¡Hola!. Soy un hombre de 37 años, bien conservado, mido 1.73,
de aspecto viril y de complexión robusta. Además, la Naturaleza fue muy
generosa conmigo pues tengo muy buena resistencia sexual, por lo que mis
sesiones eróticas siempre dejaron muy satisfechas a las mujeres que me brindaron
el néctar de su cuerpo.
Vivo en La Paz y estoy casado con una mujer de un físico nada
fuera de lo común. Lo pasamos muy bien en la cama, practicando toda clase de
fantasías dentro de las normas de la prudencia. Nos encanta ver películas XXX,
usar consoladores, practicar posiciones etc., pero ella se ha negado
rotundamente a realizar cualquier cosa fuera de la pareja. Alguna vez que le
sugerí hacer un trío o intercambiar parejas he recibido un NO rotundo a la
propuesta.
Yo no quiero obligarla a participar en este tipo de juegos
si no quiere, pues se que ella no va ha ceder. Me pregunto: ¿Ella no desea
explorar su sexualidad, pero, puede ella obligarme a mí a reprimirme? Desde
mucho antes de casarme fui muy caliente y ya de muchacho me masturbaba a diario
cuando no tenía una noviecita a la mano y sexualmente tuve muchas experiencias,
gracias a vivir en una de las principales ciudades de mi país donde existen
mujeres de todas las ciudades y rincones de mi país.
Me gusta la sensualidad, la excitación.... lo que en
realidad me excita no es meter la verga a una vagina y listo......, sino crear
situaciones de auténtico morbo y disfrutarlas con otras personas en un ambiente
de amistad y buen rollo, con respeto, pero con mucho, muchísimo erotismo.
Soy profesional, y por mi trabajo he tenido más de una ocasión para ponerle los
cuernos a mi mujer, desde mi secretaria, que tiene unas tetas impresionantes y
de la que me he enterado que le encanta hacer unas mamadas de campeonato y
tragárselo todo.... hasta algunas clientas con falta de cariño que más de una
vez se me han insinuado... Pero creo que esas historias tarde o temprano
terminan mal y repito que mi relación con mi mujer, en todos los aspectos, es
inmejorable.... aunque yo necesito más morbo, más juegos....
Pensando en todo eso llegué a la conclusión de que podría intentar cumplir mi
fantasía sin la intervención de mi mujer, contactando alguna pareja o matrimonio
que quisiera encontrar a un hombre de físico agradable, limpio, sano, discreto,
educado, morboso y con experiencia.... capaz de hacer todo satisfaciendo las
expectativas de ambos y me dispuse a poner anuncios en diferentes páginas de
contactos.
Como vivo en La Paz que no es como cualquier otra capital de Sudamérica (la
gente en mi país es muy a la antigua con falsos prejuicios) mis posibilidades de
contactar con alguien me parecían un poco remotas por la limitación en los
medios, pero decidí intentarlo sin demasiada convicción de tener éxito a través
del Internet....
Todas las mañanas, al llegar a mi trabajo abría mi correo electrónico sin
demasiadas esperanzas... hasta que un día recibí un mensaje que me enviaba un
hombre de mi misma ciudad (La Paz).
.... Me explicaba que había fantaseado con su esposa la posibilidad de hacer un
trio con otro hombre y si bien ella se excitaba mucho durante el coito, a la
hora de la verdad no se decidía a hacerlo.
Yo le contesté con un mensaje muy amable, diciéndole que para
mí sería un honor y, por supuesto, un placer ayudarle a hacer realidad su
fantasía, pero que su mujer lo debería tener claro antes de nada, para evitar
situaciones desagradables... Le conté escuetamente algunas de mis experiencias y
que podíamos conocernos sin compromiso y que, si llegábamos a algo, yo
desaparecería de sus vidas en cuanto ellos me lo pidieran, sin más
explicaciones.
Tras intercambiarnos varios mensajes y viendo que coincidíamos en la forma de
ver las cosas (morbo y sensualidad pero con educación y respeto), quedamos los
dos solos para tomar un café, conocernos y comentar el tema.
Nos vimos en una cafetería del centro de la ciudad, nos sentamos en un lugar
discreto y, él, nervioso, me comentó que prefería un hombre casado más discreto
que un soltero, que posiblemente alardearía de lo que había logrado, y con
experiencia para poder manejar la situación con más naturalidad y mucho tino.
Me dijo que su mujer no sabía nada de nuestro encuentro,
pero que él quería conocerme y si pensaba que yo le atraería a ella sexualmente,
se lo comentaría y le diría que tenía un candidato ideal para realizar su
fantasía.... En su opinión yo era un tipo de hombre que podría atraer a su
mujer. Yo le comenté que sería ideal crear un ambiente adecuado de complicidad
entre los tres para que la situación se diera y fuera lo más placentera posible
para todos....
Me mostró una foto de su mujer desnuda, que la había publicado, según me
comentó, en Internet sin conocimiento de ella, por el morbo de recibir
comentarios eróticos acerca de cómo veían y deseaban a su mujer los cibernautas.
Se veía un cuerpo apetecible, ni delgada ni gruesa, trigueña, con unos pechos
generosos (talla 90 ó más), melena por los debajo los hombros con ondas largas y
muy sugestivas en una cara atractiva y unos labios lo bastante sensuales que
dejaba entrever que podría ser muy puta en la cama pero que sabía perfectamente
cómo controlarse y ser una señora... no le veía el culo, pero por la caderas que
tenía debía tenerlo precioso...
Mi verga dio un vuelco dentro del pantalón...
Le insistí en que debían de tenerlo muy claro, tanto él como ella, porque yo no
quería que nadie se sintiera forzado ni se dieran situaciones violentas...
El me comentaba que deseaba compartir su mujer con otro hombre, que le excitaba
mucho esa fantasía y que disfrutaría mucho mirando y participando.... pero que
ella no estaba decidida, aunque tampoco no se había cerrado a no hacerlo. Yo
entré en detalles y le hablé claro, le comenté: "Si todo va bien, vas a ver cómo
desnudo a tu mujer, cómo la acaricio, cómo la beso y cómo ella me besa.... vas a
ver cómo hago que tu mujer me pida que le deje chupármela ......... y cómo me la
culeo..... y veas y sientas su temblor pidiendo mas... y mas.... una vez que la
ponga muy caliente. Debes tenerlo muy claro porque no me gustaría que tu o ella
se sintieran mal, y que esto pudiera repercutir negativamente en su relación de
pareja...." El sólo me comentó: "Sólo de oírte ya me ha parado... "Nos reímos y
quedamos en que esta noche le echaría un tremendo polvo imaginando como seria,
ya que estaba excitadísimo después de nuestra conversación, y que le comentaría
a ella nuestro encuentro cuando estuviese muy excitada... con la esperanza de
que se atreviera a intentarlo. El sabía que ella se excitaba con la idea pero
sólo le faltaba decidirse.... Quedamos en que me enviaría un correo electrónico
por la mañana con el resultado de su propuesta y la decisión de su mujer....
A la mañana siguiente estaba nervioso y somnoliento, también había llegado a mi
casa muy cansado la noche anterior y había estado tirando con mi mujer como un
descosido...
Encendí el ordenador y abrí el correo... mi verga sintió un cosquilleo cuando vi
que había un mensaje de Alejandro... lo abrí... y decía: "La convencí a medias,
quiere conocerte... pero dice que no te hagas muchas ilusiones" Inmediatamente
me dispuse a contestarle. Le comenté que lo ideal para conocernos era ir a
almorzar juntos (yo invitaba)... pero que si ella aceptaba seguir adelante, no
era bueno posponerlo y quedar para otro día porque estaría nerviosa hasta que
llegara el momento y muy nerviosa cuando llegara el día.....
Lo ideal era reservar antes una habitación en un motel u
hotel discreto y almorzar en el restaurante del hotel. Le comenté que si la
propuesta le parecía correcta yo me encargaría de todo... Si su mujer lo deseaba
pero se reprimía, después de unas botellas de buen vino y unos licores seguro
que sus prejuicios desaparecerían y se lanzaría.... En el mensaje le incluí mi
número de celular.
Pasé aquel día excitado pensando en cómo desarrollar la situación para que ella
se sintiera a gusto y se dejase llevar por sus instintos... A la mañana
siguiente abrí el correo y allí estaba el mensaje de Alejandro... mi verga
volvió a dar otro salto de alegría dentro de mi bragueta. Era muy escueto, sólo
decía: "Estamos de acuerdo en todo, saludos de Alejandro y besos de Susana",
incluía un número de móvil y una posdata "Llámanos a mediodía".
Era la primera vez que ella participaba en un mensaje, ella entraba en escena:
"besos de Susana"... Pensé en lo de "Llámanos a mediodía", quizás me pasaría con
ella y podríamos hablar... si era así aprovecharía para tranquilizarla y
transmitirle confianza.
Sobre las dos de la tarde, nervioso, cogí el teléfono y marqué el número que me
había dado.... Contestó la voz de Alejandro:
- ¡Hola! ¿Cómo estás...? ¿Tan nervioso como yo?. Nos reímos a carcajadas... Me
comentó que Susana prefería ir a cenar, que la noche era más sensual y más
propicia para lo que habíamos planeado... y que estaba de acuerdo en conocerme y
comentar los tres el tema, aunque sólo se comprometía a eso, el resto quedaba en
"ya veremos".
Yo le comenté que también preferiría cenar pero que por mi condición de casado
prefería el almuerzo por discreción, si no tendría que inventar historias, etc.
Alejandro me comentó que por él estaba de acuerdo pero que sería mejor que se lo
explicara a ella, y dicho esto me dijo: "te la paso"...
- "¡Hola!", sonó una voz dulce y tímida de mujer.
- "¡Hola Susana, encantado de hablar contigo", le contesté.
- Ella dijo: "Alejandro dice que quieres comentarme algo..." Le dije mis
argumentos para ir a almorzar en vez de cenar para conocernos, y ella me explico
que en la noche se sentiría mas segura y menos nerviosa, además de tratar de
relajarse y para no forzar la situación, tuve que ceder.
Intenté transmitirle confianza y le comenté que no debía estar nerviosa, que no
iba a pasar nada que ella no deseara, y que si pasaba algo ella lo iba a
disfrutar mucho... Se hizo un silencio y pensé que algo iba mal...
Volvió a sonar la voz de Susana: "Alejandro dice que si podría ser mañana..." Mi
verga se alegró visiblemente y yo le contesté que me parecía perfecto... Me
atreví a tantear su grado de convicción y le dije:
- "¿Susana?"
