Programa: Momentos.
Emisora: Cope Catalunya.
Presentador: Luís Rodriguez.
Tema programa: participación telefónica voluntaria con propósito múltiple. Luís
Rodriguez lleva muchos años haciendo este modelo de programa en que diferente
gente con problemas más o menos graves llama a la radio. Cuentan su versión por
antena y a menudo el experto conocedor de la alma humana, Luís Rodriguez, le
ofrece algún consejo. La línea telefónica también está abierta para quien quiera
ofrecer su ayuda al encausado, dar su opinión, a favor, en contra, exponer
paralelismos con su vida personal, etc, etc, etc.

28/11/2006 - 02:49AM
-Luís Rodriguez: Patricia, bona nit.
-Patricia: hola, bona nit.
-L: qué tal.
-P: pues aquí.
-L: sí?
-P: sí.
-L: ¿qué te pasa?
-P: que, a ver, que te quiero comentar un poco.
-L: sí.
-P: mira, bueno a ver, primeros me siento en una situación bastante malestable,
¿vale?
-L: sí, sí.
-P: pero bueno, he pasado una semana bastante mala. Porque.... yo cuando era
pequeña tuve unos abusos... y...
-L: ¿abusos sexuales?
-P: sí.
-L: por parte de quien.
-P: de un vecino.
-L: ¿de un vecino? ya ya.
-P: y... bueno que, me amenazaba.
-L: ya.
-P: luego, dijera algo me iba a matar.
-L: ¿es la primera vez que llamas?
-P: sí.
-L: ¿qué edad tenías cuando te pasó esto?
-P: me pasó desde los 6 hasta los 9 años.
-L: sí? y abusaba cuando no estaba tu madre, tu padre?
-P: aprovechaba, porque yo tengo una hermana que va en silla de ruedas.
-L: sí.
-P: entonces pues había momentos en que a lo mejor mi madre tenía que llevar a..
-gueeeee-(se oye un llanto de niñ@)
...a rehabilitación a mi hermana o tal, entonces, él, bueno, se llevaba muy bien
con mis padres. Y él, pues, decía, hacía a quedarse cuidándonos..
-gueeeee-(se oye un llanto de niñ@)
..y claro, lo que hacía era abusar de mi. Entonces, yo recuerdo que por ejemplo,
a lo mejor me saliera a comprar, porque me mandara mi madre a comprar algo. Y...
al volver, pues a lo mejor me estaba esperando en el rellano de la escalera,
vale, y, aprovechaba cualquier situación.
-L: ¿era mayor que tú?
-P: tenía 58 años.
-L: ¿él tenía 58 años?
-P: sí, se llamaba E****** P*****
-L: no, no hace falta que des el nombre. Oye y, una, una pregunta. Tú tenías,
has dicho.
-P: 6 años.
-L: ¿tú tenías 6 años y él abusaba de ti?
-P: sí.
-L: qué fuerte.
-P: sí.
-L: oye pero, abusaba de ti, en toda regla?
-P: él..
-L: quiero decir, quiero decir, abusaba de ti sexualmente?
-P: tocamientos...
-L: sí.
-P: yo recuerdo, a ver,
-L: dime.
-P: quizá es que no quiera acordarme, tampoco más, sabes, porque..
-L: ya ya ya ya.
-P: hace demasiado..
-L: ya ya, ya lo entiendo, pero, a veces hay que hablar, para curar.
-P: uhm.
-L: y qué, qué hacía él?
-P: pues, recuerdo que me hacía tocarle.. luego él me tocaba a mi..
-L: oye una pregunta, dices que esto lo hizo durante 3 o 4 años?
-P: sí.
-L: y lo hacía a menudo?
-P: bastante a menudo.
-L: y, tu madre nunca supo nada?
-P: yo tuve un cambio de conducta, por la noche me daban ataques de
ansiedad, estaba llorando, mi madre estaba super preocupada, me llevó al médico,
me preguntaba: a ti te pasa algo, a ti te pasa algo, a ti te pasa algo, y yo por
miedo porque él me había dicho que a mi madre y a mi hermana le iba a hacer lo
mismo. Esto no pasó aquí, pasó en Ecuador.
-L: esto pasó en Ecuador.
-P: sí, nosotros estuvimos 9 años viviendo en Ecuador.
-L: oye Patricia, y esta persona te decía que a tu hermana le iba a pasar lo
mismo, y a tu madre.
-P: sí.
-L: vaya.
-L: y qué ocurrió.. porque él estaba casado..
