Lolita
Lalito se llamaba un chico que haríamos sufrir, solo para
sonreír un momento. Me lo presentó Darío una noche que ambos íbamos a ir a una
discoteca gay, el susodicho se llamaba Lalito, trigueño, delgado lampiño, según
Darío no es la gran cosa. Cuando vi a Lalito, me di cuenta que a veces Darío
tiene los mismos gustos que yo definitivamente, por clasificarlo así, "no es
gran cosa".
Conversamos haciendo tiempo antes de entrar a la discoteca,
yo escuchaba hablar a Lalito, sus comentarios estúpidos de chico traumado,
"Todos los del chat buscan sexo, solo me buscan para eso. Yo no busco sexo." Yo
comenté en voz alta: "Deben estar bien desesperados los que dices que te
buscan." Darío sonríe mirándome como diciendo "¡Qué mierda eres!", Lalito no
entendió el chiste. Camino a la discoteca, sentía como Lalito me quedaba mirando
sin que yo lo hiciera a él.
En la puerta de la discoteca, yo paso saludando al pirata de
la puerta, Darío pasa y a Lalito le piden documentos. Lalito no tiene documentos
por ser menor de edad y Pirata le dice que no pasa. "Ya pues pirata déjalo que
pase" digo yo. "Yo no dejo entrar a nadie sin documentos" con tono terco me lo
dijo a la cara el portero con una voz maltratada por el alcohol y el cigarro. Yo
veo a Darío haciendo una mueca como ordenándole que solucione esto pronto.
Darío le da una palmada en la espalda y le dice: "Nos vemos
Lalito". Y entra conmigo. Lalito se queda en la puerta, mientras yo sonrío y
felicito a Darío.
Una vez, después de una semana encontré a Lalito en el chat,
intercambiamos teléfonos y le di un discurso con el cual convencí a Lalito que
yo no quedé mal con él, y que la reacción de Darío era correcta. Imagínense que
buen discurso fue. Ni yo creí ser tan bueno.
Me citó un día para vernos pero lo planté. A la semana hablé
con él y me pidió otra cita, acepté, esta vez estaba de humor. En esta cita
hablamos para conocernos, analicé a Lalito, vi que era una persona a la cual se
le puede dominar. Lalito se ilusiona, y es muy fácil de excitar.
Alejandro: Sentémonos aquí. Esta calle es vacía y podemos
hablar tranquilos.
Lalito: Esta bien.
Alejandro: ¿Y dime que te gusta de un chico?
Lalito: Que sean simpáticos, delgados, como tú.
Alejandro (sonriendo porque había llegado donde queria
llegar) ¿Haz tenido vacilones?.
Lalito: No.
Alejandro: Me gustaría tener alguien con el cual pueda
satisfacer mis necesidades sexuales sin ser pareja, alguien al cual pueda llamar
y hacerlo cuando yo quiera, pero para eso tengo que hacerlo con alguien de
confianza, tú me das confianza.
Lalito: Tú también
Alejandro: Mira como me he quemado este verano
Me levanto el polo y bajo un poco mi bermuda enseñando mi
boxer de Calvin Klein, y alcanzo a bajarlo un poco con el dedo para que se vea
mi piel a la cual jamás a recibido rayos de sol. Obviamente con un propósito.
Lalito: Te has bronceado, eres bien blanquito.
Pude observar el bulto que cree en Lalito. Tenia a Lalito en
la palma de mi mano.
Alejandro: ¿Te parezco simpático?
Lalito: Si, mucho.
Alejandro: Quiero acariciarte las piernas e ir subiendo mis
manos hasta meterlas bajo tu short para cogerte el culito.
Lalito: Me gustas, me excitas mucho.
Alejandro: Me gustaría besarte y metértela.
Lalito: Me gustas mucho de verdad.
Le hablé un montón de cosas que sabia le excitaban a Lalito.
Lalito de seguro estaba muy efervescente. Listo para aceptar lo que sea. Él
estaba pensando con las hormonas y no con el cerebro.
Alejandro: ¿Te parezco simpático?.
Lalito: Por supuesto.
Alejandro: ¿Qué te gusta de mí?.
Lalito mencionó muchas cosas bonitas, y halagadoras.
Lalito: ¿Y yo te parezco simpático?.
Yo me quedé mirándolo a los ojos y me quedé callado por 2
segundos, y sonreí por su pregunta estúpida. Y luego le dije mirando a otro
lado.
Alejandro: (aún sin mirarlo) ¿Quieres tener un vacilón
conmigo?.
Lalito: Sí.
Alejandro: (mirandolo)Ok, ¿Te parece bien el día de mañana?.
Lalito: ¿No puede ser ahora?.
Alejandro: (Con tono autoritario dije:) Primera regla: Yo
mando. Se hace lo que yo quiero, ¿Ok?.
Lalito: Ok.
Alejandro: Segunda. Que quede claro que no estoy enamorado de
ti, y que si me interesas es solo para tener sexo. Es un vacilón. ¿Ok?
Lalito: Como tú quieras.
No sé porque sentí que Lalito era un perrito el cual me
estaba dando la pata.
Nos despedimos, una despedida muy difícil para Lalito que
queria besarme a toda costa y no podía aguantarse mas, pero sabia que estabamos
en la calle y no podía hacer nada.
Para mi Lalito es feo de cara, tiene un cuerpo de chico de 17
años que puede servirme para desfogar, o sea como dice Alonso: "Esta bien del
cuello para abajo." Cuando se refería a una chica que solo tenia buen cuerpo.
A la mañana siguiente habíamos quedado a las 10:00a.m. en
encontrarnos con Lalo en la calle Tarata. Lo recogería y de allí directo a mi
casa, yo por supuesto llegué 20 minutos tarde. Que espere el imbécil. Llegué con
mis lentes oscuros, pase y troné los dedos, en señal de saludo para que Lalito
me siguiera, apenas lo hice Lalito se paró y camino un paso detrás mío. Y yo
mirando al frente como si estuviera andando solo.
L: ¿Por qué llegaste tarde?
A: Lalo, una cosa. Quiero que guardes silencio hasta que
lleguemos a mi casa ¿Ok? Me duele la cabeza.
L: Ok. Como quieras
¿Por qué razón Lalito aguantaba tanto? Parece que le gusto
mucho, para aguantar todo eso. Llegamos a mi cuarto, le dije a Lalito que ya
podía hablar. Yo me quite las pukas que tenia en el cuello, me saqué los lentes
y el reloj, y me eché en mi cama sacándome los zapatos con mis propios pies.
Puse una porno gay. Lalito ya estaba super arrecho, le pedí que se desnudara,
obedeció, me la chupo mientras yo miraba la porno, luego me desnudé, no lo
penetré, solo me la chupó mucho rato y me vacíe en su pecho y parte de su
rostro. La idea era humillarlo. Cuando terminé le dije que tenia que irse, lo
acompañe al paradero para asegurarme que se vaya. No lo volví a llamar en
semanas. Pero él si lo hacia pero yo no respondía sus llamadas.
Paso mucho tiempo, me encontraba en mi casa y de pronto tuve
deseos de sexo, cogí mi celular y busqué números telefónicos.
Alejandro: ¿Aló? ¿Lalito? Soy yo Alejandro
Lalito: (asombrado) Hola, que milagro, ¿Por qué me llamas?
