ABSORBIDO POR LA MADURA MORENA DE PIERNAS LARGAS….
Nunca había sido una persona con atractivo sexual. Yo, a lo
largo de mis 27 años, había ido trampeando el sexo como algo místico, casi
utópico y mis relaciones habían sido del todo normales, rayando lo rutinario….
El físico tampoco me ayudaba en ello. Estatura normal, 1,77,
físico normal, con algún que otro incipiente "michelin"….nada hacía ver en mi un
monstruo sexual en potencia….Si a eso se le unía que hacía tiempo que el sexo
era observado en la distancia ….se podría afirmar que mi vida sexual era
bastante penosa. Todo ello, me llevó a refugiarme en mi trabajo, del cual estaba
sobresaliendo como un excelente asesor financiero. Mi jefe estaba satisfecho
conmigo y mis trabajos eran cada vez de mayor calidad y responsabilidad.
Así, un día por la mañana en el cual yo estaba echando los
tejos a todas mi compañeras con más pena que gloria, Luis, mi jefe, me llamó a
su despacho.
Debía encargarme del asesoramiento de una nueva clienta,
Begoña, mujer de mediana edad (pude ver en un documento que tenía 48 años…). Ya
en su despacho, mi jefe me explicó que la tal Begoña era una mujer casada con un
rico millonario, por tanto, con mucho dinero que mover, y que debíamos ir con
cautela porque podíamos sacar una buena tajada…. Parecía un caso más de los
muchos que llegaban a mis manos….pero Begoña llegó al despacho.
En seguida me di cuenta que aquello alteraría mi normalidad.
Yo me fijaba en todas las mujeres que se cruzaban a mi paso….y algunas me
dejaban impresionado, pero ella, era diferente….tenía algo que no tenían las
demás….
Aparecido recta, con andares firmes. Era morena, con el pelo
corto y unos ojos negros impactantes. Su vestir era perfecto: Chaqueta negra
encorsetada, por encima de una camisa blanca con los dos primeros botones
desabrochados, dejando entrever la bondad de sus pechos. Llevaba un pantalón por
las rodillas, de estos que se han puesto ahora tan de moda entre las mujeres,
ajustando y marcando todo lo que había que marcar….y unas medias negras, de red
que terminaban en unos interminables zapatos de tacón, también negros. Era obvio
que disponía de tiempo para cuidarse…sus cejas perfectamente delimitadas y sus
uñas largas y rojas completaban el conjunto de una mujer, que a pesar de
aparentar sus 48 años, daba la sensación que se conservaba muy bien.
Mi jefe nos presentó, y yo, fui hacia ella extendiendo mi
mano como se debe hacer protocolariamente. Sin embargo, ella se acercó,
dejándome un fuera de juego y estrechando mi mano me plantó dos besos en mis
mejillas, En ese momento pude oler su perfume, del cual nunca más pude olvidarme
y al separarse nuestras miradas se cruzaron……irremediablemente y sin ninguna
razón aparente, la mía escapó a la suya, dirigiéndose hacia el suelo, donde sus
zapatos y sus estilizados pies sobresalían por encima de todo.
Empezó la reunión sentados los tres en los cómodos sillones
del despacho de mi jefe. Ella delante de mi, con sus piernas cruzadas, dejaba
uno de sus pies suspendido en el aire. Yo intentaba concentrarme en recomendarle
los productos de inversión a realizar, pero mi mente se escapaba, una y otra vez
hacia ese dichoso zapato…
Sus gestos y sus afirmaciones, eran cálidas pero firmes y
seguras, y de ello dábamos fe mi jefe y yo, siempre a remolque en la
conversación. Fue media hora intensa que acabó con el compromiso de asesorarla
semanalmente en las oficinas de su empresa. Marchó, como había llegado, y yo
volvía a mi puesto de trabajo pensado en aquella visita, algo contrariado por lo
ocurrido…
Volví a la normalidad, con los ojos fijados en la evolución
de la bolsa en mi pc, pensando en que mi mente reprimida de sexo necesitaba un
alivio. Me había fijado en una mujer de 48 años!! Mi nivel estaba cada vez más
bajo….