-P: sí. Él estaba casado.. no estaba casado, estaba ajuntado.
-L: pero tenía pareja.
-P: sí, con otra mujer que tenía 3 hijas. La mayor no les hablaba supongo que
por la misma situación.
-L: porque hacía lo mismo con la hija.
-P: sí.
-L: con la mayor.
-P: con la mayor.
-L: y con las otras.
-P: no lo sé.
-L: no lo sabes.. y y..
-P: con la mujer pienso que lo sabía, lo que pasa que, era una manera de engañar
a mi madre. Yo ahora estoy convencida de que ya lo sabía.
-L: quien, tu madre?
-P: no, no, no, no, la mujer. Mi madre le decía, es que yo pienso que, y no
mujer que, o sea yo recuerdo muchas cosas que, pienso, bueno ahora estoy
convencida de que la mujer no tenía que saber, porque si no, no, no, no.
-L: claro, y, tu lo que estás diciendo es que no sólo lo sabía la mujer, sino
que además era con el visto y bueno de la mujer.
-P: sí, pienso que sí.
-L: que, que fuerte.
-P: porque, yo le decía, se lo voy a decir a ella. Y él me decía, si tú le dices
algo, te mato me decía, que, recuerdo que además entrenaba, las dos barras estas
que van unidas con la cadena.
-L: sí, sí.
-P: bueno pues había una terraza, comunitaria, y él cada día, cada día, cada
día, cada día se entrenaba. Supongo que por miedo, a una reacción con sus
amistades o,
-L: y al final, estuvo 4 años haciéndolo. Y tu madre te siguió haciendo
preguntas..
-P: sí, todo este tiempo mi madre me hacía, me hacía, pero como yo decía que no,
que no, que no, que no, siempre que no, que no, que no, que no..
-L: pero tu madre te hizo preguntas directas..
-P: sí, porque teníamos un amigo que era médico, es que claro, yo pienso, él no
me llegó a penetrar nunca, eran roces, eran ... entonces, pienso que, no sé, que
no sé..
-L: te pones nerviosa, verdad Patricia?
-P: sí.
-L: ya ya, él, entonces nunca, este, este médico nunca pudo.
-P: intentaron, intentaron, intentaron, pero como decía no, y no, y no, y no, y
no..
-L: te llegaron a hacer algún examen médico, para probar si estabas siendo
abusada sexualmente?
-P: no lo recuerdo..
-L: no lo recuerdas... y, y, cómo, cómo lo llegó a saber tu madre?
-P: mi madre, pues por ejemplo, cuando estábamos viviendo allí en Ecuador,
entonces, llevamos 9 años viviendo allí, como te dije, el país se empezó a poner
mal, entonces mi padre montaba antenas parabólicas, y, de una de las que montó
vendió, una antena, y mi madre se vino con mi hermana, aquí en España, a
trabajar una temporada pues para, poder mandarnos dinero para que nosotros luego
nos pudiéramos volver a..
-L: Patricia.
-P: dime.
-L: nos vamos a quedar en este punto de la historia porque ahora llegan las
noticias, pero, te puedo pedir que no cuelgues?
-P: sí.
-L: ¿sí?
-P: sí.
-L: y también te tranquilizas un poco, de acuerdo, pero no me cuelgues el
teléfono que ahora vuelvo contigo, vale?
-P: vale.
-L: no me cuelgues..
--------------------------------
PUBLICIDAD RADIOFÓNICA - PUBLICIDAD RADIOFÓNICA -
NOTICIARIO - NOTICIARIO -
PUBLICIDAD RADIOFÓNICA - PUBLICIDAD RADIOFÓNICA -
--------------------------------
-Luís Rodriguez: aquí estavem parlant amb la Patricia, Patricia estas?
-Patricia: Hola.
-L: hola. Patricia.
-P: sí, hola.
-L: entonces me estabas contando que tu padre había colocado una antena, que tu
hermana viajó a España.
-P: uhm, uhm.
-L: y, y, qué pasó después?
-P: pues, a los tres meses o así nos vinimos mi padre y yo, bueno..
-L: pero a donde, a España?
-P: sí, a España.
-L: ah, viajastes.
-P: sí.
-L: es por eso que dejó de violarte?
-P: sí.
-L: porque, porque te marchastes de allí?
-P: sí, porque, bueno en un, una de las últimas ocasiones..
-L: sí.
-P: yo subía del cole.
-L: sí.
-P: entonces me lo encontré en el rellano.
-L: sí.
-P: y.. bueno, se dispuso a hacer lo mismo que me iba haciendo.