Alejandro: Llamaba para conversar. (Mentira obvia)
Tuve que escuchar las anécdotas tontas de Lalito por 2
minutos, pero no le prestaba mucha atención, estaba viendo un video de Blur
"Coffie and Tv" en Mtv.
Alejandro: (le interrumpo y le digo)¿Bueno quieres venir a mi
casa?
Lalito sonríe como retardado mental, yo sigo viendo
atentamente mi vídeo. "Después de todo lo que me haz hecho crees que voy a ir a
tu casa." Dijo él.
Alejandro: Si quieres también, bueno si no puedes no importa,
estoy aquí aburrido la verdad. Chao (cuelgo).
Llamo a Alonso para comentarle que estoy arrecho y necesito
de un delivery, pero no hay nadie disponible, sonríe y conversamos de otras
cosas por unos minutos, cuando cuelgo suena inmediatamente el teléfono celular.
Era Lalito diciendo: "Llámame a mi casa por favor".
Al hacerlo escucho: "Ya, estoy libre"
Alejandro: ¿Y? ¿Qué quieres que haga?
Lalito: ¿Quieres que vaya a tu casa?
A: Ya, pero vente al toque, son las 4 tengo libre hasta las
6:00pm, a las 6:00pm te boto a la calle. ¿Ok?
L: Ok.
Lalito llegó a los 20 minutos, para esto yo lo esperaba en la
puerta con mi rottweiler que le dio un buen susto antes de entrar, yo sonreí y
le ordené a mi perro que entrara.
Una vez mi perro en el jardín, le ordené a Lalito que me la
chupara mientras veo televisión, así había que tratarlo a ese tonto, uno por
tratar de dominar la situación al darse aires de grandeza al querer negarse a
venir a mi casa, dos porque no era un chico simpático de cara como para tratarlo
bien, el hecho que me la chupe era un altísimo honor para él, así lo veía yo
desde mi perspectiva.
Él se negó en un principio, me queria besar, pero yo lo
desprecié como se desprecia algo sucio.
Alejandro: Tienes mal aliento, usa un halls o algo así para
la próxima. (con un tono de niño engreído, y jamás lo miraba a los ojos, tenia
ganas de humillarlo)
Lalito lo tomó como un consejo.
A: ¡Ahora chúpamela!. Lo miro y sonrío hipócritamente.
Aceptó, fue lindo verlo de rodillas desnudo (porque obligué a
que se desnudara y que se ponga de rodillas) chupándome la pinga me miraba a los
ojos tratando de ser sexy, pero se veía ridículo. Yo hacia zapping. Y apagué la
tele.
Lo eché boca bajo, se la froté en su culo arrechándolo y
luego me vine sobre su pecho y cuello, le di papel para que se limpie, y lo boté
de mi casa inmediatamente como si fuera uno de esos fanáticos religiosos que me
toca la puerta para hablarme tonterías.
A: Vete ya.
L: Pero me quiero venir
A: Hazlo en tu casa, no aquí, no jodas, chao.
L: (Mientras se vestía) Acompáñame a tomar el carro.
A: Mira. Sales a la esquina y tomas uno que dice "taxi" te
deja en la puerta de tu casa. (sonrío hipócritamente mirándolo fijamente).
Lalito se va resignado y mi perro le ruge al salir del jardín
a la reja a despedirlo. Pobre imbécil. Nunca más lo volví a llamar. Pero sabía
de él por terceras personas, pero la verdad me tiene sin cuidado lo que le pase.
Cansado de chatear en un chat donde solo se encontraban gente
que no me interesaba, decidí poner un aviso en la pagina gay, decía algo así:
"Titulo: NO AFEMINADOS menores de 19
edad: 18
distrito: Surco
Tengo 18 años, soy blanco delgado ojos marrones cabello
negro, nada afeminado, vivo en surco, me gusta la música alternativa, Smashing
Pumkings, Marilyn Manson REM, Depeche Mode, etc. Me llamo Alejandro, si eres
similar y eres menor de 19 escríbeme a mi correo, por favor no afeminados ni
mayores de 19 años"
Recibí cerca de 10 e-mails respondiéndome, pero descartando a
los viejos mañosos y loquitas que me daban su celular y horario para poder
visitarlas, solo me quedaron 2 alternativas buenas. Un chico que llamado Carlos,
que cuando lo conocí quedó solo en un agarre de un día. Y otra alternativa era
un chico que decía llamarse Renzo, de 17 años, blanco ojos marrones, cabello
negro, que estudiaba en la UPC comunicaciones, y vivía en la Molina. Hable con
él por teléfono, sonó un chico pilas, que le gustaba juerguearse, tomar, ¿Cómo
me lo imaginaba? Pues algo bohemio, bien flaquito de cabello algo crecido de
rulitos, blanquito. Para sacarme esas dudas decidí citarlo un Sábado en la
tarde. Al verlo en la puerta de la Universidad de Lima, me di cuenta solo seria
su pata, lo que no dijo era que media menos de 1.70m y algo llenito, y esos
lentes de contacto color claro no me gustaban en él la verdad. Era blanco si,
pero no tenia rulitos, tenia un cabello lacio corto y negro. Pero él me prometió
presentarme unos amigos, así que valía la pena mantener la amistad con él, de
allí nos fuimos a ver a un amigo que se encontraba a un par de cuadras, después
fuimos a ver a un amigo de ellos a su casa ese amigo tenia un tipo de pareja
mayor de 28, y estábamos esperando a un sexto chico que estaba por venir para ir
juntos a una casa en la planicie que iba a ver allí una reunión. Minutos mas
tarde me dijo que todos los presentes eran gays, que lastima, porque ninguno me
gustaba, y la verdad tenia ánimo de buscar alguien simpático. La supuesta
reunión, en la cual confieso me sentía muy aburrido e incomodo, era un club
donde el 70% de los miembros, eran gays, y ninguno era simpático, habían chicas
también pero ellas ni algunos otros chicos no sabían nada de la homosexualidad
de algunos, el club era de Camacho y la planicie, una zona no muy modesta en
Lima. Uno de los tipos, el mayor de 24, me quiso hacer conversación.
Tipo: Yo te he visto antes
Alejandro: Seguramente
Tipo: Creo que una vez te cite, pero nunca bajé del carro. De
pronto sonríe como festejando su chiste.
Alejandro: (mientras me sirvo un vodka con jugo de naranja en
el bar, sin verlo) No creo, porque nunca me han dejado plantado, y además … (Lo
miro y sonrío con crueldad) Yo no me cito con viejos.
Al retirarme de la reunión me prometí no volver a pisar ese
club que seguramente no era bienvenido por mi manera de ser, es que suelo ser
muy grosero con mis comentarios cuando estoy incomodo. Me dediqué a mis estudios
nuevamente, y pensaba que tenia algo de mala suerte por no tener sexo
últimamente con un chico de mi agrado.
Propuesta indecente
Alonso llegó a mi casa por sorpresa un día Lunes, bueno
aunque la verdad sus visitas no son sorpresas para mí. Eran las 3 y 15 mas o
menos cuando sonó mi timbre, yo estaba hablando por teléfono, yo estaba recién
bañado, solo tenia puesto una bermuda blanca, sin polo y con unas pukas blancas,
mi cabello algo crecido y mojado. Sin medias claro, estamos en verano y suelo
andar descalzo por la casa. Me acerqué a abrirle la puerta mientras seguía en la
llamada por el teléfono inalámbrico,
Alejandro: Ok, entonces te llamo mañana. (Y cuelgo).
