Hola amigos. Me llamo Karina tengo 19 añitos, soy de Perú y
empecé con la zoofilia a los 16 años.
Bueno hace tres años, yo vivía en la casa de mis padres y
ellos tenían un perrito llamado RUFO el cual era de regular tamaño y muy
bonito, yo siempre jugaba con el, lo bañaba y lo alimentaba por lo que el perro
era manso conmigo.
Por ese tiempo yo estaba buscando como tener mas placer en el
sexo ya que desde un año atrás yo ya había tenido sexo con mi novio y lo seguí
teniendo con muchos otros pero no llegue nunca a un orgasmo, ni siquiera
masturbándome, así que estaba buscando como tener mas placer, y bueno se dio la
mas grata experiencia de mi vida con mi perrito Rufo.
Era un 14 de abril del 2003, eran las 22 de la noche, (jaja
lo recuerdo bien) yo estaba en mi cuarto ya con un camisón largo que me llegaba
a las rodillas (mi pijama); estaba en mi computadora en una sala de Chat de
sexo, en eso no se como, me metí a una sala de puras lesbianas y sin saber
empecé a hablar con ellas. Una me llamo mas la atención, se llamaba Liz, ella me
contó que nuca se había sentido satisfecha con un hombre así que lo hacia con
mujeres y con animales…
Esto ultimo me dejo paralizada, ella me comento que lo hacia
con perros y caballos, que sus penes eran mucho mas enormes y jugosos que los de
cualquier hombre, que su leche era la mas caliente y deliciosa además de que te
daban el triple de lo que te da un hombre.
Un escalofrío recorría mi espalda y sentía como mi panocha se
enjugaba mucho mas que cuando mi enamorado me la chupaba, "háblame de cómo lo
haces" le dije, ella se rió y empezó a contarme lo rico que era follar con un
perro, sobre como te lamía la panocha asta mojártela por completo y como te
metía un enorme pene y una gran pelota haciéndote gritar de placer; yo le
pregunte si tenia videos o fotos y ella empezó a pasarme una gran cantidad de
videos y fotos. yo los vi., y quede completamente helada al ver como mujeres
eran cogidas por perros, no podía moverme, mi vagina estaba completamente
mojada, y Liz me pregunto si tenia un perro, yo pensé en Rufo y en un instante
me imagine siendo follada por Rufo sintiendo su pene de perro en mi vagina,
mmmm que caliente que estaba. Pero en eso entro mi papá a mi cuarto y fue como
si me echaran un balde de agua fría, lo bueno es que alcance a apagar mi
computadora pero perdí toda la información :-(
Mi papá me regaño por que me estaba yendo muy mal en el
colegio, y me dijo que era muy vaga y descuidada, ya saben me dio un sermón de
esos… pero yo solo pensaba en los videos y en mi perro Rufo… "me estas
escuchando!!" grito mi papá, yo salte y le dije que si, y bueno, después de un
rato el se fue y yo mire mi calzón, estaba empapado con mis jugos, me lo saque y
me lo puse en la boca, estaba muy excitada y empecé a masturbarme pensando en
los videos que había visto, entonces se me prendió el foquito y fui corriendo a
buscar a Rufo lo encontré en el patio, y me le acerque ansiosa le empecé a
acariciar el lomo y le mostré mi calzón empapado, el perro se puso inquieto y
empezó a lamer el calzón con unas ganas locas, le mire el pene y se veía grueso
y una puntita roja le salía del forro, entonces se me ocurrió mostrarle mi
panocha para que la lama, pero mi papá salió a preguntarme por que había salido
así al patio, no saben cuanto me molesto eso, y el me dijo que me fuera a
dormir por que era muy tarde, yo estaba muy molesta, tuve ganas de gritar, pero
me dio miedo de que mi papá sospechara de algo así que me fui a mi cuarto
toda frustrada y molesta para mi padre.
Me eché en mi cama y empecé a masturbarme como loca, me metía
los dedos por la vagina y el ano, y los movía como si fueran un pene, mientras
que con mi otra mano me frotaba el clítoris de arriba hacia abajo, en mi mente
solo estaba el pene de Rufo y pensaba en como se sentiría ser penetrada por el,
seguí frotándome y metiéndome los dedos como una loca y empecé gemir de placer
tan solo pensando en mi perrito, entonces mi cuerpo empezó a moverse como
poseído por ese gran calor que me quemaba por dentro y me metí los dedos lo mas
adentro que pude, mi clítoris parecía una roca por lo duro que se había puesto y
lo seguí frotando con fuerza, y empecé a convulsionar de placer tenia ganas de
gritar de gusto pero tuve que aguantarme por miedo a que mis padres se dieran
cuenta, pero no pude mas empecé a convulsionar con mas fuerza y mordí mi
almohada para acallar mis gritos… grite con fuerza y sentí como mi clítoris
estallaba y salía un choro caliente de mi vagina grite como puta en celo,
deseosa de tener a Rufo dentro mío, fue una sensación deliciosa. Fue mi primer
orgasmo… después me di cuenta del estado en que estaba, estaba echada en
mi cama con la cola para arriba, todo mi cuerpo estaba sudoroso y mi vagina
parecía un mar, toque la cama y estaba toda mojada por mis jugos parecía que le
hubiera echado un balde de agua caliente. Tuve que sacar mis sabanas y voltear
mi pesado colchón, me fui a duchar, y después me quede dormida en mi cama, ese
orgasmo me había agotado por completo.