-L: tú, tú tenías entonces alrededor de 11 años.
-P: no, no, no, unos... 9.
-L: 9 años.
-P: sí.
-L: comenzó a violarte, a abusar de ti..
-P: 6.
-L: a los 6, y tenías 9, de acuerdo. Y qué pasó, te lo encontraste en el
rellano?
-P: en el colegio..
-L: sí.
-P: se dispuso a hacer lo mismo que hacía siempre y.. ya no pude soportar y le
pegué un tortazo.
-L: ¿le pegaste un tortazo!
-P: sí. Y entonces me dijo, bueno, pues que me iba a matar, que... que... y le
dije: mira, a mi me da igual que me hagas lo que me estás haciendo que es
matarme en vida.. me da igual que me mates, prefiero que me mates a que me sigas
haciendo lo mismo.
-L: una, una niña de 9 años, abusador de 58 años.
-P: uhm.
-L: ¿eso le dijiste?
-P: sí. Entonces, supongo que se asustó tanto, que, yo recuerdo que, subió para
casa corriendo, y el fin de semana mi padre me dijo, voy un momento arriba que
me ha dicho E***** que, que quiere hablar conmigo. Y yo bueno, lloraba y lloraba
y lloraba de, detrás de la puerta, porque, bueno, en todo este tiempo nosotros
teníamos niñera, mis padres nos habían puesto una niñera, y él la puso en contra
de mis padres, decía que, que si le robaba, que si no nos cuidaba, que si no nos
daba de comer porque claro, mientras estábamos con ella, él, se estaba mucho más
limitado a hacerlo.
-L: lo tenía más difícil.
-P: entonces, recuerdo que mi padre subió a hablar con él, y yo me estuve
llorando detrás de una puerta, entonces cuando mi padre bajó, me dijo.. le solté
llorando y, qué t'ha dicho, qué t'ha dicho, qué t'ha dicho, qué t'ha dicho, y
dice: nada, que se van a vivir fuera, que han encontrado un piso en otro sitio y
se van a vivir de aquí fuera. Y yo me diks va vi er..
-L: sí, a, a, aléjate un poquito más del micrófono, del micrófono de tu
teléfono.
-P: perdona, perdona.
-L: sí, no te preocupes. Y que, y, y, sigue sigue.
-P: me sentí super aliviada, pero de todas maneras yo iba a venir el billete ya,
y yo ya me venía a vivir aquí en España con mi madre y con mi hermana. Entonces
me vine yo, y luego fue mi padre, nosotros somos de aquí, lo que salí por el
trabajo de mi padre pues nos tuvimos que ir allí.
-L: entiendo.
-P: y, y, mis padres pues, allí euh, todos los recursos que tuvieron intentaron,
por mi hermana pues, que la vieran médicos de Estados Unidos, la rehabilitación
y todo, entonces, la verdad es que, económicamente tampoco estaban bien. Pues
eso, tuve que venir primero mi madre y luego, vinimos nosotros.
-L: sí, sí.
-P: entonces al llegar aquí, ya cuando estábamos estabilizados otra vez. Pues
ellos veían que, que mi comportamiento que no seguía siendo normal. Y entonces
pues, un día pues, yo se lo conté a mi madre.
-L: ¿todo?
-P: uhm. Y mi madre pues, cogió una depresión muy grande. Me quería llevar al
psicólogo, entonces eh, estuvo, porque mi madre trabajaba en, bueno, en una
casa, donde había chicas del Opus estudiando. Y uno de los padres, pues era, un
psicólogo bastante famoso.
-L: sí, sí.
-P: entonces hablé con él y, claro, dinero tampoco teníamos para poder pagar una
consulta de, de tanto, entonces él le dijo: no te preocupes, tráemela que yo le,
que voy a, no te preocupes que ya lo haremos que.
-L: que te iba a ayudar.
-P: estuve una temporada bastante yendo con él.
-L: sí.
-P: me mandaron a, a una clínica privada a hacer un test de rot(palabra no
completamente entendida).
-L: sí.
-P: entonces yo intentaba mostrar que, pues que yo estaba bien, pero de cara a
mi madre porque mi madre tenía una depresión muy grande.
-L: vaya.
-P: porque se echaba mucho la culpa, porque había estado demasiado pendiente de
mi hermana y, y a lo mejor no, se echaba la culpa de que se tenía que haber dado
cuenta.
-L: sí, sí.
-P: y mi padre también estuvo bastante depresivo. Afectó a todo bastante.
-L: lo, lo entiendo Patricia.
