Este relato es de mi amigo
DR, me pidió lo publicara en su nombre, y trata de la historia que
vivió su esposa con uno de sus compañeros de trabajo, y lo que
esto significó para ellos.
Lo presento en sus propias
palabras, veamos:
"Esto sucedió en el primer
trabajo que mi esposa tuvo, ella entró a trabajar en una oficina del gobierno
federal, y ahí conoció a un tipo que de inmediato le empezó a galantear.
Al principio mi esposa no me
decía nada, pero yo notaba que cada vez que llegaba del trabajo ella estaba muy
mojada, y en la cara se le veía lo excitada, es mas en esos días nuestra
actividad sexual se incremento porque ella a diario estaba muy caliente.
En una ocasión mientras lo
hacíamos, le pregunte que le pasaba ya que últimamente estaba muy excitada, ella
me comento lo que sucedía, y me dijo que tenía un compañero que a diario le
decía cosas con respecto a que ella lo excitaba mucho, y le enseñaba por encima
del pantalón su miembro al mismo tiempo le decía mira como me tienes, nomás de
verte. Esto la excitaba ya que ningún hombre le había dicho esto nunca, además
de que le decía que lo traía loco, que se masturbaba pensando en ella, y eso la
excitaba demasiado.
Le pregunte que porque no me
había dicho esto, y me dijo que le daba pena conmigo ya que era algo que nunca
la había pasado.
Así paso el tiempo y yo
disfrutaba de lo que el otro hacia, le lanzaba los canes a mi esposa y me la
mandaba calientita, yo le apagaba el fuego, y al otro día de nuevo lo mismo.
Para darle mas sabor al caldo
una ocasión le dije a mi esposa en el carro ya que yo la llevaba al trabajo que
se quitara el bra, ella pregunto:
–¿Para que?
Le dije:
–Pues para ver si él lo nota, a
ver que te dice.
Ella se negaba pero le insistí
tanto que lo hizo, y me lo dejo en el carro, después le metí la mano entre sus
piernas y ya estaba mojada, y le dije:
–No más de pensarlo ya estas
mojada–, y me contesto que si. Se me ocurrió decirle:
–Dame tus calzones–, y de igual
manera se negó hasta que la convencí, de hecho ella me conoce y sabe lo que me
gusta que ande provocativa, así que accedió.
Por la tarde cuando nos vimos lo
primero que hice al verla fue tocarle entre las piernas y válgame estaba mas
mojada que de costumbre hasta pensé que se lo había echado. Le pregunte:
–¿Cómo te fue?
Y me dijo:
–Ni te imaginas, en cuanto me
vio sin bra, rápido me hizo platica y no despegaba su mirada de mis pechos por
lo que se me pararon los pezones y me preguntó, que si traía bra y solo le
conteste: "¿Tú que crees?", me preguntó que si lo hacía para excitarlo, y ya
no supe que contestarle y le dije lo mismo: "¿Tú que crees?". Él le dijo que
si le daba chanza de tocarle los senos, y ella le dijo que no, porque estaban en
la oficina, y él le dijo que se salieran, ella le contesto que no, aunque si
quería pero estaba muy nerviosa. Él le dijo que de manera muy discreta le
enseñara sus pechos, y ella le preguntó que cómo, se paró delante de ella, solo
mediaba el escritorio entre ellos, y le dijo ábrete un poco la blusa y ella se
inclinó un poco mas, y el le vio los pechos y le dijo, mira como me tienes, ella
bajo la mirada y le vio la verga muy tiesa a través del pantalón, lo que la
excito muchísimo, él le dijo me voy al baño a masturbarme en tu honor. Se dio
la vuelta y ella lo siguió con la mirada hasta que él entró al baño de los
hombres entonces ella hasta ese momento se sintió empapada y decidió ir al baño
a limpiarse, cuando salió él salió también, coincidieron, entonces él le dijo:
–Oye fue la mejor masturbada de
mi vida, espero que la que sigue tú me la hagas–, y ella ya con la panocha
hinchada le dijo que a lo mejor.
