La despedida de soltera de Ely
En mi cuarto relato, les contare sobre la experiencia más
caliente y loca que he vivido. Estábamos en octubre del 2003, ya habían pasado 7
meses de mi última aventura, la cual había sido con Hugo nuevamente en marzo,
más tranquilos esta vez, sin nuestras parejas cerca, como lo había sucedido en
las vacaciones. Eliana era otra amiga, unos dos años más grande que yo, tenia 24
años y estaba al casarse a comienzos de noviembre de ese año. Era infaltable la
despedida de soltera, lo que no sabia, que yo también iba ser participe de esa
fiestita. Después de merodear un par de bares con Ely y otras chicas, ya con
algunas copitas de más, volvimos a su casa, las chicas se retiraron y yo, como
madrina de su boda, me quede acompañarla, dado que en la mañana temprano
debíamos ir a diseñar su vestido.
No pasaron ni 5 minutos de que se fueran las chicas, que sonó
el teléfono, era una de ellas, diciéndole a Ely que abriera la puerta, que allí
estaba su regalo de casamiento de parte de ellas. Sorpresa me lleve cuando luego
de que Ely me hiciera abrir la puerta, me encontrase con dos morochos bien
fornidos, con cuerpos esculpidos a mano en cada músculo, con una cabellera que
les llegaba a los hombros, ambos con el pelo mojado. Los hice pasar obviamente,
se acomodaron colocando un CD en el equipo de música, nos sentamos con mi amiga
bien cómodas en el sofá, cada una con una copa de sidra en mano para disfrutar
del espectáculo.
De a poco y a son de la música, Leon y Sergio, los striper,
fueron quitándose la ropa, con mucho meneo sensual, incitando a cada momento a
mi amiga, la cual no se hizo desear mucho y se puso a bailar entre ambos, con
fuerte manoseo y mucha fricción, bailaron hasta que mi amiga se arrodillo y
arremetió contra los slip de los chicos. No podía creer lo que mis ojos veían,
Ely se degustaba esas dos vergas duras sin ningún pudor, los chicos estupefactos
se dejaron llevar disfrutando el momento. Su boca viajaba de una a otra, mamando
sin cesar, esas dos ricas porciones de carne masculina.
Yo parecía drogada, no tenia reacción, solo miraba, hasta que
el llamado de mi amiga, me saco de mi asombro y ya que no había forma de zafar
de tal situación, cosa que tampoco quería, me uní, reemplazando a mi amiga en su
lugar, arrodillándome frente a los chicos, comenzando mis mamadas intercaladas,
disfrutando de ambos miembros golosamente. Desde mi posición, con una verga
caliente en mi boca y otra en mi mano, podía ver a Ely besarse con uno de ellos
y el otro sacarle la blusa. Yo seguía en lo mismo, disfrutando por lo bajo de
sus dotes, mientras ya mi amiga solo contaba con una tanguita, siendo acariciada
por ambos.
Así fue de caliente el comienzo, hasta que Ely se coloco
detrás de mí, arrodillada también, con Sergio preparándose para penetrarla. El
sexo de Leon se deslizaba entre mis labios, jugando con mi lengua, entrando y
saliendo una y otra vez, a la vez que sentía como las manos de Ely se internaban
en mí entrepierna. Podía sentir sus gemidos y su cuerpo empujar el mío, en cada
penetración que le proporcionaba Sergio, que ya también se hacia de mi cuerpo,
acariciándome mis pechos. En fila los tres, uno detrás de otro, Sergio la cogia
sin piedad a Ely, su aliento me quemaba la espalda, ella que se desahogaba
conmigo masturbándome cada vez más fuerte y Leon, con toda su caliente verga que
mojaba dentro de mi boca, todo era ya un descontrol.
Ely se paro, ayudándome también a parar, para el intercambio.