-P: entonces, eh, el día que fuimos a recoger los resultados del test de roche.
-L: sí.
-P: cuando a mi me leyeron todo lo que, a mi me había pasado, que, que me
parecía imposible que por unos dibujos con unas cosas, uhmm, pudieran, gcj
-L: interpretar.
-P: es, me rompí a llorar. Y fue cuando empecé pues, bueno, a ponerme en
tratamiento, me mandaron antidepresivos.
-L: sí:
-P: y, pues, no sé, lo pasé muy mal, porque estuve bastante depresiva, esto con,
16 años o así.
-L: vaya.
-P: entonces yo me iba a la consulta pero tampoco me sentía liberada, porque,
esta persona me decía que yo tenía que perdonar a esa persona porque era un
enfermo, y realmente, pues era un enfermo y tenía que perdonarlo. Y yo pues, no
podía conceber que pudiera person, a una persona así y que pudiera hacerme eso.
Entonces, de ir muy bien en los estudios empecé a ir mal, no me podía
concentrar, no podía estudiar, no podía.. y, y una discusión que tuve con mis
padres, yo también estaba, yo entiendo que yo estaba en una situación que no era
capaz de hablar bien con nadie. Pues me tomé, tomaba tranxilium, aloperidol y
besitran, y me tomé tos. Y entonces cuando mi madre, supongo que se levantó por
la noche me fue a despertar y vio que esto. Pues, llamaron, yo no recuerdo más,
yo me desperté en el hospital, en bellbitche, y me habían, bueno me habían
intubado, porque había entrado medio inconsciente y de la misma, el jarabe este
que te dan para vomitar, pues yo ya no era capaz de expulsar nada. Entonces me
tuvieron que intubar, todo esto también viene porque la primera vez que a mi me
pasó eso, pues yo de pequeña era una niña muy golosa. Y la primera vez que me
pasó era porque la hija que él tenía, la hija esta pequeña que él tenía, un día
estaba enferma y yo siempre jugaba con ella.
-L: sí.
-P: entonces, la primera vez, ella estaba enferma y yo subí a jugar con ella. Y
él estaba en el comedor comiendo. Y entonces me dijo: mira que pastel ha hecho
su mujer. Y a mi me encantaban los pasteles que ella hacía, entonces.. me dijo:
ven, siéntate aquí. Me mandó sentarme en sus piernas.
-L: vaya.
-P: y cuando yo estaba probando me, me destrozó el pastel, me tapó la boca. Y..
fue cuando, fua la primera vez que pasó eso.
-L: vaya.
-P: entonces yo desarrollé un trastorno alimenticio.
-L: ¿sí? ........ porque lo asociaste con, lo asociabas con.
-P: lo asociaba con esto.
-L: ¿cuando empezaste a desarrollar este trastorno alimenticio?
-P: con 14, 15, 15 años.
-L: ya. Estabas hablando del momento cuando te llevaron al hospital y te
intubaron para, para hacerte un lavado.
-P: yo hacía poco que había empezado con el trastorno alimenticio. Entonces,
estuve ingresada luego en san Juan de Dios. Estuve en tratamiento. Problemas que
el trastorno alimenticio es hoy en día. Y todavía he seguido, porque tampoco,
supongo que... es que no sé, como ex. no sé si no me han sabido ayudar o no he
podido saber ayuda, o no he sabido pedir ayuda. Entonces, bueno, hace dos años,
me pegó un ataque de ansiedad bastante fuerte. Porque yo tenía anorexia con
bulimia. La anorexia la fui restando, y lo que hacía era para, para que no me
hicieran que, que no comía, que tal, que todo lo que comía vomitaba. No, no era
en plan atracones, sino que todo lo que comía lo tenía que vomitar. Entonces
ahora estoy yendo a bellbitche al centro de día.
-L: sí.
-P: empecé a hacer un psicoeducativo, y la verdad es que me fue bastante bien.
Lo que pasa es que después luego, por un fallo de papeles o algo así, me tenían
que haber llamado para empezar otro. Yo ya llevaba bastante tiempo sin vomitar,
llevaba como tres meses y me sentía bastante mejor. Y el otro día pues, tuve que
llamar, les comenté pues que no me parecía lógico ¿no? que si una persona está
más o menos bien, que tiene que haber una continuidad, porque me dijeron que me
llamarían para empezar el nuevo tratamiento específico. Entonces me explicaron
que se habían equivocado con unos papeles y que tal. Y ahora pues estoy
luchando.
-L: vaya. Patricia, ¿qué edad tienes?
