Sofi, con los ojos perdidos, todavía, empezó a ponerse su
vestido y yo me voltee hacia Félix y le dije, Félix ya me voy, el me miro y solo
atino a decir, por favor, no se vaya, en eso Sofi, me dijo. Quédese a cenar,
haremos cualquier cosa, por favor, no se vaya todavía.
Esta bien conteste, me quedare a cenar con ustedes. En eso
Félix, dijo que había que ir a por las niñas, que estaban con una vecina y vio a
Sofi, como diciéndole que fuera, pero Sofi le dijo, tajante, ve tu. Félix se
quedo como indeciso y entonces aproveche y le dije a Félix, porque no te traes
de paso algo que tomar, se le ilumino la cara y asintió, que toma Sofi le
pregunte, mientras sacaba mi billetera, a ella le gusta el tequila , y a ti ,le
pregunte ,a mi me gusta la cerveza , le di un billete de 1,000 pesos y le dije ,
tráete una botella de tequila de la que le gusta a Sofi, unas cervezas para ti y
para mi tráeme un Torres 10, y a las niñas que les gusta, a ellas la coca les
encanta, porque nosotros nunca les compramos refresco .Esta bien, le dije tráete
también dos o tres cocas. Félix tomo el dinero y se salio de la casa.
Sofi, se quedo parada en frente de mi, todavía con los ojos
perdidos, me senté en el sillón, la tome de la mano e hice que se sentara en mis
rodillas, ella paso su brazo por mis hombros y me dio un beso en la mejilla,
entonces le dije, Sofi ahora que estamos solos quiero decirte varias cosas, ella
asintió con la cabeza.
Mira, le dije, cuando yo venga o vayamos a estar juntos, no
quiero que nunca uses pantalón, solo usaras falda corta o vestiditos como este
que llevas hoy y nunca llevaras ropa interior, para que siempre estés disponible
para mi. Por toda contestación solo me dio un beso introduciendo su lengua en mi
boca, buscando mi lengua para enroscarse en ella y decirme que si, no con
palabras sino con la ternura y pasión que emanaba de su cuerpo.
Seguí con mi discurso, cuando tú estés conmigo, solo serás
mía y yo seré tu hombre. Me respondió con otro inmenso beso, pero cuando yo no
este, Félix es tu marido, lo respetaras y complacerás en todo y serás una
esplendida esposa y ama de casa, no quiero ninguna queja en ese sentido, quiero
que Félix se sienta seguro de que tu sigues siendo una buena esposa y que no te
va a perder por mi culpa. Asintió con la cabeza, se bajo el tirante del vestido
y tomando mi mano la puso en su pecho, tenia el pecho todavía inflado, duro y el
pezón bien erecto, le empecé a acariciar el pecho con suavidad, jugando con su
pezón, ella me desabrocho los botones de la camisa y empezó a acariciarme los
vellos del pecho.
Otra cosa, le dije, dime que quieres ser para mi, mi novia,
mi amante, dímelo, quiero oírlo de tus labios.
Me beso en la mejilla y después jugo con mi oreja y viéndome
directo a los ojos me dijo.
Yo seré para ti, lo que tu quieras que sea, si quieres que
sea tu novia, seré tu novia, si quieres que sea tu amante seré tu amante, si
quieres que sea tu puta seré tu puta, si quieres que salga a la calle a
prostituirme por ti, lo haré, si quieres que te entregue a mis hijas, te las
daré, haré todo lo que tu quieras. Me volvió a besar, largamente con pasión, con
desenfreno, cuando separo su boca de la mía, se me quedo viendo con una mirada
nueva, intensa y viéndome a los ojos, me dijo, solo con una condición, solo una,
cual le dije, que nunca me dejes, que nunca me abandones.
Mi mente ya no daba para mas, se quedo en blanco, aturdida
por la firmeza y convicción que emanaba de ella, esta vez fui yo quien acerco su
boca a la suya y fui yo quien se entrego, supe en ese momento, supe, que estaba
haciendo un pacto con ella, que ese beso había mucho mas, que solo pasión, deseo
o lujuria.
En un momento se oyó que estaban abriendo la puerta y Sofi se
subió el tirante del vestido, pero no se movió de mis rodillas, entraron Félix y
las dos niñas, se acercaron hacia nosotros y Sofi, seguía tranquilamente sentada
en mis rodillas y con su brazo alrededor de mi cuello, entonces Félix dijo,
estas son nuestras hijas, las caras de las niñas eran un poema de desconcierto y
supongo que la mía también, solo Sofi estaba segura de lo que hacia. Félix,
entendiendo muy bien a Sofi, siguió diciendo, el señor es Israel y es el dueño
de la Cia, que yo trabajo y dirigiéndose a mí, me dijo, esta es Claudia mi hija
mayor. Claudia es la copia perfecta de su mama, un poco mas bajita y mas
delgada, traía el uniforme del la escuela, con su faldita arriba de la rodilla y
su blusa blanca, se le notaban unos pechitos mas chicos que los de su mama, los
mismos ojos inmensos, aunque se notaba que estaba desconcertada por todo lo que
estaba viendo. Se acerco a nosotros, le dio un beso a su mama y después uno a
mí, en la mejilla.
