Esta historia sucede después de 4 años, cuando Daniel Fenton
ya había dejado de ir a la escuela y ya había derrotado a todos los fantasmas,
pero aun podía convertirse en Danny Phantom.
Un día, decidió ir a visitar a Sam su antigua amiga de la
escuela, y aunque el no quisiera reconocerlo le seguía gustando, y cada vez que
la veía se sonrojaba, pero antes se puso a pensar:
D: si le digo a Sam que me gusta ella me dirá que No. Pero no
importa de todas formas se lo diré.
Y luego se convirtió en fantasma y salió volando por la
ventana en dirección a casa de Sam.
Mientras tanto en la casa de Sam, ella veía la televisión en
su cuarto cuando escucho unos pequeños golpecitos en su ventana. Sam alzó la
mirada y se dio cuenta que era Danny así que le dijo que entrase. Danny se hizo
invisible y atravesó la pared, puso sus pies en el suelo del cuarto y se volvió
humano, luego se acercó a Sam:
D: ¡Hola Sam!
S: ¡Hola Danny! ¿Que te trae por aquí? Dijo Sam a la vez que
apagaba la televisión y se sentaba en su cama. Danny se sentó a un lado de ella
y le dijo:
D: bueno Sam… yo solo quería decirte que…empezó a decir
Daniel a la vez que se sonrojaba un poco.
S: ¿Qué me querías decir Danny? Dijo Sam un poco confusa.
D: yo…te amo Sam. Le dijo Daniel bajando la mirada y
esperando el rechazo. Sam se sonrojó por la noticia, y tomando por las manos a
Daniel lo mira a los ojos y le dice: yo también te amo Danny. Daniel se quedo un
rato sin palabras, no podía creerlo, Sam le había correspondido.
Tomo con sus manos el rostro de Sam y muy lentamente fue
acercando su cara a la de ella, hasta que se unieron en un profundo beso.
Luego se acostaron en la cama y lentamente se empezaron a
despojar de sus ropas, hasta quedar desnudos.
Sam miro el cuerpo de Danny, este era muy atlético y lo que
mas le llamo la atención era su pene, que le pareció enorme.
Daniel miro el cuerpo de Sam, era esbelto con unos senos bien
formados, y una vagina que tenía unos cuantos cabellos oscuros.
Daniel acostó a Sam en la cama y le dio un beso muy
apasionado, lentamente fue bajando y empezó a succionar un pezón, mientras
tocaba muy dulcemente el otro, y viceversa. Luego bajo a su parte mas intima, su
vagina. Abrió los labios vaginales con mucho cuidado y metió su lengua dentro
dando movimientos circulares dentro de esta, hasta que encontró su clítoris y le
empezó a dar más atenciones a esta zona. Sam solo le dejaba hacer, el amor de su
vida le estaba dando un placer indescriptible con sus caricias.
S: Daniel… por favor… no pares. Dijo Sam entrecortadamente.
D: no pienso hacerlo, mi amor. Y justo en ese momento Sam se
corrió y el chico limpió el charco.
Luego Daniel abrió de piernas lo más que pudo a Sam y se puso
enfrente de ella con su pene apuntando a su vagina, pero antes:
D: ¿Sam?
S: ¿si?
D: tú… ¿eres virgen?
S: si
D: ¡que bien! Yo también lo soy, así que cada uno dará su
virginidad al otro.
S: que bonito.
S: ¿me dolerá?
D:…tal vez. Iré muy despacio para que no te duela OK?
S: esta bien
D: avísame si te duele mucho.
Danny empezó a meter su pene muy despacio en la vagina de
ella, hasta que topó con el himen. Tomó aire y empujó rompiéndolo.
S: aayyy!!! Me duele Danny. Dijo Sam entre lágrimas
D: lo siento pero no tenía opción, verás, es que te he roto
el himen. Dijo Daniel tratando de explicarle por que le dolió.
S: esta bien. Ya no me duele así que sigue.
D: ¿segura?
S: si.
Daniel siguió penetrando a Sam muy lentamente y cuando
termino de meterlo, esperó un momento para que su vagina se acostumbrara a
tenerlo dentro. Luego empezó el mete-saca lentamente.
S: ah ah Danny ¡que bien se siente!
Sam cada vez gemía más y Daniel poco a poco subía la
velocidad de sus embestidas hasta lo más rápido que pudo. Pero entonces se
convirtió en Fantasma y pudo hacerlo mas rápido de lo normal.
Sam no cabía en sí de placer y ya no tenía fuerzas ni para
gemir.
Luego de un rato Danny volvió a ser humano, salió de ella y
se corrió en su cuerpo. Luego cayó exhausto aun lado de ella y se quedaron
profundamente dormidos.
A la mañana siguiente Daniel despertó, se puso su ropa,
escribió una nota, le dio un beso a Sam en la mejilla mientras dormía y la
limpió con un pañuelo, le puso su ropa y la tapó muy dulcemente, luego salió
volando por la ventana convertido en Fantasma.
Sam despertó, miro a su alrededor, pero el no estaba, y se
preguntó si todo habría sido un sueño, pero luego se fijo en la nota que decía
así:
Querida Sam:
Espero que te haya gustado lo de anoche, nunca lo olvidaré,
vendré otro día y lo repetiremos.
Te ama
Danny
Fin
Espero que les haya gustado mi relato tal vez algún día lo
continúe, denme ideas para continuarlo en los comentarios. Gracias.