- "¿Si?"
- "No sé si pasará algo mañana, pero quiero que sepas que me encanta la lencería
sexy..." le dije y recibe un primer y húmedo beso donde mas te guste.
- "Lo tendré en cuenta", me contestó con una voz relativamente ronca por la
excitación... y me pasó con Alejandro.
-"¿Qué le has dicho?, se ha puesto roja", me comentó Alejandro riéndose.
- "Que te lo cuente ella" le contesté. Concretamos los detalles y quedé en
llamarlo en cuanto tuviera las reservas confirmadas...
A la mañana siguiente luego de pensarlo mucho, reservé una habitación en un
hotel discreto aunque no muy de primera, donde se puede escuchar música, tomar
unos tragos, entrar en confianza y principalmente sin nadie que nos conozca con
unas habitaciones relativamente cómodas y decidí optar para la cena por otro
lugar también cercano. Una vez decidido y arreglado esto llame a Alejandro para
comunicarle. Me dijo que Susana estaba nerviosa y muy excitada, que yo le había
caído muy bien (cosa que me extrañó por lo poco que hablamos) y que él pensaba
que había muchas posibilidades de que todo saliera como deseaba...
Yo le comenté que se tranquilizara y la tranquilizara, que en realidad sólo
íbamos a cenar juntos y que, por ahora, no pensara en nada más. Que ocurriría lo
que tuviera que ocurrir. Quedamos sobre las siete de la noche en el restaurante.
Antes de cortar me comentó que Susana le contó lo de la lencería y le dijo que
quería sorprenderme, por lo que daba por hecho que ella esperaba llegar hasta el
final...
Hasta entonces", me dijo, y colgó. Llegué al hotel sobre las
seis y media, pagué la habitación y pedí que subieran champaña. Tras eso me
senté en una mesa apartada y discreta del restaurante a leer la prensa tomando
una cerveza e intentando tranquilizarme.
Sobre las siete y cuarto vi entrar a Alejandro acompañado de Susana. Los dos
íbamos de chaqueta y corbata. Ella llevaba un traje de falda y chaqueta sobre
una blusa vaporosa con un sólo botón desabrochado (un poco recatada). También
pude observar que llevaba medias y esperé que fueran medias porque odio las
panties.
Alejandro me estrechó la mano con una sonrisa y me presentó a Susana, que me
miró fijamente a los ojos, entre tímida y sensual, y nos dimos un beso en la
mejilla. Mirando a Alejandro comenté: "La verdad es que en persona es mucho más
atractiva que en la foto que me enseñaste". Ella sonrió sonrojándose y comentó:
"Ya sé que me has visto en desnuda....".
Tras las presentaciones nos quitamos las chaquetas y nos sentamos, Susana frente
a mí y al lado de su marido. En el momento que Susana se quitaba la chaqueta
estiró los brazos hacia atrás y pude comprobar cómo sus generosos pechos
presionaban la suave tela de su blusa y se marcaban bajo el sujetador... Ella se
dio cuenta de mi mirada y sonrió entre cortada y halagada...
Intentando que todo transcurriera con normalidad, pedimos la comida y un buen
vino. Al poco rato aquello parecía una comida de negocios o de amigos,
charlábamos animadamente sobre temas banales, nos reíamos, comíamos y yo no
paraba de llenar las copas cada vez que se vaciaban.
Se notaba a Susana mucho más relajada, participando en la conversación y
disfrutando tanto de la comida como del vino. Mientras hablábamos a veces me
miraba como un poco pensativa... Yo estaba seguro de que estaba imaginándose lo
que podía pasar dentro de un rato...y no parecía que le disgustase.
Alejandro y yo nos dirigíamos miradas de complicidad, confirmando que todo se
desarrollaba perfectamente, mejor de lo esperado...
Tras cenar pedimos unos cafés y unos licores. Los tres estábamos un poco más
alegres de lo normal, pero al mismo tiempo yo notaba cierto nerviosismo por
parte de ellos, al darse cuenta que se acercaba el momento de las decisiones.
Los licores nos animaron un poco más, la conversación era muy amena e incluso
divertida, y decidí dar el primer toque de atención y le pregunté a Susana:
- "¿Cómo lo ves? ¿Crees que tengo posibilidades...?" Ella miro a Alejandro y el
asintió con la cabeza y luego mirándome se sonrió y con una mirada entre tímida
y sensual contestó: "¡Tengo miedo ahora, ya no se que decir de lo que podría
pasar......... estoy muy nerviosa!" (Se notaba excitada....).
Ante aquella respuesta me atreví a comentarle: "En la foto que me enseñó tu
marido se notaban unos pechos muy sugerentes.... quizás deberías explotar más
tus "argumentos"... como vas con la blusa tan abrochada...
Esperé su reacción y vi cómo giraba sus ojos, que denotaban los efectos del
alcohol, hacia su marido como esperando su actitud. El sonrió y me dijo: "Creo
que tienes razón... es lo que yo le digo...".
Susana se sentó recta en la silla y discretamente pasó una mano por la blusa
desabrochándose el segundo botón y aprovechando la maniobra para colocarse el
cuello. Mientras lo hacía me miró fijamente a los ojos, y presentí que estaba
totalmente decidida a entregarse. Quería saber qué se sentía al ser follada por
un extraño ante los ojos de su marido... sabía que pronto iba a tener dos vergas
a su disposición.... pensé.
Alejandro sonrió al ver la reacción de su mujer y comentó: "¿Sólo eso...? Susana
miró a su marido y le dijo: "Paciencia cariño, que dentro de poco habrá más...".
Y diciendo esto volvió a desabrochar otro botón de la blusa, el tercero, que ya
dejaba al descubierto parte del maravilloso canalillo que formaban sus pechos
apretados por el sujetador... Me miró fijamente a los ojos y me preguntó: "¿Te
gusta lo que ves...?"
- "Mucho..." contesté
La miré a los ojos y le dije: "Susana, me la has puesto muy tan dura (y pase mi
mano por mi verga para acomodarlo disimuladamente ella lo noto por que se le
encendieron las mejillas)... y creo que a tu marido también...". Alejandro se
rió y me dijo: "¡A su marido también....!" Susana metió la mano bajo la mesa
discretamente, se la pasó a Alejandro por el paquete y exclamó: "¡ A mi marido
también...!". Y nos reímos los tres con sonoras carcajadas.....
- "Creo que será mejor pedir la cuenta y retirarnos a un lugar mas discreto e
intimo, me tome la libertad de reservar uno, que aunque es modesto y discreto
creo que nos sentiremos a gusto..." comenté con sorna.
- "Estamos de acuerdo, ¿verdad cariño...? le comentó Alejandro a su mujer.
Susana se quedó en silencio, pensativa. Se le notaba excitada, transpiraba
erotismo, se le notaba con ganas de experimentar algo atrevido, algo prohibido,
y de compartirlo con su marido... Nos miró a los dos con ojos de gata en celo...
Miró a Alejandro un poco seria y le dijo: "Cariño, ¿Tienes claro lo que vamos a
hacer...? ¿Realmente lo deseas...? Al decir esto Susana se ruborizó a pesar de
la desinhibición del alcohol, y Alejandro le contestó con otra pregunta:
"Susana, tu ya sabes lo que deseo pero, ¿Y tu, lo deseas...? Dime la verdad".
- Susana no contestó, se arregló el escote y cogió su bolso, nos miró y
preguntó: "¿Nos retiramos a donde podamos estar cómodos y mas a gusto?.
Mi verga se revolvió dentro de mi bragueta, Alejandro y yo nos miramos y nos
sonreímos con cara de complicidad. Nos levantamos, y mientras nos poníamos las
chaquetas pague la cuenta.
Nos dirigimos hacia los parqueos donde también ellos habían dejado su vehículo.
Se notaba la tensión de la excitación del momento. Los tres éramos conscientes
de lo que iba a pasar, y creo que tanto Alejandro como yo queríamos que Susana
se lo pasara lo mejor posible. Yo era consciente de que aquel momento era muy
importante para su relación de pareja y sabía que mi actitud podía perjudicarla
o unirles más de lo que ya estaban si todo transcurría de forma agradable,
natural y con buen rollo.
A sugerencia de ellos decidimos abordar su vehiculo y dejar el mio, Alejandro
conducía Susana se sentó a su lado y yo intente abrir la puerta trasera para
ocupar los asientos traseros en eso ella me dijo : Alejandro piensa que
estaremos mejor los tres adelante, al subir alado suyo, ella en el afán de darme
cabida cruzo las piernas u pude observar lo torneadas que resultaban lo cual me
pareció muy sensual y excitante.
Al entrar en el Hostal pedí directamente las llaves y se las di a Susana.
Seguidamente el camarero nos indico el camino. Al subir las gradas note que se
le había abierto un poco la blusa, y mi vista se fue hacia sus pechos... Ella se
dio cuenta y sonriendo nerviosamente le comentó a Alejandro mirándose el escote:
"Parece que le gustan...". A lo que él le contestó: "Seguro que le gustarán más
cuando pueda verlos." . Llegamos y Susana abrió la puerta de la habitación con
ciertos nervios... Al entrar vieron la botella de champaña y celebraron mi idea.
Me dispuse a tomar las copas y abrir la botella mientras les comentaba que aquel
encuentro era digno de celebrarse. Susana y Alejandro se quitaron las chaquetas
y observaron la habitación: había una amplia cama, un sofá doble, un sillón y
una cómoda. Susana se fue hacia el baño diciendo que quería refrescarse.
Cuando nos quedamos solos Alejandro y yo, él me dijo que estaba muy agradecido
conmigo por todo lo que había hecho. Yo le contesté, con sorna, que yo le estaba
agradecido por todo lo que iba a hacer, y nos reímos a carcajadas. Un poco serio
le dije que los dos me parecían buenas personas, que podía ayudarles a hacer
realidad sus fantasías y además yo iba a tener el placer de compartir con él a
una señora tan atractiva como su mujer.... Alejandro se sentó en el sillón y me
pidió que me sentara en el sofá doble para obligar a Susana a sentarse junto a
mí. Teníamos las copas en la mano cuando ella salió del baño. No se había
quitado nada de ropa. Alejandro le alcanzó su copa y ella, lentamente y con
cierta timidez, se sentó a mi lado.
Brindamos y yo solté: "Por vuestro matrimonio, por que lo que pase en esta
habitación les una más y sea el inicio de una vida más atrevida y apasionada
...juntos".