Ella es Lorena, la chica, siguió, Félix. Lorena, es un poco
mas bajita que Claudia y también mas llenita, su faldita un poco mas corta que
la de su hermana, dejaba ver unos muslos torneados y poderosos y su blusa
denotaba unos pechos mas grandes y seguramente habían crecido rápido, porque la
blusa ya le quedaba chica y se abría por donde estaban los botones, el pelo
hasta media espalda, chino y con rayitos, la misma boca de su mama, pero lo que
mas me llamo la atención, fueron sus ojos, negros, de un negro intenso y
sumamente inteligentes e inquisidores, me pareció que en el fondo estaba
divertida con la situación. Tambien se acerco y beso a su mama y después a mi.
Después de las presentaciones, Sofi se levanto y empezó a dar
instrucciones a las niñas para que prepararan la mesa, mientras ella se metía a
la cocina. Félix y yo nos sentamos en la mesa, uno al lado del otro, abrimos las
botellas y nos servimos, a mi me urgía una buena copa y me la tome de un golpe,
le servimos a Sofi y una de las niñas le llevo su copa a la cocina. Félix abrió
las cocas y les hizo el comentario a Claudia y Lorena que yo les había disparado
el refresco y las dos me dieron las gracias, con otro beso en la mejilla.
Una vez estuvo lista la cena, Sofi le dijo a Félix, que
estaba sentado a mi lado, que se moviera a la cabecera de la mesa y ella se
sentó a mi lado, las niñas en frente nuestro, Sofi estaba tan sedienta como yo,
porque se tomo dos o tres tequilas al hilo. La conversación transcurrió muy
animada, en especial por las niñas, que platicaban de su escuela y de sus amigas
y esas cosas.
Mientras todo eso transcurría, Sofi tenia su mano puesta en
mi bragueta y me estaba sobando lentamente el pene, con todo el descaro del
mundo y sin importarle que nos estuvieran viendo, yo estaba seguro de que nos
estaban viendo, porque no había mantel ni nada que nos tapara, pero a pesar de
todo esto, mi pene empezó a reaccionar y ya se había puesto de pie, otra vez y
ya me estaba hasta doliendo, de lo duro que se había puesto, tanto por el
toqueteo de Sofi, como por lo morboso de la situación.
En un momento determinado, no me acuerdo porque, Lorena me
pregunto de sopetón, Señor, cuanto hace que usted conoce a mi mama, me quede
mudo, sencillamente, la pregunta me había rebasado. Pero Sofi, rápidamente
respondió, mira Lorena, cuando yo tenía tu edad, el Señor fue mi novio, después
el se fue y yo me case con tu papa, ahora el regreso y otra vez es mi novio,
entonces Félix es mi marido y el Señor es mi novio.
Mientras Sofi decía esto, tomo mi mano, se subió la falda,
abrió las piernas y la puso en su vagina, estaba no mojada, estaba inundada y su
clítoris estaba durísimo.
Lorena, se quedo muda y la conversación siguió por otros
rumbos, mientas yo estaba acariciando el clítoris de Sofi, sus labios vaginales
y de cuando en cuando le introducía el dedo que entraba con toda facilidad. Las
caricias de la mano de Sofi sobre mi pene iban en aumento y entre los brandys
que me había tomado, la mano de Sofi sobre mi pene y la humedad del coño de
Sofi, me estaban volviendo loco.
