La ducha
Me meto en la ducha y dejo correr el agua ardiendo sobre mi
cuerpo. Jabón, espuma, y la suave sensación de mis manos (las tuyas) en
mi cuerpo, deslizándose por mi vientre, recorriendo mis muslos húmedos (es tu
boca adentrándose en mi sexo impaciente, mordiendo, sorbiendo, derritiéndome,
acunando mi deseo).
La música suave sustituye los teléfonos, las visitas imprevistas, las constantes
interrupciones... Una mano escapa hacia mis pechos, la otra intensifica el
ritmo, sigue firme, controlando y alargando el placer, mi mente vuela entre tus
brazos, (mi boca lame tu sexo) te miro con los ojos cerrados y empiezo a
sentir como una ola me alcanza, choca contra mí, me desmorona.
Apoyada contra la mampara, rendida y con las piernas temblorosas (llena de
ti).