Hola, primero que nada debo decir que yo "no soy la gran cosa
pese a que mis amigas dicen que estoy muy bueno". Tampoco voy al gimnasio pero
tengo más músculos que el Schwarzenegger... y eso que sólo tengo once años.
Un día mis padres fueron de vacaciones de verano a
Afganistán. Yo le dije a mi hermanita – que tenía dieciocho años, rubia,
perfecta, de ojos azules, 90-60-90-
"Hey puta, voy un rato a la esquina, ya vuelvo. Luego
seguiremos nuestro 69"
"Ah, vale hermanito, como siempre me encontrarás
predispuesta."
Pero cuando volví escuché unos sonidos raros en el baño,
entré allí y vi a mi hermana de cuatro patas mientras Bonzo- era nuestro
dóberman- se la follaba salvajemente.
"¡Más fuerte, Bonzo!"- gritaba ella.
"Te la meteré más al fondo, puta"- dijo Bonzo.
"¿What? ¡Bonzo! ¡No sabía que tú hablabas!"
"Pues sí, ya ves que hablo, chaval, era un secreto muy bien
guardado. Me encanta el coño de tu hermana, uhm... todos los días se la meto"
"¡Sigue, sigue!"- gritaba ella.
"WAF, WAF, WAF" – se largaba completo Bonzo en su coño.
"Hermanito, ven que te la chupo"
"Ok, ¿me chuparás la verga?"
"No, la verga no, chúpame la polla"
"Mi polla está muy cansada, pues me acabo de follar a unas
modelos. ¿Qué tal si me chupas el pene y ya?"
"Ah, vale, vale"
Me senté en el retrete y saqué mi aparato, enseguida me la
chupó mientras Bonzo estaba que ardía en su conejo Me corrí impresionantemente,
tiré algo así como dos litros, no, trescientos litros de semen que fueron a para
por todos lados del baño.
"Hermanito, debo confesarte que amo a Bonzo y me casaré con
él"
"Así, es, CUÑADITO, me casaré con tu hermana... WAF, WAF, WAF!"
"¿Qué? ¡No, no, eso es inmoral!"
"¡Me la llevo!" – gruñó Bonzo.
Intenté detenerlos pero fue muy tarde, la metió en el auto de
mi madre y arrancaron. Llamé a la policía y no me creyeron. Tenía que rescatarla
yo. Así que utilizando mis habilidades Jedi, volé por los cielos hasta localizar
el auto, bajé pero no había nadie dentro...
"¡Hermanito!"- gritó alguien. Miré en la Iglesia de donde
provenían los gritos, era mi hermana, salía con un vestido de novia y con Bonzo
a su lado, vestido de novio... se habían casado. Los amigos de Bonzo – un
maldito Rottweiler y un Salchicha, ambos bravucones y bien vestidos- me
golpearon y me dejaron en las puertas de mi casa.
"Para que sepas con quién te metes" – me dijo el Rottweiler,
escupiéndome luego en el rostro. Ambos se alejaron riéndose a carcajadas.
Cuando mis padres regresaron fue devastador, intentamos
demandar a Bonzo por tener tan mal a mi hermana, pero él tenía mejores abogados.
La trataba como sirvienta mientras sus otros amigos perros fumaban y jugaban a
las cartas en la mesa de la casa nueva que compraron. Luego se la follaban todos
en una gran orgía.
"Debo recuperar a mi hermana de ese esposo tan horrible"-
dije llorando.
Continuará.
Quisiera agradecer a quienes comentaron mi primer relato ("Nos
violaron a mí y a mi madre en un campamento"; Nos violaron a mí y a mi madre
en un campamento ) de aquí os digo que ya no soy hombre, de hecho estoy en la
sala de recuperaciones tras la cirugía a la que me he sometido. Ahora soy una
mujer hecha y derecha y si antes tenía 53 ahora tengo 51 gracias a los
maquillajes, espero utilizarlos hasta parecer de 18 añitos.
Pronto publicaré mi tercer y último relato, espero haber
mejorado ante ustedes, pues tengo planes de sacar un libro... Bestseller, de ser
posible.
Aquí las fotos
Bonzo;

Los amigos de Bonzo;

La zona hacia donde vivo;

George Bush;

Bonzo y mi hermanita;

Ains, Besicos!