Pasó la semana como pasan todas, trabajo, algo de deporte,
algo de diversión y vuelta a empezar y llegó el jueves, día en que tenía que
visitar las oficinas de Begoña.
Inconscientemente me puse el mejor de mis trajes, a conjunto
con la mejor de mis corbatas y me fui para allá con la intención de acabar con
el trámite rápidamente ya que por la tarde había quedado con mi eterna amiga de
la infancia y tenía la expectativa de que acabáramos los dos con algo más que
una copa.
Me personé en recepción, y una chica muy amable me llevó por
unos pasillos interminables hasta el despacho de Begoña. Al entrar, volví a ver
a esa extraordinaria mujer….Nuevamente estaba perfecta: Esta vez, más atrevida,
vestía una blusa de cuero con gran escote al estilo "busco a jacks", falda de
cuero también por la rodilla, zona donde empezaban una botas negras que
terminaban en sus ya descritos maravillosos pies. Un cinturón marrón adornaba el
conjunto.
El despacho era oscuro pero cálido, todo enmoquetado, con
sofás negros y varias puertas cerradas detrás de su mesa.
En el ambiente se respiraba ese profundo perfume que respiré
el primer día y que me atontaba, pues ya empezaba a notar como mi vista volvía a
bajar hasta sus botas.
Mientras examinaba sus inversiones ella paseaba por su
despacho, fumándose algún cigarrillo entre medias e intercalándolo con algunas
preguntas sobre mi vida personal a las que yo, nada favorable a mezclar una cosa
con la otra, contestaba sin dar apenas tiempo. Mi esfuerzo se concentraba en no
apartar la vista de la pantalla, para no fijarme en su devaneo, pero no siempre
lo conseguía…..
Te gustan mis botas? Pregunto de repente ella. Otra
vez, me había dejado en fuera de juego, seguramente había pillado alguna de
mis miradas. En aquel momento pensé que el negocio se iba a la mierda….y la
bronca de mi jefe estaba asegurada.
Sí, son muy elegantes.- Contesté.
Sólo elegantes? – Su tono de voz de puso más duro,
abandonando la calidez que me había demostrado hasta ese momento.
Pues, también son sexys…. Ciertamente le quedan muy
bien. – Mi voz no sonaba convincente, pero intentaba salir del paso como
podía…..
Y ciertamente, pensé que lo había conseguido pues ella
volvió al tono de calidez normal ofreciéndome incluso un café, que no pude por
más que aceptar gustoso.
Mientras removía el azúcar del mío, no podía sino fijarme
como aquellos labios rojos carnosos envolvían su taza y como sus ojos negros
me miraban de arriba abajo. Yo por mi parte, no podía más que fijarme en su
cuerpo, intentando disimular y aportando temas banales en la conversación.
Ella, en un acto rápido se quitó su cinturón. Eso me
descolocó pero sin embargo, quizás acompañado por la situación, noté como
empezaba una erección que no pude detener. La cosa se estaba empezando a poner
difícil, sin haberlo provocado, estaba sentado en un sofá delante de una
poderosa mujer de alto voltaje erótico y altamente excitado. Ni siquiera mi
traje podía esconder eso.
De repente, noté su bota subiendo por mi pierna para acabar
apoyándola con su planta en mi paquete. Al notar el contacto no pude por menos
que cerrar los ojos, estremeciéndome, y lo siguiente que observé al abrirlos
fue su cara, llena de satisfacción, con su mirada penetrante clavada en mi, y
escuchar:
AGÁCHATE, PERRO.
En aquel instante debí acabar con toda aquella locura e
irme para casa. Perro…nunca nadie me había llamado así, aquello hizo crecer
aún más mi paquete….estaba desorientado por eso….pero…me agaché. Hinqué mis
rodillas y mis codos en la moqueta y ví más cerca que nunca sus botas….