No necesito explicarles que
mientras hablábamos empezamos a coger. Pues ya saben cuando estábamos en eso
los orgasmos de los dos fueron tan intensos que casi gritamos, solo nos
contuvimos porque nuestros hijos ya están grandes y nos descubrirían. Mas
tarde ya acostados todos empezamos a comentar los acontecimientos y nos
volvimos a excitar y una vez mas cogimos, y ya en el relax le pregunté que si le
gustaría cogerse a ese cuate, y ella sin pensarlo me dijo que si, le pregunte
que si tenia algún sentimiento hacia él y me dijo que no, solo era sexo, ya que
nadie la había excitado tanto, ni le hablaban como él, le dije:
–Pues tienes todo mi apoyo por
si te lo quieres coger, nada mas trata de que no pase mucho tiempo, porque yo
también estoy excitado con todo esto.
Ella me dijo que no sería
difícil hacerlo pronto ya que él también se lo pedía a diario, solo es que ella
se animara.
Al día siguiente, cuando la
llevaba en el coche le dije que se quitara toda la ropa interior para dejarla
igual que el día anterior, solo que en esta ocasión ella llevaba minifalda así
que me decía que le daba miedo enseñar sin darse cuenta o caerse, entonces le
dije que no se preocupara, que si alguien la veía sería afortunado, y le
pregunte que si lo iba a aceptar si él la invitaba a coger, y solo levantó su
mirada y me dijo que si. –Bueno–, le dije, –trata de que no pase de hoy.
Pues me fui a trabajar, ella y
yo tenemos la costumbre de comunicarnos durante el día para saber de nosotros o
de nuestros hijos, y le llame, entonces la note muy excitada y le pregunte que
pasaba y me dijo lo mismo de siempre, que le pregunto que si ahora si le deba
chanza de cogérsela y ella le dijo que si, le pidió que le dejara tocarle las
piernas, ella le dijo que lo dejaba que le tocara todo pero al salir del
trabajo, que hoy era su día de suerte, y eso la tenía muy excitada, me dijo que
inmediatamente el fue a comprar los condones y estaba esperándolo porque ya era
la hora de salir, ya se habían puesto de acuerdo, el salió primero y quedaron de
verse en la calle después.
Llegue a casa, esperándola
ansioso, para que me contará con todo detalle, lo que había pasado.
Él pasó por ella y se la llevo a
su casa. Ella me dijo:
–Íbamos en el carro y me tomaba
de la mano, luego intentaba agarrarme la pierna, pero él y yo estábamos
temblando de nervios, llegamos a su casa y le pregunté que donde era aquí, y me
dijo es mi casa, le pregunté por su esposa y me dijo que no estaba, que estaba
trabajando e iba a llegar tarde así que tenía muy buen tiempo y su hijo estaba
en la escuela así que no había problema. Me llevó a la recamara, me dio
remordimiento ver la cama de su esposa, y le dije mejor llévame a un motel, me
contestó que no me preocupara y que disfrutara, empezó a acariciarme, y yo a él,
nos besamos, cuando sentí que me iba a meter mano, le dije: “Te tengo una
sorpresa”, se detuvo con cara de asustado, y le dije: “Síguele”, metió la mano
y abrió mas los ojos al sentir que entre su mano y yo no había nada, además de
mis jugos, entonces se agachó levanto mi falda y me dijo: “¡Que sorpresa!,
estás de entrega inmediata”, le dije que si y que ya me podía disfrutar como el
quería, nos seguimos besando y tocando, él me sacó los senos y los besó y chupó
mis pezones, yo tocaba su verga a través del pantalón sentía su calor en mi
mano, me sentó en la cama y empezó a desnudarme, sacó mis pechos los veía y los
acariciaba los empezó a besar sin soltarme de ahí abajo, yo seguía tocándole su
verga, me siguió desnudando, cuando lo logro se detuvo a observarme, lo que me
dio pena, y me dijo: “¡Que linda estás!”