En un momento de la platica, voltee la cabeza hacia Sofi y
ella dejo mi pene, puso su mano en mi nuca, me acerco a ella y me beso, la
lujuria y el deseo estaban en su boca y su mano en mi nuca no dejaba que me
separara, solo eso necesitaba, me entregue al beso, intenso largo, enajenante,
todo se borro de mi mente, el lugar, las niñas, Félix, sencillamente
desaparecieron, dejamos de besarnos y entonces vi la cocina y la puerta de la
cocina, tome a Sofi de la mano, y la lleva hacia la cocina, entramos, cerré la
puerta, en la cocina había una mesa chiquitita, la empine e hice que descansara
su cabeza en la mesita, le levante la falda, me baje los pantalones, acomode mi
pene, que estaba durísimo, a la entrada de su vagina y se la metí de un solo
golpe, hasta que mis testículos chocaron con sus nalgas, entro con toda
facilidad ya que ella estaba inundada de fluidos y empecé a bombearla como un
salvaje, estaba realmente poseído, los gemidos de Sofi estaban en aumento y eso
todavía me ponía mas salvaje, ella empezó a tener sus orgasmos, uno tras otro,
creo que todos los vecinos lo estaban oyendo, pero en ese momento nada me
importaba, solo seguir dándole, la tenia bien sujeta de la cintura y mis
testículos chocaban con sus nalgas, sin parar, Sofi seguía gimiendo y gritando
de placer, orgasmo tras orgasmo, le baje un poco al ritmo y entonces me fije en
su ano, allí estaba, se veía hermoso, no tenia ni un vello, ella es casi
lampiña, baje mi mano hasta su coño, moje mis dedos con los fluidos y empecé a
acariciarle el ano mientras seguía moviéndome dentro de ella, después le
introduje un dedo y entonces le acariciaba el ano y le introducía el el dedo,
estaba bien apretado y no me era fácil, seguía buscando fluidos en su coño para
poder introducirle el dedo y prepáralo para mi pene.
Me incline sobre ella y le susurre al oído, te gusta por
atrás. Una vez lo intento Félix, pero no me gusto y me dolió, me contesto. Voy a
tomarlo y te va a doler, le dije. Volteo la cabeza, me beso y me dijo quedito,
tómalo y gózalo, es tuyo.
Saque mi penes de su vagina, estaba chorreando, se lo pase
por el ano un poco e intente penetrarla, estaba bien cerrado, aumente la presión
y empezó a ceder un poco, volví a meter el pene en la vagina y otra vez se lo
apunte y presione mas, esta vez el esfínter cedió y se introdujo solo un poco,
la volví a sacar y otra vez recurrí a los jugos de la vagina, esta vez el
esfínter cedió rápido e introduje como la mitad del pene, los gemidos de dolor
de Sofi iban en aumento, pero lo único que lograban es que me excitaran mas y
mas, la saque y volví a mojarla en su vagina y la puse en su ano, el esfínter ya
estaba abierto y la acepto sin dificultad, entonces presione con todas mis
fuerzas, el dolor en mi pene era afrodisíaco y los gemidos de dolor de Sofi eran
como música, mi vientre choco con las nalgas de Sofi, estaba todo adentro, Sofi
seguía gimiendo, ahora quedito, como murmullo, tome su mano y se la lleve a su
clítoris y le dije, masturbate lentamente, sentí como su mano se movía
lentamente, acariciando su clítoris, espere unos minutos y empecé a moverme
dentro de ella ,con movimientos cortos, moviéndome en sus profundidades, solo la
sacaba un poco y volvía a empujarla hasta el fondo, poco a poco sentí que su
intestino se ponía cariñoso y empezaba a responder, ya sus gemido no eran de
dolor, entonces inicie un recorrido mas largo pero todavía lento, poco a poco
fui aumentado la velocidad y la intensidad de la penetración, y los gemidos de
Sofi me indicaban que ya estaba sintiendo y que su mano seguía acariciando su
clítoris cada vez con mas intensidad, ya deje cualquier contemplación y la
empecé a embestir con ganas, los gemidos de Sofi también iban en aumento hasta
que tuvo su orgasmo, tan intenso como sus gemidos , solo le baje un poco para
que lo gozara y cuando dejo de gemir volví a moverme rápido e intenso y en pocos
minutos volvió a tener otro orgasmo intensísimo, eso fue todo para mi, la apreté
con fuerza y descargue todo mi semen dentro de ella, junto con mis gritos de
placer. Me recosté en su espalda y ella me dijo quedito, sin fuerzas. Sostenme
que las piernas me tiemblan y no me puedo sostener, siento que me voy a caer. La
apreté fuerte para que sintiera que la sostenía, pero la verdad es que yo
tampoco tenía fuerzas para seguir en pie.
Así estuvimos un buen rato, hasta que me recupere y sentí que
ya mi pene estaba flácido y estaba saliéndose del hermoso y ahora amoroso ano de
Sofi.
