Mi diario Incestuoso: Mi tía sedujo a mi mama y yo a ella
Tras una ausencia recibí a mi amiga Ana en mi apartamento, le
había reclamado que me había dejado huérfano de sus historias de su adolescencia
y de su incesto familiar.
Ana estaba aquel día mas bonita que nunca, quedaba totalmente
absorto de aquel cuerpo convertido en toda una mujer de 18 de edad, su sonrisa
en ese día era naturalmente perversa y sus ojos vivos que me desnudaban con tan
solo mirarme.
Estaba en unos short licra sin nada abajo donde se marcaba la
protuberancia de mi polla, despues de brindarle una cerveza entramos en calor y
prosiguió contándome sus experiencias sexuales como si fuéramos viejas amigas.
Esto es lo que recuerdo de la misma.
Relato de Ana
A mis 14 años me cambiaron de colegio, dejando atrás a mi
mejor amiga, confidente y amante, al alejarse mi padrastro de mi madre, mi
hermano con sus 18 años se hizo cargo de la casa y de mi madre también, en todo
los sentidos de la palabras, ya las apariencias no se disimulaban, mi madre lo
mimaba como su marido y su hijo a la vez.
Los gemidos en la noche luego que el bebe dormía podía
despertar al mas sordo de los vecinos.
Dejar a Elizabeth me hizo mas triste de lo que sentía, me
hacia falta follar con Miguel mi anterior padrastro .Volví entonces a mis
masturbaciones solitarias donde me tocaba mi coño y me metía objetos desde un
plátano hasta pasar por un pepino, una botella o un hot dog gigante congelado.
Me dedique a ponerme ropa cada vez mas ajustadas y mi ropa
interior comenzó a disminuir la tapadera de mi cuerpo. Me entretenía con
cualquier cosa, sabia que mi hermano me miraba con ojos mas morbosos, no le
pasaba desapercibida mi figura cuando paseaba por la casa sin sostén y se
enmarcaba mis pezones, a mis 14 años sabia muy bien que comenzó a desarrollarse
de forma inesperada mis senos y mi trasero, se notaba aun mas ya que mantenía mi
línea delgada y mi cintura.
En el colegio nuevo se me hizo difícil conseguir nuevas
amigas por lo cual me dedique en cuerpo y alma a mejorar mis notas y a dedicarme
a ingresar al exclusivo equipo de volleyball que me permitiría ganarme una beca
en el futuro, ya que sabia muy bien el sacrificio que hacia mi madre ya que la
manutención dada por mi padre apenas nos alcanzaba para pagar la casa.
Mi tía Virginia que tenia 30 de edad ayudaba a mi madre
enviándole algunos dólares que equilibraban nuestro presupuesto. Ella
precisamente nos hacia una visita de cortesía y se pasaría en casa un par de
dias.
Al llegar al apartamento oí como mi madre le ofrecía dos
opciones o dormir con ella y mi hermano o dormir conmigo, sin dejarla
prácticamente hablar le dijo que quería a su hijo mas allá de lo normal y que el
era el hombre de la casa con pleno derecho a intimidar con ella
<se que pensaras mal de mi pero lo quiero y el es el padre de
mi pequeño bebe> además el se esfuerza en sus estudios y tiene un trabajo
parcial, además le dejo que tenga novia si lo desea>
Además tú y yo seguimos siendo más que hermanas o no te
recuerda como yo te comía tu concha y tú me mamabas mi coño Lo único que le pedí
es que no follara a mi hija Ana.
Ver a mi tía besarse con mi madre me puso media cachonda,
pero lo que pasó luego me puso todavía más al oír lo que dijo mi tía:
Bueno hermanita si me permite déjame dormir con Ana primero y
seducirla, las fotos que me has enviado de ella me recuerda cuando nos
iniciábamos nosotras dos, además estoy aburrida de mi esposo y quiero comerme un
conejito si no te importa.
Mi madre restregaba su cuerpo con el de su hermana,
definitivamente estaban enrolladas y trataban de revivir aquellos momentos que
dejaron atrás en su juventud. Se tocaban frenéticamente ambos sexos, mientras
que mi tía se levanto la falda, se bajo su pantie y tomo la mano de mi madre que
se hundió en aquel rincón lleno de memorias.
No hice más que seguir el juego, al Ver como se hundía una y
otra vez el dedo de mi madre en aquella concha desconocida y ver los ojos
desorbitados de mi tía y sus gemidos ahogarse en los labios de mi madre no tuve
mas remedio que tocar mi vulva y mover mis dedos hasta sentir como me humedecía
como hacia tiempo no sentía.
Deje que mi madre follara a mi tía con sus dedos y terminara
dejándose mamar su coño tras sentarse en el iqueño muro de la cocina y ella
abrir sus piernas y recibir la estocada de la lengua de mi tía Virginia.
Al terminar ya estaba tan cachonda y deseaba que mi tía
iniciara esos juegos sexuales conmigo, disimule llegar y hable en voz alta
dándole oportunidad a que terminaran aquel remiendo sexual que iniciaron de
forma natural.
Yo le di la bendición a mi madre y a mi tía con un beso en
sus mejillas, no podían disimular ninguna de las dos el olor característico a
sexo que tenían impregnado cerca de su labio.