La poca ropa que me quedaba voló cuando Sergio me la arrebato, entre besos y
caricias fogosas, termine contra una mesa, dándome la vuelta contra ella, coloco
su sexo en mi vagina y apenas me introdujo su glande, para luego sostenerme
firme con sus manos por la cintura y de jalón penetrarme, no pude evitar el
grito, cosa por cierto que lo excito, dado que siguió penetrándome de la misma
manera, a todo esto, Leon disfrutaba de mi amiga Ely, sentado él sobre el sillón
con la futura esposa montándolo. Era increíble, Sergio me mataba con cada
penetración, cada vez quería mas, sin parar seguía casi sometiéndome contra le
mesa, cosa que no niego que me encantaba.
En el momento mas caliente, fui abandonada, se venia unos de
los momentos mas caliente de la noche, cuando me di la vuelta, podía ver a Ely
arrodillada con el rostro ya con semen de Leon, con Sergio acercándose. Una vez
en frente de ella, no llego a metérsela en la boca, que exploto, bañándola
literalmente también, sin dejar de ser golosa, siguió con la verga de Sergio en
su boca y masturbando a Leon con sus manos, yo atónita solo observaba.
Durante el pequeño receso, pude conocer mas a Leon,
compartiendo unas copas y charlando, hasta intercambiando nuestros números, ya
casi planeando algo a futuro. Cuando ya volvieron Sergio y Eliana de la cocina,
mi amiga nuevamente puso la música y fui yo quien esta vez me toco bailar con
los chicos. Ambos desnudos, yo apenas con mi cola les, me encerraron en el medio
y sus manos automáticamente dispusieron de mi cuerpo. Podía sentir manos en mi
culo, que lo acariciaban sin piedad, estrujaban mis pechos, me comían la boca a
besos. Leon se llenaba su boca con mis pechos, a la vez que Sergio comenzaba a
masturbarme y estimular su sexo refregándolo contra mis nalgas. Cada vez mas
juntos y mas calientes los tres, me pusieron de costados entre ellos y Leon
siguió el trabajo de masturbarme, mientras Sergio me penetraba con sus dedos en
mi culo, mi lengua se turnaba para jugar en sus bocas y mis manos no tardaron en
buscar esas dos vergas calientes y empezar a jalárselas a ambos.
Fue así, que Leon comenzó su descenso hasta mi vagina, que no
paraba de segregar fluido caliente. Allí Leon con esa lengua enorme que tiene,
se hizo de mi clítoris, mientras Sergio no paraba de besarme, comerme mis
pechos, rozar constantemente su sexo caliente, todo duro en mi culo.
Con tal situación, no aguante más y mi primer orgasmo con
ellos en trío no tardo en venir. Ambos no pararon su marcha y Leon empezó a
bajarme, arrodillándome delante de él, a la vez que Sergio hacia lo propio, pero
este mirándome de frente. Rápida entendí el mensaje y en cuatro me dispuse, para
que Leon de jalón me penetrara por mi vagina y Sergio disfrutara de mi boca. Las
penetraciones eran candentes, su sexo se introducía en mí con fuerza y mucho
vigor, dándome mucho placer, azotando mi cuerpo con su cuerpo en cada embestida,
haciéndome introducir casi toda la verga caliente y húmeda de Sergio en mi boca
en cada arremetida que recibía. Era increíble en la postura que estaba, con esos
dos hombres desconocidos hasta esa noche por mi, ambos penetrándome,
disfrutándome, seguro que me debo haber visto como una gran puta entre ellos.
Sergio sacaba su sexo de mi boca a la vez que iba
recostándose en el suelo, mientras que Leon dejaba de cogerme para poder ir
hacia su compañero. La noche para mi se volvía cada vez mas intensa y caliente,
ya sentada sobre toda la verga de Sergio, Leon se acomodo parado enfrente de mi
y mi amiga hacia lo propio arrodillándose detrás de mí, estaba entregada a todo.
Sobre Sergio el vaivén de subir y bajar empezó fuerte, mi lengua jugaba y bañaba
todo el sexo de Leon, mientras que Ely con una mano acariciaba mis pechos y con
la otra hacia lo mismo en mi culo suavemente.