Susana se levantó del sofá, se dirigió hacia Alejandro y le dio un beso en los
labios diciéndole: "Gracias por confiar en mi cariño… esto lo hago por ti por
que te quiero...". Alejandro le contestó: "Las gracias te las debo a ti, por
dejarme hacer realidad mis sueños...".
Susana se volvió a sentar en el sofá, se giró hacia mí y me dio un leve beso en
los labios y me dijo: "Gracias por entendernos..." Alejandro se recostó en el
sillón con la copa de champaña en la mano y se dirigió a mí... "Bueno... tu
dirás... ¿Qué se hace ahora...?" Yo le contesté con otra pregunta: "¿Qué te
gustaría que pasara...?" Alejandro respondió con cara de excitado y tímido:
"Ya les he comentado a los dos que, en principio, me gustaría mirar..." Me
dirigí a Susana, la tenía muy cerca, casi podía notar los latidos de su alterado
corazón y olía su sensual perfume. Yo la sentía excitada y nerviosa,
esperando... sin saber muy bien qué hacer...
Yo quería ir despacio, no precipitar las cosas, disfrutar del morbo de cada
momento y que ellos dos no olvidaran aquella tarde en mucho tiempo...
- "Y a ti, ¿Qué te gustaría que pasara...?" le pregunté.
- "No lo sé, nunca he estado en una situación como esta me siento mas nerviosa
que la primera ves que tuve sexo (se notaba excitada), no lo sé, respondió, el
experto eres tu".
- "¿Estas nerviosa?" le pregunté, le cogí una mano, que estaba muy fría
denotando el nerviosismo que sentía... "Relájate... intenta disfrutar... y a
partir de ahora deja de controlarte y da rienda suelta a tus instintos..."
Alejandro se dirigió hacia mí: "A Susana le encanta que la acaricien... que la
besen... tiene unos pechos muy sensibles... ". Y le dijo a ella: "¿Por qué no te
pones cómoda, mi amor?". Susana se quitó los zapatos y le dio un buen trago a la
copa de champaña, acabándola. Luego se levantó mientras comentaba que se le iba
a arrugar la falda, se acercó a su marido y le preguntó si quería
desabrochársela... Creo que ella ya sabía la respuesta: Alejandro le comentó que
prefería que lo hiciera yo. Volvió a llenar su copa sensualmente y se acercó a
mi y me preguntó: "¿Me la desabrochas tú...?"
- "Será un placer" le dije mientras ella se colocaba de
espaldas a mí y yo llevaba mis manos a su cremallera, que bajé lentamente.
Sentía cómo Alejandro alternaba su mirada entre los ojos de Susana y mis manos.
Una vez bajada la cremallera tiré lentamente de la falda hacia abajo y aunque no
pude ver su culo porque lo tapaba el largo de la blusa (seguro que ella esperaba
que lo descubriera y se lo sobara pero yo quería seguir disfrutando cada
instante), sí descubrí unas piernas bien torneadas y bronceadas enfundadas en
unas medias de lycra.
Terminé de quitarle la falda y le acaricié suavemente las piernas hasta un poco
más arriba de las rodillas... "Preciosas" le comenté mientras yo sentía que se
le ponía la carne de gallina. Ella le dio un buen sorbo a la copa de champaña
mirando a Alejandro quien se levanto y manipuló los interruptores hasta
encontrar un tono a media luz, seguidamente el volvió a sentarse, colocó la
falda sobre la cómoda y se sentó muy cerca de mí, subió las piernas al sofá y
apoyó su espalda sobre mi pecho....
Mi brazo izquierdo quedó tras su espalda, por lo que pasé
por encima de su hombro y le cogí una mano... "¿estás mejor... más relajada...?"
Alejandro se había recostado en el sillón y se acariciaba la verga
discretamente. Miraba a su mujer, excitado... y a mi me gustaba mucho ir
tensando la situación, sin precipitar nada, que las cosas fluyeran
naturalmente... Quizás él quisiera que las cosas fueran más deprisa... Rodee a
Susana con mis brazos, con la mano izquierda le cogí su mano izquierda y las
situé bajo su pecho, con la mano derecha le acariciaba distraídamente el brazo
derecho... Susana temblaba de excitación...
Me dirigí a Alejandro: "¿Te gusta lo que ves?". "¡Mucho!" me respondió... "Sigue
por favor". Al igual que a Susana, le pedí que no se cortara y que dejara sus
instintos en libertad...
Susana apoyó su cabeza en mi hombro y se giró ligeramente mirando a su marido,
hasta poner su boca frente a la mía. Primero fue un suave contacto de nuestros
labios, luego lentamente fue abriendo su boca y me regaló su lengua, y
finalmente terminamos aquel primer beso con cierta pasión controlada,
devorándonos mientras yo le acariciaba el estómago con mi mano izquierda y le
rozaba (con toda intención) la parte baja de sus tetas...
Ella me agarró la mano y se la colocó sobre el pecho derecho.... Senti la dureza
de mi verga dentro de mi bragueta pidiendo la libertad condicional...
Dejamos de besarnos pero ella mantenía mi mano izquierda agarrada sobre sus
senos. Empecé a acariciarle el pecho suavemente y los dos volvimos la mirada
hacia Alejandro que, descaradamente, se acariciaba el paquete mientras fumaba un
cigarrillo...
Susana suspiraba mientras seguía sobándole el pecho. "¿Estás bien?" le
pregunté... "Muy bien" me respondió. "¿Y tu?" pregunté a Alejandro.
"Continúa, por favor..." me dijo por toda respuesta...
Solté la teta de Susana y fui desabrochándole los botones de la blusa muy
lentamente mientras miraba a Alejandro, que tenía una cara de morbo
impresionante y se veía que estaba disfrutando mucho con el espectáculo...
Tras quitarle la blusa Susana quedó en ropa interior... Llevaba un precioso
conjunto de tanga y sujetador negros de encaje y transparencias que insinuaban
perfectamente sus pezones y los pelos del cocho... Las medias eran medias... y
estaban sujetas por un sensual liguero a juego con el sujetador y el tanga....
Alejandro le pidió a su mujer que me dejara ver bien su sensual lencería, ya que
era la sorpresa que me quería dar... le pidió que caminara un poco por la
habitación...
Ahora tenía una visión impresionante de su cuerpo... Susana estaba realmente
sensual, en tanga y sujetador, con la copa de champán en la mano y caminando
lentamente hasta la comoda. Dejó la copa sobre el mueble apoyando sus brazos y
echando su precioso culo hacia atrás...
Alejandro se sobaba el paquete con fruición, se había abierto la cremallera y
había introducido la mano en su bragueta acariciándose la verga. Yo me había
quitado la corbata, los zapatos y los calcetines y aproveché para desabrocharme
el pantalón y dejar que Susana notara mi verga hinchada a través de los
calzoncillos negros... Ella se dio la vuelta y nos pilló a los dos
acariciándonos las vergas por encima del calzoncillo... Abrió los ojos con cara
de morbo total... llevó una mano a su pecho derecho y la otra a su cocho y se
acarició suavemente, ya perdiendo totalmente la timidez, y observándonos de
manera muy lasciva...
Se dirigió a su marido.. (la bebida también estaba ayudando a desinhibirla)
"Cariño, sácatela y déjame ver cómo te la meneas... porque voy a cumplir una de
tus fantasías..." Alejandro se había quitado la corbata... rápidamente, como
para no perderse lo que sabía que iba a pasar, se puso de pié y se desnudó
totalmente en un santiamén, volviéndose a sentar con su verga ahora libre entre
sus manos, meneándosela lentamente y esperando....
Susana lo observaba muy excitada... volvió la vista hacia mí, que me acariciaba
el paquete por encima de los calzoncillos, sin quitarme todavía la ropa... Se
acercó lentamente y se puso de rodillas frente a mí. Mientras, yo aproveché para
despojarme de la camisa.... Mi verga estaba como una roca, tenía a Susana frente
a mí, con una perspectiva inmejorable de sus tetas todavía dentro del sujetador,
sus pezones hinchados se marcaban perfectamente a través de la tela
transparente... Una vez terminó hizo ademán de bajarme los pantalones, a lo que
yo levanté un poco el culo del sofá para ayudarla en la operación... Tiró mis
pantalones hacia un rincón de la habitación y puso sus manos sobre mis muslos,
acariciándolos...
Volvió la mirada hacia su marido y le dijo: "Creo que esta era una de las cosas
que querías verme hacer... así que disfrútala como la voy a disfrutar
yo...(sentí el latido de mi corazón en la punta de mi verga)" Y mientras decía
esto y manteniendo la mirada hacia Alejandro deslizó su mano derecha hasta mi
verga y la acarició suavemente sobre los calzoncillos, soltando un suspiro de
excitación...
A continuación me separó las piernas y se metió entre ellas
mientras seguía acariciándome el rabo... "Tienes una buena verga, eh" me dijo...
Y agachando la cabeza me mordió suavemente la tranca por encima de la tela de
los calzoncillos... Su melena caía sobre mi herramienta y yo quería disfrutar
del morbo de verla con mi verga en la boca, y tampoco quería que Alejandro se
perdiera el espectáculo que tanto tiempo había esperado, así que se la aparté
suavemente.
Ella ahora recorría todo el largo de mi miembro (todavía enfundado en el
calzoncillo) con la lengua, se había puesto a cuatro patas para ofrecerle una
excitante vista de su culo a su marido. Pensé que si seguía así Alejandro se iba
a perder algo que le daba mucho morbo: ver a su mujer quitarme los calzoncillos
y meterse mi verga en la boca.
Así que le cogí la cara a Susana suavemente y se la aparté
de mi herramienta, la puse a la altura de mi boca y le di un beso apasionado de
tornillo mientras aproveché para llevar mis manos a los corchetes de su
sujetador... no lo solté... esperé su reacción... dejó de besarme y me pidió:
"Quítamelo...". Se lo desabroché y lo dejé así mientras seguía besándola... de
reojo veía cómo Alejandro no se perdía detalle, tenía la verga hinchada y morada
de tanto meneársela y pensé que no tardaría mucho en acabar...
Susana se bajó los tirantes del sujetador, se lo quitó y se
separó un poco de mí para ofrecerme una visión de sus impresionantes tetas...
"¿Te gustan?" me dijo... Las cubrí con mis manos sintiendo la suavidad de su
piel, la dureza de sus pezones, el pálpito de su acelerado corazón... Susana
cerró los ojos disfrutando del momento mientras Alejandro nos miraba con los
ojos como platos, excitadísimo... Susana se pegó a mí apretando sus pechos
contra el mío, me dio un beso de campeonato y yo aproveché para alargar mis
manos hasta su culo, poner una mano sobre cada nalga y sobárselas a conciencia,
apartándolas una de la otra levemente, sabiendo que su marido no se perdería
detalle.