-P: 25.
-L: es decir que esto que te pasó, ha sucedido no hace tanto.
-P: no.
-L: y en este momento lo que padeces es el trastorno alimenticio.
-P: sí.
-L: tienes idea de cómo resolver esto?
-P: estoy dispuesta a lucha como sea.
-L: pero te han explicado, te han dado pautas? Te han dado esperanzas de que
esto se pueda controlar?
-P: sí, supongo que sí, lo que pasa es que es algo muy difícil.
-L: oye Patricia, lo que el trastorno alimenticio, las personas que te tratan en
bellbitche. Te lo tratan como, bueno como un trastorno asociado a lo que tú
viviste, o es independiente, te lo tratan como independiente de lo que tú
viviste en Ecuador?
-P: no, no, no, un poco en general, son muy buenas personas y me lo tratan en
comidas, nos dan unos registros de comida que hay que tenemos que llenarlos.
-L: sí, esto lo entiendo Patricia, pero este trastorno alimenticio, tu sabes
donde está el origen de ese trastorno alimenticio.
-P: sí.
-L: entonces, si no tratas la causa, aunque tú alivies los síntomas, siempre
vuelven a aparecer los síntomas.
-P: uhm.
-L: ¿sí?
-P: uhm.
-L: claro, tú puedes aliviar el síntoma, pero si la causa permanece, el síntoma
vuelve a reaparecer. Entonces un psicólogo, o un cuadro de psicólogos o
psiquiatras. Que traten los síntomas sin ir a la causa, te aliviará
momentáneamente.
-P: uhm.
-L: pero será, volver y volver y repetir y repetir a lo largo de toda tu vida.
Por eso te preguntaba, los psicólogos y psiquiatras que te tratan actualmente,
te están tratando los síntomas de tu trastorno alimenticio, en relación a lo que
tú viviste en Ecuador, hace pocos años?
-P: no.
-L: no te lo están tratando, en relación a esto.
-P: no.
-L: el psicólogo que te trató, que fue tan amable porque te dio un tratamiento.
Y lo hizo por consideración hacia ti y hacia tu madre, este psicólogo sí que te
trató el, el tema de los abusos sí te lo trató él.
-P: pero muy poco.
-L: pero muy poco.
-P: no, porque era repetir lo mismo, y lo mismo y lo mismo y hacerme intentar
comprender que tenía que perdonar y punto. No sé, yo puedo decir que hay otra
persona que sí me ha ayudado bastante. Una psicóloga I***.
-L: sí.
-P: fue la que realmente me intentó sacar toda rabia que yo tenía dentro, todo,
con cojines, todo intentar hablar, dirigirme a mi madre, porque yo a mi madre la
quiero muchísimo, a mi padre también y a mi hermana también. Entonces, yo pienso
que ha sido la que más rabia me ha sacado de dentro, la persona que más me ha
podido ayudar en ese sentido.
-P: por ejemplo ahora, el tema de los abusos puedo hablar?
-L: sí, sí.
-P: que antes no podía, rompía a llorar, era incapaz de hablar con nadie, porque
es algo que me avergüenza, es algo que.
-L: ya, ya.
-P: yo ahora puedo hablar con cierta tranquilidad, poder explicarlo bien, antes
era incapaz. Pero que pasa que, pues pienso que, el trastorno alimenticio es un
hábito que he ido cogiendo, he ido cogiendo, he ido cogiendo, porque he pensado,
yo no quiero esto en mi vida.
-L: claro.
-P: si sigo así voy a acabar mal, y no..
-L: pero Patricia, tú sabes donde está la causa de este trastorno alimenticio,
te lo han explicado?
-P: los abusos de la primera vez.
-L: quizás es que no te lo han explicado.
-P: uhm.
-L: los abusos iniciaron, pusieron en marcha un mecanismo dentro de ti que está
activado.
-P: sí, es como cuando llego a mi tará, me limpiará por dentro, me dejará
limpia, me ..
-L: claro, porque este psicólogo, yo no soy psicólogo y no te voy a hablar de
psicología Patricia. De psicología hablan los psicólogos, y yo no lo soy.
Tampoco te voy a hablar de psiquiatría porque de psiquiatría hablan los
psiquiatras y yo no soy psiquiatra.
-P: uhm.
-L: pero déjame que te haga una pregunta, una pregunta que considero importante.
El primer psicólogo, el que te trató, te hablaba del perdón. ¿Qué te decía del
perdón?
-P: pues que era una persona enferma y tenía que ser capaz de perdonar esto.
