Tenia 18 años, por aquel entonces era un chico normal, me
gustaban los tíos, y me los follaba siempre que tenia ocasión, en la
universidad, en pubs gays de mi ciudad. Recuerdo que lo que mas me molaba por
aquella época eran los cuartos oscuros, y cuando no follaba, pues me dedicaba al
resto de cosas que hacen los chicos con dieciocho años, aunque no era muy
popular, arbitraba partidos de fútbol de categoría infantil, chicos de 12 y 13
años, nunca me había fijado en ellos como chicos sexuados, chicos que empiezan a
saber lo que son las pajas, las mamadas, los besos… nunca me fije en ellos hasta
que …
Arbitro, mis chicos han luchado mucho para llegar a esta
final – me decía el entrenador de uno de los equipos- y como yo te he visto
en el soja – era uno de los garitos con cuarto oscuro que frecuentaba- se
que con un poco de tu ayuda van a ganar este partido.
No os voy a engañar, yo me consideraba fuera del armario,
pero tampoco quería problemas así que en ese mismo momento pensé para mi hacer
caso al entrenador, tras una breve pausa prosiguió con su oferta.
Y además, en mi equipo hay un par de chicos, el 7 y el 9
– me dijo susurrando- que si ganan el partido estarán muy agradecidos con
usted, y seguro que podrán irse a algún descampado, o quizás quiera usted
verlos en el vestuario.
No daba crédito a sus palabras, pero un instinto despertó en
mi, el entrenador me enseño sus fichas, los dos tenían 13 años, Ángel y Javier
se llamaban, uno moreno, él otro rubio, uno rapado, él otro con media melena. No
conteste, y pite el inicio del partido.
El equipo de, digámoslo así, mis niños, era claramente
inferior al rival, pero por suerte para mi, no había mucha diferencia de goles,
y llegados casi al final del partido el resultado era de empate a dos, con esta
situación tenia claro que cualquier caída dentro del área la pitaría como
penalti, y cuando en el minuto final, el 9, Javier, el rubio de media melena,
cayo en el área rival, no lo dude, PENALTI, pite sin contemplaciones.
Los padres me insultaban, los niños me odiaban, pero cuando
Javi metió gol, espera un poco y pite el final del partido, retirándome a toda
prisa a mi vestuario mientras se entregaban los premios, paso como una hora
cuando llamaron a mi puerta. Abrí y vi a los dos chicos vestidos de calle y con
sus mochilas a la espalda.
Venimos a pagar nuestra deuda – dijo Javi-.
Pasar – conteste lleno de nervios mirando que nadie nos
viera- vuestro entrenador me ha dicho que era muy importante para vosotros
este partido.
Si – contesto Ángel- por eso haremos lo que tu quieras.
Me quede sin palabras, no me los esperaba tan directos,
estaba ansioso, mis mas bajos instintos se habían despertado, pero estaba
inmóvil y sin saber que decir.
Tal vez los chicos me vieron tan sorprendido que ellos
tomaron la iniciativa, tiraron sus mochilas al suelo, y comenzaron a besarse con
lujuria, podía ver sus lenguas tocarse, sus manos agarrarse el culo, sus
movimientos de cadera chocando polla con polla. Estaba tan cachondo que mi mente
dejo paso al deseo.
Quedaros en calzones y venir aquí – les dije mientras me
sentaba en un banco-.
Rápidamente los chicos se desnudaron, dejándome ver sus
imberbes cuerpos con unos diminutos slips y ocultos por la tela sus rabos
tiesos, yo me saque la polla, y comencé a asimilar mi papel de activo.
Arrodillaros y mamarmela – no contestaron, solo
obedecieron-.
Al unísono los dos chicos comenzaron a comerme la polla, uno
me comía los huevos mientras el otro se la metía entera, agarre a Ángel, el que
me la mamaba, y le marque el ritmo, pero decidí ser mas rudo, y se la clave
hasta que le dieron arcadas, y empujándole la cabeza se la deje hay un rato
hasta que una lagrima de asfixia cayo de su mejilla.
