Aquella tarde en el cine Pelayo
Subí las escaleras del metro de la Plaza de la Universidad ,
era una tarde gris, comencé a caminar por la calle Pelayo (ahora carrer Pelai)
hacia la academia de idiomas, creo recordar que se llamaba School Bertliz, tenía
clase de francés de 7 a 9 e inglés en la siguiente hora. Comenzó a caer un suave
"chirimiri" (lluvia fina), me crucé con un cartel que anunciaba una película en
el cine Pelayo, y sinceramente mi cuerpo no podía soportar 120 minutos de
chapurreo en lengua no vernácula.
Sin dudarlo compré una entrada y me metí en un confortable
cine, al entrar note la tibieza de la atmósfera, el acomodador inicio su paseo
delante de mi y me situó cerca del final de la sala en el pasillo central, una
señora tubo que levantarse para dejarme pasar, ella se encontraba en la butaca
lindando con el pasillo, me deje caer en el mullido sillón. Recogí mi gabardina
entre mis piernas doblándola adecuadamente para evitar que se arrugara, puse
encima mis libros, se estaba calentito, había bienestar .. mis pies entraron en
calor al cabo de unos minutos. No me acuerdo ni del nombre del cine ni del
título de la película, hace ya muchos años, más de 30, ahora tengo 47 .. y
entonces tenía 17 recién cumplidos, pero sin embargo si tengo fresca en la
memoria la situación que se produjo.
A los pocos minutos de estar cómodamente sentado, sentí un
ligero roce en mi rodilla izquierda, era la homóloga de la señora que tenía
sentada a mi lado, no le di importancia y seguí absorto en el desarrollo de la
película, sin embargo nuevamente note una ligera presión ahora sobre mi zapato,
era su pié .. en unos segundos su pierna se apretaba sobre la mía, ya no había
duda la señora se estaba relajando en su butaca y estaba expandiendo sus
miembros posando uno de ellos sobre mi pie, mi pierna y mi rodilla …. miré
disimuladamente al rostro de la señora para ver si adivinaba en su cara algún
ligero detalle que me pusiese en aviso de sus intenciones .. no aprecie en
absoluto ningún gesto. Bueno, intenté relajarme y me acomodé mejor en la butaca
dejándome caer hacia atrás, por lo cual mi culo se rulo hacia delante y mis
piernas se acercaron a la butaca que tenía delante, así podía observar mejor las
piernas de la señora y sus movimientos. Con el rabillo del ojo observé que lucía
una minifalda sobre el abrigo de piel que tenía en su regazo y que tapaba
bastante, aunque sus rodillas se veían despejadas, aprecié una medias por el
brillo que despedían y que adiviné de color negro. De pronto observé un
movimiento similar al mío y como su pierna derecha buscaba nuevamente el
contacto con la mía, ahora ya estaba seguro … me estaba comenzando a excitar …
noté como mi polla crecía en mis calzoncillos blancos inmaculados y se debatía
por buscar acomodo. Sin quitar mi pierna de su posición, notando el calor que la
mujer despedía a través de la suya … baje mi mano derecha, la introduje por
debajo de mi gabardina y descorriendo la cremallera de mi pantalón, tomé la
polla y la conduje a una posición más cómoda donde se quedase más holgada y
tranquila con el fin de disfrutar de esa excitación que iba creciendo cada vez
más en mi. Saqué la mano, cerré mi cremallera e instintivamente me la llevé a mi
nariz y aspiré el rico aroma de mi polla … mmmm era un aroma delicioso y
embriagador.
Ahora ya estaba más relajado y dispuesto a disfrutar de las
acometidas de mi vecina, pasaron unos minutos y notaba la tibieza de su pierna
posada en la mía, su zapato rozando el mío, sin embargo no aprecié ningún otro
movimiento … su rodilla desnuda rozando a malas penas la mía… uufffff suspiré y
atreviéndome a testar la situación bajé mi brazo con mi mano extendida y me
rasqué la rodilla izquierda rozando descaradamente su pierna …. Entonces para mi
sorpresa su rodilla hizo un giro a derechas y me aprisionó la mano entre las dos
rodillas … para a continuación notar por mi antebrazo como su mano bajaba en
busca de la mía … mmm noté como la desnudez de sus dedos buscaban ansiosamente
mi mano, como se entrelazaban sus dedos en los míos y como notaba como apretaba
sugerentemente su palma. Ya no había duda … la señora quería roce y yo estaba
que trinaba de calentura, aunque por mi inexperiencia no sabía como reaccionar …
entonces note como su mano volteaba la mía y acariciaba ya descaradamente su
pierna subiendo y bajando por su muslo el torso de mi mano .. cuando a veces
subía alcanzaba a notar la piel desnuda de su muslo donde finalizaba la media
negra que lo envolvía, eso me estaba descomponiendo.
