-Por favor ama acépteme como esclavo.
Ella seguía parada en la puerta de su mansión sin saber como
sacarse de encima a ese imbesil.
Acéptame, seré tu fiel servidor, seré tu esclavo mas
sumiso, necesito estar a su lado.
Vestida con su tradicional ropa de latex, bien al cuerpo
marcando sus excelentes curvas a pesar de sus cuarenta y tantos años. El le
suplicaba de rodillas en el umbral de la casa, como alguien que pide por su vida
ante su verdugo.
Te dije que ya no tengo lugar para otro esclavo, no
insistas o no te contestare nunca más un puto e-mail.
El seguía de rodillas, llorisqueando como un niño. En un acto
de ternura, compasión, o de hartazgo ella contesto.
Solo tengo lugar para que seas el esclavo de mis
esclavos, para que seas la mierda más grande de este lugar y rogaras morir
antes que seguir en este lugar.
El la miro con los ojos brillosos de lágrimas y con una
sonrisa de oreja a oreja como si sus deseos fueran cumplidos en ese instante.
Si ama es lo que yo quiero.
Me importa un carajo lo que quieres y entras ante que te
saque a patadas ya mismo de aquí.
Entro a lo que era un ambiente totalmente cerrado y oscuro,
solo iluminado por velas, pareciera que nos remontábamos a principios de siglo.
Pinturas con marcos gigantescos colgando de las paredes, todas góticas,
mostrando en ellas a especies de monstruos con alas y falos descomunales.
Cortinados negros tapando los grandes ventanales, como si la luz fuera un
impedimento para la vida en ese lugar. Candelabros llenos de cera derretida eran
parte del decorado y el piso todo de madera que rechinaba al ser pisado.
No quiero que de tu boca salgan mas palabras así que
ordenare que te cosan los labios, te alimentare cada tres días por lo cual
te descoseremos los labios, pero tendrás minutos para saciar tu hambre para
luego ser cosidos otra vez. Usaras un tapón anal cada vez mas grande, para
evitar que defeques y solo se te permitirá cuando a mi se me plazca. Tu pene
y testículos no serán de gran utilidad aquí, así que pronto serás castrado,
veremos de que forma se me antoja. Al ultimo se lo hicimos comer sin
anestesia por el mismo, tenias que verlo apoyado en una tabla con un
cuchillo y tenedor oxidados cortando su propio cuerpo y deglutiéndolo como
si fuera un manjar. Claro Que hace semanas que no comía. Lamentablemente
murió de tétano. Y su último deseo fue que lo comamos en una gran ceremonia.
Aquí es normal la práctica de canibalismo y es el acto supremo a que aspira
un esclavo.
El nuevo esclavo no salía de su asombro y una terrible
erección denunciaba su excitación.
Ella le ordeno que se deshaga de su ropa, orden que fue
acatada de inmediato.
Jalando una cuerda hizo sonar una campana que parecía
retumbar en todo el castillo. Aparecieron dos hombres negros y robustos
totalmente desnudos dejando a la vista unos miembros que parecían dejar al mío a
un tamaño de un clítoris femenino. La orden fue contundente.
Llénenlo al poso ciego y enciérrenlo ahí, hasta nueva
orden.
Solo agacharon la cabeza, como obedeciendo la orden. Lo
tomaron de los brazos y lo llevaron en el aire por unas escalera interminables
que los dirigían a lo mas profundo del castillo. Al llegar a un pasillo
totalmente a oscuras, uno lo soltó y se escucho el sonido de una tapa pesada que
era corrida de su lugar. Luego se sintió un terrible olor a mierda. El esclavo
fue levantado en el aire y sin saber que sucedería lo soltaron y callo en un
foso de unos cuantos metros de profundidad, rebosante en mierda.
Quedo cubierto hasta la cintura de excremento y seguía
hundiéndose. Sentía que se hundiría por completo, pero logro aferrarse a unos
ganchos en la pared.
La tapa fue cerrada y el quedo atrapado en el foso lleno de
excrementos, acompañado por el sonido de los caños que seguía derramando
excrementos con orina.
Continua
alexanderjunior@hotmail.com