Te va lo duro – me dijo Javi- usame a mi entonces que
aguanto mas.
Acepte y los chicos cambiaron su posición, con toda mi fuerza
se la clavaba a Javi en la boca, mientras el otro me comía bien los huevos, abrí
mas mis piernas y deslice mi cuerpo.
Angel, cómeme bien el ojete – le dije al moreno-.
Y obedeció sacando la lengua y chupando arriba y abajo,
trazando círculos sobre mi ano, y cuando me note bien mojado le mande que me
metiera un dedo.
Y por que no esta mejor – me dijo poniéndose de pie y
sacándose una preciosa polla de unos 13 cm, recta, gorda, y con cuatro
pelos-
Adelante, dame duro, pero no te corras – le conteste-
Con gran acierto, y rapidez la polla de Ángel entró en mi
dilatado culo, la posición era algo incomoda allí en el banco, así que cuando vi
una colchoneta, la tiramos al suelo, me tumbe haciendo un 69 con Javi, mientras
Ángel me follaba a buen ritmo, la polla de Javi era algo mas desarrollada que la
de su amigo, algo mas larga, y también bastante mas gorda, así que pensé que
aquella polla en mi culo me daría mas placer, y volvimos a cambiar las
posiciones.
Venga chavales, a ver cuanto me agradecéis ser los
campeones.
Se notaba en cada empujón que la polla de Javi era bastante
mas gorda.
Venga chaval, empuja como un hombre.
Y Javi obedecía poniendo cara de duro y dando empujones mas
fuertes, me percate que con tanto hablar aun no había catado la polla de Ángel,
y mientras él mamaba la mía yo comencé a comérsela mientras me entretenía con su
ano, así fue que pasado un rato, decide regresar a mi faceta activa, me revolví
y los chicos se me quitaron de encima.
Poneros con el culo en pompa y besaros.
Coloque a los chicos apoyados en el banco con el culo en
pompa, y mientras se comían la boca, yo les iba lamiendo el ojete de forma
alterna, para tenerlos bien lubricaditos a los dos, y cuando considere que ya
era posible me puse de rodillas frente al ojete de Javi, su culo era muy
redondito y lógicamente no tenia un solo vello, le separe las nalgas y despacio
comencé la penetración, aquel culo era divino, delicioso, apretadito, notaba la
respiración de Javi acelerarse mientras Ángel miraba con envidia, pero pronto le
llego el turno a él, se la saque a Javi y moviéndome un poco hacia la derecha ya
tenia dispuesto otro culo ante mi, apenas note diferencia mientras metía mi nabo
en aquel hoyo, los dos culos eran muy parecidos, culitos de nene, aunque a
diferencia de su amigo, Ángel gemía como un loco, no podía permitir que el ano
de Javi volviera a encogerse, así que con mis dedos jugaba en su culito, le
llegue a meter cuatro, eso si que era un culo tragón.
Chuparmela – les dije mientras me sentaba en el banco-.
La enculada me había gustado tanto que notaba que me quedaba
poco para eyacular y quería hacerlo en sus caras, los dos niños se arrodillaron
ante mi polla a reventar y como en el principio volvieron a mamar, pero esta vez
sus lenguas rozaban mi capullo, y de esa manera explote, mi leche resbalaba por
sus mejillas, los labios, incluso el pelo.
Bueno, que rico, hacer un 69 y correros en la boca, yo os
mirare mientras me visto.
Javi y Ángel, Ángel y Javi, no podía dejar de mirarlos
mientras con ansia se chupaban la polla, el primero que se corrió fue Ángel, y
unos minutos después Javi, tenían unas gotitas en la cara pero nada que ver con
lo que yo había escupido, de pronto volví en mi, la situación me estaba
superando, fui consciente de el lió que me había buscado y salí de allí
corriendo, no sin antes decirle a los chicos…
Si seguís así, la próxima liga conmigo no perderéis ni un
solo partido.
chicoescritor@hotmail.com