Bueno al día siguiente me levante renovada pero con un ligero
dolor en mi anito por la locura de la noche anterior.
Pasaron 4 días en los cuales no pude dormir pensando en mi
perrito al que no pude follar por la presencia de mis padres, pero al fin llego
el día.
Eran las 2 de la tarde, mi papá estaba en el trabajo y mi
mamá salió con unas amigas a visitar a una tía que estaba enferma fuera de la
ciudad así que no volvería hasta el día siguiente y como no tenía hermanos me
quede solita en la casa con mi querido Rufo. Ni bien salió mi mamá mi
panocha empezó a calentarse y yo empecé a frotarme por encima de mi calzón,
busque desesperada al perro, lo encontré en el patio al muy vago durmiendo
placidamente. Lo desperté y lo metí a la casa, "ahora eres mío perrito" le dije
deseosa, lo eché en el piso le abrí las piernas y le intenté tocar el pene, pero
Rufo no se dejo, se paró y trato de escapar pero no lo deje y me lo llevé a mi
cuarto para estar mas cómoda. Me desnudé y me le acerqué despacio, empecé a
acariciarle el lomo y besarle esa fría nariz mientras que con mi otra mano me
masajeaba el clítoris, mi vagina estaba muy caliente y empezó a ponerse
húmeda, me metí los dedos y empecé a masajearme metiéndome los dedos y
moviéndolos ahí adentro me la dilaté para que sea mas fácil la cosa, los saque
todos mojados con mis líquidos, se los puse en la boca de Rufo y el empezó a
lamérmelos como si estuvieran con miel, bajé mi mano hacia su pene con mucho
cuidado, y lo empecé a acariciar con delicadeza, la verga empezó a crecer poco a
poco en mi mano que excitante era eso y en eso salio de su forro un hermoso pene
animal, era rojo, suave y estaba muy húmedo no pude aguantar y se lo toque pero
Rufo se aparto a un lado y empezó a lamerse el pene, supongo que le hice
doler al tocarle, me le acerque y le mostré mi húmeda panocha, el perro se
acerco a olerme, me metió su fría nariz a las piernas y cuando me toco los
labios mayores yo me sobresalté por el frío, así que mejor me eché en el piso y
abrí las piernas, Rufo no se apartó de mi panocha, y empezó a lamerla como
queriendo comerme, me lamía los labios mayores con un gusto y una rapidez pero
no podía llegar al fondo así que yo abrí las piernas todo lo que pude para dejar
expuesta todo mi sexo, entonces el perro me lamió la entrada a mi vagina como
queriendo penetrarme con su lengua después su lengua subió hasta mi clítoris, yo
empecé a querer alejarme pero el perro no paró de lamerme y yo empecé a
convulsionar por el placer, me tome los senos y los apreté con fuerza, me corrí
como nunca lo había hecho y solo por su mamada. Ahora quería su pene pero Rufo
no quería parar de lamerme así que tuve que ponerme debajo de él, así como una
pose 69, el perro seguía lamiéndome y yo vi su gran pene, era el doble de lo que
era antes, que rico que estaba, todo rojo y grande, me lo acerque a la
boca con mucho cuidado para que no se asustara y empecé a chupárselo, Rufo
empezó a moverse rápidamente como si estuviera follando, y empezó a lamerme mas
fuerte tanto que me hacia daño, yo seguía chupándole y le salió un chorro de
semen a mi boca, tenia un sabor delicioso… todo caliente y saladito.. me lo
tragué como una puta.