Había perdido la noción del tiempo y del espacio, abrí los
ojos me ubique y otra vez, mi cerebro empezó a funcionar. Entonces grite, Félix,
Félix, la puerta se abrió y apareció Félix, yo todavía estaba dentro de Sofi y
el pudo vernos y vi en sus ojos el placer que eso le producía, me separe de Sofi,
pero no deje que ella se moviera y contemple su ano, dilatado y escurría algo de
semen, le dije a Félix, ya sabes, déjala bien limpia de todos lados, Félix se
arrodillo y empezó a pasarle la lengua por el ano de Sofi, yo acerque mi pene ya
bien flácido a la boca de Sofi y le dije, límpiamela, ella tomo el pene con su
mano, le bajo la piel e la introdujo en su boca, solo quiero que la limpies le
dije, no quiero que me la mames, solo límpiala, ella asintió y se dedico a
dejármela bien limpia de todo y por todas partes. Mientras Sofi tenia mi pene en
su boca, vi que Félix, mientras lamía el coño y el ano de Sofi, se había sacado
el pene se estaba masturbado, me separe de Sofi, me acerque a Félix y le dije,
Félix, si quieres gozarla, gózala, pero no por su culo, su culo es mío, el
asintió con la cabeza, yo me arregle la ropa, abrí la puerta, la cerré atrás mío
y entre a las sala comedor.
Las niñas seguían sentadas en la mesa, con cierta sonrisa en
la cara y en los ojos, me senté me serví una buena dosis de Torres y me quede
viéndolas, sin decir nada.
Hubo un buen rato de silencio y ellas seguían viéndome con
esos ojos de complicidad o algo así, en eso Lorena, ella es la mas audaz y me
dijo, le estabas haciendo cosas a mi mama, verdad. Creo que vio mi cara de
sorprendido y abundo, le estabas haciendo el amor a mi mama.Voltee la cabeza,
para buscar una contestación y en eso vi las dos camas separadas solo por una
cortina y lo entendí todo. Ellas debían de ver y oír multitud de veces como
Félix le hacia el amor a Sofi y con lo expresiva que es Sofi, pues nada que
ocultar.
Así es, le conteste. Las dos se sonrieron y Claudia me dijo,
ya mi papa nos explico que mi mama te quiere a ti como novio y a el como marido
y que ya eres parte de la familia y que mi mama, el y nosotras vamos a estar
mejor contigo acá y que todo lo que pasa en la casa, no debemos comentarlo con
nadie, porque solo son cosas de nuestra familia, a Lorena y a mi, nos caes muy
bien, porque eres muy guapo, simpático y si papa y mama te aceptan tan bien,
nosotras también.
Sentí que me quitaban un peso de encima, se oían
perfectamente bien los gemidos de Sofi y los jadeos de Félix, me quede viéndolas
en silencio y de golpe nos reímos los tres, fue una risa de cómplices, lo peor
ya pasó, pensé, en eso vi encima de la mesa el cambio de los 1,000 pesos. Había
un billete de 200 y dos de 100, tome los billetes de 100 le di uno la Claudia,
otro a Lorena y les dije, esto es para ustedes, para que se lo gasten en lo que
ustedes quieran, los ojos de las niñas se abrieron como naranjas, Lorena se
levanto y me dio un beso en la mejilla y un gracias emocionado, Claudia le
siguió y me planto otro beso y otro gracias.
En eso se abrió la puerta y salio Félix, traía los ojos
perdidos, no dijo nada se sentó y se sirvió una cerveza, en unos momentos salio
Sofi, estaba mas hermosa, mas sensual que nunca, como rosa recién florecida.
Mire mi reloj, eran las 11.30 de la noche, ya me tengo que
ir, me acerque a Lorena y a Claudia les di su beso y un abrazo y me acerque a la
puerta, Sofi se acerco me paso los brazos por el cuello y me susurro al oído,
nunca me dejes. La tome por la cintura y la bese con ternura, su boca sabia a
mil cosas, pero todas deliciosas, me separe lentamente de ella y Félix me abrió
la puerta, le tendí la mano y el me dijo, lo acompaño hasta el carro. Llegando
al carro le tendí otra vez la mano y el me la tomo y sin que yo lo pudiera
evitar se la llevo a la boca y me la beso. Subí a la camioneta, baje el vidrio y
entonces Félix me dijo, nunca había gozado tanto como hoy, gracias, gracias. No
supe que decir, solo le sonreí y le dije, nos vemos mañana Félix.
Iba rumbo a mi casa y pensé que la vida es maravillosa y
extraordinaria y que lo que me estaba ofreciendo, iba mucho más allá que mis
mejores sueños.
Pensé en Fer, (Fernanda, mi esposa) espero que este dormida y
no quiera su ración de sexo, porque estaría en verdaderos aprietos. Me baje el
cierre y toque el prepucio de mi pene y lo olí, olía a Sofi, me los chupe, subí
mi cierre y pensé, Dios, que mujer.
Si les gusto, seguiré la historia.
Cualquier comentario a mi e-mail
israel044@yahoo.es
Gracias a todos-as que me han escrito, les conteste con gusto
a todos-as