MIS MAESTROS ME DESVIRGARON II
Luego de aquella tarde en que mi profesor y mi esposa me
desvirgaron, no había vuelto a tener sexo. Me atraían muchos chicos de mi edad y
salía con ellos, pero todo el halo de prohibición que rodeaba la relación con
aquellas personas maduras me atraían mucho más.
Pero a mi pesar, no había vuelto a verlos ya que me habían
dicho que no vuelva por su casa hasta que no me llamasen. Por ello cuando
aquella tarde escuche la voz de Enrique en el teléfono, un escalofrío recorrió
mi cuerpo:
Hola Melina, tenemos una reunión con unos amigos para
festejar el cumpleaños de Raquel. Nos gustaría mucho que vinieras para
seguir lo que empezamos la vez pasada.
Si Enrique, como no ¿ hay algo especial?
No, pero tenés que venir con una pollera cortita y sin
ropa interior. Unos amigos míos quieren cojerte.
Conocerme querrá decir.
Bueno, si primero conocerte, pero después que le contamos
nuestra experiencia contigo quieren participar de una experiencia grupal en
la que lógicamente serás la gran atracción.
Entonces del otro lado Raquel tomó el teléfono y me dijo:
Meli, me piden los amigos que traigas algo transparente
arriba, porque le contamos las lindas tetas que tenés. Lógicamente tenés que
venir sin corpiño
Como escuchaba mucho ruido, dude un poco y pregunte
Pero cuanta gente hay.
No te asustes mi nena. Son solo 3 amigos cincuentones y
además vamos a estar Enrique y yo para cuidarte. Te van a gustar porque son
viejos y vergudos como a vos te gustan.
No se de donde había sacado esa idea, pero era la verdad.
Me puse un vestidito blanco ajustado y sin nada abajo, esos
tipos camisetas largas y tome un taxi.
Durante el camino me divertí viendo como el conductor estaba
totalmente excitado al verme así vestida, pero claro, mis 18 años lo frenaban
a decirme algo.
Cuando llegue, toque el timbre. Enrique entreabrió la puerta
y asomó solo la cabeza
Pasá Melina te estábamos esperando
Me quede un tanto sorprendida al volver a ver a mi
ex-profesor totalmente desnudo.
Se ve que estaba un poco borracho porque estaba más
"liberado" que la vez anterior.
De entrada me beso en la boca a la vez que metiéndome la mano
por debajo del vestido empezó a acariciarme la vagina
Que obediente es mi alumna ¡ Viniste como te dije
Yo en respuesta le agarre la verga y empecé a masturbarlo
Así estuvimos un rato en el que me manoseo mis tetas, ,mi
concha, mi culo .. mientras me metía la lengua en la boca.
De repente sin decir palabra, me tomo de una mano y me
condujo a la misma sala donde me había clavado la vez pasada. Prácticamente no
se escuchaban voces. Cuando entramos a la sala me agarro miedito: en el sofá
había sentado dos hombres bastante mayores, masturbándose, viendo como a Raquel
en cuatro patas en el piso, un tercer viejo le daba por el culo. Las vergas de
los dos primeros eran terriblemente grandes y por los quejidos de Raquel la del
tercero también.
A ver muchachos acá les traigo el regalito que les
prometí
Raquel me sonrió. El tipo le saco la verga del culo con
bastante dificultad. Se la puso en la boca, ella se la limpio con la lengua. El
se sentó en uno de los sillones sosteniendo su enorme pija con la mano, Enrique
ayudo a su esposa a que se siente sobre la verga de su amigo, abriéndole con la
mano la concha. Se la enterró hasta el fondo, pero luego permanecieron casi sin
moverse, la señora sólo hacia pequeños movimientos como queriendo sentir ese
miembro dentro suyo.
Enrique se sentó entre los otros dos tipos y me dijo.
Desnudate y mostranos lo linda y puta que sos.
Yo comencé a levantarme mi vestido, era una mezcla de
excitación mortal, nervios, miedos, pero no podía alejar mi vista de aquellos
tres tipos maduros que totalmente desnudos, solo deseaban verme en bolas y
cojerme, pese a mis tiernitos años.
Hubo algunos murmullos cuando mi pubis quedo descubierto, yo
cerré los ojos y seguí desnudándome, me estremecí cuando pude sentir que mis
tetas saltaron al quedar libres. Abrí los ojos y tire mi vestido a un costado.
Todos los hombres, incluido Enrique se estaban masturbando, Raquel comenzó a
cabalgarlo lentamente a su compañero.
¿ Ahora que hago?
Vení, acercate deja que te miremos de cerca y dejate
manosear un poco – me dijo unos de los tipos a los que no conocía
Comencé a moverme delante de ellos. Primero me acerque a mi
profesor, sin levantarse, me hizo girar para ponerme de espaldas a él y me sentó
sobre su verga sin penetrarme, pero haciéndome mover de manera que una especie
de cosquilla recorría toda la zanja de mi culo, al mismo tiempo el hombre que
estaba a la derecha comenzó a manosearme las tetas.
Que hermosa tetas que tenes ¡!!!!
Chupamelas – le dije, quedando hasta yo sorprendida de
hacerlo
Tenias razón Enrique, nenita, hermosa y puta
Yo solo sonreí, tome la verga de Enrique con la mano y me
senté sobre ella enterrándomela con un solo movimiento hasta sentir sus huevos.
El primer tipo chupaba una de mis tetas, mientras que con la mano me sobaba la
otra.
El hombre que estaba a la izquierda, se paro y acerco su
verga a mi boca. Yo no dude un minuto y me la meti hasta donde pude, era muy
grande para tragármela toda, además tenía poca experiencia.
Por un momento permanecimos quietos, hasta que comenzamos a
coordinar los movimientos, Enrique me sostenía por la cintura mientras me
bombeaba la concha con su verga, como yo prácticamente no me movía podía chupar
tranquila la enorme verga que tenia en mi boca.
Por entre tanto cuerpo y tanta mano que me atrapaba,
manoseaba y penetraba, podia ver como Raquel cojia brutalmente con su compañero.
Pude hacerme un lugar y atrapar con la mano la verga del que me chupaba las
tetas y lo empecé a masturbar.
Perdí la noción del tiempo, pero tuve cinco orgasmos seguidos
antes que el primer torrente de leche llenara mi boca. Era tal la cantidad y la
verga tan grande, que, pese a quería hacerlo, no pude tragar todo, sino que
mucho desbordó chorreando hasta mis tetas. Me sorprendió ver como el otro tipo
seguía chupándolas ahora estaban cubiertas con el semen de su amigo, pero mas
aún, cuando le agarro la verga que todavía escupia leche y se la empezó a
limpiar con su lengua, yo al ver esa escena inmediatamente comencé a cabalgarlo
con fuerza a Enrique quien no tardo en acabar como un animal, sentía que los
chorros de esperma me inundaban por dentro y no paraban nunca, podía sentir como
hilos de leche chorreaban por mis muslos.
Cuando pude retomar mi conciencia, me vi sentada en el sillón
con un hombre desnudo a cada lado. Pase mi lengua por mis labios para atrapar
algo del semen que mojaba mi cara. Me encanto ver mis tetas y todo mi cuerpo
cubierto también de semen. Me senté sobre Enrique, pero como una niña que era,
su pija ya no se pararia. Me adormecí mientras le cantaban el "Feliz cumpleaños"
a Raquel y uno de sus amigos le introducía una botella de champán por el culo...