Mi excitación me superaba, nunca había estado en situación
semejante, totalmente servida a todo, Leon aferraba mi cabeza prácticamente ya
cogiendome por la boca a su antojo y placer, Sergio hacia lo mismo por debajo en
mi vagina húmeda, caliente penetrándome una y otra vez sin parar con esa fuerza
con que lo hacia y Ely que con una mano presionaba fuerte mi clítoris contra la
verga de Sergio en cada incursión en mi sexo, mientras ya mas caliente que
nunca, con la otra con dos de sus dedos de la otra mano penetraba mi culo,
escarbando en circulo, adentro y afuera desenfrenadamente.
Sergio no aguantaba mas, estaba al explotar. Rápidamente Leon
se arrodillo detrás de Ely, sin tardar en empezar a cogersela una vez más.
Mientras yo me daba la vuelta mirando de frente a mi amiga, Sergio se paro y con
apenas un pequeño jaleo a su sexo me baño mis pechos de su semen caliente, Ely
no tardo en llevar su boca a mis pechos comiéndoselos junto todo la leche que
aun seguí expulsando Sergio. Podía ver a mi amiga como por la comisura de sus
labios le escurría semen a la vez que sentía su lengua jugar con mis pezones,
era mi primera experiencia les, esa lengua no paraba de rozar, rodear mis
pechos, endureciéndolos al máximo.
Leon no se hizo esperar y luego de cogersela duro a mi amiga,
se paro, esta vez, me pararon y voltearon para llenarme el culo de leche
caliente para que Ely me lo limpiara a besos y chupetones, con su lengua que
lustraba mi culo en todo su recorrido.
Aun la fiesta no terminaba, quedaba todavía un show lesbico
para los chicos. Ely que aun seguía arrodillada se presto a levantarse y no
dejarme ir, rodeándome con sus brazos y pegando mi espalda a sus pechos,
haciéndonos luego deslizar suavemente hacia abajo al ritmo de la música con un
continuo manoseo de su parte por mi cuerpo, jalándome hacia ella, besándome la
espalda, tomándome con fuerza de mis pechos para el deleite de la mini hinchada
de nuestros stripers, que no paraban de masturbarse por lo bajo.
Sus manos descendieron hacia mi sexo, buscando mi clítoris,
el cual empezó a frotarme rápidamente mientras con la otra mano me penetraba a
dos dedos por mi vagina. De a poco fue llendo hacia un costado, buscando con su
boca uno de mis pechos, sin parar de masturbarme, estimulando mi clítoris al
máximo y adueñándose de mi culo con su otra mano. Los chicos ya no pudieron solo
mirar y se acercaron a unirse a un manoseo mas intenso, caliente, con besos
fogosos donde los labios se fundían pegándose.
Leon tomo mi mano y la llevo a su sexo, susurrándome al oído:
pajeame rubia.
Y así, con mucho manoseo, besos, Sergio tomo por la espalda a
mi amiga, para nuevamente cogersela, lo mismo Leon, quien se ubico detrás mío,
para ambos cogernos con todo lo que tenia, para estar enfrentadas con mi amiga,
la cual me comió la boca de un beso, perdiendo su lengua en mi boca jugando con
la mía, uniendo nuestros labios en uno. Así el beso fue aumentando su fogosidad
al ritmo de cómo nos cogian Sergio y Leon, los cuales hicieron una pausa,
dejándonos de penetrar para colocarse juntos uno al otro, arrodillándonos con mi
amiga, para recibir la ultima acaba de los chicos, rociándonos el rostro de su
semen caliente que no paraban de eyacular de esas vergas que brillaban con
nuestros fluidos que los bañaban.
Así con un descorche final de la ultima sidra que guardaba la
heladera para el brindis de despedida, termino la noche, las mas caliente vivida
por quien les escribe, inolvidable por cierto. Haciendo una nueva amistad con
Leon, al cual agradezco su ayuda en este relato y con el cual mantengo una
relación intima muy caliente.