Como los tres ya estábamos bastante excitados decidí dar un paso más...
"Estoy seguro que Alejandro quiere verte sentada en la cama..." le dije a
Susana, que me miró con cara de no entender. De todas formas se levantó con sus
tetas bamboleantes y se sentó en el borde, y al mismo tiempo yo me acerqué de
pié junto a ella, de lado para que su marido no se perdiera detalle de lo que
iba a pasar... Acerqué mi verga dura como un palo (todavía encerrada en los
calzoncillos) a su cara y ella sonrió y miró a Alejandro... puso la mano derecha
sobre mi paquete y empezó a recorrerlo de arriba abajo... Después llevó una mano
a cada lateral de mis calzoncillos y fue bajándolos lentamente hasta que mi
verga totalmente hinchada saltó como un resorte junto a su cara... Me bajó los
calzoncillos hasta los pies y pasó la lengua cerca de mi verga para atrapar un
hilillo de líquido seminal que se escapaba...
Susana, ya totalmente desinhibida agarró mi herramienta con la mano derecha y
comenzó a meneármela lentamente mientras con la izquierda sopesaba mis huevos...
tenía su boca a pocos centímetros de la cabeza de mi verga.
Miró a su marido con cara de lujuria absoluta y le preguntó: "¿Esto es lo que
querías verme hacer...? Y sin esperar la respuesta engulló mi verga totalmente y
comenzó a mamármela lentamente, con delicadeza... Llevó la mano izquierda de mis
huevos a mi culo y acompañó la impresionante mamada con unas caricias a mis
nalgas, clavándome suavemente sus uñas...
Yo me sentía en el séptimo cielo. Miraba a aquella mujer, aquella señora con
cara de niña-bien mamándome la verga como una experta profesional...
Volví a apartarle la melena suavemente para que Alejandro no se perdiera detalle
de lo que tanto tiempo había estado esperando ver... Estaba maravillosa, sus
tetas se movían al compás de la mamada, sus piernas, enfundadas en aquellas
medias negras de lycra y bien abiertas, dejaban ver la minúscula tanga
humedecida por la excitación y el morbo del momento que estaba viviendo...
Susana seguía comiéndome la verga, su lengua ávida recorría cada centímetro de
mi piel. Con la mano izquierda pegó el pene a mi vientre y arremetió contra mis
huevos, metiéndoselos alternativamente en la boca y chupándolos, mientras
introducía su mano derecha en el tanga y comenzaba a masturbarse lentamente...
Podía ver su anillo de casada a través de la tela transparente de las bragas...
Miré a Alejandro que seguía meneándosela ahora con un ritmo acelerado, y con la
cara roja del morbo de ver a su mujer chupándole la verga a un extraño delante
de su marido.... Le hice una señal para que se acercara.
- ¿Te gustaría tener una verga en cada mano...? le pregunté a Susana, que estaba
ensimismada, con los ojos cerrados sintiendo los dos dedos que se había metido
en el cocho mientras seguía chupándome el miembro... No me contestó.
Alejandro se puso de pié y se acercó a donde yo estaba, acercando su verga a la
cara de Susana, que abrió lo ojos y creyó estar en el "país de las vergas"...
sorprendida sacó su mano derecha del tanga y atrapó la verga de su marido.
Dejó de chupar mia y engulló la de Alejandro mientras me masturbaba con su mano
izquierda.... Susana gemía y temblaba de lujuria, mamaba y masturbaba
alternativamente las dos trancas moviendo acompasadamente el culo en el mismo
borde de la cama, intentando sentir más.... Ya necesitaba que alguien se
encargara de darle placer a ella....
Susana, con una cara de golfa impresionante, no paraba de intercambiarse las
vergas en su boca. Alejandro miraba extasiado a su mujer y le acariciaba el
pelo, tanto él como yo jugábamos con sus pechos y sus pezones, acariciándolos,
pellizcándolos, amasándolos mientras ella emitía gemidos cada vez mas fuertes...
Alejandro, mirando a su mujer con la boca llena de verga, me dijo: "¡Quiero ver
cómo se lo comes...!". Al instante ella soltó mi verga y se dejó caer lentamente
en la cama, quedando boca arriba con el culo en el borde, los pies colgando y
apoyados en el piso. Alejandro se acomodó a un lado de su mujer, que no tardó
nada en atraparle el miembro y acercárselo a su cara para continuar con la
mamada que le estaba pegando...
Yo me arrodillé en el suelo, entre las piernas de Susana. Tenía una perspectiva
inmejorable: su boca mamando verga de su marido mientras con las manos le
acariciaba los huevos y lo masturbaba, sus tetas parecían dos flanes moviéndose
al compás de sus "trabajos manuales"... y abriendo y cerrando las piernas,
ansiosa por que le trabajaran el cocho...
No me hice esperar, con las bragas puestas le di unos leves besos en la cara
interior de sus muslos que las medias dejaban al descubierto, y ella se revolvió
como pidiendo más...exigiendo más....pensé que ya estaba muy caliente y
necesitaba correrse pronto... Metí los dedos índices a cada lado de su tanga y
comencé a bajarla lentamente. Ella levantó el culo para facilitarme la operación
y Alejandro miraba extasiado cómo el chochete de su mujer, por fin, quedaba a
disposición de un desconocido...
Una vez que se las bajé del todo quedó ante mi cara un cochito delicadamente
depilado, sólo con un mondonguito de pelo en forma de triángulo en el pubis y el
resto totalmente afeitado... Metí mi cabeza entre sus piernas y pude percibir
una agradable mezcla de perfume caro y flujos de hembra caliente. Me dediqué
otra vez a besar la cara interna de sus muslos, a pocos centímetros de su cocho
hambriento... sabía que Susana estaba a punto y que con poco que le hiciera se
correría como una loca... y así fue.
Bajó la mano derecha hasta mi cabeza, y agarrándome de los pelos llevó mi cara
hasta su sexo mientras me ordenaba: "¡Chupamelo, cómemelo yaaaa!" Le puse una
mano en cada corva de las rodillas y le levanté y separé las piernas hasta casi
hacerlas chocar con sus tetas, de esta forma su cocho quedaba totalmente abierto
y a mi entera disposición... Empecé lamiéndole los labios con delicadeza y se
revolvió como una posesa...
Alejandro le sostuvo una de las piernas, liberándome la mano derecha, lo que
aproveché para meterle el dedo corazón en el cocho y comprobar que aquello era
una bañera... Cuando comencé a darle suaves golpes con mi lengua en el clítoris
me agarró la cabeza con las manos y se corrió en mi boca mientras emitía unos
extraños grititos roncos por tener la boca llena de la verga de su marido, que
miraba la situación totalmente empalmado y a punto de correrse...
Seguí dándole caña para hacer que la corrida de Susana no decayera, metí mi
lengua en su cocho y se la movia en circulos, la metia y sacaba a modo de
miembro, le solté la otra pierna y metí mis manos debajo de sus nalgas
levantándole el culo... Alejandro le había sacado la verga de la boca, supuse
que por el evidente riesgo de la inminente corrida, y ahora se dedicaba a besar
a su mujer y comerle las tetas... mientras ella suspiraba y se retorcía de
placer...
Yo seguía comiéndole el cocho, lamiéndoselo, chupándoselo.. Metiéndole primero
uno y después dos dedos... Tenía la impresión de que aquel culo era virgen (y
pocas veces me equivoco)... y fui bajando mi lengua a todo lo largo del chochito
hasta llegar a su ojete... Ella dio un suspiro sonoro al sentir que invadía
aquella zona hasta ahora prohibida... pero no dijo ni insinuó nada, mientras yo
seguía perforándole el culito con dos dedos.
Le lamí el ano haciendo círculos con mi lengua a su
alrededor y sentí cómo relajaba sus músculos, señal de placer y aprobación...
Seguí comiéndole el culo y finalmente introduje levemente mi lengua en el ano,
ensalivándoselo bien. Cada vez que le daba una lamida ella experimentaba unos
curiosos temblores de placer...
Volví con mi lengua al cocho de Susana, se la pasaba por todo lo largo, desde
arriba hasta abajo como si lamiera un helado, y ella lo agradecía gimiendo y
retorciéndose... Quería ponerla a prueba y apoyé la punta de mi dedo índice en
el huequito de su culo... Ella hizo un reflejo de apretarlo, pero segundos
después lo relajó y yo aproveché para introducirle la primera falange, que entró
sin demasiado problema por la cantidad de saliva que le había dejado
anteriormente...
Como no sentí ninguna reacción negativa continué con mi
impresionante comida de cocho y le introduje la segunda falange.... Susana cerró
el huequito de su culo con fuerza... Pensé que se había molestado, pero segundos
después cerró sus muslos en torno a mi cabeza y me apretó mientras gemía y
temblaba... Comprendí que se había corrido otra vez en mi boca y saboree sus
jugos ralentizando el ritmo de la comida de cocho que le había ofrecido...
No podía ver a Alejandro. Pero sabía que él estaba absorto observando mi
actuación... Debía tener la verga en carne viva después de tanto meneo y tanta
mamada.
Susana estaba acostada boca arriba, se había apoyado en sus codos y me miraba
con cara de perra... Estaba preciosa, la cara enrojecida de placer, abierta de
piernas con el cocho rezumando jugos... Miró a Alejandro, que estaba a su lado,
y le dijo con voz ronca: "Cariño, necesito que me tiren ya. ¡Tírenme por
favor...!".
Inmediatamente me puse de pié, busqué mi chaqueta, cogí dos preservativos y le
di uno a Alejandro. Esperé que ocupara la posición que ella demandaba... Susana
se dio la vuelta y se puso a cuatro patas con el culo en pompa hacia los pies de
la cama y la cara mirando al cabecero...
Miré a Alejandro y le dije: "¡A qué esperas... debes estar a punto de
correrte!". Alejandro se puso el condón, se colocó detrás de su mujer y le metió
la paloma de un sólo golpe, que Susana recibió con un grito de sorpresa y
placer... Empezó a tirarse a su mujer casi con desespero, con un mete-saca
desenfrenado que ella recibía con una especie de lamentos entrecortados... se
estaba corriendo como una loca.
Yo observaba la situación junto a la cama, extasiado por el espectáculo... hasta
que Susana me hizo una señal para que me sentara en la cama delante de ella
mientras recibía la verga de su marido desde atrás. Tardé una milésima de
segundo en estar sentado en la cama, con la espalda pegada al cabecero, mis
piernas abiertas y la boca de Susana en mi verga otra vez...