De pronto su mano suelta la mía y la deja entre sus muslos …
ufffff miré por el rabillo del ojo hacia abajo y mi brazo se perdía por debajo
de su abrigo, dirigí mi mirada hacia la derecha y cuatro o cinco butacas más
allá estaba el siguiente espectador absorto en la película, miré hacia atrás y
la escena era la misma, por tanto me fui relajando y comencé a avanzar con mi
mano por sus muslos hacia sus braguitas … su piernas se abrieron de par en par
para facilitarme la maniobra, mi mano derecha avanzaba sin ningún tipo de trabas
… note la suavidad de la tela en las yemas de mis dedos, dos o tres bellos
púbicos me hicieron cosquillas y note una tibieza que me hacía presagiar la
proximidad de su sexo … uuuuffff mi polla estaba lanzando por su punta una
cantidad ingente de liquido preseminal humedeciendo completamente mi polla y
mojando ostensiblemente mis slips. Seguí avanzando y ya noté la humedad y el
calor de su coño por encima de la tela, comencé a subir y bajar mis dedos por su
coñito y noté como se aceleraba su respiración, de pronto sucedió algo inusual,
retiró mi mano de golpe, se levantó, giró sobre si misma y me dio su abrigo,
diciéndome .. "guárdamelo que regreso enseguida" y se marchó rápidamente por el
pasillo hacia la parte de atrás.
Me quedé perplejo, mi polla se arrugó de golpe .. mi cabeza
pensaba a mil por hora, no entendía lo que sucedía, pensé en que se había
molestado por algo y se había ido dejándome con una calentura tremenda .. pero
de pronto me dije a mi mismo "joer, Paco .. te ha dejado el abrigo, que tonto
que eres" .. claro, ahora lo entendía .. le habían entrado ganas de mear y se
había ido corriendo dejándome una prenda suya.
Al cabo de dos minutos, su cuerpo había regresado trayéndome
su aroma, su mente y el resto de ella otra vez a mi lado. La miré a los ojos,
pero ella miraba hacia la pantalla, no había ningún gesto que me ayudara a
adivinar sus pensamientos. Recogió nuevamente en su regazo el abrigo, tomó mi
mano y la dirigió nuevamente a su rodilla .. note una suavidad distinta y
adiviné que las medias habían desaparecido … comencé mi exploración ascendiendo
con una lentitud pasmosa y disfrutando de ese instante de gozo, mezcla de
regocijo juvenil y nervios ante una situación inusual. Uuuufffff mi corazón iba
a diez mil por hora, comencé a agradecer al cielo su nublamiento, a las nubes
que hubiesen traído finas gotas de lluvia y al cartel del cine que se cruzó en
mi camino y, por supuesto a mi academia de idiomas por encontrarse al lado del
cine.
Cuando terminé el cúmulo de agradecimientos mi mano ya estaba
bañándose con los jugos que emanaban de su desnudo coño, donde la braguita había
desaparecido en una visita rauda al cuarto de baño. Un coño ardiendo y que
abrasaba mis manos, mi polla se blandía regocijada en mi entrepierna y mis dedos
hábiles y expertos en mi capullo sabían lo que tenían que hacer en sus labios
externos, en los internos y en su inflamado clítoris donde inicie una suave
caricia que prolongué por muchos y eternos minutos; de vez en cuando notaba como
si los labios de su vagina se extendiesen y abrazasen a mi mano y a mis dedos ..
acariciándolos suavemente .. entonces noté la presión de su mano sobre la mía,
comenzando una cadencia de sube y baja que ayudo a mi experto dedo corazón a
reconocer el placer de su clítoris trasportándolo a infinitos placeres … cada
vez mi dedo estaba más empapado de sus humedades y con la presión de su mano
inicié un frenético restregar que terminó con una sublime corrida por su parte….
Oí como gemía de placer, como su respiración entonaba resoplidos profundos y
como sus ojos se entornaban hasta desaparecer debajo de sus párpados.
De pronto mis oídos escucharon un lacónico: "gracias, ……
muchas gracias". Retiró mi mano del interior de sus muslos, recompuso
ligeramente su postura corporal, giró la cabeza hacia mí y tan solo musitó en mi
oído, "ven conmigo, acompáñame".
