02 – Eclipsa Total
La magia es un circulo...
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
Hubo un sueño,
y después llego
un soñador.
Hubo un soñador,
y después llego
un sueño.
De pronto el azul retrocede, y Oma puede respirar...
Moverse... Ser libre...
En medio del bosque, donde aparecen esta vez, una silueta
azul se recorta... Esta estira de su piel hasta arrancársela, y Paula enfurecida
surge debajo de ella...
-Te felicito, buen truco... Pero aun no cantes historia...
-No entiendo que te ha ocurrido
-No...
Paula la mira con el mismo rostro vacío de expresión que
antes...
-... Menuda mierda de Vidente que eres. Acaso no ves lo
evidente
-¿Y que es lo evidente para ti?
Paula se pone de perfil mirando hacia la nada.
-Lo que soy es lo evidente... Soy la hija de la bruja... El
demonio reencarnado...
-No digas tonterías, tan solo eres una niña como las demás
-Las niñas "como las demás" están vivas, y no hechas de
recuerdos... No las ha devorado su propia madre, que resulta ser la
reencarnación de una antigua bruja antropófaga
Oma se acerca a la niña, alarga su mano para consolarla.
-¡No me toques!
Un pulso lanza a Oma varios metros mas atrás, hasta que choca
contra un arbol...
Paula se recuesta, se estira... Su gesto parece relajarse,
mientras se acaricia el cabello...
-Mira mi cuerpo... Desnudo... Eternamente joven...
Eternamente adolescente... ¿¡Acaso crees que es una bendición!?
Paula se encoleriza... Un huracán hace presencia en un
instante, arrasándolo todo a su paso...
-Mírame
Escucha Oma tras cesar todo...
Se encuentran en un vacío azul marino donde nadan millones de
protozoos... Paula ha recuperado su aspecto real... Rubia, infantil, ojos claros
y alegres, boca carnosa y de labios rosados... Esta recostada, igual de desnuda
que hace unos instantes, pero esta vez es el desnudo de una niña dulce e
inocente, y no el de una diablesa...
-Así era yo antes de que me destruyerais entre todos
Se levanta, tapándose , pudorosamente, el torso con una tela
blanca... Su gesto es tan severo como sus palabras...
-¿Acaso os importe a alguno? No, tan solo fui un objeto que
paso de mano en mano... Al que se le podía juzgar si era digno de vivir o no...
Al que se podía abandonar si así nos apetecía... Sin que importara como me iba a
sentir...
Paula se coloca al lado de Oma, y con las manos juntas,
sujetando la tela, la clava sus ojos claros... Esperando la respuesta de la
Vidente...
-Paula... Lo siento... No imaginamos
-Si... Eso es lo que pasaba... Nadie imaginaba, en cuanto
aquel loco le dijo a mi madre que yo no era real, ella dejo de quererme
-Eso no es cierto, y lo sabes
-Mas lo sabré yo, que viví con ella... Tu apenas hace un mes
que estas en nuestra vida... Recuerda como me trataste el día que nos
conocimos...
-¿Quién eres tu, y, qué haces aquí?
Una muchacha rubia, vestida con apenas una túnica de seda,
que mis ojos traspasan con mayor facilidad que cualquier otros, me mira severa,
cortándome el paso...
-¿No me has oído?
Y es cuando la traspasan mis ojos, cuando me llevo la
sorpresa...
-No eres real
-Veras que real soy cuando te patee el culo... Al menos que
me des una explicación de que haces en el palacio, no me suena tu cara...
Conozco a todos los habitantes del palacio, y a los amigos de mis padres... Y tu
cara no me suena
Tiene bravura... Aunque veo que tan solo oculta su miedo con
ella...
-No voy a dañarte
-¿Dónde esta mi madre?
Me aproximo, levitando hasta ella... Intenta mantener las
formas... No es una guerrera, al menos no de las que se enfrenten a seres
mágicos habitualmente... Tan solo es una niña asustada, que necesita a su madre
aun...
Aunque, ni siquiera es ya una niña...
-¿Qué me haces?
Mi mano atraviesa, seda, carne, músculo, y huesos... O al
menos lo que simulan ser carne, músculo, y huesos... Hasta llegar a su interior,
a su alma...
-Una ilusión... Un recuerdo... Algo que fue carne, y que,
cuando murió, reconstruyo una nueva vida, y una nueva carne, a través de las
lagrimas y añoranzas de sus seres queridos... Eres una curiosa difunta...
-No soy ninguna muerta
-¿Entonces que eres?
-Soy Fábula
-Por lo que leo dentro de ti, has escogido bien el termino
con el que definir tu estado
La niña aun sigue a la defensiva conmigo, no la culpo... Hay
mucho dolor dentro de ella... Sabe lo que es, y eso la tormenta... Demasiado
peso para una niña, para un alma joven...
-Mi nombre es Oma... Y necesito a tu madre para que me ayude
en un asunto
-¿Y donde esta ahora?
-Esperándome, vamos a hablar, y, la haré comprender el
peligro que se cierne sobre todos nosotros
-¿Pero donde...?
Antes de que acabe la frase, ya me he marchado.
Oma recuerda perfectamente aquel día... Y se maldice por, lo
fría que fue con la muchacha... No la extraña que la odie tanto...
-Lo siento
-Un lo siento no basta
-Lo se... ¿Si supiera como...?
-No sabeis nada...
Todo se vuelve blanco. Oma y Paula, que recupera su aspecto
actual, quedan suspendidas en el vacío...
De pronto Paula se encoge de hombros, y se sonroja.
-... El problema... Es que yo tampoco se... Y me siento aun
mas sola... Mi madre ha tenido a Búster... Te ha tenido a ti... Pero ¿y yo?
Buscando un falso aprecio en los baños del instituto... Creyendo que si los tíos
me veían fácil, me desearían.. Y eso, aunque no fuera amor, por lo menos me
reconfortaría... Pero ¿Sabes qué?... Solo ahcía que me sintiera mas vacía y
sola...
-Tu madre también te tenía a ti... Y tu a ella... A Búster...
A mi...
Paula mira a Oma...
Poco a poco su piel se vuelve mas blanca, sus cortos
cabellos: mas oscuros; su desnudez es cubierta con ropas que acaban desembocando
en una enorme gabardina con llamas, que parecen crepitar en verdad (Y quizá lo
hagan) bordadas...
-Quizá tengas razón... Pero antes de volver, he de pensar
Paula se va elevando hasta confundirse con el cielo nocturno
de la ciudad...
-Oma
-Si, Paula
-Gracias
Es lo ultimo que se le oye decir a la noche...
-De nada
Y Oma se gira, de vuelta a casa... De vuelta a Ana...Su amada
Ana, que quizá ha recuperado a su hija... Una buena razón para volver a vivir...
Para desear vivir.