Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc…
Tocaban con mucha insistencia.
Toc, toc, toc, toc, toc…
Con mucha fuerza.
- ¿Qué pasa? – le pregunté a Nene.
- humm… no sé – me respondió, aunque no le creí.
- ¿… y por que no vas a ver que pasa?
Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc…
Ahora no solo tocaban, sino que gradualmente fueron subiendo
la voz y llamando:
- NENE… ABRE… NENE…
- ABRE PANA…
Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc…
Los escuchaba discutir, gritar y tocar ahora con más fuerza,
y estaba asustada.
- ¿Qué pasa? – Volví a preguntar casi al borde de la histeria
- ¿QUÉ ES LO QUE PASA…?
Se sentó en la cama, se aclaro la garganta, se pasó la mano
derecha por la cabeza.
- ¿Qué pasa, Nene?… dímelo por favor.
- … es que… ellos… quieren estar contigo.
Toc, toc, toc, toc, toc…
Mis ojos se abrieron como platos, del tiro se me quito la
borrachera, no lo podía creer, como por puta vine a meterme en este peo, me tire
a la cama, me arrope hasta la cabeza y dije:
- no… no – me enrollé en la sabana – no, no y no.
- … Mari…
- dije que NO… no quiero y no lo voy a hacer… – grité.
Toc, toc, toc, toc, toc, toc…
- … es que yo tampoco quiero que lo hagas…
Poco a poco me fui desenrollando de la sabana y lo miré con
escepticismo, pues aunque era una pendejita tenía mis dudas, pero acercándose a
mí me dijo:
- Tu eres mía… y ahora que te encontré, no voy a dejar que te
me escapes.
(jajajajajaja, perdónenme si me rió pero en ese momento, tal
vez por la situación en la que me había metido el comentario me pareció
halagador, aunque en realidad es algo más bien ridículo, jajajajaja, ahora
continuemos)
Se acercó a mí y me besó, suave y delicadamente, fue corto
pero casi me hace olvidar el alboroto que había fuera de la habitación.
- No te preocupes, no van a entrar.
- ¿… y si tiran la puerta?
- No van a pasar…y quítate esa sabana que pareces una momia,
Ja, ja, ja…
- ¿…pero, y si entran…? – seguía nerviosa, pues no se
callaban, no dejaban de tocar y gritar.
- En cualquier momento se cansan, no te preocupes… ven acá
que quiero besarte – no me moví, pues todavía tenía mis dudas – ven acá… ¿…qué,
ahora me tienes miedo…? – y la verdad que si, aunque no por el, sino por los
bichos que gritaban afuera – ven pues…
Me fui acercando, nuestros labios se encontraron y se
fundieron, verdad que el desgraciado besaba de un rico, su lengua me acariciaba,
dentro de mi boca había un suave torbellino, sus manos acariciaban mi espalda,
me pegue más a él que me abrazo fuerte, mis senos se aplastaron contra su pecho.
- ¿Me lo mamas o no sabes?
- ¿…Qué? – pregunte con sorpresa pues el beso se había
acabado sin yo esperarlo.
Agarrando mi mano derecha la posó sobre su verga, que
reaccionó al roce, se la apreté y sentí como iba aumentando su tamaño, y con mi
mejor cara de puta le pregunté:
- Bueno… de chiquita me gustaba mucho el tetero
De nuevo se acercó y me beso.
- Creo que con esa experiencia me basta.
Lo bese… que rica boca, mientras lo empujaba para que se
acostara, y fui bajando, me paré solo cuando tuve su verga frente a mi cara,
estaba al tope y bien dura, a tome con mi mano derecha, deslice mi lengua en
círculos por su glande, para saborear bien el liquido preseminal que ya la
bañaba y descubrí también mi sabor en el, me dio mucho morbo y me lo trague
entero, por lo menos hasta donde pude, con mi lengua lo acariciaba, me la saque,
un hilo de saliva de la comisura de mis labios hasta la punta de su verga
brilló, otra vez a mi boca, se la chupe, mi lengua mimándole la punta, metía y
sacaba repetidamente de mi boca pero no quería hacerlo llegar, así que fui
bajando la intensidad de la mamada, hasta que pare, me aparte y lentamente a
gatas fui subiendo mientras con mi lengua acariciaba su cuerpo, llegue hasta su
boca que bese con pasión, baje mi mano izquierda y acaricie su miembro, que
había quedado entre nuestros cuerpos, lo frotaba contra mi clítoris, cuando lo
ubique a la entrada de mi coño, me baje y con un solo movimiento me lo metí
entero, un suspiro profundo… me encanta ese delicioso momento en que una verga
se abre paso en mí y me llena completa, pose mis manos en su abdomen y me senté,
mis piernas a cada lado de su cadera, y lentamente empecé a subir y bajar, lo
sentía tan duro y rico que comencé a moverme mas rápido, mis pechos se sacudían…
y lo percibí, un estremecimiento en mi entrañas que fue subiendo hasta mi
cabeza, caí sobre su pecho tratando de recuperar el aliento, pero no me dio
tiempo, me dio la vuelta y quedo sobre mi, empezó un enloquecedor bombeo al que
fue subiendo de velocidad, mientras me besaba con pasión, cada vez sus
embestidas se hacían más profundas, me abrace a el con fuerza mientras seguía
taladrándome con un ímpetu impresionante… y yo aferrada a su boca, lo sentí
temblar ya casi al borde del orgasmo (el mío)… y mi cabeza estalló.
Ya no tocaban a la puerta, hasta me había olvidado de eso,
solo tenia conciencia de Nene sobre mí, y su respiración agitada, tratándose de
levantar, se me salio su pene ya flácido y empapado de dentro.
- Ven, quédate sobre mí…
- es que peso mucho – dijo
- Yo ni lo noto… ven, además yo aguanto eso y mas.
-Bueno… vamos a llamar a los muchachos pues, a ver si
aguantas.
- No te atrevas.
- Jajajajaja, viste como arrugas, cobarde.
- Jajajajaja.
Esa noche no nos volvieron a molestar, a la hora salimos de
la habitación y no había nadie en el pasillo, parece que todos se fueron a
dormir ¡y no se despidieron!.
Bueno espero lo hayan disfrutado… aunque yo lo disfrute mucho
más.
Chaito.