Alonso: ¿Quién era?
Alejandro: Un huevón del chat.
Alonso: Estas pedido. (sonríe)
Alejandro: Si pues, no te pongas celoso. (ambos sonreímos)
Alonso: ¿No hay nadie?
Alejandro: Si, estoy solo. Sube a mi cuarto. Estoy viendo
tele.
Alonso: Tráeme algo de tomar please, me cago de sed.
Serví dos Inca Kolas con hielo, super fresco en mi cuarto con
el ventilador encendido y mis ventanas abiertas al máximo sin vecinos que
observen. Empecé a conversar con Alonso de tonterías, hablábamos de los videos
musicales que veíamos en la tele, y cosas de sus estudios. Y en eso me preguntó:
Alonso: Oye, ¿Estas usando tu jostick?
Alejandro: No te lo pienso prestar Alonso.
Alonso: ¡Pero si no lo usas!.
Alejandro: ¡Y a ti qué chucha huevón! Ahorra y cómprate uno,
ese me costó más de 100 cocos, como para prestártelo.
Alonso: Ya pues.
Alejandro : No me jodas. (sonreímos los dos).
Así solemos conversar, nunca nos enojamos. Seguimos viendo
tele. Alonso echado en mi cama y yo sentado en la silla de escritorio mirando la
televisión bebiendo mi gaseosa jugando con los hielos en el vaso. Alonso decidió
poner una porno, heterosexual por supuesto. Alonso jamás gusta de ver mis pornos
gays. Al rato me excité algo de ver como él negro de la porno se tiraba a esa
rubia culona y la hacia gritar. Lo miré a Alonso, y pensé en lo que me dijo en
su casa días atrás, que él para tener sexo tenían que pedírselo, y que le
encantaba que le rueguen.
Alejandro: Alonso, ¿Quieres mi jostick?
Alonso: Claro.
Alejandro: Te la quiero chupar, si te dejas te regalo mi
jostick.
Alonso: Ni cagando (sonríe)
Alejandro: Piensa. No pido besos, ni penetraciones, solo que
yo te la chupe a ti y te regalo mi jostick. Nadie se va a enterar. Tú no haces
nada y ganas mi jostick
Alonso: ¿Y me regalas tu jostick?
Alejandro: Sí, ¿Qué dices?, yo lo hago, ya pues, ¡Por favor!
Alonso: No sé. (sonríe)
Conozco a Alonso por mucho tiempo. Y al decir "no sé"
significaba que aceptaba pero no queria decirlo. Dejé mi vaso sobre el
escritorio, no pensé que Alonso aceptaría una propuesta mía. Me acerqué
arrodillándome a la altura de su cintura y le baje el short hasta las rodillas.
Lo miré, y dijo: "Estas temblando"
Cogí su pene, estaba flácido. Pero al introducirlo en mi boca
se fue hinchando hasta tomar la forma correcta.
Alejandro: Se te ha parado al toque, ¿Te gusto?.
Y yo seguía chupándosela.
Alonso: Es una reacción a un estímulo.
No me importaba aprender anatomía, yo tenía lo que quería,
tenía por fin a Alonso echado en mi cama, con el short abajo con su pinga erecta
dentro de mi boca.
Al rato, después de haber chupado bastante pero con cuidado
de no hacerlo venir, ya que no queríamos que la erección se baje.
Alejandro: ¡Ala mierda! ¿Te la estoy chupando por una hora?
Alonso: Mas o menos.
Alejandro: ¿Te quieres venir?
Alonso: A ver pues.
Alonso se subió el polo más arriba para no mancharse, se nota
que estaba arrecho. Lo masturbé un poquito, pero lo vi, y simplemente lo solté y
le dije sonriendo hipócritamente: "hasta aquí nomás"
Alonso: ¡¿Qué?! ¡Qué estafa!
Hablándole fuerte al rostro le dije "¡Yo estoy pagando!,
Quien debe disfrutar soy yo, no tú."
Fui al baño sonriendo a lavarme la boca, mientras veía el
rostro de asombro de Alonso, y el mío en el espejo. Un rostro sonriente y con
los labios rojizos.
Llegué al cuarto, y alisté mi jostick en su caja mientras
Alonso dice que fue a limpiarse al baño, ¿Limpiarse que?, A pajearse diría yo.
Luego él entró al cuarto. Yo estaba allí con mi caja sonriendo de una manera muy
burlona, y él al mirarme me dice antes de echarse en mi cama nuevamente: "O sea
que tú siempre te sales con la tuya, siempre tienes lo que quieres." Esas
palabras me hicieron sentir bien, le arrojé el jostick cerca de él con cuidado,
y le dije: "Aquí está tu paga", sonriendo como de costumbre. No me duele perder
mi jostick. Otro día me compro otro más caro y mejor. Pero lo que he hecho
quedará para siempre. Pero no sería el último recuerdo.
Días después Alonso fue a mi casa, no hubo propuestas
indecentes, pero fue inevitable tocar ese tema, El martes íbamos a ir al cine,
aprovechando el 2 x 1, yo lo invitaría, la película para ver, "El exorcista" con
imágenes nunca antes vistas, Conseguimos entradas para la función de las 11 de
la noche. Pero eran las 8:00pm, tiempo suficiente para comer en el Burger King y
conversar cara a cara, tocaron en la radio la canción "Puto" de Molotov, con la
que tanto me fastidiaba Alonso a mi, porque hace alusión a los homosexuales.
Alejandro: Ahora te puedo fastidiar con esta canción. (Sonrío
con ánimos de fastidiarlo).
Alonso algo serio tratando de salir bien parado me dice:
"Nada que ver, no soy puto."
Empiezo a cantar un pedazo de la canción: "Puuto, puuto,
¡PUTO!" Y sonrío antes de morder mi hamburguesa mirándolo a los ojos.
Parece que estabamos molestando a Alonso y eso me agradaba en
parte. Vaya que estaba cambiando, yo solía tratarlo siempre bien, pero ahora
pensaba distinto. Aún tenemos tiempo antes de entrar a ver la película así que
nos quedamos a ver un grupo de rock que estaba tocando allí.
Alejandro: ¿Alonso, si la más fea del salón te hubiera
propuesto lo mismo que yo, hubieras aceptado esa tarde?
Alonso: ¡Qué asco! No, ni cagando
Alejandro: Quiere decir que no me vez feo, quiere decir que
te gusto.
Alonso pensando esas palabras, me dijo: "Pensándolo bien si
lo hubiera hecho, porque no sentí nada mientras tú lo hacías, yo miraba a otro
lado porque me daba asco si te miraba."
Esas palabras si me dolieron, me quedé mirándolo por unos
segundos en silencio, sentí un dolor en el pecho, y luego mire a otro lado. No
lo queria ver, me llegaba altamente que haya dicho eso, que le daba asco. Queria
irme en ese momento, me sentía un imbécil por haberlo invitado al cine,
lamentablemente estaba obligado a estar a su lado por un rato más para ver la
película. Y pensar que alguna vez sentí algo por él. Alonso al rato intentó
hacerme conversación hablándome de otras cosas de una manera amable como
haciendo las paces, pero yo respondía con frases cortantes. El daño ya estaba
hecho. De tanto provocar al perro, me mordió. Vimos la película. A mí no me
asustó la verdad, desde pequeño me gustaba ver películas de terror y el
exorcista era una de mis favoritas. Salimos, y yo seguía cortante hasta el
último momento que lo vi esa noche.
