Era una noche cualquiera. La noche que sé convirtiera en la
mujer mas deseada sé, burlaba sin cesar de todo hombre que se le pusiera por
delante.
Maria se dispuso esa noche a que fuera su noche. Saldré de
caza pensó Cual seria su táctica. Varias opciones barajan. Mujer Fatal, La niña
atonta, la divorciada súper accesible, o tal vez la joven viuda sola y
desasistida.
Solo cuando estuvo en la ducha, decidiría cual seria esa
noche su personaje que deambularía por la noche en la ciudad.
Se oye por el patio de la casa una insinuante melodía. Una
cerveza un cigarrillo y delante de la torre de compact disk, decidiendo que
poner. Su mano se va directa al de Joe Coker esa canción que se hizo famosa por
la película de nueve semanas y media.
Sin terminar aun la cerveza se dirige al baño con su bata de
seda dejando entre ver sus piernas firmes y duras. Abre el agua esperando en el
borde de la bañera a que estuviera a la temperatura idónea. Tras jugar con el
bote de las sales de baño deja caer por su palma de la mano un puñado de las
mismas termina de desnudar vaya solo quitándose la bata y sus pequeñas
braguitas. Dejándose llevar por la temperatura del ambiente la que cada vez
estaba mas caldeada, se introduce en la bañera. Esas bañeras antiguas que le dan
un color tan especial a los cuarto de baño. Toda ella estaba húmeda solo
pensando en lo que le esperaría por la noche, en ese momento empezó a sonar su
balada la de la película ella jugaba con la esponja acariciándose por el
cuello.Cuando noto como sus pezones empezaron a ponerse erectos, eran como dos
flanes con sus respectivas guindas. Ella se acariciaba por las piernas por el
pecho por el cuello se imaginaba que era acariciada por un amante loco por su
cuerpo que la deseaba, la besaba con fuerza con mucha fuerza mientras tocaba su
coño, acariciaba su clítoris y la ponía a cien. Cuando llego al clímax se corrió
por primera vez esa noche y aun no había salido.
Terminado el primer paso, el de la ducha se seco y enrollada
en una toalla se dirigió al vestidor, tenia que elegir bien la ropa. Esta noche
debería estar impresionante no-solo impresionante deslumbrante nadie le podía
hacer sombra. Era su noche su gran noche.
Para esa noche al final decidió ser su personaje de mujer
fatal. Eligio para ello un vestido corto muy corto negro de cuero un tanga del
mismo color y unas botas altas de tacón de aguja.
Tras decidirse empezó a secarse, luego derramo en sus manos
un chorro de crema hidratante debería estar suave, para el gran afortunado que
la pudiera acariciar. Ella terminando de acicalarse y perfumándose se deja caer
por el cuello unas gotas de chanel nº5. Estaba impresionante solo tenia que
empezar.
Las once de la noche empezaba la gran caza. Llamo un taxi
para recogerla no quería ser vista por el barrio así, era lo de ser anónima la
gracia del juego solo llevar varias vidas al unísono era lo importante para
ella.
Llega el taxi se apresuro a bajar las escaleras de su casa
para no encontrase con ningún vecino insolenté. Monto en el taxi y le dijo al
taxista que le llevara aun pub de la zona de marcha de la capital.
La Luna se llamaba el pub era un sitio de gente selecta donde
iban lo que se llama la gente guapa, afamada y adinerada de la ciudad.
Volvamos por donde íbamos en el taxi, el taxista se quedo
perplejo de la belleza que monto en su coche. El taxista un chico joven de unos
treinta años no podía dejar de mirar por el retrovisor de su coche, con gran
destreza movió el espejo para enfocar directamente sus piernas, sorprendido
quedo cuando vio que aun llevando las piernas juntas se le veía por el largo de
su falda un pequeño triangulo de sus bragas. Dándole conversación. Para que
Maria no se diera cuenta de donde dirigía su mirada
El taxista quiso llevarla por el sitio más largo de la ciudad
ella estaba bien y accedió a que le diera una gran vuelta por la ciudad. Jorge
que era el taxista intento intimar con ella no accedía, le dijo que salía a las
tres de la madrugada y podía quedar en cualquier sitio para tomar una copa, la
piropeaba le decía lo bonita que era y no apartaba la vista de su entrepierna.
