Mis mejores amantes: los españoles
El se llama Alex, es arquitecto, y vive en Barcelona, tiene
36 años y una piel morena muy deseable y mas que apetecible para mis sentidos.
Como he comprobado en varias ocasiones, los hombres españoles
son mis amantes preferidos, sin tantas vueltas, sin tabúes y muy sanguíneos o
instintivos. Por lo menos los que he conocido… De allí que al contactarme Alex
no dude ni un segundo en que me encantaría ser su amante. El tiene algunas
fantasías y hubo una que me comento que coincidió con la que yo tenia también.
Sin perder tiempo me pongo a contárselas a ustedes para luego
regalársela a él y saber si le gustaría cumplirla en alguna ocasión.
Nuestro encuentro comienza así…
Después de algún tiempo me mudo finalmente a mi tan amada
ciudad de Mar del Plata. Yo me instalo en una casita en un barrio del macro
centro pero necesitaba algunos arreglos y una mejor distribución en la
estructura para mejorar la comodidad.
Una conocida me comenta que conoce un arquitecto que se ha
mudado por unos meses también a Mar del Plata, por un trabajo en una gran
empresa, y que al ser conocido tal vez no me cobraría tanto.
Mi amiga le comenta, el accede a modo de favor para con mi
amiga y nos contactamos por teléfono. Acordamos un horario de visita y espere a
ese día que no sabía que tan intenso seria.
Aquel día llovía intensamente, además de haber una humedad
terrible, lo que hacia que se pegara toda la ropa en el cuerpo y con cualquier
actividad que se hiciera se transpiraba muchísimo, algo que a veces puede ser
muy molesto y otras muy excitante, no?
Alex toco timbre y fui a atender, al abrir la puerta me
encontré con un chico de estatura normal, de cara bastante atractiva para mi,
una piel dorada que se dejaba ver por su camisa algo desprendida, un perfume muy
varonil y un tono español que me derritió cuando lo escuche.
Lo invite a pasar, el todo correcto entro y comenzo a mirar
el lugar. Mientras le iba contando algunas de mis ideas y hablando de nuestra
amiga en comun.
El calor era tremendo y yo notaba que su camisa se estaba
pegando a su cuerpo cada vez mas y me dejaba notar unos buenos pectorales
marcados, unos brazos fuertes y torneado. La humedad hacia que su perfume se
sintiera mas fuerte y eso me estaba excitando.
El iba recorriendo mi casa y yo por detrás escuchando
atentamente sus conclusiones, pero como evitar mirar esa cola tan formadita, que
en los hombres adoro como tantas mujeres…
En un momento yo me adelanto y como yo estaba de calzas y
remera (que tambien se me empezaba a pegar al cuerpo) al recoger unas cosas
caidas, noto que el me mira disimuladamente la cola.
Siempre tuve la fantasia de seducir a un arquitecto y mas
como el que era tan varonil y estaba mas que fuerte, el descubrirlo que me
miraba era la señal de que podia pasar algo mas que una simple consulta.
Sin vergüenza comence sutilmente a mirarlo para que se diera
cuenta, pero yo haciendome la timida disimulando muy mal…
Termino el recorrido y las indicaciones y me pidio un baso de
agua, fuimos a la cocina y al alcanzarselo torpemente se lo vuelco en el pecho.
Le pedi millones de disculpas, que claro no eran tan
sentidas, y no podia dejar de mirar esa piel morena asomada de una camisa blanca
insinuante.
Se hizo un silencio expectante y al acercarme para secarlo
con una toalla me tomo por las manos, primero de forma firme y luego mas suave.
Me acerco a su cara y sin dejar de mirarme a los ojos acerco su boca a la mia…
Su perfume ya me tenia mas que excitada, su piel colaboraba y
el tener su cuerpo tan cerca hacia que fuera una bomba de tiempo.
Al estar enfrente, se acerco suavemente y al entrar en
contacto con mis labios los suyos fue una explosion de pasion.
Ahí ya no habia marcha atrás, lo bese y abrace muy fuerte
para no dejarlo escapar. Su boca era muy suave, besaba como nunca habia sentido.
Los cuerpos estaban mas que pegados y el beso delator desato
las manos de ambos que comenzaron a arrancar la ropa de cada uno.
El, mientras me arrancaba mi remera y yo su camisa, no dejaba
de besarme y empujaba hacia la mesa de la cocina hasta que quede apoyada en
ella.
Si hasta ese momento hacia calor en ese momento era un
infierno por la calentura de los dos sumadas.
Al hacer tope mi cola con la mesa el me agarro por la cola y
levantandome me sento sobre la mesa, abrio mis piernas para colocarse en el
centro de mi cuerpo y ahí comenzo con un recorrido mas que deseado al verlo.