Ofrece
Una semana después que lo había visto a Alonso, fue a mi
casa. Para entonces el rencor había pasado, pero la herida quedó en mí.
Estuvimos en mi cuarto, le mencioné que estaba arrecho, le ofrecí una colonia de
Hugo Boss, aceptó y se la chupe. Pero esta vez lo hice yo solamente en boxer, y
él sin el short, echados cómodamente en la cama. Solo chupar su pinga no era
igual, ya el gusto me lo había dado antes, así que queria más.
Alejandro: Me quiero sentar encima de ti para que me frotes
tu pinga por detrás. Si gustas no me quito el boxer.
Alonso: No, así nomás.
Alejandro: (mientras lo masturbaba fuertemente) Ya pues, ¡Por
favor!
Alonso: Ofréceme algo.
Alejandro: Si te ofrezco algo vas a tener que hacer algo más
excitante que frotármela.
Alonso: Ya pues.
Alejandro: (sorprendido) ¿Me la metes?
Alonso: Ya, ofrece.
Alejandro: (Emocionado) Lo que quieras.
Alonso: Tu camisa.
Alejandro: Ok.
Si se dan cuenta, parecía que Alonso simplemente ponía de
pretexto el que le dé algo para hacerlo conmigo, pero en realidad si disfruta de
este tipo de relación. ¿Una camisa?. Si tú no eres gay ¿Lo serias por una camisa
que te gusta?. De todas maneras disfruté como me lo hacia de una manera muy
violenta y fuerte, contra la cama, cuando terminó me sentí destrozado. Él sonrió
y se fue al baño, yo me sentía muy distinto. Tomé una fotografía una vez que nos
vestimos. Todavía la guardo y cuando la veo me parece increible que Alonso y yo
hallamos tenido una relación sexual finalmente.
Me masturbé más de una vez mientras pensaba en la manera como
Alonso me penetraba. Una noche de fin de semana, me encontraba viendo mi agenda
electrónica, y pense en Dafne para ir a la disco gay. Ella queria ir desde hace
mucho tiempo, y me hizo prometerle que algún día la llevaría.
Turismo
Dafne y yo lo hicimos, fuimos a la disco, ella siempre tenía
curiosidad por ir. Un día tenía ganas de ir, y Darío iba a ir con su pareja de
turno, yo no queria hacer un mal tercio, así que llame a mi "prima", así le digo
cariñosamente,
Alejandro: ¿Aló, prima!?
Dafne: Habla pastrulo!
Alejandro: Oye que tienes que hacer esta noche?
D: Nada.
A: ¡Que aburrida eres primita!, ¿No quieres hacer algo loco
conmigo?.
D: ¡¿Qué cosa?!
A: Vamos a la disco, a gitanos.
D: Que miedo, no sé.
A: Vamos. Yo te pago todo y te dejo en tu casa.
D: (Pensándolo) Ya pues, vente a las 9:30pm a mi jato.
Alejandro: Presto.
Una vez adentro parecía una turista que va a un país
desarrollado por primer a vez. Allí conoció a Manuel. Para todos ella fue
presentada como mi prima, según ella tendría mas respeto. Manuel es Famoso por
el escupitajo que le dio a un taxista que se puso malcriado con nosotros. Manuel
a mí me saludaba de mano, al resto le daba un beso en la mejilla, lo que pasa es
que los dos somos de tener un comportamiento muy straigth y se nos hacia raro
vernos como gays entre nosotros. Esa noche un chico me comentó que Manuel se iba
a ir de viaje. Me acerqué a preguntarle. Era cierto, Manuel se iba a ir de
viaje, en serio me sentí triste, un amigo con el cual me sentía muy conectado se
iba por un largo tiempo. Al despedirnos, íbamos a darnos las manos, pero Manuel
me miro pensó por un segundo mirándome a los ojos fijamente, y me dio un beso en
la mejilla y me abrazó de una manera amical, era una manera de decir te
extrañaré amigazo. Dejé a Dafne en su casa, pensé no invitarla más porque suele
ser una carga llevar a una mujer.
Malboro Rojo
Leí el anuncio de un chico que decía ser de ojos verdes rubio
y él mismo se clasificaba de cuero, que queria conocer chicos blancos menores de
20 años, leí este anuncio en la página gay que hay en Internet, le escribí y
entablamos una amistad a través del e-mail, pero su personalidad no era
exactamente la de un chico educado, se notaba que era algo pedante, bueno no
importa, parece un chico quemado por la marihuana realmente, pero como yo no soy
ningún afeminado y menos un cobarde me animé a citarlo una tarde cerca al Wong
San Isidro, una zona muy tranquila. Por e-mail el chico no era nada modesto para
describirse, y parecía ser exigente, pero por el comentario de muchos chicos
sobre mí me daba ánimos de ir.
Esa tarde desde temprano me bañé muy bien, usé un gel shower
de Calvin Klein, me corté bien las uñas, me lave el cabello y use
acondicionador, lo dejé secar con tiempo para que esté bien limpio y seco a la
hora de mí cita, use una buena cantidad de desodorante en spray, me afeite
minuciosamente, estaba con la cara como la de un chico de 15 años, con las
patillas bien recortadas, me vestí con un jean que acababa de comprar, un polo
azul que me quedaba muy bien, y como hacía frío me puse una casaca muy cara
sport de Calvin Klein, y mi colonia del momento Eternity de la misma marca,
Calvin Klein. Me vi al espejo y realmente me veía muy bien. Me puse unas pukas
blancas en el cuello que me daban un aire de chico playero y pendejito que me
agradaba. Listo para llegar a tiempo.
Llegué en punto al lugar, llamé desde mi celular a Germán, el
chico que citaría al lugar, me dijo que llegaría en 5 minutos, llegó
efectivamente. El supuesto cuero llegó en short, y en bicicleta, era rubio si,
ojos verdes si, pero lo que no dijo es que era un gordito, lo necesario para no
excitarme, y tenia acné en el rostro, conozco muchos rubios y este sería con uno
de los cuales no me acostaría por nada. Nos hicimos preguntas, y nos
respondíamos muy a la defensiva, hablamos por 2 minutos, tiempo suficiente.
A: Ya es tarde, te llamo mañana.
Germán: Si, a mí también se me acaba el tiempo.
A: chao
Definitivamente no pensaba volverlo a ver a Germán, me
encontraba caminando por la Javier Prado oeste de noche muy bien vestido, muy
presentable. Así que para no desperdiciar la ocasión, me iré a Miraflores, a
chatear para conocer a alguien el día de hoy, quizás tenga algo de suerte. De
pronto un Señor cuarentón colorado, me pregunta con acento extranjero:
"Discúlpeme, ¿Cómo hago para llegar al parque Kennedy en Miraflores?" Le hablé
en ingles diciéndole que tenía que tomar un carro o un taxi y le cobraría 5
soles aproximadamente. Me felicitó por mi inglés, y por ser tan amable. Nos
presentamos, se llamaba Charles.
