[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Contactos Personales ]
 1,144,613 Miembros | 12,854 Autores | 54,290 Relatos | 2,363 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

La dependienta más guarra
TODORELATOS » RELATOS » LA SESIóN FOTOGRáFICA
[ Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
Fecha: 11-Nov-06 « Anterior | Siguiente » en Hetero: General (4150 de 5036)

La sesión fotográfica

Muaddid
Accesos: 4,387
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 2 min. ]
 -   + 
La cliente tenía una exigencia clara para la intensa sesión, el fotografo solo podría mirarla mientras ella se dejaba llevar. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Era una petición extraña. Pero no tan inusual como para rechazarla, puesto que me había dado a conocer como un fotógrafo liberal, admitiendo realizar trabajos de todas las fantasías.

Me pagó por adelantado y reservé toda una tarde de mi estudio para ella. Llegó vestida con un traje pardo y recatado; el cabello ligeramente ondulado y castaño reprimido en una corta trenza.

El atrezzo era sencillo, un fondo neutro y un cómodo sillón de cuero. Había sido muy explicita en su encargo, ella se dejaría llevar y yo sacaría las fotos que quisiera, sin dirigirle la palabra, para le que fuese mas sencillo. Así me convertiría en un mero observador de lo debía acontecer.

Eligió una música suave para la sesión, sentándose en el sillón dedicó unos minutos a fundirse con la música, con la profunda voz de ese cantante latino, la observé a través del prisma de mi cámara. Enfoqué su rostro… de facciones clásicas, coronado por unos labios finos y pensativos. Y sus ojos… enmarcados en un perpetuo gesto de curiosidad y deseo. Poco a poco se desprendido de la ropa, las prendas cayeron al suelo una a una hasta quedarse en un conjunto de fino encaje, por cuyo tacto llevo su tacto.

Suspiró… sus manos se deslizaban sugerentes por su cuerpo. Las movía con lentitud, experimentada en un sendero que conocía bien. Mi cámara siguió sus movimientos y observé como alzaba juguetona sus pechos, antes de descender hacia su pubis, ya marcado con una tenue y húmeda sombra, preludió de pasión y excitación. Con los dedos acarició sobre la tela, recorriendo las montañas que eran sus labios mayores… internándose en la oquedad intermedia, donde ya corría un pequeño manantial brillante.

Se mordió los labios mientras, deslizaba bajo la tela de su brasier, su curiosa mano para abarcar su pecho y aprisionar entre sus dedos la pequeña perla de oscura piel. Había cerrado los ojos, sumergida en un placer que se transformaba en un mundo, y que solo podía imaginar al ver su rostro contraído y suspirante.


Se lamió dos dedos, deslizando por ellos una fina lengua, para descenderlos hacia su pubis y apartar la tela, abrir su sexo, piel a piel. Con sus dos manos, sin mirarme, como una niña que hace una travesura, me mostró su tesoro en puro esplendor. Su interior era rosado y bello, pidió la agonía de sus dedos… que raudos se perdieron en esa gruta temblante.

La orquesta había iniciado su gran marcha, su cuerpo era una sintonía de gemidos y chasquidos cuyo único estaba sentenciado. Se dio la vuelta en el sillón, apoyó el rostro en el cuero para mostrarme sus prietas nalgas, se masturbó así, dándome la espalda, mostrándome la fiereza de esa vulva atacada.

Así llego al orgasmo, en un prolongado gemido se dejo caer sobre la piel curtida. Fotografié su sexo aun palpitante… su mano húmeda… su gesto de confusión con los últimos coletazos.

Con una toalla secó su sudor y ante mi se cambió en un instante sus únicas prendas. A medio vestir le enseñe algunas fotografías, que aprobó mientras abotonaba su camisa. No tardó en marcharse. En regresar a su vida, a su día a día.

Nunca volvió a recoger las fotos. Ahora, con más experiencia en este mundo, entiendo que las fotos solo fueron una excusa, parte del juego de sentirse tan observada y deseada como solo puede sentirse la musa de un artista.

Guardé las fotos como un regalo, nunca se las enseñé a nadie, mas allá de aquella foto en la que derrotada por el orgasmo mostraba su cuerpo su mayor belleza. Pues esa instantánea la enmarqué con cariño y preside mi estudio, donde cada día me saluda su dulce recuerdo. .

TodoRelatos.com © Muaddid

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (2)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Muaddid
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto