A M A N D A
La conocí un viernes como cualquier otro, bueno, le dije a mi
novia que jugaría scrabble con unos amigos y termine en un table dance de la
ciudad donde vivo.
Cuando llegamos, yo estaba un poco escéptico, me preocupaba
el hecho de que me viera algún conocido de ella y después le platicara donde me
vio. Fui con otros dos amigos, llegamos y nos dispusimos a disfrutar del
espectáculo.
Yo, la verdad iba demasiado corto de capital, o sea, no traía
más que para dos cervezas así que ni pensar en un baile de mesa y menos en un
privado.
Estaba bailando la tercer mucha desde que llegamos cuando
note que en un rincón estaban tres chicas que esperaban que alguien les invitara
una copa. Lo que me llamo la atención era que dos de ellas se acariciaban los
senos muy sugirientemente y ese espectáculo me cautivo por completo, al grado de
que ni siquiera note cuando la chica de la pista se quito la tanga y se la
aventó a mi amigo.
Una de ellas era muy alta, de formas…mas bien anchas pero con
unas teclas muy bien hechas. Se notaba que disfrutaban que las viera ya que a la
menor provocación bajaba la parte superior del corset blanco que traía puesto y
dejaba al aire aquellos bombonzotes infinitamente antojables.
La otra chica tenía puesto un top negro que cubría unos senos
más bien pequeños pero muy bonitos, aunque eso lo averigüé hasta después, y un
pantalón negro que se le adhería como calcomanía y dejaba notar sus caderas…muy
bien hechas y…deseables, mas que cualquier otra cosa. Se llamaba Amanda, que
desde ese momento y hasta este instante se convirtió en el objeto de todo mi
deseo
Ellas se pararon de su lugar y se dirigieron hacia otro,
pasando justamente por enfrente de nosotros y eso me dio una vista perfecta de
sus nalgas que, a ojo de buen cubero, le deberán medir unos 110 cm. mínimo, y ya
entrados en medidas pues de cintura tenía yo creo que como 70 cm. y de pecho los
adorables 90 cm. de ley.
El ambiente en el table empezaba a subir y todos estaban muy
contentos y aprovechando eso el DJ, muy malo por cierto, anuncio la primera rifa
de una fantasía, que no era otra cosa mas que subir un sillón a la pista para
que una chica te bailara, con el derecho de desnudarla y claro, si ella quería,
desnudarte.
Lamentablemente no gane la rifa, y lo lamente más cuando
subió Amanda, ya que ella era la protagonista de la fantasía, junto con el
fantoche que gano la rifa.
Terminada la fantasía la popularidad de Amanda se fue al
cielo, por que aunque a todos los hombres que estábamos en el table nos gustaban
las chicas bien formadas y, mejor dicho flacas, no podíamos resistir la
tentación de tocar ese culo que se comía por completo la tanga.
No hace falta mucho valor para hablarle a una chica en ese
lugar por que estas seguro que no te van a batear, tal ves no tengas dinero para
invitarle un trago pero mínimo ya agarraste algo de pierna en la platica.
Me acerque a Amanda, me presente y le dije lo excitante que
encontraba su cuerpo; ella se rió y me encanto esa sonrisa, platicamos por unos
instantes de cosas sin mucha importancia, sexualmente hablando, me dijo que era
de Guadalajara, que tenia dos hijos, que no estaba con nadie y que quería
enamorarse y ser feliz. La charla iba por muy buen camino hasta que llego un
tipo de seguridad y le dijo algo al oído; "¿tienes que irte?" le pregunte; "es
que si no me invitas nada no puedo seguir platicando contigo, "vamos a un
privado" añadió. Le pedí que me disculpara, que regresaría en unos instantes.
Desde ese momento fue tan grande mi necesidad de tocar esas
carnes que empece a pedir prestado a los amigos con los que iba pero ellos ya
estaban apartando su dinero para el privado con la chica que les había
parado…..la circulación.
Fui a la caja con el propósito de pagar con mi tarjeta de
crédito un privado con esa mujer fenomenal pero para mi mala suerte mi pinche
institución crediticia o autorizo la transacción y me quede con un palmo de
narices.
Estaba Decidido a conseguir dinero como fuera
Me acerque al tipo que anda para todos lados, como el
encargado o gerente y le propuse un negocio, "te dejo mi reloj prendado por un
privado, en la semana vengo y te pago, me das mi reloj y tan amigos como
siempre."
Si ese tipo hubiera dicho que no ya no se que mas hubiera
hecho, pero después de tan mala fortuna, el destino, y mi labia hicieron que el
gerente accediera.
Tomo mi reloj, lo vio y me dijo que lo siguiera.