Charles: (Ofreciéndome cigarros)¿Fumas? Sírvete amigo.
Alejandro: No gracias. No fumo.
Charles: Lástima, yo vivo en Francia y voy al parque
Kennedy porque allí hay un buen local, Haití, y es muy bueno.
Alejandro: Si lo conozco, si gusta lo acompaño hasta allí
porque yo también me dirijo hasta allá.
Pensé que haría mi acción buena del día con un turista y el
viejo me pagaría el taxi hasta allá.
Charles: Claro, pero primero tengo que recoger una cosa que
está en mi casa y después vamos para el parque.
Le dije en tono de despedida: "Perfecto, bueno mucho gusto."
Pero Chales tuvo una reacción desesperada por hacerme entender que no queria que
me fuera. "No, puedes venir conmigo amigo". Pensé que queria que lo ayude, de
repente traer a su familia con él o algo así, camino a su casa despejé mis
dudas.
A: ¿Es casado?
Charles: Si, tengo una esposa y dos hijos.
Yo feliz, ojalá me presente hoy a sus hijos que de seguro
deben ser unos cuerazos, porque se nota que Charles tuvo sus buenas épocas.
A: ¿Ha venido por turismo?
C: No, es por negocios, yo trabajo en una empresa que diseña
aviones.
Llegamos a su casa, nada humilde debo de contarles. Era
vecino de la embajada de Chile para que más o menos se imaginen el lujo del
lugar. Subimos al segundo piso, y le pregunté: ¿Y su familia?. Y me respondió
que había venido solo. Empecé a pensar mal, obviamente él tenía otras
intenciones. Abrió su mini-bar, y me dijo que tomara lo que quiera. Cogí una
Sprite. Al entrar a su cuarto había una pantalla de 26 pulgadas encendida en el
canal porno. El cuarto era muy Playboy, espejos en todas las paredes, cortinas
grandes, una cama de 2 plazas muy lujosa, un baño con jacuzzi, alfombrado y todo
a media luz. Se sentó en la cama. Me dijo, "Termino la gaseosa y nos vamos al
Haití". Me propuso sentarme a su lado, pero no lo hice, miré la televisión y
hacia de cuenta que no existía el televisor. Me dijo que tenia bonitas manos, la
cogió y me miró a los ojos, yo bebía mi Sprite muy serio y seguro.
A: Usted es gay, ¿Verdad?.
C: Oh, Si.
Lo dijo con sinceridad y sin temor.
A: Yo también, pero creo que se equivocó conmigo si es que
piensa que podía pasar algo entre nosotros.
C: ¿Pero no te gustaría?
A: No, ¿Qué me podría interesar de usted?, Piense eso.
C: Dinero. Te podría dar 100 dólares a cambio de un juego.
A: A mi no me gustan los besos, ni las penetraciones con
chicos (la mentira más grande), solo tocar y que me la chupen, nada más.
C: Perfecto, solo me gustaría tocarte, besarte el cuerpo, y
chupártela, a cambio te daría 100 dólares.
Pensé: "100 dólares, son las 6 y media, tengo tiempo y no voy
a venir hasta San Isidro sin conseguir nada. Solo chupármela, me he arreglado
demasiado y parece que pesque algo que no deseaba, pero 100 dólares no te
regalan fácilmente todos los días. Será mi primer trabajo"
A: Ok, acepto.
Mientras Charles disfrutaba chupándomela y tocándome las
nalgas y todo mi torso, yo me miraba al espejo lo lindo que estaba yo,
obviamente evitaba ver a Charles porque sino se me iba a bajar el ánimo, veía el
canal porno que era muy excitante. A los 15 minutos no aguantaba más el asco, y
Charles queria que me viniera en su cara, yo queria acabar rápido con esta
tontería, así que me masturbé pensando en la película porno, en Alonso, en lo
que sea pero con los ojos cerrados.
Cuando ya me había limpiado el semen Charles, le dije que
queria tomar un baño, su jacuzzi me había provocado. Charles me trató como si
fuera un príncipe siempre, se sentía bien sentirse así. Cuando me encontraba
plácidamente echado tomando mi baño en mi jacuzzi Charles entro al jacuzzi,
pensé: "¡Yo no te he invitado a que metas tu arrugado cuerpo aquí!" Bueno el
viejo va a pagar, fuimos amables le conversé de otros temas, y Charles no dejaba
de halagarme, me decía que tenia una bonita mirada y que me parecía a un actor
francés, yo sonreía y dejaba que se exprese el viejo. Me encanta que me
halaguen. Al terminar el baño me puso una bata muy fina, me ofreció una de sus
colonias, Polo, si la conocía porque yo la usaba mucho tiempo atrás. Me vestí y
Charles se acercó a mí con mis cien dólares. "Gracias Charles" le dije sonriendo
de una manera muy burlona.
Salimos juntos, me regaló una cajetilla de Malboro rojo y un
encendedor. Yo no fumo, pero no rechazo ningún regalo. Me dio 10 soles para mi
taxi, y él se bajó en el casino que estaba en Miraflores. Yo llegué a mi casa
bien relajado, con 100 dólares en mi billetera con una cajetilla de cigarros
nueva, y con un encendedor, ¿Qué hice con los cigarros? Invité un cigarro a cada
uno de mis amigos cada vez que podía hacerlo, mis amigos me preguntaban por qué
tenía cigarros si yo no fumo. Les respondía que me los regalaron en
agradecimiento a un favor y sonreía. El encendedor lo llevo conmigo para cuando
algún extraño lo necesite.
"Imitation of life" de REM, es una canción que me hace pensar
y me gusta mucho, porque realmente siento que esta vida es una farsa, ese sonido
me pone melancólicamente alegre. Este comportamiento no me lleva a ninguna
parte, el chico que disfruta tratar mal a los demás no soy yo. ¿Algún día
encontraré lo que realmente busco?, ¿Existirá la posibilidad que encuentre el
amor verdadero?, Quisiera conocer a alguien del cual me enamore. Tengo mi lado
sentimental como toda persona, pero cada vez que a salido a flote me ha hecho
sufrir mucho. Tengo que seguir siendo fuerte, no mostrando mi lado débil, "come
on, come on, no one can see me cry" que letra tan perfecta para describir mi
pensamiento, parece alentar de una manera burlona el comportamiento que tengo
ahora hacia los demás, el de mostrarme fuerte haciendo sufrir al resto. No sé
que hacer. La vida esta llena de sufrimientos y de alegrías, hay que saber
equilibrarlas, si todo fuera felicidad que sentido tendría la vida.
Todos somos bisexuales
El día viernes Daniel, el chico de los discos, me dijo para
ir al gitanos, habíamos hecho una excelente amistad basada en la música, el era
como el padre ante el cual yo le confesaba todos mis pecados. Fuimos a tomar
unas previas cervezas antes de entrar, al hacerlo el me dijo que quería que yo
me presente como su pareja porque sabía que al gitanos iría Jair (Yaír), su ex
enamorado. Y no quería que este se le ponga meloso. Efectivamente, después de
bailar un par de canciones muy gays, en la pista de baile se apareció en temido
Jair, estaba con su prima, una chica un poco menos alta que yo, muy fashion, de
cabello lacio negro bien cuidado, blanca, y se notaba que compraba su ropa en
sitios caros. Una linda chica. Lesbiana, fue lo que se me vino a la mente,
cuando fuimos a las mesas, nos presentamos mas formalmente, Yo fui introducido
como el enamorado de Daniel. Jair se sentó a conversar junto a Daniel, y su
prima, Magaly, se sentó a mí lado a conversarme, pero se notaba que ella estaba
con tragos.