No aguanté mas, me salí de esa pose y me puse como una
perrita con la cola bien parada abriendo mis piernas lo mas que podía para que
me follara, y Rufo de un brinco se montó encima mío y empezó a moverse como loco
pero sin atinar, yo moví mi vulva hacia su pene en eso sentí como la punta abrió
mis labios y entró, me metió toda su vergota a mi pobre vagina, yo grite de
placer y empezó a bombear como loco cada vez mas adentro, empecé a gritar e
intenté safarme pues me dolía mucho, pero no podía el perro parecía unido a mi,
sus garras me agarraban la cadera con tal fuerza que me lastimaban y no se
soltaba por nada, me sentía una perra, sin poder hacer nada mas que complacer a
mi amo, a mi dueño, a mi perro. Me dolía tanto que me hizo llorar pero el dolor
se convirtió en un placer tan grande que no podía ni respirar, cada embestida
era tan salvaje, que empecé a moverme como una puta en celo al ritmo del perro,
empecé a gritar de placer a bramar, a pedir mas mucho mas dámelo todo… pero en
eso sentí una pelota que luchaba por entrar dentro mió ¡era inmensa! Era mucho
para mí y trate de que parara pero Rufo me arremetió con tal fuerza que la metió
en una sola, yo grite por el dolor como nunca había gritado e mi vida, Rufo se
movía tan rápido y con cada arremetida me metía mas adentro esa enorme verga,
parecía un taladro, y cuando toda ella estuvo dentro mió ya no me dolió sino
todo lo contrario, se sentía el paraíso, yo bramaba de placer el perro se movía
como loco y sentía su baba en mi espalda, mis manos amasaban mis pequeños senos
con fuerza, mis pezones estaban erectos y yo los frotaba con fuerza, el perro me
bombeó con una rapidez que no pude mas, me vinieron grandes espasmos y mis
entrañas se estremecieron me vino un gran orgasmo. aaa… sigueeee.. dame mas…
dámelo todo… gritaba con la voz apagada por el cansancio, y en eso el pene se
puso tan duro que me vinieron mas orgasmos, Rufo me agarro con toda su fuerza y
se movió como un gran taladro, su pene estaba tan grueso que me llevaba de un
orgasmo a otro, ya estaba agotada, y en eso sentí como Rufo eyaculaba, sentí su
semen ardiente en mi útero llevándome a un gran orgasmo, grité, grité siii. Rufo
Quero ser tu perra hazme tuyaa…le decia con gemidos y gritos el perro me metio
su vergota y con toda la fuerza que me quedaba me sacudí, convulsione, y me
derretí por el calor de todo ese semen…
Quedé tirada en el piso, exhausta apenas podía respirar, pero
mas complacida que nunca.
Rufo se volteo hacia atrás y su cola quedo contra mi ano,
pero su pene no salía, yo me asusté e intenté sacarlo pero estaba exhausta, no
podía moverme y tenía tanta sed. Rufo empezó a arrastrarme hacia la puerta nooo…
gemí pero no pude agarrarme de nada y el perro me saco de mi cuarto, era tan
humillante y tan excitante a la vez. Me llevó a la cocina, hacia su plato que
estaba con agua, el tomo un poco y después se echó a un lado, yo traté de
pararme pero no podía, estaba exhausta y el perro me jalaba hacia el suelo así
que me arrastré hacia su plato, acerqué mi cara y empecé a tomarme todo el agua
que estaba mezclada con la baba de Rufo, tenia su sabor… En ese momento me sentí
tan puta, tan perra… la perrita de mi Rufo.
El agua me dio fuerza y pude llevar al perro a mi cuarto.
Cuando llegamos apenas pude cerrar la puerta, me tiré en el piso y empecé a
jalar para liberarme del perro, era increíble, ya estábamos media hora así
abotonados pero la verga de mi Rufo no empequeñecía y yo estaba tan
cansada que me quede dormida. Desperté cuando note que el perro jalaba para
liberarse así que le ayude, yo jalé en sentido contrario, y al fin nos soltamos,
y vi como salía un montón de esperma junto con mis líquidos de mi vagina, el
perro se acerco y empezó a lamerme, yo empecé a gemir y llegue a otro orgasmo,
cuando Rufo me dejo limpia, hice esfuerzos para pararme el perro se fue a un
rincón y empezó a lamerse el pene, me le abalancé y empecé a chupárselo, Rufo se
dejo y me dio un bocado de semen mas yo se lo chupé con mas fuerza hasta que le
saqué todo el semen y el pene empezó a decrecer, después el perro se fue y yo me
miré en un espejo la panocha, mi vagina estaba tan abierta era una O tanto así
que mi mano podía entrar con facilidad, yo quise continuar pero me dolía y
estaba muy cansada así que me puse mi camisón me eche en mi cama y me quede
dormida..
Bueno amigos esa fue una de mi mas gratas experiencias
zoofilicas, después lo hice con ponnys burros y muchos perros pero eso ya les
contaré a la próxima.
Mi e-mail es
lokarina_979@hotmail.com para intercambiar experiencias, consejos y
zoorelatos, y concejos para mejorar mis relatos(esta fue la primera vez que
escribo uno) pero que los hombres se abstengan de escribir, sorry nenes pero no
me interesan sus delgados penes jajaja solo bromeaba chao mis queridos amigos