Una tarde de azulejos
Vuelvo a escribir en la pagina esta vez algo que me sucedió
hace poco en un spa.
Aspiro el aire húmedo de este spa mas bien parece un harem
perdido dentro de esta ciudad mientras camino sobre los azulejos geométricos que
me conducen a las regaderas donde hace unas semanas una mujer que se bañaba
perturbo mis sentidos. Me quede absorto viendo cono el agua caliente escurría
por sus enormes tetas, y cuando metió los dedos en su vagina pude ver como su
clítoris asomaba por entre su vello pubico, estuve a punto de venirme de solo
verla.
Una tarde, luego del baño, esta misma mujer estaba untando
aceite sobre su piel, mientras yo por una rendija que hay entre nuestros
casilleros. Comenzó a acariciarse los pezones y bajo las manos hasta tocar su
deliciosa rajita; chupaba dos dedos de su mano y volvía a introducirlos en ese
empapado agujero, moviéndolos y presionando su clítoris constantemente. Después,
se sentó en la banca colocando los pies arriba y con un instrumento de masaje
empezó a masturbarse. Salí de mi escondite poco a poco.
Ven, ¿quieres mamar mi coño?- me dijo. En silencio, y con la
verga dura por la calentura del momento, me arrodille frente a ella. Guiado por
su mano, me acerque a su vulva. Mordisquee su vello pubico. Olí todo lo que
salía de ella. Lamí con desesperacion sus pliegues vaginales. Y cuando comencé a
mamar lo más íntimo de su coño ella jadeaba y se agarraba las tetas pidiendo más
y más. Entonces rodamos hacia abajo, y ella coloco mi verga sobre su cara,
trenzándonos en un lujurioso 69, sobre los fríos y húmedos azulejos pero sin
importarnos por lo mojados y calientes que estábamos.
Ella se puso de pie y se agacho sobre una silla, tomo mis
manos para que yo le metiera mis dedos en el ano, y ya con mis dedos adentro de
ella los movía y rotaba mis dedos en el interior de su culo, cada vez entraban
mas hondo en su ano, poco después de eso acomodo mi pene en su culo -siento
demasiada presión detente- me dijo ella pero seguí entrando lentamente, -¿Te
gusta por el culo verdad?- le pregunte, y ella simplemente viéndome dice que si
moviendo su cabeza y mientras froto su rajita la dedeo, siento como el caliente
fluido de sus jugos escurren por mis dedos dentro de su rajita, mientras yo
eyaculo dentro de sus nalgas y logrando un gran orgasmo.
Apenas puedo describir el placer que sentí en ese momento.