Magaly: ¿Tú como te llamas?
Alejandro: Alejandro.
Magaly: bonito nombre. ¿Y eres pareja de Daniel?
Alejandro: Sí
Magaly: ¿Y quién es el activo y el pasivo?
Alejandro: Yo hago las dos cosas
Magaly: ¿Quieres un poco?.
Me estaba invitando un poco de su Vodka con jugo de naranja
A: No gracias, he tomado bastante cerveza.
M: ¿Me estás rechazando?
A: No, solo que no deseo mas trago gracias
M: Toma
Me da de beber cogiéndome la barbilla, Magaly sonríe y dice:
"buen chico".
A: ¿Y tú eres lesbiana?
M: Soy bisexual. Me gustan los chicos y las chicas. ¿Y por
qué a ti no te gustan las chicas?
A: Si me gustan, pero más me gustan los chicos, he tenido
besos con chicas, pero nunca sexo con ellas, la verdad es que no busco tener
algo con chicas. Tendrían que gustarme mucho.
M: ¿Y yo te gusto?
Y Magaly me guiña el ojo, lamiéndose los labios antes de
morderse el inferior.
A: Eres simpática, no lo voy a negar.
Sonríe y me invita más trago.
M: Mira el es el administrador de aquí, te lo voy a
presentar.
Lo hizo, y lo mismo hizo con el dueño. Magaly es una chica
con mucha vida social. En ese momento sonó una canción disco, "Hot stuff" de
Donna Summer. Y salimos disparados a bailar. En la pista baile me dio un beso.
Yo sonreí. Daniel y Jair estaban otro ambiente y no pudieron ganarse con el
beso. Pero algunos gays que me conocen de vista allí, si se sorprendieron. Los
tragos los pagaba Magaly con su tarjeta de crédito. Ella me confesó ser mayor
que yo por 2 años. Después de bailar por un buen rato con ella, me cogió de la
mano y me llevó al segundo piso. El segundo piso tiene una sola finalidad la
verdad, es un lugar oscuro con muebles para que las parejas tengan más
intimidad. Me sentó en uno de esos sofás de cuero, ella sonrió y se sentó encima
de mí mirándome. Me besó, cogiéndome de la ropa. Empezó a saltar y frotarse en
mi entrepierna. Me excitó, no pude ocultarlo. Analicemos el momento, estaba yo
con una chica simpática mayor que yo, que me estaba poniendo todo el trago que
quisiera, me besaba a la fuerza y ella tomaba la iniciativa en todo, se estaba
frotando en mi entrepierna, y todo esto en un discoteca gay. Y se supone que soy
gay. Esa chica me estaba haciendo a mí lo que todo chico podría soñar, Alonso
estaría disfrutando de esto mucho más que yo, ¿Podía ser acaso mejor? Pues si,
si podía. Magaly se levantó la blusa mostrándome sus pechos, yo mientras besaba
su cuello y acariciaba todo su trasero, no la desilusioné, le besé los pechos,
una experiencia totalmente nueva para mí. En eso ella me bajó el cierre del
pantalón y empezó a masturbarme bajo mi jean.
Alejandro: Estamos en una discoteca.
Magaly: No te gusta?
A: Me encanta, pero tienes que controlarte.
Bajamos del segundo piso, y fuimos donde se encontraban Jair
y Daniel. De pronto Daniel se para al verme como una madre que había perdido de
vista a su hijo y lo acaba de encontrar, y me dice para mi solo: "Vámonos, Jair
esta loco". Eso hicimos, fuimos a recoger nuestras cosas que habíamos dejado en
la puerta para irnos, de pronto Magaly me coge de la mano y me dice: "Tú no te
vas a ir" y de pronto me abraza contra la pared y allí en una zona tan iluminada
frente a su primo y a Daniel, y frente a varios que me conocen de vista allí me
dio un beso de lo más excitante, mis manos reaccionaron y acariciaron su cintura
y un poco más abajo causando gran asombro a muchos, incluyendo a algunos
trabajadores de allí que habían sido testigos de mis noches en esa discoteca y
sabían que esta conducta en mi era muy extraña. Yo con los ojos cerrados
mientras sentía a Magaly muy excitada, escuchaba comentarios de la gente: "Esta
experimentando su lado heterosexual", "La estafa más grande", "¡Qué asco, no
puedo ver, es mucho para mí!", "¡Cuidado con el espejo, van a romperlo!", Esto
último lo decían porque Magaly me estaba besando contra el espejo de la pared de
una manera muy violenta. Luego me despedí de ella, y me fui con un serio Daniel
en el taxi.
Semanas después volví a ver a Magaly en la disco, en medio de
la oscuridad, yo entré solo como buscando a alguien, se veía parejas de chicos
bailando, chicos que se sentían muy divas bailando frente al espejo, muchas
luces de colores y una buena música de fondo, cerca de la barra la veo, esta de
espaldas a la gente con un par de chicos conversando con un vaso que parece ser
vodka con jugo de naranja, su trago favorito. Me acerco a ella y la saludo, se
alegró de verme, no se avergonzó de demostrarlo abrazándome y besándome una vez
mas en la disco.
La tercera vez que la vi confieso que empecé a sentir algo de
estimación por ella. Intercambiamos teléfonos, me llamó y la amistad perdura,
¿Formalizar algo? Bueno, porque no, pero quiero estar seguro, no me gustaría
desilusionarla. No me gustaría hacerle daño a ella una chica que cuando conversé
con ella me contó mucho que me hizo estimarla de verdad. La última vez que la
vi, fuimos a la discoteca una amiga de ella, Andrea, Magaly, y yo, Magaly y yo
nos besamos, y Andrea fue besada por Magaly también. Nos despedimos y prometimos
volvernos a ver pronto.
Al día siguiente queria volver a la discoteca, unos amigos me
habían dicho que iban a ir allí, y que me iban a presentar a algunos más allá,
entonces tenía mucha curiosidad por ir.
Here with me
Es la primera noche que iré al gitanos solo, pero no tengo
temor. Tengo entusiasmo de ir. Media hora antes estuve revisando mi correo
electrónico.
Entré al gitanos, todavía no hay gente. Llegué temprano para
evitar la cola que suele formarse pasada las 11 y media. Lo vi, era simpático, y
estaba acompañado de Fernando y Eddie, me lo presentaron, un lindo chico,
amigable.
A: Hola
Rony: Hola
Fernando y Eddie nos dejaron un momento a solas en la mesa
porque fueron a pedir un trago.
Alejandro: ¿Y desde cuando conoces a Fernando?
Rony: Un par de meses atrás, es solo mi pata. Perdón ¿Cómo te
llamas tú?
A: Alejandro.
Ro: ¡Ah!, Tú eres el famoso Alejandro.
A: ¡¿Famoso?!, ¿Por qué? ¿Qué han dicho de mí?
Ro: No te preocupes, nada malo te lo aseguro.