Al terminar la noche y luego de cenar animadamente, Me bañe y
me puse mi pijama sin sostén y sin pantie, mis senos saltaba casi a la vista y
mi coño era tapado por el dibujo del conejito que tenia justamente en mi frente
pero que no impedían que mis labios genitales se marcaran en el pantalón.
Fui a la sala donde estaba mi tía y me puse disimuladamente a
estudiar, al inclinarme mi tía que estaba frente a mi tenia perfecta visión de
mis senos. Al terminar hice un gesto de por fin termine.
Le dije porque no íbamos a la habitación y que me peinara
como lo hacia cuando era mas pequeña.
La tía virginia es una putita bien profesional, cerro la
puerta como diciéndole a mi madre aquí voy a seducirla.
Me senté en mi banquito frente al espejo y ella tomo el
cepillo y comenzó a peinar y a desenrollar mi cabellera, tenia pleno dominio de
espalda y sus ojos de espalda disfrutaban de una visual exclusiva ya que había
dejado expresamente por el calor que hacia tres botones de mi camisón al
descubierto, ella disfrutaba de mis tetas juveniles, yo disfrutaba cerrando los
ojos e imaginándome como ella me seduciría, comenzaría con la espalda, con mi
nuca, me tomaría mis pechos, me tenia intrigada como ella me "seduciría"
Casi dormitaba con sus largas cepilladas y su forma suave de
tocarme, tenia cerrado mis ojos cuando vino lo que me tomo de sorpresa, un beso
en mis labios tan suave como si en realidad no hubiera sucedido, tan tímido como
si no quisiera ser sentido, sin embargo tome la iniciativa de tomar con mis
manos su cara y sin abrir los ojos busque sus labios y lo junte con los míos,
lamí sus cachetes, su nuca, sus frente y luego me dirigí una vez mas a sus
labios, como si fuera un preso abriendo una celda, salto su lengua sobre la mía,
me fue entrando una calentura y unas vibraciones en mi cuerpo y mas que ello
tomo por asalto mis pechos .aquellos pechos que hacia tiempo no habían sido
tocado hizo eco en mi sexo que humedeció rápidamente ante los suaves toques que
aquella mujer le aplicaba a mis pezones y que fueron lamidos por primera vez por
mi tía virginia.
Me sedujo suavemente y ante el embrujo de un calor infernal,
nos desnudamos hasta llegar a la cama y ella recorrió tomo el centro de mi
cuerpo, puso su lengua en mi ombligo y ahí declino para bajar y abrir el manjar
de mi sexo, su lengua hacia diana en mi clítoris, lo lamió suavemente y de forma
circular, clavo su lengua y sus dedos dentro de mi raja hasta que me hizo gritar
y sollozar...
Si tía...siiiiiiiiiii...dame lengua…dámela...siiiiiiiiiii la
quiero ahiii, la quiero ahí, dame mas, así mímamela, que rico, ayyyy siiiii.
Se puso arriba de mi y se puso en forma de tijera, pude
sentir su sexo sobre mi sexo, aquel coño se arepio con el mió, los dos coños
mojados peleaban por resbalar mas, sentí la electricidad que anunciaba mi
placer, las dos gemíamos sin importar que nuestros palabras descompuestas fueran
oídas por mi madre.
Sabía muy bien lo putita que era mi mama, para que
salvaguardar reparos si en aquella tarde su hermana se comía su conejo.
Los dos ríos se unieron en el mar, esa fue la sensación de
sentir como ella me follaba con sus dedos y me acariciaba mi clítoris y yo
haciéndole el mismo juego, dos mujeres lujuriosas tiradas en una cama caribeña
donde un abanico de pared quería ventilar aquellos cuerpos desnudos que
sudorosamente se pegaban cada vez mas.
Mi tía tiene una vagina profunda, no se si es porque tiene 2
hijos, pero pude entrar mis dedos, tocar sus paredes y penetrar mi puño (aunque
debo aclarar que mi muñeca es pequeña).
Sentí el gozo de aquella tortillera, de aquella mujer de
altos vuelos que supuestamente me seducía sin saber ella que yo deseaba ser
follada. Me comí y lamí su pecho sudoroso, mis pezones se restregaron con los
suyos
Al oír esas palabras de Ana y de la forma tan vivida que ella
lo contaba la interrumpí con un beso en su muslo, hacia tiempo que la deseaba
pero ya no podía aguantar mas, no sabia si aquel cuento lujurioso era verdad o
mentira lo que si se, era las ganas que tenia con ella, mis besos se metieron en
su muslo y como una ardilla en un árbol busco el hueco central, aquella niña hoy
echa mujer tenia que ser mía, la bese tanto en su pantie que transparente su
coño, fue una mamada como hacia tiempo que no se lo había dado a nadie.
No la folle esa tarde, solo me limite a que ella probara mis
labios, ella salto sobre mi polla y me devolvió una mamada que termino en una
chorreada semental.
Nos sentimos aliviados y nos reímos en cantidad y en
complicidad mutua, dime Ana como terminaste esa noche.
<Bueno Dominic termine volteándola y en forma de perrito me
la tome por atrás, mamándole todo su trasero, su coño y rapillandola de nuevo
con mi sexo sobre su culo.