La secta (parte dos)
Sarah salio desnuda al pasillo como poseída y convoco a
todos, inclusive los niños a que vengan.
VENGAN TODOS, VENGAN TODOS… AQUÍ- Ordeno.
Y DESNÚDENSE… SE TERMINARON LAS INHIBICIONES.
Los adultos entraron e inmediatamente se despojaron de su
ropa, los chicos tímidamente también se animaron alentados por sus padres. A mis
hijos Santiago y Camila, si bien tenían información sobre sexualidad, nunca
habían confrontado una situación así, ambos desnudos con sus padres y el resto
del grupo. Con los otros chicos la situación era idéntica. Una vez que estábamos
desnudos Sarah comenzó a hablar.
MEDITAMOS Y COMEMOS JUNTOS, AHORA TAMBIEN GOZAMOS
JUNTOS. SOMOS UN SOLO CUERPO ILUMINADO POR EL CREADOR, EL NOS DIO LA
CAPACIDAD DE GOZAR Y GOZANDO NOS Acercamos A EL HACIÉNDOLO FELIZ, PORQUE
SOMOS FELICES... AHORA BIEN, TENEMOS ENTRE NOSOTROS A NUESTROS HIJOS,
DEBEMOS ENSEÑARLES A QUE GOCEN DE SUS CUERPOS Y DE NUESTROS CUERPOS…
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La habitación se lleno de gente desnuda, teníamos espacio
suficiente para acomodarnos en libertad.
-Abrasémonos!!! – Ordenó Sarah.
-Unámonos estrechamente!!!- Así lo hicimos.
Tenía una sensación rarísima, vernos a todos en esa
situación. Todos los hombres estaban excitados, aun mi pequeño hijo con su
pitito lampiño y virgen. Hacia bastante tiempo que no lo veía desnudo, deje de
bañarlo cuando cumplió seis años… Y mi hija, con sus recién estrenados trece
años, tenía unos hermosos senos puntiagudos y un pubis, virgen también, con
sombra de vello castaño.
Pude gozar de la visión de los cuerpos desnudos de los demás
integrantes del grupo, la excitación crecía al rozarse los unos con los otros.
Nos mezclábamos, parados en un grupo apretado, girando, palpando, lamiendo.
Tetas, manos, pijas, muslos, culos, me acariciaban y yo, respondía de la misma
manera. En el torbellino acaricie fugaz y suavemente el pene de mi hijo… No
pensé en el acto, ocurrió, solo disfrute el encuentro.
La calentura y fusión de cuerpos llego a tal extremo que se
desdibujaron todos los límites, ya no había adultos, menores, hombres mujeres,
padres o hijos. Todo era instinto y entrega al placer.
Busque entre el remolino humano a Sarah, la deseaba. Hacia
pocos minutos ella había acabado en mi boca, aun saboreaba el gusto de su flujo.
Cuando nos encontramos, me beso profundamente. Jamás había besado a una mujer,
es increíble que un rato antes le hubiera lamido la concha como lo hice. Sus
sabios dedos buscaron mi intimidad y cuando rozó mi clítoris, caí como fulminada
de rodillas.
-Arquea la espalda y saca la cola- Me ordeno suavemente Sarah.
Así lo hice. Sentí como separaba mis nalgas y la frescura de su lengua en mi
ano. Al estar de rodillas, mi vista nublada solo distinguía culos y vergas que
iban y venían. Algunos arrodillados como yo, otros ya tendidos penetrándose.
Distinguí a mi hija Camila masturbándose mutuamente con otra
adolescente mientras el padre de esta las abrazaba a ambas y frotaba su pija
contra sus cuerpos vírgenes.
Gozaba de una manera increíble, Sarah cogía mi culo con su
lengua. En un momento vi pasar a mi hijo Santiago como perdido, en medio del
placer estiré mi mano y lo traje hacia nosotras. Sarah lo besó en la boca yo lo
abracé desde atrás, él permanecía parado y al estar yo de rodillas mis pechos
tocaban sus nalgas. Sarah comenzó a mamar el pequeño falo y me invito a que lo
comparta. Introduje la pija y los pequeños huevos en mi boca, Sarah se acomodó
para chuparle el culito. En segundos sentí su leche virgen en mi garganta. Sus
piernitas se aflojaron y cayó de rodillas quedando a nuestro mismo nivel.
Santiago tenia la mirada como perdida por tanto estimulo, instintivamente
comenzó a chuparme los pezones, mientras tanto Sarah besaba el cuerpo de ambos.
Así permanecimos unos minutos. Santiago recupero su erección y le ofrecí mi
concha.
-Cogéme, Santi! Soy tu madre y quiero ser la mujer que te
desvirgue!!!!- Mi hijo estaba como hipnotizado. Sarah lo guío en el asunto
tomando su virginal verga y apoyó su punta en la entrada de mi vagína mojada y
latiente.
Santiago me la metió, apenas podía sentir su pijita de niño.
Sarah se puso por detrás y lo hicimos un sándwich. Ella se movía como cogiéndolo
y sus embestidas sobre el culo de Santiago repercutían en mi…Por mi parte,
manoseaba ambos cuerpos con desesperación y ya estaba al borde del orgasmo. Me
separe abruptamente del cuerpo de mi hijo y dándome vuelta le ofrecí mi orto,
ahora Sarah estaba al frente con sus tetas apretadas contra las mías y nuestras
manos abarcándolo todo, yo penetraba su culo con dos dedos y ella masajeaba mi
chocha.
Mi hijo me penetró con facilidad.
-Mami!!Que lindo se siente!!- Me decía.
_Cogeme así, bebe!!!- Lo sentía caliente y suave entre mis
nalgas…
Luego de pocas embestidas sentí su leche en mis entrañas,
mientras me dedicaba a morder las tetasas de Sarah.
Quede extenuada, gateando fui hasta un sillón próximo y me
senté. Desde ahí observaba toda la escena. Sarah ya se había incorporado a otra
pareja y mamaba la verga del hombre con desesperación. Santi permanecía sentado
entre unos almohadones y manoseaba su pija mientras miraba. Camila continuaba
con su compañera de juegos que ahora era cogida por su padre…
Lo que mas me llamo la atención fue ver a Ignacio, mi esposo,
masturbando a Ariel…
Continuara…