Alejandro había cambiado el ritmo de su follada... ahora le sacaba el miembro
lentamente y se lo volvía a meter de un solo golpe... así una y otra vez...
Susana jadeaba, gemía, se atragantaba con mi verga, sus tetas se balanceaban al
ritmo de la follada... Quise darle morbo a la situación y me puse a hablar con
Alejandro... "¿Te gusta culear a tu mujer mientras ves que chupa otra verga...?
¿ te gusta mirar cómo pide verga a un extraño y lo disfruta cuando el se la
mete..?. Alejandro me respondió con voz entrecortada por el placer...:
"Ssiiiiii, ¡me encanta!... me excita muchísimo ver lo puta que es mi mujer...
¡Eres un hombre que si sabe como llenarlas de verga y hacerlas sentir en el
cielo !... ¡Quiero ver cómo te la tiras, destrózala con tu verga!". Susana soltó
un "¡¡ Aaaaaaaaghh..!!
Alejandro volvió otra vez al mete-saca desenfrenado...
Susana y yo no nos movíamos, ella se limitaba a chuparme la verga con los
impulsos que le estaba dando su marido... que incrementó aún más el ritmo y
empezó a soltar toda la tensión (y la leche) acumulada... Susana soltó mi verga
y se quedó a cuatro patas recibiendo la descarga de su marido... agarraba las
sábanas con sus manos... tenía los ojos cerrados y la cara desencajada.
Con las embestidas de Alejandro sus pechos saltaban mientras
ella se corría como una posesa (inolvidable espectáculo)... abrió los ojos y se
me quedó mirando... yo alargué mis manos y le atrapé las tetas pellizcándole los
pezones... Alejandro seguía bombeándole el cocho, ya a un ritmo menor,
terminando con aquella monumental corrida...
Susana estaba como atontada, sudorosa, en ese estado de aletargamiento en el que
te quedas después de un buen polvo.... pero aún no habíamos terminado...
Alejandro le sacó la verga lentamente, ella dio un extraño gemido mezclado con
suspiro cuando notó cómo se le salía... se puso de rodillas en la cama todavía
de espaldas a su marido y se giró levemente para darle un beso de campeonato...
el aprovechó el beso para sobarle un poco las tetas y pellizcarle los pezones.
Susana dejó el beso y le susurró a su marido: "Quiero que mires, quiero
complacerte y quiero que sepas lo puta que puedo ser con la verga de otro,
trataré de ser lo puta que siempre me pediste que fuera con otro hombre mientras
estábamos en la cama ... Quédate donde estás para que tengas un primer plano de
su verga entrando en mi cocho...
" Cuando Susana se giró hacia mí se sonrió al comprobar que ya me había puesto
el preservativo... De rodillas como estaba se fue acercando hasta dejar su cocho
a la altura de mi verga. Yo estaba boca arriba con media espalda apoyada en el
cabecero de la cama, ella quedó de rodillas sobre mí, ofreciéndome una
espectacular perspectiva de su cuerpo desnudo y sudoroso (sólo llevaba las
medias y el liguero).
Se inclinó y me ofreció sus pechos desafiantes colocándolos
frente a mi cara. Lógicamente yo aproveché para pegarme a ellos como un bebé,
chupándolos como si me fuera la vida en ello. A veces le daba mordisquillos en
los pezones que estaban duros como rocas, e Susana soltaba gemidos entre
placer...
Bajó un poco su cuerpo y colocó su cocho a la altura de mi verga, con la mano
derecha me agarró el miembro y comenzó una suave masturbación, frotándose mi
verga dura y caliente por la entrada de su chochito, mientras suspiraba y
jadeaba sin parar... Yo no podía más... sentía sus tetas aplastadas en mi
pecho... Susana me besó.. con mucha calentura... me metió la lengua hasta la
garganta... llegaba el momento de sentir la verga de un desconocido clavado en
su cocho como siempre su marido se lo había pedido y había llegado, sin él
saberlo, a ser una obsesión para ella... delante de su marido...., ella
penetrada como una actriz porno........., en público........., una verga, dos
vergas, ......... todas las que él quisiera, "ahora ella estaba dispuesta a
todo".
Dejamos de besarnos y se giró levemente... miró a Alejandro que estaba sentado a
los pies de la cama con su miembro en la mano... observando detenidamente los
juegos de su mujer con mi verga... Susana le dijo:
"¿Cariño... quieres ver lo que has estado esperando tanto tiempo...?
¿Quieres verme follando con él...? ¿Quieres ver cómo me meto su verga...? Míralo
mi amor.... mírame..." Diciendo esto se volvió hacia mí y se quedó mirándome
fijamente a los ojos y me dijo mientras me agarraba el miembro con la mano
derecha y se lo iba introduciendo lentamente...quiero ser hoy tu puta y haz de
mi lo que quieras, déjame disfrutar de tu verga.........ahhhhh"
El momento y la situación tenían un morbo indescriptible.
Susana sentada a horcajadas sobre mi verga se la metió hasta la empuñadura y se
quedó totalmente quieta, sintiendo cómo le llegaba hasta el fondo de sus
entrañas mientras seguía mirándole fijamente a los ojos.....
Yo tenía el miembro como una roca incandescente, casi me dolía, embutido en un
chochito muy caliente y que rezumaba jugos como una esponja..... pensé que no
iba a aguantar mucho en aquella situación.....
Sentía a Alejandro sentado a los pies de la cama con una perspectiva inmejorable
de mi verga entrando en el cocho de su mujer....masturbándose lentamente.....
Alargué mis manos y las puse sobre sus tetas.... Susana cerró los ojos y empezó
a moverse lentamente .. y luego con fuerza, mientras subía el tono de sus
gemidos a gritos de placer, saltaba sobre mi verga mientras yo le pellizcaba los
pezones y le sobaba los pechos... Ella se dirigió a su marido:
"Alejandro... me gusta.... me gusta su verga.... mira cómo me está tirando y lo
rico que me lo está haciendo, lo hace ricoooo........ muy rico, perdóname pero
me gusta tener otra verga en mi cocho .... ahh...ahhhh me estoy corriendoooo".
"Sigue mi amor... me gusta mucho mirarte.... Asíiiiii" le respondió él...
Susana continuaba moviéndose encima mío, contoneando sus caderas mientras subía
y bajaba sentada sobre mi verga. Le solté las tetas y la agarré por las caderas
con fuerza para incrementar la intensidad de mis golpes de miembro en su
cocho... Ella se mordía el labio inferior, gemía...
Se echó hacia atrás doblándome la verga y aprovechando para acercar su cara a la
de su marido y pedirle que la besara.... Mientras lo hacía le meneó la verga por
unos instantes y volvió a quedarse como estaba, saltando sobre mi verga... que
estaba a punto de estallar después del combate vivido....
Sentí que no tardaría mucho en correrme... la agarré por los brazos y la atraje
hacia mí...nuestros cuerpos quedaron pegados otra vez... sus tetas mojadas por
el sudor se apretaban contra mi pecho... Nos besamos...... Me iba a correr...
Alargué los brazos y la agarré por las nalgas para incrementar el ritmo y fuerza
de los mete - saca... poco a poco fui jugando con su culo hasta poner mi dedo
índice derecho sobre su ojete.... y ella dio un gemido..
Lentamente, aprovechando las embestidas de mi verga en su cocho le introduje el
dedo en el culo unos centímetros, lo justo para notar mi rabo en el interior de
su chochete.... Ella tensó su cuerpo.... se estaba corriendo una vez más...
Alejandro, con la voz ronca por la excitación, exclamó: "Así me gusta cariño,
que seas muy puta... me gusta que seas muy perra..." "Me gusta ser tu puta mi
amor.... quiero ser tu puta... aaaaaaahggg....." casi chilló Susana.... Le saqué
el dedo del culo y la agarré con fuerza por las caderas... Y no pude más....
Mi verga estalló en el cocho de aquella mujer que hacía realidad la fantasía de
su marido y, seguramente, la suya propia...y por supuesto también la mía.
Normalmente me corro de una forma muy violenta y con mucha fuerza.... Mi verga
se pone como una barra de hierro, aumenta aún más de tamaño... y escupe
abundante semen.... y tras la enorme calentura que llevaba no iba a ser una
excepción....
Susana echada sobre mí, pecho contra pecho, se había abandonado y yo manejaba su
cuerpo a mi antojo... A pesar del preservativo ella sentía los abundantes
chorros de leche caliente que escupía mi verga... por los estertores de placer
que demostraba... gimiendo, temblando, chillando, sudando...
Tras la monumental corrida fui bajando el ritmo de la follada lentamente... poco
a poco.... hasta sacarle la verga del cocho.... Susana dio un sonoro suspiro
cuando sintió su cocho libre otra vez y se dejó caer en la cama, boca arriba, a
mi lado derecho.... Alejandro nos observaba con la verga otra vez morcillona en
la mano.... "¡¡¡ Jooooder ..!!!" exclamó "¡¡ No sabía que tenía una mujer tan
puta...!!" "Y más puta voy a ser, cariño... a partir de ahora todo lo que me
pidas ya no tengo miedo Voy a ser tu puta.... y luego te voy a hacer un regalo,
mi amor..." le respondió Susana con la voz entrecortada, recuperándose de su
último orgasmo.....
"¿Qué regalo...?" le preguntó Alejandro....
"Ten paciencia... Ya verás... es algo que me has pedido varias veces... pero que
nunca te he dado y hoy lo vas a tener...." dijo Susana sonriendo con cara de
malicia.
Estaba acostada boca arriba, sus tetas todavía se movían al compás de su agitada
respiración... Alejandro se acercó por el otro lado de la cama, se sentó junto a
ella e inclinándose se fundieron en una serie de besos...
"Te quiero..." le dijo Alejandro a su mujer mientras le acariciaba los pechos
suavemente.... "Yo también te quiero a ti..." le respondió ella...
En vista de la situación, me levanté de la cama y me dirigí al baño con la
intención de darme una ducha rápida. Mientras caminaba hacia el baño comenté en
voz alta: "Parece que todo ha ido bien...¿no?... " Ambos giraron su cabeza hacia
mí y sonrieron... Alejandro comentó: "¿Qué tal te pareció mi hembra,.. es
preciosa, verdad. Lo hicimos bien para ser primera vez,,,?" "Creo que aprenden
demasiado aprisa...." comenté entrando en la ducha y abriendo el grifo...