-L: de perdonar a quien?
-P: a esta persona que me había hecho esto.
-L: sólo te hablaba del perdón dirigido a esa persona?
-P: sí.
-L: nunca te habló del perdón hacia ti misma?
-P: no, esto me habló la segunda chica que te dije que me ayudó más. Me hizo
entender que yo no tenía culpa de nada, que una niña de 6 años ni es consciente
ni sabe lo que es bueno ni lo que es malo. Yo supongo que también me he echado
la culpa de no haberlo dicho.
-L: sí. Tu, a ver, tu madre se culpó a si misma y por eso desarrolló una
depresión.
-P: uhm.
-L: y tu padre también.
-P: uhm.
-L: y tu madre estuvo en tratamiento psicológico y también tomando
antidepresivos.
-P: y sigue.
-L: y yo te pregunto Patricia, tu madre tenía culpa de algo?
-P: de nada.
-L: verdad que no? pero ella ha asimilado una culpa que en verdad no tiene, que
es una culpa no real pero ella la ha hecho real, y ha desarrollado una
depresión. Es verdad que tú tampoco tuviste ninguna culpa pero posiblemente tú
has asimilado una parte de la culpa de todo lo que pasó sin tenerla. Y es esa
culpa y la imagen que tú formaste de ti misma en eses momento.
-P: uhm.
-L: imagen que no aceptas de ti misma que supongo que todo esto te lo deben
haber explicado, que es lo que hace que una persona, que siente rechazo hacia si
misma, exprese, matice, el asco por si misma y por el cuerpo, por el propio
cuerpo, que lo exprese desarrollando trastornos alimenticios como es la anorexia
y la bulimia.
-P: uhm, uhm.
-L: es que, esto es, Patricia, tú tienes una causa de por qué estás viviendo lo
que estás viviendo. Y alguien te tiene que ayudar a entender cómo resolver este
problema que tú no has creado pero que lo vives dentro de ti. El rechazo por el
propio cuerpo, la repugnancia por ciertas cosas que tú hiciste, evidentemente
que no querías hacer pero que participaste en ellas, ¿sí?
-P: uhm, uhm.
-L: porque estabas amenazada y porque, y porque eras una niña, caramba.
-P: uhm.
-L: el desprecio y el rechazo hacia el propio cuerpo crea, origina trastornos
alimenticios. Entonces, hasta que no, hasta que no se resuelvas, hasta que no
repares y rectifiques y resuelvas este propio rechazo que tienes tú ha fk,
rechazo que tú has ido asimilando a lo largo de estos años hacia tu propio
cuerpo, es decir, ciertas acciones y actitudes, es que, no se va a resolver el
trastorno alimenticio. Podrás resolver los síntomas momentáneamente. Te pueden
enseñar a controlar situaciones, pero la génesis del problema, la causa del
problema, está en Ecuador hace muchos años, o pocos años, cuando tú tenías 6
años, cuando este tío, y me ahorro los demás calificativos, entre otras cosas
porque estoy delante de un micrófono, este tío hizo contigo.
-L: Patricia, tienes que encontrar profesionales que entiendan el problema, pero
todo el problema, no sólo el trastorno alimenticio.
-P: uhm.
-L: ¿sí?
-P: sí.
-L: ¿te he ofendido en algo?
-P: no en nada
-L: no eh.. porque no quiero eh.
-P: no, para nada, no te preocupes.
-L: y si me he equivocado en algo, me habré equivocado porque como te he dicho
no soy ni psiquiatra ni psicólogo y es muy fácil que me equivoque.
-P: me siento aliviada, porque es algo que tengo para mi.
-L: sí.
-P: yo tengo pareja y me apoya mucho en todo y es uno de los primeros, mis padre
me apoyan en que vaya a bellbitche, en que intente, a ver si he mejorado, porque
estoy mucho mejor ahora. Ahora lo único que tomo es un ansiolítico, para la
ansiedad, porque, lo que pasa es que claro, tengo temporadas de bajones que no
puedo evitar acordarme de cosas y m'afectan mucho.
-L: oye, sabes lo que yo haría en tu lugar, Patricia?
-P: qué.
-L: mira, yo sin dejar el tratamiento en Bellbitche, porque es fundamental que
lo continúes, y que continúes el tratamiento con los medicamentos que te han
pre-escrito y todo lo que tú estás haciendo sin abandonar absolutamente nada de
esto, yo te pediría algo.
-P: dime.
-L: mira, yo te pediría que te pusieras en contacto con una asociación que quizá
conoces que se llama Fada ¿conoces esta asociación?