Cogió su cinturón marrón, el que antes acariciaba sus
caderas de madura atractiva y lo llevó hasta mi cuello….lo más que pude hacer
fue agachar el cuello. Algo estaba pasando en mi, nunca hubiera podido pensar
que aquello me iba a gustar, pero notar el frío del collar conjuntamente con
el estirón que ella me dio cerrando la hebilla me puso a mil…irremediablemente
aquella mujer iba a sacar lo más oscuro que había en mí…
Tiró con fuerza de la correa y yo fui arrastrado detrás de
ella a cuatro patas, embriagado por su perfume y rendido a sus botas, sus
piernas y su hermoso culo…en aquel momento, nada más tenía en la mente, sólo
en poder llegar hasta su cuerpo…de la forma que fuese…
Me llevó hasta una puerta y ahí me dijo:
"Es tu última oportunidad, perro. Si pasas ese puerta
serás mío, tu cuerpo y sobretodo tu mente me pertenecerá y estarás a mis
órdenes siempre que lo requiera..todo lo tuyo será mío y por ello recibirás
tus premios cuando te los merezcas….y tus castigos cuando seas un perrito
malo…" Se desabrochó la blusa, dejando entrever sus pechos…. "Si decides
irte…no probarás nada de lo que tanto deseas, cerdo imbécil TÚ DECIDES!!!"
Era mi oportunidad, pero la visión de su cuerpo, sus
insultos, su forma de hablarme… me impedía dar media vuelta…aquella mujer
había eliminado en mi cualquier signo de razón….lo único que deseaba era ser
un juguete en sus manos….así que sin pensarlo…entré!!
La habitación a la que entré era especial…..oscura,
decorada en tonos negros y rojos, tenía una gran cama en el centro…..rodeada
de multitud de aparatos con cadenas y correas…. Enganchada a una pared, una
gran cámara de video y debajo, una estantería donde se observaba un gran
número de potecitos con un líquido blanco en su interior etiquetados todos
convenientemente. Finalmente, al fondo, se una especie de hoguera, con algunas
brasas….
Era claro que ella sabía lo que se hacía, lo supo desde el
primer momento que cruzó su mirada con la mía….
Bien perrito!. Sabia decisión – me dijo. – Ya me
dijo tu jefe que serías fácil de conseguir….vamos a ver que tal te portas….
DESNUDATE GILIPOLLAS!!
No tuve valor de discutir sus palabras, además lo estaba
deseando, mi polla me oprimía los calzoncillos desde hacía rato y sacarla fue
un alivio….en un momento me quedé desnudo, indefenso ante aquella dama cada
vez más poderosa e intransigente.
Ella se había dirigido hacía la cámara, pulsando un botón
que la dejo en funcionamiento perfectamente encuadrada hacia mi….cada vez
tenía más claro que estaba todo perfectamente estudiado….
Que veo aquí…..mi puto perrito está caliente? – Dijo
tocándome la polla con sus botas…..así que en realidad, este ejecutivo es
una simple mierda al que le gusta que se lo recuerden, no? CONTESTA
CABRON!!!!
Sí, señora ama. Lo soy. – Sin pretenderlo, de mi boca
había salido esa palabra que definía lo que ella era para mi: Era mi
propietaria. Y yo no podía negarme a ello….
Levanta la cabeza y díselo a la cámara.
Me gusta ser su perrito, mi ama – dije con la vista
en la cámara.
Bien hecho cerdo. Ahora, todo el mundo sabrá lo que
eres…me gusta que seas obediente, perro – Se quitó su falda, dejando ver
un liguero que enganchaba su tanga de hilo negro con sus panties a medio
muslo. La escena era espectacular….su culo acusaba el paso de los años pero
sus dos nalgas se dibujaban perfectamente tersas…..Dios! no sé porque pero
deseaba meter mi cara ahí….. "Ahora, te voy a dejar sin un pelo….no me
gustan los perritos peludos…..vas a parecer un niño recién nacido"
La sola idea de lo que estaba diciendo ya me dejaba
inquieto….pero cuando la vi llegar con el pote de cera que estaba al lado de
la hoguera….supe que lo iba a pasar muy mal…sin embargo, estaba inmovilizado
por la contemplación de su cuerpo….ahora más cerca de mi de lo nunca hubiera
estado….y por primera vez podía casi oler su sexo…instintivamente, saqué la
lengua buscando aquello prohibido para mi!!!!
Que haces cerdo???? Chilló.