Ya al llegar al lugar de destino Maria pregunto que cuanto le debía él sin
reparo le comento que eran 9.70 € y la voluntad. Maria saco de su bolso el
dinero y le paga luego ella sonriente le puso en atolladero sino estuvieras
trabajando fuera recibida la mayor propina de tu vida. Pero una persona como yo
no espero a nadie solo te digo que puede que esta noche nos encontremos.
Puerta de madera con dos ventanucos estilo ventana de barco
con gran luminoso de neon con una gran luna riendo. Abre la puerta con una
solemnidad pasmosa que se enjuaga con la gran cantidad de humo y olores que
salen a la calle del garito en cuestión Maria se dirige con paso firme hasta la
barra sin mirar para ningún lado, el poderío embarga el lugar, la sala al
completo le dirige una mirada a ella como si se hubiese borrado a todas las
mujeres de allí. Todos los hombres la miraron con un deseo especial, al igual
que todas las mujeres la miraron con una indiferencia e incluso envidia del
poderío que derrochaba Maria.
Ella, se dirigió al camarero por favor un whisky con cola. El
camarero solo era capaz de mirarla a los ojos. Le puso su copa y se marcho ella
saco de su bolso un cigarrillo y empezó su tremendo baile de seducción. Quien
seria el afortunado que le echaría sus redes. Al final de la barra se encuentra
dos chavales, amigos de la infancia. Juan rubio técnico informatico de veintidós
años con cuerpo de deportista, bueno no es de extrañar unos de sus hobbys es la
natación a la que le dedica mucho tiempo. Con él esta su amigo del alma. Luis un
joven de la misma edad que estudia fuera de la ciudad cuando viene vive con su
amigo en su apartamento. Tampoco esta mal y para Maria era un caramelo de su
gusto.
Maria se acercan ellos cabizbajos le dieron sin mirarla la
hora que ella con mucho gusto les pidió. Era una forma como otra de
acercarse.Hola me llamo Maria se apresuro a decirles, ellos sin mirarla le
contestaron con sus nombres. No se lo creían como una mujer como aquella se les
acerca.
Luis mas adelantado que su amigo le dijo bueno Maria quiere
una copa. Ella contesta si pero por favor no me llames de usted, vale sino me
voy y no os la acepto. Es que me veis muy mayor para ustedes o es que no te
gusto vamos que si es así me voy y busco otra compañía aunque la de ustedes me
agrada mucho.
Riéndose los tres pasaron un buen rato. Venga copas, venga
cigarros y muchas carcajadas se lo estaban pasando muy bien. Aunque ellos no se
imaginaban lo que Maria era capaz de darles. La cosa se fue caldeando porque
aunque no fueran unos chicos de los que tienen mucha vida corrida eran lo
suficientes hombres para estar locos por pillar a una hembra como ella.
Maria una tras una larga conversación paso al ataque, puso su
mano sobre la pierna de Luis aprovechando que estaba sentado en un taburete en
la barra y se le marcaban los muslos tras su pantalón blanco. Ella sin
percatarse de que se encontraba entre ellos dos noto como una mano se le
deslizaba por la espalda hasta llegar a su cintura donde se paro. Los dos
amigos, se dieron cuenta de que Maria era receptiva a sus tocamientos. Ya que
los dos la tocaban una por la espalda y el otro le acariciaba la pierna, ya que
ella tenia una pierna apoyada en el taburete de Luis. Juan ya se había
encontrado con la parte mas baja de su espalda, parte que Maria tenia muy duro y
Juan sin pensaserlo le besa con dulzura el cuello, Maria le recorrió un
escalofrió desde la nuca hasta la conclusilla, ella noto que se estaba
excitando, con las caricias de los dos jóvenes.
Terminándose cada uno su copa, llegaron al acuerdo de ir a
tomar otra copa a un sitio mas intimo, donde pudieran seguir con su juego sin
estar siendo mirados por todos los que están presentes en el pub. Era el momento
de irse las caricias subían de tono y ellos creían que no eran el sitio mas
adecuado.
