Hipnotizando secretarias (4)
El sábado por la tarde Jimmy telefoneó a Edith desde el
apartamento de Dianith. Tenía planificado armar un trío con sus dos esclavas
sexuales.
Ni bien llegó Edith la hipnotizó con la frase clave "Duerme
zorrita". Jimmy tenía planeado una relajante ducha entre tres.
La ducha de la casa de Dianita era bastante grande y habrían
podido bañarse sin rozarse pero él se encargó de que ellas jugasen a empujarse
entre sí. Jimmy empezó abrazando y besando a Edith que fingía resistirse.
Dianith le dio una sonora palmada en una nalga y él le dio una a las dos.
Sus cuerpos estaban resbaladizos por el jabón. El muchacho
empezó a deslizar sus manos por la espalda de Dianith hasta terminar en sus
rotundas nalgas. Introdujo suavemente el dedo medio de su mano derecha en su
ano. Ella soltó un gemido y le dirigió una mirada intensa. Luego él hizo lo
mismo con Edith. Ella a su vez jugueteó con un dedo por su región anal
provocándole una erección gigantesca.
Dianith lavó el vello púbico del hombre luego de echarle un
poco de champú para el cabello. Acto seguido empezó a besarle el glande con una
pasión que pocas veces había visto antes. Edith hundía la lengua en su boca.
Eran un par de lobas hambrientas de deseo.
Salieron de la ducha y sin secarse fueron directamente a la
cama. Allí Jimmy atrapó a Edith que fingía querer escaparse y la penetró de
golpe. Dianith empezó a acariciarle rabiosamente la espalda al escuchar los
gemidos de placer de la otra. Jimmy volteó y cogiéndola de los cabellos la
inmovilizó. Salió de una vagina para entrar en la otra.
Las penetró por turnos hasta que ambas tuvieron su orgasmo.
Luego puso a Edith de espaldas y la sodomizó. Ella se resistió un poco pero con
la ayuda de Dianith pudo penetrarla bien. Finalmente, sedienta de lujuria
sucumbió. Jimmy eyaculó en su espalda.
Descansaron unos minutos antes de volver a empezar. Jimmy
llevó a Dianith de vuelta a la ducha para quitarle el sudor. A ella también la
sodomizó, pero de pie y contra las mayólicas de la ducha. Cuando estaban por
terminar se les unió Edith. Él la penetró por el culo nuevamente.
Otro orgasmo y de vuelta a la cama. Allí ellas se quedaron
dormidas apoyadas en el torso de Jimmy. El estaba cansado pero completamente
satisfecho de haber hecho realidad si sueño de acostarse con dos de los mejores
traseros de toda la empresa al mismo tiempo. Decidió que ya había vivido
bastante tiempo en casa de Dianita, era hora de salir de allí y buscar nuevas
conquistas.