La segunda carga de confites corrió la misma suerte y ya el
morbo del asunto estaba pasando. Yo sospechaba que la flaca tenía algunas ideas
con respecto a mi juego y todo se confirmó pronto.
Luego de un rato dejé de rellenar os caramelos con la mezcla
de semen de dulce y la flaca pasó por mi oficina. Apenas llegó tomó uno de los
confites y se lo comía mientras yo le indicaba algunas citas y cartas que hacer.
Cuando ya íbamos terminando me dice sin descaro:
-Prefiero los otros confites, los especiales…-
-Pero si son los mismos- respondí yo
A lo que ella sin mayor mueca de molestias, asco o lo que
fuera me dijo:
-Tu sabes, me refiero a los que rellenas tu degenerado-
Me quedé blanco y no sabía como reaccionar, sin embargo la
flaca impasible tomó tres de los caramelos y les quitó su envoltorio, los puso
en la palma de la mano y los extendió hacia mí.
-Al menos mójamelos así-
Yo seguía sin reaccionar pero cuando tomó uno de sus pechos
sobre su blusa y lo acarició caí en cuenta de su juego.
Me masturbé con furia y pronto eyaculé sobre su mano, la
flaca como cualquier cosa tomó uno a uno los confites y se los fue comiendo
frente a la cara de estúpido que debí poner en ese momento.
Cuando terminó se sentó de nuevo y me explicó que ella se dio
cuenta pronto, pero que sus amigas no, y que a ella la llenaba de morbo esa
situación.
Me propuso que pusiéramos un anuncio en una página de
intercambios para realizar juegos con semen y además metió dos de los confites
en su vagina y me los entregó llenos de flujo –Para que aprendiera- según dijo.
Lo de los contactos resultó mejor de lo que ambos pudimos
esperar y a partir de ese día en la oficina les dimos mi semen y sus jugos a
varias mujeres más.
La flaca me pedía que me regara en su yogurt y con descaro le
ofrecía probaditas a sus compañeras en mi presencia e incluso en una ocasión le
dio a probar el inusual menjurje a u tipo de la oficina que nos caía pesado a
todos.
Luego les contaré lo que sucedió con los contactos en la red,
en la parte más larga de esta fantasía.
NOTA: por supuesto que es irreal, pero escribiendo podemos
traspasar ciertos límites.