Como un resorte me levanté de golpe y la seguí. Sus pasos
iban cansinos, me levante del asiento corriendo, me armé un poco de jaleo entre
mis libros que luchaban por caerse y la gabardina que trataba de ponerla por
delante de mi bragueta porque (¡¡que tonto!!) pensaba que todo el mundo me
miraba en ese instante … caminé detrás de ella unos segundos y alcance a divisar
un letrero del cuarto de baño casi por casualidad, la puerta chirrió, yo la
seguí, la puerta se cerro tras de mí con un chasquido, entró en un cuarto
angosto y yo tras de ella y ahí cayeron mis libros, mi gabardina y mi libertad,
me ví preso de su rostro, ávida su boca busco la mía, entró caliente y suave su
lengua … la note dulce, jugosa mmm apetitosa, le devolví mil y una caricias,
mientras notaba como sus manos luchaban con mi cinturón, lo despojó de su
hebilla, desplazó la cremallera hacia abajo, deshizo el botón de su ojal y me
bajó lentamente mis pantalones acompañados por mi calzoncillo, se agachó y
deshizo el nudo de mis cordoneras, me sacó los zapatos, tiró firmemente de mi
pantalón y este desapareció por arte de magia por mis tobillos .. de pronto noté
sus manos como tomaron mi huevos entre sus dedos acariciándolos firme a la vez
que suavemente, como sopesándolos .. mi polla estaba completamente tiesa y el
capullo rosáceo exhibiéndose orgulloso por su juventud .. de el caían gotas de
jugo cristalino bañándome toda la estaca desde la punta hasta los huevos .. noté
como su mano se cercaba alrededor de ella y se deslizó con una facilidad
pasmosa. El gusto que me daba no me dejaba controlar nada y de mi polla empezó a
saltar leche a espasmos de segundo, ella con destreza la torció enseguida
evitando que mi leche le alcanzara en su rostro y manchase su cabello. Me miró
dulcemente y me dijo "no te preocupes, sabía con certeza que no te podías
aguantar, esto tiene arreglo .. ya lo verás".
Me quedé ensimismado con mis pensamientos, gozando todavía
del gusto que había experimentado unos instantes antes .. no me di cuenta del
alcance de sus palabras … y seguí con los ojos entornados apoyando mi espalda
contra la puerta del vater. Tal cual estaba, mi polla noté que se había retirado
en señal de descanso y no de cobardía o de vergüenza, cuando de pronto algo
caliente me hizo abrir los ojos, era su boca que empezaba a succionarla, primero
a través del capullo, después metiéndosela un poquito más, luego, y eso fue
formidable y me dejo marcado para el resto de mi vida, se la introdujo
totalmente y observé como debajo de su nariz pegada a mi estómago, su boca se
había tragado completamente mi polla, bien es cierto que en ese instante estaba
un poco "muerta", pero habérsela introducido toda dentro tenía su mérito, noté
como inició un vaivén suave y profundo a la vez que hizo reaccionar mi sangre y
concentrarla otra vez en darle cuerpo y talle a mi pollita juvenil, reaccionando
a sus caricias y dejando escapar de mi boca un montón de palabras de
agradecimiento a aquella señora desconocida.
Ella sabía perfectamente que era la dueña de la situación y
yo estaba encantado de su iniciativa, mis piernas comenzaban a temblar de la
tensión y me dolían los gemelos y las rodillas, pero sinceramente casi ni me
enteraba de nada, estaba bastante absorto con los movimientos gráciles de mi
compañera de cuarto de mear y cargar. En esos instantes tan solo recordaba que
años antes, al lado de la estación del Carrilet en Santa Eulalia, por primera y
única vez en mi vida había experimentado una mamada, pero nada tenía que ver
aquella joven boca con ésta experimentada y lasciva que absorbía todos mis jugos
y me estaba dando un placer difícil de relatar. Así continúo unos instantes,
pero al percatarse que mi nueva corrida estaba próxima descendió el ritmo hasta
casi detenerse y alzando su mirada, con sus ojos negros, extrajo de su boca mi
flamante pene ….. lo beso con delicadeza dos o tres veces y se incorporó. Beso
mi boca, metió su lengua, se separó de mi y me dijo "me llamo Lucía …. tu nombre
es?" …. "Paco, Paco" … balbucee sin apenas poderme expresar.
"Bien Paco, espero que todo este te guste, a mi me has puesto
a rabiar de gusto. No sabes como estoy disfrutando, ciertamente hace mucho
tiempo que no disfrutaba así con un hombre y menos con mi marido que no me atrae
ya demasiado, como doy gracias a Dios por haber venido al centro de compras y
que se inició la lluvia, ha sido un encuentro que estaba escrito en las
estrellas".