Lo tomé como un halago por al sonrisa que tenia él en su
rostro mientras fumaba cuando dijo esa frase. Al rato volvieron Fernando y
Eddie. Empezamos a bailar, al principio yo con Eddie y Fernando con Rony, pero
después Rony y yo empezamos a bailar juntos y de allí no nos separamos. Luego de
un par de canciones en las cuales podíamos vernos cerca de los ojos, nos dimos
un tímido beso, luego seguimos bailando sin que nadie mencione nada, pero
sucedió nuevamente, de pronto Eddie y Fernando se acercan a bailar cerca de
nosotros. Ya no nos besamos. Pensé que le podía incomodar a Rony hacerlo frente
a ellos, así que minutos mas tarde lo acompañe a la barra mientras sus amigos se
quedaban bailando. Le pregunté: "¿Tú crees que hayan visto?"
Ro: No creo.
Alejandro: ¿Te incomodaría que nos vieran haciéndolo?
Rony: No. Para nada.
Alejandro: ¿Te gustó?
Rony: Si, mucho
Lo besé inmediatamente, abrazándolo, empezaba a sentir algo
por él, lo veía lindo de verdad. Fuimos a la pista de baile, porque sonó una
canción de Daft Punk "One more time" y parecía efectivamente que una vez más me
estaba ilusionando. Recuerdo muy bien esa canción porque pude verlo a los ojos,
sonreír y besarlo, y esta vez frente a sus amigos.
Otra vez fuimos a una mesa, esta vez yo pedí una cerveza, le
pregunté en tono de broma: "Y conmigo, ¿Cuántos vacilones son ya?" Él Sonrió, y
me dijo que no me veía como un vacilón, y quedamos en volver a vernos. No
estábamos ebrios, así que todo lo hicimos muy conscientes.
Parece el chico más lindo que he conocido, pero debo de
confesar algo, tengo miedo de ser utilizado nuevamente, ya me he dejado llevar
por los sentimientos antes, y he salido perdiendo siempre. No sé como él me
estará tomando, me encantaría que fuera en serio. Me encantaría poder ser
correspondido, mucho tiempo he estado enamorado de Alonso, pero siempre
consciente que él no lo esta de mí. Me pregunto si no soy un vacilón para Rony
ahora. Parece que no, en verdad estoy sintiendo algo por él, y eso me da algo de
temor. Temor de no ser tomado en serio. A la salida intercambiamos teléfonos. Y
me acompañó a tomar mi taxi.
Me llamó al día siguiente después de la hora de almuerzo,
cuando colgué me sentí muy feliz. Yo le devolví la llamada en la noche. Hablamos
bastante y quedamos en vernos al día siguiente en la universidad de Lima, donde
él estudiaba, para de allí venir a mi casa, porque aquí estaríamos solos.
Llegamos a mi casa. Dispuestos a pasarla muy bien
sexualmente. No nos decepcionamos, hicimos de todo. Pero tuve una reacción no
muy común en mí. Yo sabia que sentía algo por Rony, pero no podía sacar de mi
cabeza a Alonso, me di cuenta que el amor que sentía por Alonso era
verdaderamente fuerte. Rony colocó el disco de Dido, al sonar la primera canción
del disco, "Here with me" sentía como la melodía me golpeaba el corazón, sentía
punzadas en el que me obligaban a llorar, lo besaba muy fuerte queriendo olvidar
a Alonso, pero mientras lo hacia, la voz de la británica me estaba empujando a
mostrarme vulnerable, le oculté mi mirada, me besaba la mejilla y al volver la
vista a él, me vio los ojos llorosos.
Rony: ¿Qué pasa?
Alejandro: Nada
Rony: Vamos, cuéntame (mientras me limpiaba las lágrimas)
Alejandro: Tengo miedo (No podía ocultar las lágrimas)
Rony: ¿De qué?
Alejandro: De salir lastimado nuevamente. (Estaba enamorado
de Alonso y yo no me sentía bien estando con otro chico). No puedo evitar llorar
lo siento. He salido lastimado siempre que me he enamorado. No quiero
presionarte a estar conmigo, es la primera vez que lloro frente a alguien gay.
Sentía la mirada atenta de Rony mientras yo me limpiaba las
lágrimas. Me sentía un tonto por mostrar debilidad. Pero era inevitable para mí,
esa canción me hizo recordar a Alonso. No aguantaba el piano de la melodía.
Rony: Eres bien tierno, tengo miedo yo de lastimarte.
Alejandro: Descuida ya se me va a pasar.
Dije eso limpiándome rápidamente las lágrimas y sonriendo
forzosamente.
Alejandro: No me tengas lastima por favor, no soy así, no
suelo irme por los sentimientos.
Rony: Hay que conocernos mejor y veremos si podemos ser
pareja.
Alejandro: (¿Pareja?)Claro, es lo correcto
Rony: ¿No llores? ¿ok?
Alejandro: Descuida, me gusta tu respuesta, es la apropiada.
(yo lloro por Alonso, pero Rony creía que era por él)
Yo no queria que Rony se sintiera obligado por mis lágrimas a
ser mi pareja, además no queria eso, salvo que fuera con Alonso. Quiero estar
con alguien que este enamorado de mí.
Luego de unas horas nos vestimos porque se hacia tarde, y
teníamos que ir a su universidad ha hacer unos papeleos. Terminado eso fuimos a
pasear por el Jockey plaza, lugar muy concurrido, conversamos mucho, comimos una
hamburguesa, pero les digo algo es un lugar inapropiado para dos gays, porque no
podíamos abrazarnos, no podíamos besarnos, no podíamos darnos la mano, y
teníamos que medir nuestras palabras. Porque el ser gay es malo, ¿Verdad?. Nos
veíamos a los ojos, nos decíamos que nos queríamos, pero Rony no se animaba a
decirme que estabamos. Pero al despedirnos en la noche me dijo:
Rony: Espero que duremos
Alejandro: Claro, pero para durar tenemos que empezar, ¿No?.
Rony: ¿Qué día es hoy?
Alejandro: 30 de abril del 2001, 9:15pm.
Rony: Estamos desde hoy
Sonreí, tenia ganas de abrazarlo por querer ser amable
conmigo, sentía que él lugar de Alonso estaba siendo ocupado. Queria decirle que
quisiera poder enamorarme de él totalmente pero no me atrevía a decirle que
estaba enamorado de Alonso, además estamos en la calle, una calle de Lima, la
ciudad donde el ser gay es malo.
Me llamó a mi celular a los 10 minutos de despedirnos para
decirme que me extrañaba.
Alejandro: Yo también te extraño
Rony: Mañana nos vamos a ver.
Alejandro: Por favor, es lo que más deseo.
Cerca de las 11:00pm recibí su segunda llamada, la verdad yo
queria llamarlo pero tenia miedo de lastimarlo al decirle que en realidad estaba
queriendo estar con él para olvidar a Alonso. Pero me agradaba la idea que él
pensara en mí como yo pensaba en Alonso.
Alejandro: Te quiero
Rony: Yo también
Alejandro: Me parece muy loco. Estar así con alguien, que
increible.
Rony: Si, por primera vez estoy enamorado de alguien.
Alejandro: Estoy feliz de estar contigo.
No sé si llegue a estar enamorado, pero me alegra ser
correspondido al fin. Estoy solo en mi cuarto escuchando la melancólica canción
de Dido.
