Diario de Sandra (11 y final)
7-3-04
He salido disparada, después de cerrar todo el equipo, hasta
el salón. He tropezado y he caído de bruces, pero no me he lastimado. He llegado
junto a mi Amo, que ya estaba sentado a la mesa. Me ha indicado el mismo vestido
del día anterior y después de quitarme el collar y las correas, me lo he puesto.
He pellizcado, disimuladamente un poco mis pezones, para que dieran más efecto.
Mi Amo ha sonreído y me he sentado en el lugar indicado,
frente a él en una mesa circular y sin doncella. Todo llegaba por el elevador.
Esta cena era especial y sóla ante mi Amo. A base de mariscos, que muchos, no
sabía ni comer. Al darse cuenta me ha hecho quitarme el vestido y que me sentara
sobre sus piernas. Y me he sentido más gozosa de lo que pueda imaginar alguien.
Me ha ido dando de todo un poco. Algunas cosas me las ha
pasado directamente desde su boca. Y me he sentido muy mojadita, aunque he
procurado controlarme. Mi Amo se limpiaba a veces en mis tetas, después de poner
algo en mi boca.
La cena se ha prolongado durante mucho rato y cuando he visto
el reloj, anunciaba las 02.00 horas. Pero mi Amo se ha mantenido tranquilo y me
ha permitido quedarme sentada sobre él. Contar esto es casi imposible, pero si
puedo decir......que era su esclava, aunque terminase de serlo en el día de hoy.
Mientras se hacía el brevaje de hierbas, me ha enviado al
baño, para que pudiese asearme convenientemente. He bajado en cuanto he podido.
Y aún, él estaba tranquilo. El reloj marcaba las 02.30 horas.
Unos 15 minutos después me colocaba el collar y las pulseras.
Me tomaba de los hombros y me contemplaba. Después me daba un beso lento y
profundo, que me iba encharcando. Al final, se retiró de mí y me dijo que la
noche sería ardiente y larga. He asentido con mi sonrisa y le he sentido feliz.
Estaba ya con las manos ancladas a la espalda y la cadena en
mi collar, cuando ha sonado el timbre.
Ha entrado el primer invitado. Mi Amo y yo, estábamos ante la
puerta de entrada. Le ha saludado y se ha quedado muy parado y mudo, mirándome.
Viendo mi cuerpo y las pequeñas huellas de látigos recientes. Tras unos segundos
un poco expectantes, ha llevado su mano hasta mis tetas y las ha tocado. Luego
me ha mirado.....ha mirado a mi Amo y le ha dicho que pusiera precio para
venderme.
Mi Amo se ha reído......y unos instantes después, se ha reído
también el invitado, que se ha quedado a mi izquierda, aguardando a que llegaran
los dos invitados faltantes.
No me ha tocado después en momento alguno, pero he sentido
algo que me aplastaba, pero no era molesta esa sensación.
Cuando han llegado los otros dos, después de los saludos y
los manoseos a mi cuerpo, hemos ido hasta la sala de juegos. Y he visto una
enorme cruz de madera. Y he sabido entonces que sería crucificada esta noche. La
verdad es que me he sentido casi feliz de que mi Amo hubiese tenido en cuenta
algunas de mis fantasías más adoradas.
Los invitados, me ha parecido observar que también se han
sorprendido al ver esa enorme cruz detrás del asiento del anfitrión. Sé que he
sido mirada y remirada. Y me he sentido feliz de que me mirasen así. Mi cuerpo
aún con marcas coloradas de los últimos latigazos, eran un buen reclamo para
nuevas fechorías, por decirlo así. En mi mente estaba todo lo que pudiese
agradar a mi Amo.
Uno de los invitados, me ha soltado el anclaje de las
muñequeras y me ha pedido que le sirviera una bebida, estando él junto a mí en
todo instante. Se la he servido y con ella en la mano, nos hemos vuelto a
agrupar.
Mi Amo se ha sentido feliz, al menos así me ha parecido a mí,
de que yo me hubiese insertado entre alguno de sus amigos. Pero a raíz de eso,
los otros dos se han sobrepasado conmigo, imagino que intentando tomar
protagonismo.
Me han nalgueado con descaro, en grades azotazos con las
manos. Pero mis tetas han sido sobadas, apretadas y retorcidas durante muchas
veces. Mi Amo no ha dicho nada, pero sabía que estaba pendiente de lo que me
hacían.
El primer invitado ha sido el que ha intervenido, separando
de mí a esos dos crueles seres, cuando se disponían a atarme y quemarme los
labios vaginales con cigarrillos.
Se han alterado un poco, pero en cuanto mi Amo ha hablado se
han apaciguado. Y les ha dicho que podrán follarme a su antojo, pero
protegidos.......y nada más. Al primero que me pusiera una mano en el cuerpo, lo
rajaba.