-P: no.
-L: mira, es una asociación que, que ayuda a los, bueno, que trata de prevenir
el abuso sexual de niños. En esta asociación hay expertos en el tema y
psicólogos y psicólogas, hacen charlas, en fin, son desde mi punto de vista en
Barcelona, tratan este asunto con una gran sabiduría, con muchos conocimientos,
tienen apoyos. Es una asociación reconocida y sinceramente, sin dejar
absolutamente ningún tratamiento, ningún psicólogo, ningún psiquiatra, ni
bellbitche ni nada de esto, yo, si tú quieres yo te paso este teléfono. No lo
tengo aquí, pero con mucho gusto yo mañana te lo voy a pasar.
-P: uhm, uhm.
-L: y procura tener una reunión con ellos. Es, es una asociación, mira me están
diciendo que el teléfono lo tenemos aquí, es una asociación sin ánimo de lucro.
Es decir no vas a tener que pagar nada. Pero me encantaría, uhm, estoy casi
seguro de que te iría muy bien asistir a una de esas charlas a hablar con los
psicólogos porque me parece, me parece que tendrías que ir a las causas, más a
las causas que a los síntomas. Y a ver, posiblemente no todos los psicólogos y
psiquiatras vayan en esa dirección, por eso te lo digo, Patricia.
-P: uhm, uhm.
-P: sí, estoy dispuesta.
-L: ¿sí? pues si quieres después cuando nos despidamos yo te paso este número,
tú contactas con ellos y solicitas información y un día que tengan una
conferencia, que hagan una charla les conoces y a ver que tal. Quizá sea algo
más, algún añadido que más incluir en tu, en todo este esfuerzo que estás
haciendo para reconstruir tu vida.
-P: uhm.
-L: es curioso, este individuo está suelto.
-P: pues sí.
-L: y haciendo de las suyas allí donde está.
-P: si te digo la verdad, pues supongo que sí, pero yo confío en que le haya
llegado su hora y, porque claro, ahora él ya será bastante más mayor, confío en
que ya no esté aquí, te digo la verdad.
-L: él está en Ecuador, pero mira Patricia, hay muchos individuos como este que
están sueltos aquí en Catalunya también.
-P: uhm.
-L: y son de aquí, y muchos sabes que la mayor parte de abusos suceden dentro
del seno familiar.
-P: uhm.
-L: a ti te lo hizo un vecino pero el, por muy horrible que nos parezca muchos
de estos abusos se producen..
-P: dentro de..
-L: dentro de la casa.
-P: sí.
-L: padres, hermanos, cuñados..
-P: esto supongo que me ayudó bastante a mi misma para entender las cosas porque
claro, yo estuve ingresada en san Juan de Dios. Digo muchos casos similares, lo
que pasa que, obviamente, pues te hacen pensar y veces, a mi dentro lo malo me
lo ha hecho un vecino, no me lo ha hecho mi padre, porque habían niños, que les
pasaba algo parecido pero hay había sido su padre, entonces, bueno supongo que
es un ejemplo que siempre, nuestros padres nos han puesto no? Y de cara a mi
hermana, que siempre tenemos que mirar para alante y no para atrás porque
lógicamente hay personas, claro que hay personas que están mejor que nosotros
pero, también hay muchas personas que están peor, que nosotros. Y si dentro de
lo bueno, yo tengo a mi familia que me apoya mucho, que me ayuda en todo lo que
puede. Tengo una persona a mi lado que me ayuda en todo lo que puede.
-L: magnífico.
-P: y, y gracias a ellos pues.
-L: magnífico, pero aún así necesitas ayuda para resolver este problema. Tu
madre está en tratamiento y necesita ayuda, y tu padre también.
-P: uhm.
-L: oye Patricia, cuanto lo siento de verdad que injusto que esto pase eh.
-P: uhm.
-L: esto, esto, estos monstruos no tienen ni idea del daño que hacen.
-P: no, no tienen.
-L: destrozan un vida.
-P: una vida.
-L: sí.
-P: yo pienso... bueno, yo un caso así no pienso que se pueda perdonar, ni que
se pueda llegar a olvidar, pienso que es un recuerdo que ya lo vas a tener
durante toda tu vida y, y bueno, yo por ejemplo el sábado fuimos a cenar todos
los amigos y comentábamos y tal y decían: pues yo mi infancia no la cambiaría
por nada del mundo, sabes, y yo,
-L: claro.
-P: pues yo sí la cambiaría.