Pero a la semana terminé con Rony, la verdad es que amo a
Alonso, y mientras no me lo pueda quitar de la mente no puedo estar con alguien,
solo me ilusioné con alguien que me estaba dando cariño.
Quizás le hice daño a Rony, espero que no. Pero necesito
hacer algo para poder sentirme el mismo Alejandro de antes, el chico frío y
calculador.
Rechoncho
Ahora estoy en la calle Tarata, esperando a un chico de
pantalón marrón y polo azul, de 18 años, espero que sea alguien simpático como
dijo. Yo fui vestido como dije.
En eso un rechoncho chico con un blue jean que se notaba lo
queria bastante, porque ese jean no había sido lavado en meses, y con un polo
sin marca a rayas horizontales, se me acerca y me pregunta.
Rechoncho: "¿Eres Alejandro?"
Lo miré, con la mirada de desprecio que solía tener. Yo con
mi blue jean Calvin Klein, con mi polo de manga larga comprada el fin de semana
en florida por mi mamá, muy caro marca Old Navy, con mi colonia Eternity de Ck,
con mis zapatos comprados en el mall de Boca Ratón en Florida, con mi reloj y
canguro Rip Curl, con mi celular digital más pequeño que la palma de mi mano; lo
miré con desprecio a los ojos y le dije de una manera diplomática: "No."
Escuché que volvió a preguntar, pero para esto yo ya no lo
estaba mirando.
Se retiró cabizbajo.
Escuchando en mi mente una canción de Marilyn Manson "Fight
song"
Pensé sonriendo: "¡He vuelto!"
Parte 3
Con Alonso me vi seguido esa semana. Dejé de chatear por un
tiempo, y ya estaba un poco harto de esta vida.
Aeropuerto
He pensado que aquí en Lima, no estoy viviendo de una manera
muy decorosa. Necesito alejarme de esta ciudad por un buen tiempo. Necesito
alejarme de esta vida tan insegura y de toda esta ciudad que me trae muchos
recuerdos, buenos y malos. En Florida descansaré un buen tiempo, a 40 minutos de
Miami, en Coconut Creek mi papá tiene una casa, me quedaré allí lo necesario
para hacerme extrañar. Llamé a Alonso días atrás para comunicarle mi partida
pero no fue a visitarme, probablemente no desea verme. La noche de mi partida,
cuando estaba cerrando mi maleta y me disponía a apagar la luz de mi cuarto para
dormir hasta las 4 de la mañana que iría rumbo al aeropuerto, suena el timbre de
mi casa, ¿Quién podría ser?, bajo algo desconcertado pensando quien podría ser a
esa hora. Al abrir la puerta y prender la luz de la calle escucho: "No te puedes
ir sin despedirte de mí" Era Alonso, se había cortado el cabello y se estaba muy
bien arreglado, se veía muy simpático. Sonreí y lo hice pasar. Mientras mi madre
descansaba yo con Alonso estabamos en la sala tomando vino y comiendo unos panes
con jamón que preparé para hacer tiempo hasta la hora de partida.
Alonso: ¿Por qué te vas?
Alejandro: No quiero vivir en Lima, me quedaré un buen tiempo
allá, no sé cuando regresaré la verdad.
Alonso: ¿Te quedarás a vivir alla?.
Alejandro: Si vengo a Lima será por un corto tiempo, pero me
llevo un buen recuerdo de ti.
Alonso: Lástima, no me voy a poder divertir igual sin ti.
Alejandro: ¿No tienes otros amigos que te pagen las cuentas?
Alonso: No digas eso huevón, tú sabes a que me refiero.
Alejandro: No, dímelo.
Alonso se acercó y me dio un beso muy suave y lento. Yo me
dejé llevar por él y lo besé de una manera muy apasionada. Era el primer beso
que le daba en toda mi vida. Él mejor beso de mi vida. La música del equipo de
sonido muy bajo, sus labios carnosos besando muy cariñosamente los míos, solo un
beso largo y suave. Cuando terminó, lo miré a los ojos y él a mí, podía ver su
cara de niño con los labios rojizos y humedecidos por mí. Le dije lo que toda mi
vida había querido decirle a los ojos sin temor de ser rechazado, algo que desde
el primer grado de secundaria queria decírselo cuando se sentaba a mi lado en
clase, algo que se lo decía susurrando cuando lo contemplaba mientras dormía a
mi lado a los 15 años después de una fiesta; le dije: "Te Amo". Nos besamos
nuevamente y él me dijo: "Eres el chico que me gusta, pero no me siento gay, tú
eres el único chico que me gusta, yo también te amo", seguimos besándonos.
Queria chupársela, pero él me detuvo y me dijo: "No arruines el romanticismo,
quiero recordarte así". Lo besé, lo abracé, pensé que dentro de unas horas
estaría lejos de él, y que ahora mi viaje se me haría una eternidad. Pasamos el
rato viendo televisión, abrazados, comentando lo que veíamos, riéndonos de la
mano. Tratando de no recordar que me iría en unas horas. Hasta que sentí que mi
mamá estaba bajando las escaleras, lo dejé de abrazar.
Me encuentro en el aeropuerto, listo para pasar la noche en
la casa de Florida. Allí estaré cuidado por mi engreidora abuela, mi mamá se
quedará aquí en Lima, mi mamá me acompañó al aeropuerto junto a Alonso, mi madre
siempre tan cariñosa conmigo. En parte hago bien en alejarme para llevar una
vida más correcta allá, pero ahora dejaba lo que siempre estaba buscando aquí en
Lima, el amor de Alonso. Escucho por el parlante la última llamada a los
pasajeros de American Airlines con destino a Miami, miro a mi madre con algo de
melancolía pero con tranquilidad, me despido de ella con un abrazo muy fuerte,
miro a Alonso y le doy la mano, él sonríe y me dice: "Escríbeme mierda y tráeme
algo de regalo", sonrío dándole la mano y mirándolo a los ojos, y me pongo mis
audífonos mientras revisan mi pasaporte y pasaje para embarcarme. Volteo para
ver a mi madre y a Alonso, y me despido, ella con una sonrisa que me anima a
seguir con mi camino, veo a Alonso que sonríe con los brazos cruzados, lo miro y
sonrío, "Walk on" de U2 suena muy fuerte en mis audífonos, luego mientras espero
sentado en los pasillos de embarque suena la canción de REM, que tantos
recuerdos me trae a la mente, y derramo unas lágrimas, pero me las limpio por
que escucho la canción que dice "Come on, come on, no one can see me cry".
Florida
Aquí en Florida, me llegué a enterar de lo que pasaba en
Lima. Magaly se escapó de su casa, y fue internada en una clínica por sobredosis
de drogas y no sobrevivió. Miguel, el chico que pateó un tico en Miraflores, se
fue a vivir a New Jersey con su pareja y se quedaron allá. Darío trabaja de
miércoles a domingo, así que ya no puede ir a la discoteca los fines de semana.
Y para terminar, la discoteca gay cerró. Y respecto a otros chicos, Lalito
contrajo el virus del Sida. Cesar me escribió desde Lima para contarme que
estaba con una chica, y que se alegraba que yo esté por Estados Unidos. Alonso
ya no tenía enamorada, y seguía estudiando en la Richi. Todos los fines de
semana hablaba con él, y me decía que me esperaría en Lima hasta que yo lo
decida.