez y otra en mi culo...............una vez y otra en mi
culo...............................
Gloria