A los pocos minutos, cuando estaba a punto de salir, entraron ellos en el baño.
Alejandro se quedó apoyado en el marco de la puerta y Susana se quitó las medias
y el liguero y se metió conmigo en la bañera... "¿Me enjabonas la espalda...?"
me preguntó con cara de putita.
Le respondí con otra pregunta: "¿Sólo la espalda...?" "Bueno... la espalda... el
culo... las tetas... el cochito...., lo que tu quieras..." susurro Susana
mirando a su marido que le sonreía desde la puerta....
Pensé en la Susana que había entrado en el restaurante hacía unas horas... una
atractiva señora casada, recatada, tímida.... que ahora me pedía que le
enjabonara el culo y el cochito... y que ya me había entregado aquel jugoso y
apetitoso cocho, se había revelado como una mujer ardiente, morbosa, con muchas
ganas de dar y recibir placer sin demasiados prejuicios...
Me llené la mano de gel y empecé a frotarle la espalda... rodee su cuerpo con
mis manos y continué con sus pechos generosos... sopesándolos y pellizcándole
los pezones entre la agradable sensación de la espuma y el agua caliente
corriendo por nuestros cuerpos... Mi verga se había puesto dura y caliente y
aproveche para pegársela a su culo... Ella dio un suspiro y se dio la vuelta
sonriendo... Me agarró el miembro y, mirando a su marido que seguía en la puerta
de pie masturbándose lentamente y fumando un cigarrillo, exclamó: "¡Parece que
pronto empezará el segundo tiempo...!
Susana me dio la vuelta y se quedó detrás de mi... Con su mano izquierda llena
de espuma me masajeaba la verga y los huevos... y con la mano derecha empezó a
enjabonarme la espalda... hasta llevar su mano a mi culo...
Me enjabonó bien el culo y de pronto sentí que me pasaba los dedos por mi
ojete... Ella sintió cómo me estremecí y me susurro: "Quiero dejártelo limpito
para pagarte la deuda que tengo contigo...". Mi verga oyó aquello y terminó de
animarse...
Salí de la ducha y cogí una toalla mientras le comentaba a Alejandro... "¿No me
habías dicho que ella no tenía muy claro lo de hacer un trío...?... ¡¡Anda que
si lo llega a tener claro !!... Nos reímos a carcajadas...
Alejandro se introdujo en la ducha con su mujer y yo me fui hacia el dormitorio,
encendí un cigarrillo y llené nuevamente las copas de champaña...
Al poco rato salieron de la ducha y le acerqué una copa a cada uno...
"¡¡ Por esta tarde...!! " brindé... "Y por las que vengan en el futuro..."
comentó Alejandro con cara de potro mirando a Susana... " Y por las que vengan
en el futuuuuuro... papacito ..." le respondió ella con cariño a su marido.
Estábamos los tres de pie, desnudos en el centro de la habitación...
Sentía a Susana un poco acelerada... se tomó la copa de champaña de un trago y
se quedó mirándonos a Alejandro y a mí con expresión de lujuria... Nos miraba de
arriba abajo, deteniéndose en nuestras vergas....
Susana exclamó: " ¡Ahora me toca a mí...!. Ahora los dos van a hacer lo que yo
les indique, ¿de acuerdo?" dijo mirando a su marido... Alejandro la observaba
con cara de curiosidad... "Mi amor... ¿Confías en mí...?" le preguntó ella a su
marido mientras cogía el sillón y lo colocaba a pocos centímetros del lado
izquierdo de la cama... "Por supuesto" respondió Alejandro con una picara
sonrisa......... para darle mas ánimos.
"Pues siéntate aquí, tócate y míranos..... por ahora, ¿esta bien?" le dijo a su
marido mientras lo cogía de la mano y lo sentaba en el sillón... "Te prometo que
después tendrás algo especial y lo entenderás todo...., ¿esta bien?" Susana me
miró y con voz casi autoritaria me dijo: "Acuéstate en la cama boca arriba,
cerca del borde por favor...". Yo miré a Alejandro con cara de no entender nada
pero hice lo que ella me indicaba...
Alejandro estaba sentado en el sillón muy cerca de la cama, y yo acostado boca
arriba... Susana se acercó a los pies de la cama con cara de lujuria... se llevó
la mano derecha a su cocho y comenzó a masturbarse ante nuestras narices.... "Me
encanta ver a un hombre meneándosela, así que....por favor..." , Alejandro y yo
nos miramos con cara de no entender nada... y empezamos a pajearnos ante la
lujuriosa mirada de Susana, que se llevó su mano izquierda a las tetas mientras
seguía dándole dedo a su chochete..."Asiiiiií..... " susurraba.... Asiiii" Me
encantaaaaaa..."
Se acercó a Alejandro, le cogió la cara con las dos manos y
mirándole a los ojos le dijo: "Mi amor, primero vas a ver algo que tengo ganas
de hacer y te gustara, quiero hacer algo que el hizo conmigo y que yo quiero
hacer con el. Él me hizo algo que nunca hiciste y quiero que mires para que
después me lo hagas igual... quiero que me lo vuelva a hacer.... y quiero
hacérselo a él ....."
Continuó ..." Luego verás cómo me penetra... y después.... después te voy a
hacer un regalo... algo que no te esperas y sé que deseas.... ¿de acuerdo
cariño...?" Alejandro le respondió: " Susana... ya me has dado más de lo que
esperaba... me has hecho muy feliz compartiendo conmigo esta fantasía... Me
encantará verte follando con él otra vez.... Hazle lo que quieras.... ¡si él se
deja, claro! (dijo mirándome mientras sonreía)... Yo sonreí, acostado boca
arriba en la cama fumándome un cigarrillo, y le dije a Susana: "Yo tendré algo
que decir...¿no?".
Susana se acercó a la cama... pasó la pierna derecha por encima de mi cabeza y
se puso de rodillas sobre mi cara, dejando el cocho a la altura de mi boca y
ella de espaldas al cabecero, mirando hacia los pies...
"¡ Cómemelo, chupameloo...!" exclamó con voz llena de lujuria y tono
autoritario.
Tenía su cocho sobre mi boca y sus nalgas en mi cara... no me hice esperar y
empecé a lamerle el interior de los muslos, pasándole la lengua suavemente por
la piel... Estiré mis brazos hacia arriba y le atrapé los pechos...
Susana empezó a suspirar y se dirigió a su marido, que estaba sentado en el
sillón a escasos centímetros de ella: "Cariño, ya me has visto tirar con otro
hombre...¿Te ha gustado...?". "¡Mucho!... me gusta y me excita mucho ver cómo te
mete su verga y lo mucho que disfrutas con la verga de otra persona...".
"¿Sabes una cosa?" decía Susana suspirando entrecortadamente, mientras yo ya le
daba suaves golpes con mi lengua en el clítoris... "¿Sabes que a mí también me
gusta y me excita muchísimo que me mires mientras tengo la verga de otro hombre
dentro de mi...?... me gusta tener dos vergas para mí sola....¡Uffffff...que
rico es tener dos machos a la vez ...... ahhhhh! " Yo le comía todo el cocho con
avidez... sus jugos iban inundando mi boca... y mi lengua no paraba de explorar
cada centímetro de su caliente e inundado sexo...
Mientras esto ocurría Susana seguía de rodillas sobre mi cabeza... se puso a
cuatro patas y me agarró la verga con la mano derecha, empezando a meneármela
lentamente... La postura intuía un próximo "69". "¿Te gusta mirar cómo se la
chupo...?" volvió a dirigirse a Alejandro, que con voz ronca por la excitación
le contestó: "¡Chúpasela!"...
Susana no se hizo esperar... engulló mi verga de un golpe y comenzó a mamarme el
miembro como si le fuese la vida en ello... Estábamos haciendo un fantástico
"69"...
Yo seguía comiéndole el cocho cambiando de ritmo... chupando, lamiendo,
comiendo, mordiendo... ella suspiraba con su boca llena de mi tranca gorda,
dura, caliente...
Susana paró su mamada, levantó la cabeza y con voz libidinosa casi me ordenó:
"¡¡ Lameme el culo, mete tu lengua ahí otra vez que me pusiste loca cuando lo
hiciste !!... Házmelo otra vez...".
Le separé las suaves nalgas con mis manos, le abrí bien el ojete y sin
pensármelo más ataqué su culo con mi lengua....
"Aaaaaaaaaaaggggghhhh.... Asiiiiiiií...".
"Me gussssstaaaa....mi amor....., me gusta que me coman el culoooo..." suspiraba
Susana dirigiéndose a Alejandro. No lo podía ver pero seguro que tenía el rabo
como una piedra observando lo que había organizado su mujer...
Le lamí todo el contorno del ojete para terminar metiéndole mi lengua a modo de
verga y follarle el culo con ella....
Susana volvió a la carga y se metió mi tranca en la boca...pero sólo le dio un
par de chupadas y la volvió a soltar... se enfrascó en lamerme los huevos, se
los metía alternativamente en la boca y los chupaba...
Segundos después siguió lamiendo por la base de mis huevos... y metió su lengua
entre los huevos y mi ojete.... Pensé: "¿Lo va a hacer....? ¿Me va a jugar con
su lengua el culo...?. Casi antes de que terminara de pensarlo sentí la lengua
de Susana explorando entre mis nalgas... mi verga se puso aún más tiesa y
dura...
Me separó y me levantó las piernas ligeramente y
entonces,... entonces metió su lengua con avidez, con fuerza en mi ojete y
empezó a lamérmelo mientras suspiraba con fuerza... Yo seguía trabajándome su
ano, incluso había apoyado mi índice muy cerca del agujero y se lo acariciaba
junto con mi lengua... Los dos suspirábamos por el placer que nos estábamos
dando.... "¡¡ mierda que rico que puta eres !!" oímos exclamar a Alejandro...
Susana seguía comiéndome el culo, parecía que le había gustado la novedad... me
relamía el ojete, me metía la lengua... incluso sentí una de sus uñas penetrar
ligeramente en mi ano....
Yo le correspondí y le introduje la primera falange de mi
índice suavemente pero sin parar... Volví a sentir cómo se contraía... para
luego volver a distenderse y permitir la entrada en su agujero prohibido.... me
di cuenta de cual iba a ser la sorpresa para Alejandro... "¡¡ Aaaaaaaaaghhhhh
!!... ". Volví a sentir cómo vibraba su cuerpo sobre el mío entregándose a un
nuevo orgasmo...
Susana separó su cara de mi culo, se apoyó en sus brazos y empezó a suplicarme
con voz ronca: ¡ Fóllame!... ¡Fóllame!... ¡Fóllame!...