Bueno, demasiadas palabras para mi joven cabeza, demasiados
temas para analizar en una situación como aquella, me importaba un bledo que
estuviera escrito en las estrellas y que esta mujer diese gracias a Dios por
nuestro encuentro, en ese instante mi cabeza no estaba para demasiados rollos,
así que le subí su blusa y tropecé con un sujetador blanco inmaculado, ni corto
ni perezoso lo levanté hacia arriba .. noté dureza, eran los aros metálicos de
su base para sujetar sus tetas casi caídas …. No sabía su edad, ni me importaba,
no noté sus pechos ablandados, ni me importaba, sólo miraba aquellos pezones
sonrosados en el áurea y marrones en su centro que estaban completamente tiesos
y no precisamente por el frío del puto cuarto de baño (no se porque se llama
así, cuando la gente entra y no es precisamente a bañarse) … los tomé en mi
boca, los chupe, los succioné, acaricié fuertemente sus pezones con su lengua y
ella comenzó a gemir nuevamente, mientras mis manos se aferraban a su culo y le
subía lentamente la falda … quería hacerle lo mismo que ella me había hecho a
mi, quería succionarle su coño, quería volver a degustar un demoledor sexo de
mujer que tanto me enervaba y me volvía loco … de sus pechos me deslicé hacia su
vientre dejando un reguero de saliva por todo su estómago … me topé con la
dureza de su falda y también le di un repaso con mi lengua sin saber lo que
hacía, escupí los pelillos de lana que se me quedaron en mis labios antes de
alcanzar una maravillosa mata de pelos, el aroma que percibía me denotaba la
proximidad de su sexo, ese peculiar olor que despiden las hembras en puro celo,
¡Dios que maravilla!, ¡que disfrute! … me arrodillé, llené de aire mis pulmones
y me sumergí en su pelambrera, me abrí paso entre cabellos ensortijados y mi
lengua juvenil y audaz entro en guerra con lo que le circundaba hasta alcanzar
un maravilloso, espléndido y enorme clítoris .. uffff fue demasiado, allí
arrodillado y notando como gemía aquella maravillosa y desconocida mujer ¿Cómo
había dicho que se llamaba??? Jo .. ni acordarme, tan solo sentía que en
aquellos instantes yo le pertenecía y ella era mía, éramos dos seres extraños,
en un cine de barrio, en un cuarto de baño y amándose a escondidas y dejando que
sus instintos fuesen el hilo conductor de la historia.
De pronto escuché una voz que me dijo "ven, ven … ven dentro
de mi, mi amor, quiero sentirte", eso me sacó de mi ensueño, me hizo recapacitar
donde estaba ….. pero a la vez me sentí fenomenal pensando en lo que me
esperaba. Me puse erguido, la rodee con mis brazos por su cintura, ella me tomó
de la barbilla y me besó, con su otra mano tomo mi polla y se la llevó hacia su
sexo, noté como la restregaba, deslizándose con una pasmosa facilidad debido al
manantial de flujos que nos salían, se la fue introduciendo poco a poco, con
mucha suavidad, hasta que estuvo completamente dentro, entonces cerro sus muslos
y mi polla quedó prisionera en su interior. Comencé a culear despacio y ella
acompasó su ritmo al mío, el goce era absoluto, bestial, divino, enorme,
tremendo .. no existen adjetivos. De pronto paramos de golpe, fuera de nuestro
reducto se oyó los gonces de la puerta, alguien había entrado, notamos como se
abría una puerta, se corría un cerrojo y un suave sonido de meada se producía,
nos quedamos mirando sin movernos, nuestros sexos fluían internamente, mi polla
en su interior latía desmesuradamente y notaba como la sangre se agolpaba ..
uuufff esos instante fueron de eterno gozo, era como si nos estuviésemos
corriendo continuamente sin soltar un gramo de leche/flujo, fue un sentir
profundo de sensaciones que se incrementaban a cada instante, oímos como
rasgaban papel higiénico y se lo pasaban por un desconocido sexo vecino, un
tirar de la cadena, un torrente de agua y de pronto nos miramos el uno al otro y
mi polla, sin previo aviso, empezó a lanzar un torrente de leche en el interior
de su cavidad más intima, en lo más profundo de su coño, y sus flujos se
derramaron con los míos y un grito de su garganta se ahogó en mi boca, y su
lengua descansó en la mía y sus piernas aflojaron su presión, sus muslos se
dilataron y muy lentamente mi polla recuperó la atmosfera cargada de aire cuando
salió sin permiso de su interior.
Fue un polvo bestial, inesperado, una corrida juvenil en un
cuerpo maduro, una forma espontánea de recrear un amor meramente sexual, una
tarde de cine memorable, un día gris de la Barcelona de los años 70, un
maravilloso recuerdo ahora compartido con todos ustedes. Cuando salimos del
cine, la lluvia arreciaba y corrí hacia la boca de metro de la plaza de
Cataluña, esquina Pelayo, cuando hice trasbordo en la Plaza de España y tomé el
Carrilet para Santa Eulalia me acordé de su nombre Lucía y mira que bien lucía
en aquel cuarto de baño.
Ahí no terminó la historia, pero eso supongo que será
capitulo aparte si algún otro día me vuelve la melancolía. Un saludo a todos
ustedes, gracias por su atención.