Me dio un ticket y me pidió que le indicara con cual de las
chicas quería el privado, y sin bacilar, como si mi vida dependiera de elle lo
grite al oído: AMANDA.
En ese instante comenzó una oferta especial, "privados al dos
por uno", dijo el DJ, voltee a ver al gerente que solo levanto los hombros;
"estas de suerte" me dijo.
Entramos en uno de esos cuartuchos feos sin puerta donde se
lleva a cabo el privado, que no es más que un baile personal donde puedes tocar
todo lo que la chica te permita, eh ido a lugares donde no se puede tocar, pero
gracias a Dios y a toda la corte celestial, Amanda, aun no se por que, me dio
luz verde para todo.
Inicio la canción, muy extraño que alguien te baile con una
rola de Arjona de fondo pero así fue y eso aumento mis bonos ya que cuando ella
empezó a bailar yo empecé a cantar, cosa que le agrado mucho.
Se pensaba desnudar poco a poco pero le dije que prefería
tenerla desnuda encima de mi y accedió.
Lo primero que hizo fue quitarse la tanga por debajo de la
falda y me monto con lujuria en sus ojos; yo no dejaba de cantarle.
Ella deslizo el cierre de mi pantalón y saco mi pene por la
abertura que tienen algunos boxers al frente. Ella comenzó a restregárselo por
toda la raja, mientras tanto yo le quite el top y lamí esos pequeños pezones
rosas, como botoncitos hasta que se decidió, tomo un condón de la mesita que
estaba aun lado de nosotros, bajo la cortina de la entrada del cuartito y
convirtió ese privado en un "especial". Me puso el condón y se metió mi pene en
su preciosa y depilada vagína mientras me susurraba al oído, "no dejes de
cantar".
Yo me sentí en la gloria, por ese instante deje de pensar el
todo el mundo que me rodea y solo me dedique a disfrutar de esa cabalgada que me
estaba pegando la mujer que mas he deseado en la vida.
Note entonces lo bello que era su rostro, lo detallaba
majestuosamente su maquillaje coronado con unos ojos azules, no se si de ella o
pupi lentes pero en ese instante es lo que menos importa y la bese… en la boca,
algo que me dijo que estaba estrictamente prohibido, al principio no tuve muy
buena respuesta pero cuando uní el ritmo de la cabalgada con el del beso abrió
la boca por completo y jugué con su lengua en un beso francés mágico.
Le pedí que siguiera sentada en mi pene pero ahora de
espaldas; ella, haciendo gala de una asombrosa flexibilidad, me pidió que la
sujetara con fuerza y levanto su pierna derecha por encima de mi cabeza girando
y quedando de espaldas a mí sin tener que sacar mi pene de ella; fue una
fricción extraordinaria que nunca había sentido.
Mientras le cantaba "mi primera ves" le dije cuanto me
fascinaba su espalda, "¿Por qué?" me pregunto, "es preciosa", no atine decir
nada mas.
Termino la canción y comenzó otra, una de sin bandera
"tócame", la cual también le cante.
Sentada ella de espaldas a mí pude acariciarle los senos
hasta el cansancio y metí mi mano por debajo de su falda y empecé a masajearle
el clítoris, primero con un dedo, luego con dos, hasta que posaba toda mi palma
sobre su pubis y presionaba hasta que ella soltaba un gemidito muy erótico
Ella dio dos o tres brinquitos más y se desvaneció sobre mí
con su cabeza sobre mi hombro derecho y su cabello chino, un poco largo y con
luces rubias cubriéndome la cara.
Retomo su movimiento unos diez segundos después, no sin antes
darme un beso y decirme "gracias" en voz baja.
No tarde mucho más en correrme de ella, con el condón, claro.
Termino la canción y un tipo le grito desde afuera. "Me tengo
que ir" dijo esto mientras se vestía, "¿te puedo ver cuando salgas?" le
pregunte, "no creo, viene alguien por mi; la verdad es que si tengo novio y el
viene por diario por mi"
Se salio del cuarto
Yo me vestí y me salí también, regrese a la mesa, no había
nadie, los otros dos gueyes también estaban en privados, los espere tomándome
otra cerveza y viendo bailar a otra chica, muy flaca para mi gusto.
Salio del tocador con un vestido rojo semitransparente que no
dejaba nada a la imaginación, aunque con una tanga, roja también.
Me vio y se sentó en mis piernas
"Discúlpame por haberte mentido, la verdad me lo pase muy
bien allá adentro y quisiera repetirlo" me dijo.
La volví a besar.
Espero ir el siguiente sábado, no se que le voy a inventar a
mi novia pero no puedo dejar de pensar en Amanda, no como una puta, sino como
una mujer, no se que va a pasar, pero no la pienso dejar.