Puritana inocencia
¡Tengo miedo! - Me decía
la adolescencia candida de tu arrogancia
mientras cruzábamos el viejo puente
de mármol frío, encajes de piedra y fina laja.
¡Tengo miedo! - Murmuraban
las dilatadas pupilas de tu encierro
el aguacero torrencial de tus besos provocaba,
la excitación repentina en las horas del deseo.
¡Tengo miedo! - Repetían
las cerradas paredes de tu cuerpo
mis labios succionando contenían,
los erizados pezones de tu dulce pecho.
¡Tengo miedo! - Susurrabas
mientras me anclaba a tu seguro puerto,
tus gemidos en el silencio provocaban
formas y figuras dilatadas por el tiempo.
¡Tengo miedo! - Y yo te amaba
la noche dueña de tus miedos,
cuando tus firmes nalgas amasaban
mi sexo duro por completo.
¡Tengo miedo! - Y tu inocencia puritana
bajo la lluvia fría de Enero
se disolvió entre viejas sabanas blancas
y encajes de fino terciopelo.
¡Tengo miedo! - Me decías
¡Tengo miedo! - Murmurabas
¡Tengo miedo! - Repetías
¡Tengo miedo! - Eran tus palabras.
Deseándoles un buen año.
JFCC.