Desconozco el poder de mi Amo, pero he visto sus miradas y he
sabido que mi Amo debía ser muy poderoso. Para decir lo que les había dicho, hay
que sentirse muy bien protegido......al menos así lo he interpretado yo.
Sin embargo, minutos después les ha permitido sobarme y
hacerme cosas.
Y lo que me ha descontrolado es que uno de ellos se ha
colocado entre mis piernas y con su lengua me ha acariciado hasta que he
orgasmado.
Me he sentido avergonzada, sobre todo al ver las miradas de
los demás.
La sesión previa a la partida, ha estado poseída por una
especie de complot entre ellos para hacerme poner loquita.
Y antes de comenzar la partida, me han follado, después de
haberme colocado en el cepo.
Entre mis lamentos se ha escapado un segundo orgasmo mío, que
creo no ha sido descubierto. Pero el tercer personaje me ha hecho olvidar
rápidamente, mientras se metía en mi vagina sensibilizada.
Y éste me ha hecho enloquecer de escozor y dolores demasiado
brutales.
Después he sido azotada en mi espalda, costados, caderas,
nalgas y muslos......pero algunos latigazos han tocado mi sexo abierto y mojado
y me han terminado de romper.
Mi Amo, me ha quitado del cepo y con la ayuda de los demás he
sido atada en la cruz. Mis muñecas y brazos a la altura de las axilas, han sido
sujetadas al travesaño......y mis pies separados a ambos lados del tronco.
Una vez en la cruz, me he sentido maravillosamente bien. Era
la primera vez que me veía así en estos días de entrega total. Mi Amo ha añadido
una pinza a mi pezón izquierdo, que me ha hecho sentir más las sensaciones ya
rigurosas del momento.
Y se han sentado a jugar.
Durante muy largo tiempo he permanecido crucificada.
Desconocía la hora, aunque imaginaba que sería tarde ya, al ver los rostros más
cansados de los invitados.
Antes de irse y después de terminar la partida, me han bajado
de la cruz y de nuevo, he sido follada por cada uno de ellos. Ya no he sido
capaz de sentir el más mínimo placer, porque todo ha sido un dolor constante e
insoportable. He conseguido ver entre las sombras de mi cansancio, que
desayunaban los cuatro juntos.
Cuando se han ido y mientras me recuperaba tirada sobre la
mesa, mi Amo ha descansado unos minutos.....durmiendo.
Al despertar, me ha cogido en brazos y me ha llevado hasta el
baño. Y se ha encargado de bañarme y relajarme. Después me ha secado y me ha
llevado al potro en donde una vez extendida y atada me ha dejado a solas,
apagando todas las luces.
Sé, que me he dormido, pues he sido despertada para comer. El
desayuno me lo había saltado.
Me sentía un poco insensibilizada, pero mi Amo me ha desatado
y me ha masajeado los brazos, mis piernas y todo el resto del cuerpo, hasta que
he comenzado a sentir la circulación.
Una vez más recuperada y ya siendo consciente de la presencia
de mi Amo, me he sentido mucho mejor. Y con su ayuda he conseguido bajar del
potro y caminar unos pasos.
El día era especialmente maravilloso. Mi Amo me ha quitado
collar y correas y desnuda del todo me ha hecho caminar por la hierba, sin dejar
de frotar mi cuerpo.
Durante un buen rato, me he sentido maravillosamente bien con
los masajes que mi Amo me daba a medida que caminábamos a mi paso lento.
Unos minutos después volvía a meterme en la Casa y me llevaba
hasta el salón. Ya me encontraba yo, con el paso firme y además con mi espíritu
inflamado de amor.
La comida ha sido deliciosa y la he hecho desnuda, pero sin
collares y correas.
Una sopa y un asado de cordero, más el postre han dado con mi
felicidad. Sabía que esto se terminaría en esta noche. Pero me ha encantado
disfrutar de algo ideal, con alguien ideal.
Después, me ha llevado a la cama y abrazándose a mí y yo a
él, me he quedado dormida de nuevo.
Me he despertado hacia las 9 de la noche. Me ha hecho
despejarme y después ducharme. Y me ha dejado el resto hasta la medianoche, en
que deberé volver para que me quite el collar y las correas y aguardar a Raquel
y Raúl.
Hasta la media noche no podré hablar........y seguramente, no
hablaré.......porque nuestras miradas ya lo han dicho todo durante estos 7 días.
Pero diré.....: Gracias esposo mío, Gracias Raquel, Gracias
Amo..........
Y nada más, porque no hace falta........sólo gracias.
Ahora son las 22.00 horas (aprox.) del día 7 de Marzo de
2004.