Se levantó rápidamente, se giró y se colocó encima mío (cabalgándome de frente),
ahora colocando su cocho sobre mi verga. Sus tetas brillaban por el sudor, me
miró una vez más fijamente a los ojos, me agarró la paloma con la mano derecha y
de un sólo golpe se lo metió en lo más profundo de sus entrañas..."¡¡ Qué puta
soyyy... te gusta amooor, te gustaaaa, Alejandro estaba excitadísimo que no supo
que decir¡!" Ella comenzó a saltar sobre mi verga, que entraba y salía con
facilidad de su cocho embadurnado de mi saliva y sus jugos....
Brincaba sobre mí haciendo que la penetración fuera profunda... casi la golpeaba
con mi miembro en sus entrañas... Sus tetas se bamboleaban al salvaje ritmo que
le estaba dando a la Cabalgata...
" ¡¡ Cariñooooo.....!! . ¡¡Te lo voy a darrrrr... !! ¡¡Aaaaaaaaghh....!! "
Susana se dirigía a su marido casi gritando, con la cara congestionada por el
placer, excitada por lo que sabía que iba a pasar....
Yo seguía con el mete-saca... dada la rapidez y la urgencia de Susana no me
había puesto el preservativo y ahora podía sentir su cocho realmente caliente y
húmedo... Seguía rompiéndose el cocho con mi verga, que no tardaría en escupir
la poca leche que me quedaba...
Podía ver a Alejandro con su verga en la mano dura y roja por la excitación...
Susana le gritó: " ¡Coge mi bolso!...". Alejandro se puso de pié y cogió el
bolso de su mujer... " ¿Qué hago ahora...?" le preguntó a ella....
"Aaaaaaghhh... ¡Saca el bote pequeño y rosado que hay dentro!...." Vi cómo
Alejandro revolvía en el bolso y sacaba lo que ella le había indicado... en un
segundo la expresión de su cara cambió mostrando una amplia sonrisa: " ¡¡¡
Vaselina !!!" " ¡¡ Ssiiiiii... mi amorrrr... !! ¡¡ Rómpeme el culo!! ¡¡
Es tuyo.... gritaba ella.
¡¡ Rómpeme el culo...!! repetía mientras seguía cabalgándome...
Mi verga casi se salía de su cocho dada la enorme cantidad de flujo que
humedecía todo... incluso lo sentía correr por mis huevos y mis muslos...
Ante los acontecimientos que se avecinaban decidí ayudar a Alejandro, puse una
mano en cada nalga de Susana y se las separé con fuerza, abriéndole el ojete
todo lo que pude... " ¡¡ Ssiiiiii..... ábremelo.... Quiero sentir dos vergas
dentro de míiiiiii.......como me lo dijiste aquella vez Alejandro como me lo
dijiste
!! " Alejandro se untó la verga de vaselina y sentí cómo hacía lo mismo con el
agujero virgen de su mujer....
" ¿Quieres mi culo...? ¿Quieres culearme por ahí....? ¡Es tuyo, mi amor...! "
Estiré mis piernas poniéndolas rectas para facilitar la postura de Alejandro....
Susana ya tenía la verga de su marido en la entrada de su ojete... su cara se
había puesto tensa... las mandíbulas apretadas... me miraba fijamente a los ojos
con una expresión entre temerosa y putísima... " Relájate... relájate si no
quieres que te duela..." le dije mientras aflojábamos el ritmo de la follada
para facilitar la penetración de Alejandro... y al instante pude sentir cómo la
punta de la verga de su marido se iba adueñando muy lentamente del ojete de
Susana, iba descubriendo aquel reducto virgen del cuerpo de su mujer....
Alejandro empujó con suavidad pero con firmeza y... ¡plop!
... consiguió meterle la cabeza gorda y dura de su verga en el culo de Susana...
¡¡ Aaaaaaaaaah!! gritó ella cuando sintió que su ano perdía definitivamente su
virginidad. Alejandro paró y se quedó quieto (el tambien sabia lo que hacia),
como esperando que el ojete de su mujer se relajara y se distendiera,
acostumbrándose a la presencia del deseado pero doloroso intruso... Yo había
parado mi mete-saca para facilitar la penetración de Alejandro, pero en vista de
que él se lo tomaba con mucha paciencia y delicadeza (era lo mejor), decidí
continuar tirandome a Susana ahora lentamente para que ella no perdiera el
clímax al que había llegado.
Alejandro la tenía agarrada por las caderas con la punta de la verga ya dentro
de lculo de ella, yo le acariciaba los pechos y me movía despacio haciéndole
sentir cómo entraba y salía cada centímetro de mi verga... Susana tenía una cara
que era todo un poema.
Sus facciones eran una mezcla de miedo y lujuria, ansiosa
por sentirse penetrada, y bien culeada también ella quería y tenia derecho a
sacar partido de la situación, y calmar lo que tanto había pregonado su marido
hasta hacerlo en sus sueños una obsesión ser penetrada por dos vergas a la
vez....pero al mismo tiempo temerosa del dolor que aquello podría significar
para ella...
Alejandro le preguntó: " ¿Estás bien mi amor...?". "Ssssssiiiiiiiii......,
métemela toda.... por favor....métemela toda......ábreme mas el culo
yaaaaaaa....." respondió ella.
Susana estaba de rodillas apoyada sobre sus brazos, sentada sobre mí y con mi
verga ensartada en el cocho, sus pechos colgaban sobre mi cara... tenía la
cabeza de la vergade su marido dentro de su culo... su expresión era de dolor
mezclado con expectación...
Le cogí los brazos e hice que no se apoyara en ellos,
cayendo su cuerpo sobre el mío... sus pechos se aplastaron contra mi pecho y
aproveché para fundirnos en un beso de lengua suave y húmedo... Quería
transmitirle seguridad, quería que se relajara... Pasé mis brazos por su espalda
y la abracé apretando su cuerpo contra el mío.... De aquella forma su culo se
levantó ligeramente y se abrió, facilitando la tarea de su marido. La mantuve
así y me dediqué a acariciarle la cara mientras movía mi verga lentamente dentro
de su cochito...
Entonces pude ver la cara de Alejandro, roja de excitación. Nos miramos y nos
transmitimos un sentimiento de complicidad y agradecimiento...
Alejandro comenzó a empujar con suavidad pero con decisión... Ella respiraba
agitadamente y yo podía sentir cómo la verga de Alejandro se abría paso en las
entrañas de Susana... hasta que sus huevos chocaron con las nalgas de su
mujer.... Nos quedamos los tres inmóviles durante unos segundos...
Susana, por primera vez en su vida, tenía dos vergas grandes, gordas y duras en
lo más profundo de su ser... comenzó a temblar... era como si tuviera frío...
pero no... se estaba corriendo.... estaba teniendo un orgasmo sublime, suave,
maravilloso...
"¡¡¡ Diosssssss míiiiiiiiiiioooooooo....... cuánto placerrrrrrrrrr.........!!!
exclamó en un susurro.
Sentía la verga de Alejandro a través de la membrana que separa el cocho del
culo... Él empezó a moverse lentamente, iniciando un suave mete-saca en el culo
de Susana, que seguía abrazada a mí con sus tetas aplastadas contra mi pecho y
se reponía de su enésimo orgasmo... Me coordiné con los movimientos de Alejandro
y también comencé mi mete-saca en el cocho de Susana... Ahora tenía dos vergas
en movimiento en sus entrañas y estaba seguro que pronto iba a encadenar el
orgasmo que terminaba con uno nuevo y quizás más fuerte...
Alejandro aumentaba el ritmo de su follada en el recién
estrenado culo de su mujer... yo apenas me movía puesto que sus embestidas ya
provocaban el movimiento suficiente para que mi verga entrara y saliera del
cocho de ella sin apenas moverme...
Susana volvió a apoyarse en sus brazos, separándose de
nuestro abrazo y volviéndome a ofrecer sus pechos en mi cara... volví a pegarme
a ellos como un niño... chupando, lamiendo, mordiendo... Sus pezones iban a
reventar... Susana jadeaba, gemía... su cara estaba desencajada de tanto
placer... sudaba... el sudor resbalaba por su cara, por sus pechos... por todo
su cuerpo, haciendo aún más morboso el momento que estabamos compartiendo...
Podía ver la cara de Alejandro.. estaba tenso... concentrado en la follada que
le estaba ofreciendo a su mujer... pensé que ninguno de los dos aguantaríamos
mucho más... Susana volvía a convulsionarse... a temblar... tensando los
músculos de la cara... sus manos estrujaban las sábanas... se estaba corriendo
una vez más.... " ¡¡ Por Diossssssssss.... me están rompiendoooooo..... me están
abriendooooo...... me corrooooooooo.........aghhhhhhhh.......... !! " Y volvió a
desplomarse sobre mí...
Alejandro fue disminuyendo el ritmo... pensé que sentía la inminente corrida...
Susana pensó lo mismo que yo porque se dirigió a su marido con voz entrecortada:
"Espera mi amor..... no te corras.... espera.... la quiero en mi boca..... por
favor... " Ella alargó su mano derecha hacia atrás colocándola en el vientre de
su marido, que estaba pegado a sus nalgas, con ademán de que le sacara la verga.
Sentí como Alejandro abandonaba el canal trasero y cómo su tranca se retiraba
lentamente... ¡plop!.
Una vez sintió su culo liberado del intruso, se sacó mi
verga del cocho y se dejó caer a mi derecha, volteándose y quedando boca arriba
sobre la cama.... "Acércate mi amor... ven cariño.. dame tu leche..." le dijo a
su relativamente asombrado marido quien a la vez se quitaba el preservativo, el
había comprobado cómo en aquella tarde su recatada y atractiva mujer se había
liberado de una educación represiva y unos prejuicios impuestos y se había
revelado como una gran folladora, una gran puta y una gran culeadora... como una
mujer decidida a disfrutar de su cuerpo y a dar placer con su cuerpo...
Alejandro, con síntomas de cansancio, se acercó al lado derecho de la cama y se
colocó de rodillas acercando la verga a la boca de su mujer... Susana no perdió
el tiempo y la engulló con avidez mientras pasaba la mano derecha entre las
piernas abiertas de su marido para acariciarle el culo... Me sorprendió lo perra
que se había vuelto al pasarse la verga de su culo directamente a su boca, sin
mayor problema... Susana alargó la mano izquierda y me agarró el miembro,
tirando de él hacia arriba... entendí que quería que me colocara en la misma
posición que su marido, y así lo hice...