–Me puse de pie y le empecé a
quitar la ropa mientras nos seguíamos besando, hasta que quedamos desnudos, me
senté de nuevo y él frente a mí me arrimó su verga, la tomé entre mis manos y
seguía sintiendo su calor, me la metí a la boca y sentí su estremecimiento, vi
como su piel se le puso “chinita”, y eso mantenía mi excitación, así que él me
dijo que me acostara, y me recosté, levantó mis piernas y las puso en sus
hombros y me dijo: “Así te quería tener”, y le dije: “Así me tienes y
disfrútame, que yo también así te quería tener”, cuando me la metió sentí
riquísimo, su verga era un poco mayor que la tuya y de grosor también un poco,
pero eso no era lo que me estremeció sino que era “otro” el que me tenía a su
merced, me empezó a picar duro a tal grado que me lastimó un poco, luego
cambiamos de posición y se me subió de misionero, y seguimos besándonos, después
se me bajo y me mamó mi pucha, que lo tenía sorprendido y embelesado ya que la
tenía depilada, le dije que me la metiera pero en la posición que tú y yo
hacemos, yo boca arriba tú de lado y con mi pierna sobre ti, me la metió, le
dije que con su mano estimulara mi clítoris y así lo hizo, yo le había comentado
que hacia de todo, incluso el anal, me pregunto que si le iba a dar oportunidad
de metérmela por atrás y le dije que si, me la saque de la pucha y me la acomode
en mi culito, el solo empujó, me lastimo un poquito a pesar de estar mojada,
pero me acostumbre rápido e inicio el mete y saca, yo le decía que no me dejara
de estimular el clítoris ya que sentía muy rico, después de decirme que era muy
buena en la cama, y que había superado todo lo que él pensaba de mí, me le
monté, y le di una culeada de las que se hacer y lo vacié de inmediato, él tenía
cara de éxtasis, me dijo:
–¡Que bárbara!, nunca había
sentido esto, es más, yo presumía de autocontrol y que podía aguantar el tiempo
que yo quisiera pero contigo perdí el control, dame un momento para
recuperarme–. Permanecimos recostado en su cama, platicamos sobre nosotros,
sobre el mundo que acababa de descubrir conmigo, me dijo que yo era puro fuego,
y me comento que con su esposa todo era demasiada ternura, y que él no conocía
el sexo de manera tan intensa.
–Así continuamos un rato, él
tocándome y yo a él hasta que me pidió que si le paraba de nuevo, entonces le
dije: “Esa es mi especialidad”, y me inserte su pene en mi boca y empecé a
mamarle de tal forma que el solo suspiraba, al mismo tiempo acariciaba mis
senos, mis piernas mis nalgas, mi vagina, fue fácil pararle la verga, me pidió
cogerme a gatas le dije que como él quisiera, me puso a gatas, y como yo le
había prometido que le iba a dar mi culito hasta que se cansara pues ahí se me
metió fue riquísimo, me tomo de la cadera y me jalaba hacia él, sentía como su
verga me penetraba, y se me salía, me empecé a excitar tanto que creí alcanzaría
mi orgasmo, le apreté la verga con mi culo y ¿que crees?, lo vacié de inmediato,
ya no se pudo mover y me cortó el orgasmo que casi sentía, por primera vez iba a
sentir un orgasmo con otro hombre y se me escapo, (esa es su fantasía, que otro
hombre le haga sentir un orgasmo) se relajo demasiado, y me dejó alborotada y un
tanto desilusionada, ya que me prometía muchas cosas, claro en el terreno
sexual, entonces nos vestimos y salimos de su casa. Me iba a llevar a mi casa
pero le dije que no que solo me acompañara a tomar un camión, las piernas me
temblaban y el me decía ten cuidado no traes ropa interior, no te vayas a caer,
y recomendaciones de ese tipo, la verdad es que todavía estaba excitada, tenia
mi pucha hinchada y al venir en el camión recordaba todo lo que hice, y me
excitaba aún más, esperaba llegar a la casa encontrarte y saber que tú si me
darías un orgasmo.
Y en todo lo que duro este
relato no fue uno, sino 5 orgasmos los que le di a mi Sra. Lo que no disminuyo
nuestra calentura, por el contrario, aumento y la de ella fue mayor, en mi
beneficio."