El libro de Pérez-Reverte bajo la cama, opté por un relato
porno. A una esclava la estaban castigando por no recuerdo que falta cometida a
su Amo, quizás demasiado duro, bueno no, más bien un poco increíble, pensando
como una esclava, una mujer a fin de cuentas, realmente puede soportar según que
tipo de castigo. Hay momentos en que veo irreal ponerme en la situación que
describen.
Conforme leo, va incrementando mi incredulidad y lo retiro de
mi vista...
Hacia varios días que grabe una peli porno, que bien suena,
me gusta. No había tenido tiempo de verla, de pronto la recordé, se metió en mi
cabeza. Imaginando cosas nuevas, algo que quizás me pusiera bien caliente, hasta
llegar a correrme. El problema, mejor dicho, el caso es que ya estaba caliente,
por eso quería algo que me llenara.
Sin pensarlo, como casi siempre me ocurre, como una autómata,
abri el ropero, deslice la cremallera de una funda de plástico, que encierra un
traje de noche, de fiesta, de los que se usan en navidades. Y a tientas sin
mirar meto la mano, el brazo entero, está en el fondo, muevo la mano de un lado
a otro, sabiendo que está ahí, siempre está, seguro que si, ya empieza la
adrenalina a hacer de las suyas, mi mano tiembla, no llego a alcanzarlo. Ya, no,
toco las bolas, a propósito estuve pensando que un día iré al trabajo con ellas
dentro de mi.
Al fin lo alcancé, mi vibrador, su polla, ya lo tenía bien
agarrado en mi mano. Sabia que estaba. Me tranquilicé, no por no llegar a
encontrarlo, sino por saber que pronto lo tendría donde me gusta.
Este coño, que no deja de pedir, que no deja de inquietarme
siempre, que no deja de martirizarme. Que no deja de inventar cosas para
torturar mi cabeza, mi mente.
Nerviosa, sudando, siempre me ocurre igual, no atino, casi
resbalo por las escaleras. Quiero llegar cerca de la televisión, no hay nadie en
la casa, está sola, toda entera para mi disfrute.
Te lo contaré, cuando llegues te contaré como me puse de
caliente, como quise follar el coño con lo que fuera...te contaré lo caliente
que estaba como quería tu polla dura y gorda y caliente. Y como quería tu leche,
que me inundara, sentirla chorreando por mis labios, por mis tetas, por mi coño,
por mi culo.....Te lo contaré cuando regreses.
Me puse a verla, una vez y otra le abrían el coño con los
dedos, estirados los labios externos, y los internos, todo, todo abierto al
máximo, la pipa afuera, ella sola dominando todo, le retiraron su capuchón,
desafiante hinchada, gorda, rebosando, pidiendo corrida, pidiendo leche de
macho.
Solo me fijaba en como abría la boca, en como mamaba ese
nabo, que envidia, cuando llegaré a aprender hacerlo así, de ese modo. Un rabo
grande, más de lo normal, de peli porno claro, y ella, no paraba, y yo
aprendiendo, queriendo saber. Controlando cada movimiento de su boca de sus
labios de su lengua.
La saliva, chorreando por la polla, de su boca no paraba de
salir a borbotones, queriendo llenarla entera, babosa, impregnada hasta gotear,
hasta rebozar. hasta notar que la tenia como quería. Mojada entera, brillando,
sedosa. Mordiendo el capullo, golpeándolo en su lengua una vez y otra, con un
moviento rítmico que me llamó la atención, haciendo que el capullo cada vez
estuviera mas rojo, mas hinchado, más lustroso.
En poco tiempo habia conseguido que la cabeza de la polla,
ese capullo tan lustroso, se puso a reventar, tanta mordida, tanto golpe en esa
boca tan experta, tan con tantas ganas de rabo.
Bien roja, reventona, consiguió tenerla como se había
propuesto. así parecía gustarle a esa boca, así parecía volverle loco a él.
Y yo ahí tendida en mi sillón queriendo saber, con el
vibrador taladrando mi coño.....
Gloria
Nota: Es la primera vez que envío un relato, aunque llevo
mucho tiempo escribiendo..