Estaba acostada en la cama, boca arriba. A su lado derecho estaba Alejandro con
la verga a punto de explotar en la boca de su mujer, que chupaba, lamía, besaba
y relamía la tranca con dedicación... A su lado izquierdo estaba yo, recién
colocado y dispuesto a recibir el mismo tratamiento que Alejandro...
Ella pasó su mano izquierda entre mis piernas abiertas, al igual que hizo con su
marido, y se dedicó a acariciarme el culo.... Me apretaba las nalgas... me
pasaba un dedo por la raja... y a mí aquello me gustaba y me estaba excitando
mucho....
Alejandro y yo nos mirábamos, cansados pero excitados,
esperando la inminente corrida y disfrutando de las desconocidas y sorprendentes
innatas habilidades de Susana... Con las manos ocupadas en nuestros culos, ahora
ella alternaba nuestras vergas en su boca buscándolas con sus labios y con su
lengua... Sentí un dedo de Susana merodeando por mi ojete....
Le acariciábamos los pechos...le pellizcábamos los
pezones... y ella estaba enloquecida esperando la descarga... ansiosa de leche
en su boca... "¡¡ Quiero tener dos vergas en mi boca... juntas!! ¡¡ Quiero que
me llenen la boca de leche... Quiero tragármela toda...!!" Alejandro y yo nos
agarramos la verga con la mano y se las metimos juntas en la boca de Susana...
Sentí mi verga junto a la de él y ella abriendo su boca al máximo para poder
acaparar los dos miembros al mismo tiempo... Parecía que sus ojos se iban a
salir de las órbitas...
Los tres estábamos muy, pero que muy excitados, y tanto Alejandro como yo ya
teníamos muchas ganas de corrernos y liberarnos de tanta tensión acumulada...
Sentí un dedo de Susana que volvía a jugar con mi ojete... el dedo fue rodeando
mi ano hasta que ella intentó introducirlo y... metérmelo en el culo... Supuse
que estaba haciéndole lo mismo a su marido y supuse bien por la cara de gusto
que tenía Alejandro... No podía aguantar más ni quería aguantar más... Susana
todavía jugaba con las dos vergas en su boca... y con los dos culos con sus
dedos... " ¡¡ Mira que tu mujer es una linda y sensual putita... !!" ¡¡ Mira que
eres puta Susana...!!" exclamé sintiendo el inminente orgasmo... y exploté...
Mi cabeza y mi verga estallaron en una corrida descomunal... Miré fijamente a la
cara de Susana que, sintiendo mi orgasmo, separó el miembro de su marido y abrió
su boca y sus ojos para disfrutar de aquel momento irrepetible... recibió la
primera descarga con avidez... pero también la segunda... y la tercera... no
dejaba que se escapara una sola gota... y al mismo tiempo que la leche inundaba
su boca era tragada hacia su garganta con una avidez impresionante... La cara de
Susana era puro morbo. Ver cómo su boca recibía y tragaba la corrida era puro
morbo...
Mi verga no paraba de expulsar borbotones de leche y yo hacía esfuerzos por
mantenerla dentro de la boca de Susana y mantener el equilibrio... Alejandro,
excitado por el espectáculo, acercó el rabo a la boca de su mujer con
desesperación... Ella, consciente de lo que ocurría, intentó abrirla más y...
Alejandro también explotó... Cuando mi verga ya escupía los últimos chorros, su
marido comenzó a descargar, y Susana repitió la operación de no dejar escapar ni
una sola gota de semen, aquello que logro escapar ella misma lo distribuyo
habidamente en sus senos y con sus propias manos,...
Terminada mi corrida me dejé caer hacia atrás exhausto, y me quedé sentado en la
cama junto a Susana mientras ella seguía engullendo los últimos estertores de
Alejandro...
La imagen era de lo más morbosa: Susana, una atractiva hembra de 32 años, estaba
acostada boca arriba en la cama totalmente desnuda, su cuerpo brillaba cubierto
con una película de sudor... tenía un hombre desnudo a cada lado mientras se
pasaba los dedos de la mano derecha por su boca, relamiéndose las últimas gotas
de semen con la lengua...
Los tres teníamos la respiración agitada y nos quedamos en silencio durante unos
segundos, acostados, recuperando el aliento...
Alejandro abrazó a su mujer y la besó con un beso de tornillo de lo más
sugerente... Yo me senté en la cama, encendí un cigarrillo y se lo pasé a
Susana, que ya había terminado el beso con su marido... Le pasé otro cigarro a
Alejandro y yo encendí otro para mí... Nos los fumamos mientras comentamos lo
maravillosa que había sido la experiencia. Alejandro estaba realmente contento,
cansado pero muy contento...
Susana se notaba satisfecha y algo sorprendida de sus
reacciones tan sensuales y tan morbosas con los dos hombres que había tenido a
su disposición aquella tarde... Yo sonreía y les comentaba que estaba muy
satisfecho y muy contento por lo bien que había salido todo.
Les comenté que me parecían dos personas extraordinarias y
que me alegraba de haberles "pervertido" un poco.... Nos reímos a carcajada...
Alejandro dijo que le daba mucho morbo ver a su mujer con otro... que había
disfrutado mucho... y agradecía mi actitud de tacto y respeto con ellos sin
haber renunciado al morbo y a la sensualidad...
Mientras escuchaba esto alargué mi mano izquierda y comencé a acariciarle los
pechos a Susana... Alejandro y ella sonrieron y se miraron, Susana se giró hacia
mí y me dio un apasionado beso mientras me agarraba la verga y los huevos y me
daba un ligero meneo...
Una vez me hube terminado el cigarro me levanté y me fui al baño mientras les
comentaba que ahora ellos deberían quedarse acostados, y cuando yo ya no
estuviera, deberían follar apoteósicamente recordando la experiencia vivida esta
noche... ambos se miraron y sonrieron...
Me introduje en la ducha y abrí el grifo. El agua caliente cayó sobre mi cuerpo
y una agradable sensación me envolvió... cerré los ojos y me relajé...luego de
terminar salí del baño, Susana al verme se levanto de la cama y se dirigió al
baño comentando que necesitaba una buena ducha para poder seguir con los ojos
abiertos pues los ojos se le cerraban y las piernas le temblaban de cansancio.
Una vez que ella desaparecía Alejandro me pregunto "Y bien que te pareció??????"
..., "¡¡ Ufff...Tienes una mujer volcánica !!" le contesté sonriendo... "Es
maravillosa, de verdad, todo un volcán..." Me senté en el sillón y encendí otro
cigarrillo antes de vestirme.
"Si supieras que nunca había sido así..." me contó Alejandro. "Susana es una
mujer maravillosa, pero hasta ahora, por su educación había sido una mujer muy
convencional en la cama... Estoy realmente sorprendido de sus reacciones de
hoy... No te puedes imaginar lo alucinado y lo contento que estoy... Creo que se
ha abierto una puerta en nuestro matrimonio.... Y lo más importante... es que
supimos elegir a la persona adecuada para un buen comienzo y que ese sea un buen
augurio.." me confesó Alejandro.
Yo estaba sorprendido y agradecido por la confianza, os comentarios y las
confesiones que me hacía...
"Llevaba años pidiéndole que me dejara culearle el ojete.... No te imaginas lo
que significa para mí lo que ha hecho hoy... ¡¡ Regalarme su culito que lo tiene
riquito de verdad... !!. Continuó.
"Sólo hice lo que me pediste y lo que te prometí hacer... nada más..." le
contesté... "Además, culearme a tu mujer ha sido una experiencia impresionante y
muy, pero que muy morbosa... Yo también te agradezco muchísimo que me lo hayas
permitido..." "Y espero que no sea la última vez..." comentó Susana con una
sonrisa mientras salía del baño... Alejandro y yo nos reímos a carcajadas....
Una vez me terminé el cigarrillo miré el reloj, eran las doce y media (poco mas
de media noche), y comencé a vestirme.
" Han pasado cinco horas y media desde que nos sentamos en el restaurante"
comenté. "Cinco horas y media que han cambiado nuestras vidas" subrayó
Alejandro. "Sí mi amor, esto ha cambiado nuestras vidas, porque espero que
repitamos esto de vez en cuando... ¿verdad?" comentó Susana.
Yo ya había terminado de vestirme y me dispuse a despedirme...
"Bueno... ya saben lo que tienen que hacer... ahora les toca hacerlo como locos
recordando la experiencia vivida y compartida... consejo de quien entiende por
que paso por la misma grata experiencia..." les dije mientras me acercaba a la
puerta. Ambos sonrieron. Susana estaba de pie y se acercó a mí. "Gracias por
todo cariño" me dijo...
Alejandro se levantó de la cama y se acercó a nosotros estrechándome la mano
efusivamente con sus dos manos "Gracias, gracias por todo... A partir de ahora
quiero que sepas que te considero mi amigo..." Me dispuse a abrir la puerta.
Alejandro y Susana se miraron... Susana se acercó a mí y me dio un último beso
en los labios "Gracias por el placer que me has dado... hasta pronto" "Eso,
hasta pronto..." repitió Alejandro..."Mañana te envío un e-mail... adiós".
Abrí la puerta, salí y la cerré mientras los dos me miraban de pié, desnudos,
uno al lado del otro...
Después de aquella maravillosa experiencia mantenemos una muy fluida
correspondencia via e-mail en la cual estoy al tanto de ciertas gratas y
apasionantes experiencia que les toco vivir y que quieren según ellos enseñarme
algunas cosillas que ellos aprendieron..
Alejandro me confiesa los cambios que ha experimentado Susana
en su comportamiento sexual y me comenta que sus vidas han mejorado en ese
aspecto. Ahora se sienten más cómplices, ahora comparten un secreto por lo que
se sienten mas unidos...
Quiero insistir en que este relato es totalmente verídico y
que, básicamente, sucedió tal como lo cuento....... y me impulso a escribir el
respeto y agradecimiento a esa fabulosa pareja a quienes prometo pronto estar
ahí....y esta dedicada a muchas otras que merecen alguien que realmente valga la
pena para empezar esta fascinante actividad erótica de pareja ( swingers) .
Quizás el relato me ha quedado un poco largo, pero he querido hacer hincapié en
los detalles porque me parecen le dan un morbo especial a la historia.
Agradecería cualquier comentario sobre esta experiencia,
tanto de personas que sueñan con hacer algo parecido como de parejas que vivan
su sexualidad de forma liberal y compartida. Los posibles mensajes me los pueden
enviar al siguiente e-mail: caroy65@msn.com