-L: claro, normal.
-P: yo sí la cambiaría.
-L: claro, te entiendo.
-L: lo lamento Patricia de verdad.
-P: no, no te preocupes.
-L: sí, sí, oye ponte en contacto con esta asociación, asociación Fada.
-P: sí, uhm.
-L: hasta incluso tú, que has tenido esta horrible experiencia, podrías
colaborar con esta asociación para ayudar a personas que son víctimas de abusos
sexuales o para prevenirlos.
-P: uhm.
-L: y hasta eso te sería una terapia a ti.
-P: uhm.
-P: yo estoy dispuesta.
-L: sí. Oye, y para los padres que nos escuchan, que quizás, porque tu madre,
durante todo el tiempo que estuvo allí, pues ella no, no, no supo nada, no fue
su culpa, porque jamás se puede culpar de esto a los padres.
-P: uhm.
-L: pero, pensando en la prevención y en la evitación de que esto vuelva a
suceder o que esté sucediendo. ¿Cómo se puede percatar una madre, un padre de
que algo de esto pueda estar ocurriendo a un hijo.
-P: pues yo pienso que, a ver, por ejemplo, hay síntomas que, que tú
desarrollas, quieras o no quieras, que yo por ejemplo tenía pesadillas, me
despertaba llorando, tenía ansiedad, pienso que, claro, a lo mejor antes no era
tan habitual, no se sabía tanto qué era la ansiedad, no sé. Hoy en día pienso
que, no sé. A ver, es que no sé, claro, es que es complejo sabes.. porque si a
ti te están diciendo: no digas nada, no digas nada, no digas nada, no digas
nada..
-L: y te amenazan.
-P: sí, y te amenazan, y tú, a través no, no, me lo vas a negar todo, que,
bueno, yo, no sé, es una cosa que pienso siempre que esta persona, que nunca
hubiera llegado a hacer nada porque me lo demostró en el sentido de que cuando
yo lo amenacé, de que me daba igual que me matasen, lo que hizo fue, que, se
cagó de miedo y lo que hizo fue huir porque sabía lo que le iba a pasar, luego
una vez aquí, mis padres, pues mi madre intentó de la rabia intentó localizarlo
por la embajada porque ella dijo: yo, yo, me da igual, yo contrato a dos tíos y
que lo maten y que, yo he llorado mucho con mi madre, decirle de qué me sirve
ahora. Que tú, si eres una persona, digo mamá, digo, tú, yo no quiero que tú
encarnes tu vida, que lo que te quede de vida te tengas que quedar en una cárcel
por haber matado una persona, bastante, bastante daño nos ha hecho ya.
-L: sí, sí.
-P: como para que encima tengamos que.
-L: claro.
-P: que estar pasando más.
-L: oye Patricia, pon en contacto tus padres con esta asociación, pienso que
hasta a ellos les puede ayudar.
-P: sí.
-L: sinceramente, puede ser una bonita terapia para vosotros.
-P: me dejarás primero que vaya yo, y ya esté recuperada.
-L: claro, naturalmente. Oye, siempre que quieras llamar al programa llámanos,
has sido muy valiente. Fuiste valiente cuando le propinaste el bofetón, fuiste
valiente cuando le dijiste que, hasta aquí. Y has sido esta noche muy valiente
al contarlo.
-P: te escuchado muchas veces vuestro programa, bueno me lo pongo siempre para
dormir porque ella madruga bastante.
-L: sí.
-P: y siempre me quedo dormida, pero. Hoy mira, digo, voy a llamar porque, no
sé, es un alivio un poco poder estar.
-L: claro. Tuviste valor, tienes valor, tienes valores y, de verdad que yo creo
que todos sentimos admiración por ti, lucha por corregir lo que te falte
corregir. No sé qué es lo que tienes que hacer, no sé en qué punto estás, pero
sé que lo vas a conseguir Patricia. Sé que lo vas a conseguir, estás rodeada de
gente que te quiere, tu pareja, tus padres, y seguro que acabarás queriéndote a
ti misma mucho.
-P: espero poder llamarte y poder decirte.
-L: supongo que te va a costar, que es un trabajo duro pero lo vas a conseguir
Patricia. Me ha gustado escucharte, sabes.
-P: muchas gracias.
-L: y cuando quieras volver a hablar aquí, de cualquier tema, llámanos.
-P: muchas gracias.
-L: ahora te pasan su teléfono.
-P: vale gracias.
-Luís.Rodriguez: hasta luego.
-Patricia: hasta luego.
------------FIN------------