Al momento me arrepentí de mi acción. A modo de venganza y
con una cuchara, empezó a depositar cera en todos los sitios de mi cuerpo
donde tenía vello, incluidos mi genitales. Yo simplemente me retorcía de
dolor…..aún sabiendo que lo más duro estaba por llegar….
Entonces su mano cogió mi polla, que llevaba un buen tiempo
dura como la roca, y empezó a moverla de arriba abajo suavemente….aquello me
hizo olvidar las quemaduras que me daba la cera ardiendo …..mi calentura era
otra….su maestría moviendo mi verga era maravillosa, su cara de perversión
viendo como me tenía en sus manos, controlado, era única…..
Pero a punto de explotar ante ella, dejo de masturbarme y
empezó a tirar de las ceras ya frías….El placer que llegaba a través de mi
polla se empezó a mezclar con el dolor de la cera al arrancarme el vello…..era
una sensación indescriptible que llegó a su máxima expresión cuando arrancó la
última tira que me que quedaba…la de la raja de mi culo……En ese momento sólo
pude que gritar al cielo dando las gracias a mi diosa quedando totalmente
estirado en el suelo….aún por el rabillo del ojo pude ver como ella, jadeante
por lo que acaba de presenciar, se deshacía de su blusa, dejando a la vista
unas perfectas tetas que acababan en unos pezones puntiagudos…sin ninguna
duda, mi ama había disfrutado de la escena….
Y ver sus pechos provocó que mi polla volviera a ponerse en
todo su esplendor…ella, viéndolo, cogió mi corbata y la anudó a mis genitales,
pasándola por detrás del culo hasta mi espalda.
Lámeme las botas, capullo!!!
Se sentó en el borde de su cama, ofreciéndome sus botas. Yo
desesperado, saqué mi lengua queriendolas dejar lo brillantes que ella
merecía. Ella, de vez en cuando tiraba de la corbata, dejándome un dolor agudo
en los genitales…..ante el cual sólo podía decir: Así, ama Begoña,
más…..más fuerte…por favor, se lo ruego, se lo suplico….- gimiendo como un
perro, de hecho como el perro que era…..subía por sus piernas buscando el olor
de su sexo.
Por fin llegué al templo de su sexo. Tenía el coño mojado,
muy húmedo y muy caliente, estaba deseosa de recoger mi lengua en el. Yo no
salía de mi gozo….mi ama Begoña me dejaba entrar en el fondo de su ser….mi
lengua no paraba quieta….ella levantaba sus caderas para que pasara por su
culo…..y de vez en cuando tiraba de la corbata retorciéndome la polla con un
dolor infinito….al final se corrió en mi boca mientras jadeaba….bien
perrito, has hecho un buen trabajo….
Ya sin sus botas, me quiso obsequiar con un premio. Me
tumbó boca arriba en la cama y me ató las muñecas al cabezal de la misma. Mi
polla volvía a estar como el cemento, de repente la perdí de vista, temiendo
que me dejara con esa erección durante un largo tiempo…..pero llegó con un
potecito como los que tenía en la estantería.
Cerdo, como has sido un buen perro, te voy a ordeñar.
Aquello sonó como música celestial en mi oídos. Se sentó
delante de mí y elevó sus adorables pies hasta mi polla. Mmmmmm…. al
notar su contacto me quería morir de placer; sus dos pies aprisionaban mi
miembro llevándolo arriba y abajo a un ritmo infernal, sin duda, mi ama Begoña
sabía lo que se hacía, en un momento iba a tener toda mi leche para si. Loco
de placer no pude apuntar mucho tiempo así que la avisé que me iba a correr
con lo que tuvo tiempo de recoger todo mi esperma en un pote que cerró con una
tapa que llevaba mi nombre. Yo ya era uno más de sus esclavos. Se levantó y lo
depositó al lado de otro pote el cuál pude ver llevaba el nombre de mi jefe.
Quieres más, cerdo? No has tenido suficiente, Perro?
– dijo al ver que incomprensiblemente mi polla volvía a estar de pie. No sé
porque pero todo aquello era más de lo que había soñado, deseaba estar
empalmado para ella por el resto de mis días….
