Cada día de mi estancia en Mallorca era una locura de sexo,
con David, su padre y su hermana Sandra, durante la noche me gustaba darme una
ducha, justo antes de irme a dormir, después de una dura jornada en todos los
sentidos.
Me encerraba en el baño, justo cuando todos dormían, me
desnudaba frente al espejo, lentamente, me acariciaba el pecho y pellizcaba mis
pezones, me sentía muy caliente, quizá por el ambiente mallorquín, estaba
siempre en celo.
Me rozo el paquete por encima de los slips, noto una pequeña
punzada en él que me anticipa su crecimiento, me bajo la prenda por las rodillas
y veo como se despereza mi miembro, se inflaman sus venas, me doy la vuelta y
observo mis nalgas, separo un poco las piernas y observo como se separan y dejan
ver mi agujerito, cuelgan mis testículos entre ellas y mi pene está a medio
erguir.
Me siento en la taza del water y me quito los slips, el frío
de la loza hace que mis pezones se tensen muchísimo.
Meto la ropa sucia en un pequeño cesto y veo unas braguitas
verdes… una pequeña mancha delatan que quién las ha llevado se ha puesto
cachonda hoy… me las llevo a la nariz y las huelo, es perfume divino de mujer,
Tamara, la madre de David, es la única que falta por unirse a la orgía que
tenemos en esa familia…
Me imagino como será en la cama… tiene unos pechos enormes y
un culo respingón que me encantaría follar…
Con la punta de mi lengua rozo esa mancha, mi pene está
totalmente erguido, desafiante… Cojo el miembro y con la punta rozo la zona
donde Tamara debe haber puesto su coño, dejo una pequeña mancha yo también, mi
polla está a punto de estallar y tiene pequeñas gotas que lubrican mi miembro
antes de la eyaculación…
Estoy supercachondo y me apetece jugar… me pongo esas
braguitas, mi rabo sobresale por la parte de arriba, hasta llegar al ombligo, me
gusta como me sientan… la parte de atrás se me mete entre las nalgas y me roza
el ano… eso me excita aún más…
Comienzo a masturbarme por encima de las braguitas sin
quitármelas mientras, me pellizco los pezones enhiestos. Me pongo en cuclillas y
la tela de las bragas roza mucho más mi ojete, tiro de la prenda hacia arriba
para notarlo mucho más mientras me masturbo mucho más rápido…
La respiración comienza a entrecortarse, comienzo a jadear,
la sangre bombea salvajemente hacia mi polla con cada embestida que hace mi
mano, me siento en el suelo, frente al espejo, subo y bajo mi mano por mi rabo
como un loco, estoy a punto de eyacular, me apunto hacia mi cara, quiero
echármelo por encima…
Dos grandes chorros golpean mi cara y un tercero riega mi
pecho, no puedo apenas moverme… miro mi cara en el espejo, desencajada por el
placer y con dos chorreones de semen que la cruzan, entre mis piernas mi polla
está relajada, una mancha de semen cubre gran parte de las braguitas… Me
pregunto si Tamara será tan zorrón como lo soy yo… Me gustaría comprobarlo…