Mientras besaba mi cuello con unos besitos mas que chiquitos
y suavecitos fue sacandome la calza y deajandome mi ropa interior nada mas…
Empezo a bajar y mientras fue empujandome para que quedara
tendida en la mesa con mi cosita mas que caliente, mojada y deseosa de su boca.
Se acerco a mi oido y murmuro: no te das una idea de lo que
fantasiaba con esto…
Yo solo le conteste: hace realidad toda la fantasia conmigo
porque yo tambien lo deseo.
Estaba acostada completamente sobre la mesa y con las piernas
abiertas, mi entrepierna muy caliente, toda mojada y su cabeza entre ellas
buscando mi clítoris para besarlo como nadie mas que el sabe hacerlo.
Me acaricio con su lengua, saboreo mis jugos, lamio
suavemente los labios de mi cosita creando una desesperancion en mi, y en los
momentos justos introducia un dedito para calmar mi ansiedad.
Me beso toda, me acaricio por completa y comio de mi cosita
todo el jugo que ella le ofrecio.
El escucharme respirar agitadamente y gemir por culpa de su
boca lo excitaba mas aun.
Los espasmos en mi cuerpo no se hicieron rogar y me arranco
el orgasmo tan deseado por el en mi.
Me incorpore y ya estaba todo jugado, y ahora me tocaba a mi…
Me abalance sobre el y mientras limpiaba su boca con mi lengua lo fui llevando
contra la mesada de la cocina desprendiendo su pantalón salvajemente.
Al hacer tope con la mesada ya estaba desnudo y mirandolo a
los ojos le hice una sonrisa complice antes de comenzar mi recorrido por su
cuerpo.
Partiendo desde su cuello, baje por su pecho suave, tibio,
marcado, dorado, con besitos chiquitos, y caricias con mis labios que se
arrastraban por su piel. De vez en cuando mi lengua aparecia para degustar esas
gotitas de sudor que aparecian y eran deliciosas.
Llegue a su ombligo y comence a sentir como su respiración se
hacian gemidos suaves. Estaba mas que tenso y encontre un cosito mas que duro,
brilloso, caliente, y suave.
Como tanto me gusta lo recorri con mi lengua, lo acaricie con
mi boca por toda su extensión.
Fui desde su cabeza hasta sus huevitos, a ellos tambien los
lami, bese y chupe suavemente.
Alex abri mas sus piernas y apoyado contra la mesada gemia
sin disimulo diciendome todo lo que le estaba gustando lo que le estaba
haciendo.
El chupar los cositos me excita mucho y con ese español tan
fuerte escuchandolo gemir, y su perfume embriagador me habian puesto mas que
caliente.
El no soportaba mucho que yo le comiera todo ese pene duro y
venoso asi que le pedi que no acabara ahí, que queria disfrutarlo mas…
Entonces me tomo de la cara y me subio, me giro y apoyando
mis manos sobre la mesada se coloco detrás de mi y haciendome inclinar un poco
me clavo con fuerza en mi cosita otra vez toda mojada…
Me comenzo a coger con una fuerza tremenda y no podiamos
evitar gemir como locos los dos, el me daba con fuerza y yo le pedia mas…
El me agarraba por la cadera para meterse mas adentro mio
hasta dejarme los dedos marcados en mi, yo gemia y le decia que me encantaba
como me estaba cogiendo…
Me anuncio que iba a acabar entonces le pedi que se aguantara
porque yo queria que me hiciera la cola. A el le encanto la idea y de inmediato
se retiro unos segundos como para relajar un poco su pene duro que estaba a
punto de explotar.
Lo poso por la rayita de mi cola y comence a acariciarse
apretandolo con los cachetes de mi cola para que no pierda duresa. El fue con su
mano ha buscar algo que sabria me enloquecería.
Mientras yo lo acariciaba con mi cola el con su mano hacia
maravillas con mi clítoris.
Seguimos calientes los dos y no aguante mas, con un
movimiento ubique la cabeza de su pene en mi cola y el comenzo a empuzar
continuamente hasta meterse todo ademtro.
Su pene duro iba abriendo mis entrañas y el gemia acompañando
esa sensación tan rica.
Se quedo unos segundos y luego comenzo a meterlo y sacarlo
cada vez mas rapido y cada vez mas fuerte…
Los cuerpos estaban todos transpirados y habia un olor muy
excitante en el ambiente a una buena sesion de sexo que era lo que ocurria en
realidad…
Me cogio tan fuerte que me sacaba el aire. No soportamos
mucho tiempo mas y le pedi que me acabara dentro de mi cola
El no se nego y en instantes senti chorros de leche caliente
en mi, llenandome toda y escurriendo por mis piernas.
Quedo apoyado sobre mi espalda y yo sobre la mesada.
Nos cambiamos, nos despedimos y prometio de volver a ver que
otras cosas mas se pueden hacer en mi casa. Del presupuesto no hablamos pero de
fantasias seguramente hablaremos.