Pagaron y se encaminaron a la puerta. Maria va delante de
ellos, mientras ellos susurraban que no se lo podían creer lo que le estaban
pasando. Ya en la calle se reúnen los tres y deciden ir a una taberna, donde en
la parte alta tenia unas habitaciones donde solían ir parejas a intimar.
Mientras van para la taberna, pasean por las calles de la
ciudad cogidos de la mano. Calle a calle plaza a plaza se introducían en la
parte antigua de la ciudad. Al revolver una esquina justo de bajo de un arco,
Maria se para en seco se vuelve y acorrala a Luis contra la pared y le da un
beso en el cual sus lenguas se entrelazaron con tal fuerza que el pobre de Luis
no podía ni gesticular, se quedo con una cara de asombro que le dejo congelado.
Sin decir ni palabra se volvió con energía, se dirigió a Juan y lo dejo también
pegado contra la pared mordiéndole el cuello hasta saltarle la sangre. En ese
momento Luis se le acerco y la estrujo contra su amigo, parecían un bocadillo de
María ella no se quejaba estaba a gusto le gustaba sentía manos por todo su
cuerpo. Sentia como las manos de Juan apretaban fuerte sus pechos mientras ella
bajaba las suyas hasta coger con fuerza el pene de Juan a su vez Luis frotaba su
pene con el culo de María mientras recorría con sus manos los muslos de la chica
hasta llegar por debajo de su falda al coño de ella apretaba con su mano
fuertemente cuando a Maria se le escapo un fuerte gemido estaban los tres muy
excitados. María creía que se iba a correr del gusto que le estaban
proporcionando los dos chicos. Ella gemía de placer no podía aguantar las ganas
de gritar y grito vaya que si grito, grito con tal fuerza que empezaron a
encenderse las luces de la casa donde estaban apoyados el vecino se asomaba por
la ventana, tuvieron que irse por que el vecino no paraba de insultarlos los
tres chicos se fueron riéndose aunque en el fondo solo ella había llegado al
clímax. Ellos iban como motos excitados total. María debería hacer algo para que
esos chicos no se fueran así hasta la taberna donde iban. No os preocupéis que
eso lo arreglo yo ahora mismo en los bancos esos que hay allí en el parque.
Cruzaron la calle y se sentaron en pequeño parque en el cual
parte central del mismo había una estatua que entrelazaban unas manos. Un echo
alegórico a lo que a ellos le estaban pasando. Lo de ellos no era lo que se
podría decir amor pero en ese momento eran unos enamorados o simple enamorados
del sexo el que necesitan rápidamente.
Los tres sentados en el banco, ella en medio de los dos. En
ese mismo momento fue cuando Luis empieza a meter su mano entre las piernas de
la chica. Ella a su vez se volvió para Juan besándolo apasionadamente y con su
mano acariciaba el pecho del chico, el cual le devolvía las caricias
introduciendo su mano por el escote del vestido de María. Ellos ya excitados de
antes busca corredse rápidamente pero como la chica es como es. Tiene que ser
ella la que lleve la batuta y ellos se correrían simplemente cuando ella
quisiera. María llega con sus manos hasta el pene de Juan con un toque de
destreza quita los botones de su bragueta mete su mano en su pantalón y acaricia
con fuerza su pene y empieza a masturbarlo ella a su vez siente como debajo de
su falda hurga con sus dedos Luis el esta buscando con mucha rapidez se clítoris
el no se da cuenta con quien juega ella no solo lleva la pauta sino que se corre
cuando ella quiere. María se enfada un poco con el, piensa que ella se ha
corrido y ahora es ellos los que deben hacerlo Maria se encorva hacia Juan el
estaba ya a punto y a el se le vuelven los ojos al sentir los labios de Maria
alrededor de su pene.Maria no deja ni un momento de chupar todo el pene de Juan
de arriba hasta abajo es increíble como puede introducir todo su pene en la boca
de ella. Luis persiste con el coño de ella. Maria vuelve la mirada para Luis y
con la otra mano desabrocha su pantalón dejando su miembro también al
descubierto, lo masturba suavemente para que no se le corra muy rápido mientras
acaba de succionar al pene de Juan ella estaba como loca de ver como tenia a los
dos. Desea que Juan se le corriera en su boca a ella le encanta el dulzor del
semen de Juan.