Esta vez abrió mis piernas en cruz y las ató a mi cama. La
visión era deprimente para mi. Estaba totalmente depilado, dolorido, atado y
abierto en su cama …..y mi polla apuntaba al techo como nunca lo había
hecho…..su estrategia había funcionado, me había convertido en un perro y yo
disfrutaba con ello.
Se acercó de forma sexy, una vez más pude contemplar su
cuerpo espectacular: Sus tetas, algo caídas, eran todo lo grandes que
necesitaba un hombre; su vientre era un delito, cualquiera se hubiera perdido
en él para acabar en un coño celestial, con una rallita de vello hipnotizadora
en el centro. Sus piernas eran largas, dos trampolines fastuosos que te
llevaban a unos pies de cine, que hubiera estado chupando días enteros….
Se acercó a la cama, se subió y se sentó encima mío. Sacó
un gran rotulador y dibujó en mi pello : SOY EL PUTO PERRO DE BEGOÑA. Sus
métodos para humillarme no tenían fin….pero todos me parecían encantadores…..
Vas a darle placer a tu ama, imbécil???? A ver que tal se
comporta la pollita de esta putita….. Su frase no dejaba lugar a dudas,
me iba a follar, iba a dejarme entrar en ese cuerpo diabólico…..
Vaya si lo hizo. Sentada encima de mi polla, simplemente la
engulló…. Pude notar la calentura extrema de su cuerpo. Moviendo su cuerpo en
círculos, me estaba llevando al paraíso….la oía decir como era de buena la
polla de su puto esclavo, me insultaba sin parar, entre suspiro y suspiro…y
aquello no era más que un motivo para mí para no fallarle, para estar a su
altura. De vez en cuando arqueaba su cuerpo hacía mi, ofreciéndome sus tetas,
"Te gustan cabrón??? Chupalas!!!!" me ordenaba, y yo corría a sacar la
lengua para probar aquel majar, siempre obediente.
Poco a poco incrementó su ritmo, el espectáculo que tenía
ante mí no se podía describir con palabras. El cuerpo de mi madura ama botaba
encima de mi polla, destrozándomela sin compasión, sus gritos eran cada vez
más fuertes hasta que se corrió…..en aquel momento, al ver el placer de su
cara, creí que había cumplido mi misión….pero el destino todavía me guardaba
un último capricho….
Se levantó, me desató, pero no tuve fuerzas para nada más
que quedarme estirado boca abajo en esa cama…..el límite de mi resistencia
estaba próximo pero me quedaron fuerzas para ver que ella volvía a la carga, y
esta vez no venía sola, se había colocado un arnés en su cintura, que
terminaba con una gran polla de plástico…..Me puso a 4 patas en la cama con
los brazos atados a los laterales de la cama. Mis mejillas descansaban en la
almohada, todavía podía ver como ella se postraba de rodillas detrás de mí.
Dos series de azotes en mis nalgas me hicieron ver que nunca había dejado de
ser su juguete…..su manos separaron mi culo, dejando mi ojete a su vista y
paradójicamente sólo pude decir:
Hágalo Ama, reviénteme mi culo virgen!!!!! Meta esa gorda
polla en mi culito, seré su puta, ahora y para siempre, porque sólo usted ha
sabido tratarme como lo que soy, un cerdo sumiso, su cerdo sumiso!!!!!
Su única repuesta fue hundirme la polla de plástico hasta
el fondo de mi culo, perforándolo para siempre jamás. Mis palabras y sus
hechos dejaban la situación clara: ella había triunfado, me había llevado a su
terreno y había conseguido que me arrastrara como un perro, pidiéndole que me
hundiera la polla hasta el fondo….suplicándole más humillación. Cuando ya no
pude más ella se retiró dejándome estirado en la cama.
Se tapó con una bata y se dirigió hacia la hoguera cogiendo
un hierro ardiente….en rojo se leía "Perro de Begoña". Sabía que iba destinado
para mí.
Mi nalga derecha recibió el hierro candente pero ya no me
quedaban fuerzas para gritar…..aquello fue la culminación de lo que deseaba,
yo le pertenecía.
Vístete y vete. Te espero la semana que viene, perro.
Me vestí como pude y dándole las gracias marché deseando
que llegará el momento de volver a verla…..Fue el primero de muchos
encuentros.
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